Más del 80% de los alumnos NO APOYA la toma de colegios porteños

Alumnos de al menos tres escuelas porteñas decidieron protestar contra las actividades extracurriculares porque “hacen perder horas de clases”. Paradójicamente, decidieron para ello tomar la escuela y quedarse sin clases.
rafaela-biazi-470405-unsplash.jpg
10 Years Experiences

Lorem ipsum dolor sit amet, consectetur adipiscing elit. Ut elit tellus, luctus nec ullamcorper mattis, pulvinar dapibus leo.

En lo que va del mes, al menos tres escuelas de la Ciudad Autónoma de Buenos Aires fueron tomadas por sus propios alumnos, a manera de protesta por el reclamo de mejoras en las viandas y contra las supuestas prácticas laborales de empresas privadas actuando en los predios. Se trata de la escuela Lenguas Vivas Sofía Esther Broquen de Spangenberg, de Palermo, y la escuela de Cerámica Nro. 1, en Almagro, que se sumaron a la toma que comenzó días atrás en el Mariano Acosta.

“Mi hijo es alumno del secundario del Lenguitas, una de las escuelas tomadas. Están usando a los chicos, aseguró Elizabeth Márquez, una de las madres damnificadas por la toma de las escuelas. En dicha institución, ubicada en la intersección de Juncal y Salguero, casi la mitad de los estudiantes secundarios pidieron continuar con las clases, pero fueron avasallados por aquellos que decidieron interrumpir el ciclo lectivo y tomar la escuela de forma intempestiva.

En el Lenguitas, por ejemplo, que cuenta con más de 1.700 alumnos, sólo 309 votaron a favor de la toma del colegio. Los datos fueron plasmados en un improvisado pizarrón, en el que se observa que de los 97 chicos que integran el primer año, sólo 51 estuvieron a favor de la toma. De los 96 que integran el segundo, votaron positivamente 40. En tercero, en donde hay 111 chicos, sólo 63 decidieron tomar la escuela, en cuarto 76 de 108 totales y en quinto, 79 de 102. En total, fueron 309 votos a favor de la toma.

“Lo que no se tiene en cuenta es que el Lenguitas, además de secundario, tiene jardín, primario y terciario. Son más de 1.700 chicos que se quedaron sin clases por la voluntad de unos 300”, aseguró Márquez, cuyo hijo hoy se quedó nuevamente sin clases.

Los funcionarios del gobierno de la Ciudad aseguraron que se trata de “una demanda y una manifestación violenta y absolutamente política”, de acuerdo al parecer de la ministra de Educación porteña, Soledad Acuña. La medida no pudo haber llegado en un peor momento para la educación nacional. Tras el notable deterioro de la calidad educativa tras el paso de la pandemia, numerosos chicos no volvieron jamás a la escuela, y los que sí lo hicieron, demostraron un claro retroceso en el programa educativo.

“Algunos de estos chicos no son capaces de escribir bien, leen trabado y pausado, no tienen conocimientos básicos en economía o matemáticas, y se dan el lujo de quedarse sin clases. Estamos creando una sociedad futura cada día más desigual”, aseguraron desde el gobierno de la Ciudad Autónoma de Buenos Aires.

Insólitamente, parte de las medidas tomadas tuvieron como razón la negativa de los chicos a llevar adelante las actividades de aproximación al mundo del trabajo y a los estudios superiores (ACAP), por considerar que “se pierden horas irrecuperables de clase”. La conclusión parece sacada de una tira cómica. Para protestar por la pérdida de clases, los chicos decidieron tomar la escuela y, paradójicamente, no tener clases.

*Fuente: REALPOLITIK

Search

Unite a nuestro grupo de Telegram, donde te compartimos las noticias más importantes.

INSÓLITO | Una ciudad de Córdoba cerrará sus calles con portones para combatir la inseguridad

La Municipalidad de Villa Allende, en Córdoba, dispuso la colocación de portones que cerró durante la noche en calles secundarias de zonas específicas, como parte de un plan que buscó combatir hechos de inseguridad. La medida se encuadró en el “Programa Integral de Prevención del Delito y Seguridad Vecinal”, que se convirtió en la ordenanza 14/25, y se puso en marcha entre febrero y marzo luego de un fallo judicial que rechazó recursos de amparo y habilitó al Ejecutivo local a avanzar con el cerramiento en barrios como Pan de Azúcar y Lomas Sur.

Las autoridades locales explicaron que el programa incluyó la incorporación de móviles para patrullaje, la instalación de cámaras de seguridad y domos policiales, además de mejoras de iluminación y la adquisición de un dron. En distintos detalles difundidos sobre el plan, se mencionó la incorporación de cinco móviles, la instalación de 250 cámaras y 57 domos policiales; también se informó que el programa incluyó 300 cámaras de seguridad y ocho móviles policiales adicionales, con el objetivo de establecer corredores seguros.

El punto más novedoso —y el que concentró la polémica— fue la decisión de colocar portones para restringir la circulación vehicular en determinadas cuadras. El intendente Pablo Cornet confirmó que los primeros se armaron en los barrios Lomas Sur y Pan de Azúcar. “Es un proyecto integral que incluye duplicar las cámaras del centro de monitoreo, sumar móviles, adquirir un dron y mejorar la iluminación. Los portones vienen a facilitar la tarea de control preventivo. Buscamos dejar corredores seguros, bien iluminados y monitoreados, mientras que las calles secundarias se van a cerrar”.

Cornet atribuyó el origen de la iniciativa a recorridas barriales: “Me contaban por dónde entraban y escapaban los delincuentes. Charlando con ellos, surgió la idea de que se deberían cerrar esas calles y así se empezó a cocinar la iniciativa”. También describió robos frecuentes denunciados por vecinos: “Los vecinos están indignados porque les roban herramientas, mangueras o escaleras, generalmente cuando no están en sus casas o durante la noche. Surgieron indicios de que cerrar calles servía cuando, por una obra de pavimentación, una cuadra quedó cerrada y los propios vecinos hicieron una encuesta por WhatsApp, donde la gran mayoría sintió que mejoró la seguridad”.

– Pablo Cornet, intendente de Villa Allende

En la primera etapa, el esquema contempló la colocación de 14 portones, activos entre las 22 y las 6: algunos cerraron por completo la cuadra y otros permitieron el paso peatonal. Cornet la definió como una “prueba piloto” para que, sobre la base de la experiencia, vecinos de otros barrios decidieran si consideraron la herramienta efectiva para bajar la inseguridad.

Desde el Ministerio de Seguridad de Córdoba se expresó una posición de respaldo a la potestad local y al rol policial: “La potestad del tránsito es netamente municipal y en la Policía estamos en condiciones de brindar seguridad pública en cualquier circunstancia. La autonomía municipal se respeta y si Villa Allende decidió hacer eso, son los vecinos los que tendrán que dar su opinión. Nosotros garantizamos la seguridad pública”. 

La iniciativa se aplicó en la localidad ubicada a 25 kilómetros de la Ciudad de Córdoba. Allí rige una emergencia en seguridad desde 2023, aprobada en el Concejo Deliberante por el “incremento en forma sustancial de los hechos delictivos que atentan contra la integridad de las personas y la propiedad”. En otra caracterización del contexto se consignó que el 60% de los robos se registró durante la noche, según reportan datos oficiales. 

La puesta en marcha se destrabó luego de un recorrido judicial. Si bien el proyecto se aprobó a mitad de año, una serie de amparos unificados presentados por vecinos frenó su avance. Luego, la Cámara Contencioso Administrativa de la Primera Nominación de Córdoba convalidó la ordenanza y permitió la ejecución del plan.

En los fundamentos se indicó que la colocación de portones e infraestructuras de seguridad no vulneró derechos constitucionales de manera “manifiesta” y que la “seguridad como valor central” justificó las medidas adoptadas por la gestión municipal. En el caso reseñado, la Cámara también consideró que los planteos de inconstitucionalidad “no son procedentes” y calificó la iniciativa como “razonable y proporcional al fin perseguido, que es la seguridad pública”.

Vecinos Autoconvocados de Villa Allende anunciaron que apelaron el fallo y calificaron la sentencia como un “agraviante y torpe alineamiento con la gestión municipal” que “desoye absolutamente a los vecinos”. En un comunicado sostuvieron que la Cámara Contencioso Administrativa, al admitir la colocación de portones en nombre de “preservar la seguridad como valor central”, ha hecho suyo el argumento planteado por la municipalidad de que el cierre de calles mediante portones garantizará seguridad”.

Los autoconvocados cuestionaron la falta de “estudios previos, estadísticas o experiencias concretas” que respaldaran la eficacia del cierre y citaron “antecedentes desfavorables como en Guaymallén Mendoza”. También afirmaron: “Incluso el propio intendente, reconoció en declaraciones públicas que la colocación de portones es una experiencia sujeta a prueba y error. Claro que sin aclarar que el ensayo, no lo pagarán los funcionarios sino los vecinos que además veremos desvalorizarse nuestras propiedades con un portón en la cuadra o en nuestra vereda”. Además, alertaron sobre riesgos operativos: “Son públicas además, las alertas que hemos realizado sobre la inseguridad que los portones crearán frente a inundaciones, desplazamiento de vehículos de emergencias médicas, autobombas e incluso la propia policía o seguridad ciudadana”.

El Gobierno de Kicillof aumentó los peajes de las rutas a la costa

El gobierno de la Provincia de Buenos Aires oficializó una actualización tarifaria de 7,17% para la Autopista Buenos Aires–La Plata y el Sistema Vial Integrado del Atlántico, ambos concesionados a la empresa AUBASA.

La medida se enmarca en el mecanismo de revisión trimestral regido por el Coeficiente de Variación Tarifario (CVT). Los nuevos valores comenzaron a regir a las 00 h del sábado 3 de enero de 2026, tras haberse cumplido la audiencia pública correspondiente y sin haber recibido objeciones por parte de los organismos de control.

El ajuste se basa en una metodología de cálculo que pondera diversos indicadores del INDEC: un “55 % del Índice de Salarios nivel general para trabajadores registrados”, un “25 % del Índice de Precios Internos al por Mayor” y un “20% del Índice de Precios al Consumidor Nivel General – IPC”.

Con esta actualización, las autoridades provinciales buscan ajustar los costos de mantenimiento de los caminos concesionados. Asimismo, se informó que los usuarios de TelePASE podrán acceder a descuentos y evitar demoras en las cabinas manuales durante la temporada alta.

En la Autopista Buenos Aires–La Plata, los precios varían según la estación y el horario de circulación. En las cabinas de Dock Sud, Hudson y Gutiérrez, un auto particular (categoría 1) pagará $1.400 en hora pico y $1.100 fuera de ese rango, mientras que los vehículos de mayor porte, como los de categoría 7, abonarán hasta $16.000.

Por su parte, en los peajes de Quilmes, Berazategui y Bernal, el costo para autos quedó fijado en $1.000 para las horas de mayor afluencia y $800 en horario no pico.

Para quienes se dirijan hacia la costa por el Sistema Vial Integrado del Atlántico, los aumentos coinciden con el inicio de la temporada turística. En las estaciones de Samborombón, La Huella y Maipú, el peaje para la categoría 1 se ubicó en $7.000, mientras que los vehículos pesados de categoría 6 deben desembolsar hasta $34.900.

En el caso de la estación de Villa Elisa, las tarifas para autos particulares serán de $700 en hora pico y $600 fuera de dicho horario.

Finalmente, en otras rutas hacia los destinos balnearios, el cruce en General Madariaga tendrá un costo de $3.000 para autos y hasta $14.700 para las categorías más altas.

En la estación de Mar Chiquita, la tarifa para la categoría 1 quedó establecida en $3.300, ascendiendo a $16.100 para la categoría 6. Estas resoluciones fueron publicadas en el suplemento del Boletín Oficial bonaerense por el Ministerio de Infraestructura y Servicios Públicos.

HUMOR por Argüelles​

LO MÁS IMPORTANTE

TWEET DEL DÍA

Tevero liberavisse
comprehensam nec.

Copyright 2023 © Data 24 - Todos los derechos reservados
Data 24.com.ar © Copyright 2025

Subscribe Now