Juntos utiliza su “pata peronista” para poder derrocar al kirchnerismo en el 2023
"La Feliz": En Juntos comenzaron a volcarse por las opciones peronistas y les dieron espacio a principales cabecillas gremiales y políticas alternativas del Partido Justicialista.
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Juntos se ha convertido en la coalición más fuerte del Municipio de General Pueyrredón (MGP), gracias al organigrama del intendente de Mar del Plata, Guillermo Montenegro, para poder encarar el famoso proyecto del “noveno concejal” en el 2023.
Si bien todas las fuerzas se encuentran direccionadas hacia los principales espacios como pueden ser Propuesta Republicana (PRO), Unión Cívica Radical (UCR) y Coalición Cívica ARI (ARI), en el último tiempo el jefe comunal comenzó a rodearse del “peronismo no K”. Todo con la idea de conocer al enemigo, se estima.
Ilda Mercedes Morro, concejal de Vamos Juntos
Por ejemplo, en la mesa chica del mandatario local aparece Christian Lence, el famoso hijo del asesor de Juan Domingo Perón, Héctor “Ronco” Lence. También, hace mella el director coordinador de la secretaría privada, Jorge Pino Olmos.
La “pata peronista” en Juntos comenzó a tener su espacio a modo de presión con principales cabecillas gremiales, políticas alternativas y hasta teniendo su apertura mediante bases dentro del mismo Partido Justicialista (PJ). Según pudimos constatar desde Data24, actualmente los primordiales son el titular de la subsecretaría de Inspección General, Marcelo Cardoso, y la concejal de Tercera Posición (3P), Ilda Mercedes Morro.
Marcelo Cardoso, titular de la subsecretaría de Inspección General
Ambos referentes del peronismo se han encargado de darle forma a la “pata peronista”, como fue en la última ocasión que el ex presidente Eduardo “El Cabezón” Duhalde pisó Mar del Plata y tuvieron su representativa fotografía. Sumado a que el territorio de la Quinta Sección Bonaerense está en manos de los 2.
Yendo por la misma línea, Cardoso se referencia con el auditor general de la Nación, Miguel Ángel Pichetto, en todo momento a través de charlas y seguimiento por las redes sociales. Se podría dejar en claro que es la línea negociante más representativa.
Mi apoyo a @MiguelPichetto ante los dichos de la diputada Zuvic. Es inaceptable que en momentos donde tenemos que consolidar la unidad opositora, algunos sean funcionales a otros intereses.@MiguelPichetto viene fortaleciendo la Unidad de Juntos por el Cambio, permanentemente !!
El radiopasillo del Palacio Municipal y la Dirección General de Inspección determina que hubo reuniones privadas con el director de Correo Argentino, Rodolfo “Manino” Iriart, el cual fue objeto de desplantes por parte del embajador argentino en Brasil, Daniel Scioli. Se estima que junto a su pareja, la diputada Débora Indarte, tendrían como salida ir detrás de Pichetto. Amén de que trabajaron juntos en las últimas elecciones del Partido Justicialista (PJ) en Mar del Plata.
Por el lado de la edil Mercedes Morro, algunos estiman que perder la caja de la Unión de trabajadores del Turismo, Hoteleros y Gastronómicos de la República Argentina (UTHGRA) ha sido como el final. Sin embargo, el apoyo gremialista de Luis Barrionuevo (de mucha cercanía con el intendente) es imprescindible.
Asimismo, la concejal cuenta con lineamientos relevantes y hasta comunicaciones de equipo con la presidente del PRO, Patricia Bullrich, quién tendría a Morro como uno de los ejes en la Comuna, más allá de contar con gente de la propia manga.
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Un grupo de personas fue imputado por la Fiscalía tucumana tras ingresar de forma coordinada a varios predios rurales de Concepción, destruir cañaverales en producción y comenzar a ocupar tierras dividiéndolas en parcelas y levantando casillas precarias. aún después del recrudecimiento de las “tomas ilegales” en la provincia.
La causa quedó en manos de la Unidad Fiscal de Usurpaciones, Estafas y Cibercriminalidad del Centro Judicial Concepción, a cargo del fiscal Gerardo Salas, y el auxiliar de fiscal Juan José Ibáñez fue quien formuló los cargos en la audiencia.
Según la hipótesis fiscal, el operativo de ocupación no fue un hecho espontáneo sino una acción organizada con etapas claramente diferenciadas. Primero, entre el 13 y el 17 de julio, un grupo ingresó de manera coordinada a distintos predios ubicados en un amplio sector de Concepción, acompañado por otras personas que la investigación todavía no logró identificar. Luego, ya dentro de las fincas, procedieron a destruir los cañaverales con machetes y palas, causando daños significativos sobre plantaciones de caña de azúcar que se encontraban en plena producción.
El paso siguiente resulta clave para entender la intención detrás del hecho, ya que una vez despejados los sectores, los ocupantes comenzaron a marcar y dividir las parcelas usando palos, estacas, alambres y cintas, y a levantar casillas y construcciones precarias. Para los investigadores, este patrón —despejar, delimitar y construir— no es propio de una ocupación transitoria, sino que evidencia la intención de consolidarse permanentemente en el terreno, un elemento central para la calificación penal del delito de usurpación.
Un dato que la propia Fiscalía destaca es que la escala y altura de las plantaciones de caña jugaron a favor de los ocupantes. La extensión y densidad del cultivo dificultaba el control visual de las fincas por parte de los cuidadores, lo que permitió que el ingreso masivo pasara relativamente inadvertido hasta que el daño ya estaba hecho. Esto es relevante en términos investigativos, porque explica por qué la usurpación pudo avanzar en varias etapas (ingreso, destrucción de cultivo, loteo, construcción) antes de ser detectada y denunciada.
El sector comprometido está delimitado por Vicente López y Planes al este, Campos de las Carreras al oeste, la Acequia Los Méndez al sur y calle Las Palmeras al norte, lo que da una idea de la escala territorial del hecho. No se trata de una sola finca, sino de un sector amplio con varios predios afectados simultáneamente.
Este caso se tramita en la Unidad Fiscal de Usurpaciones, Estafas y Cibercriminalidad del Centro Judicial Concepción, que es una de las dependencias que Tucumán fue reforzando en los últimos años frente al aumento de conflictos por tierras. Vale la pena contextualizar esto, siendo que la provincia también creó, desde la Fiscalía de Estado a cargo de Gilda Pedicone, una unidad especial para recuperar tierras fiscales usurpadas, identificando unas 10 zonas críticas (como El Mollar, Tafí del Valle, El Cadillal y San Javier) y habilitando canales de denuncia confidencial para detectar loteos irregulares. Esto muestra que la usurpación de tierras —tanto privadas como fiscales— es un fenómeno con múltiples focos en la provincia, no un hecho aislado.
“Hemos detectado que el patrimonio provincial, en términos de tierras fiscales, ha sido muy vulnerado. Hace mucho tiempo que el Estado perdió la posesión e incluso, en algunos casos, el título de propiedad de muchas tierras fiscales”, afirmó Pedicone.
Hay antecedentes recientes similares que ilustran el patrón de “loteo irregular” en la provincia que administra el gobernador justicialista Osvaldo Jaldo. En El Cadillal se condenó a un expolicía federal por usurpar un terreno fiscal y ocuparlo entre 2023 y 2025, y existe una causa activa por el llamado “Loteo Gaucho Castro”, donde se investiga a un grupo que habría creado una inmobiliaria para vender tierras fiscales con documentación falsificada. El común denominador en estos casos es la ocupación organizada por varias personas, con intención de fraccionar y “vender” o consolidar posesión sobre tierra que no les pertenece.
Un registro filmado dentro del Hospital Interzonal “Dr. Alejandro Korn”, en la localidad de Melchor Romero (partido de La Plata), exhibió filtraciones de agua, humedad, moho en paredes y techos, y mobiliario roto en distintos sectores del establecimiento en claros signos de deterioro estructural.
“El hospital “Dr. Alejandro Korn” agoniza. Los trabajadores ya no damos más”, destacaron los integrantes asalariados, cuestionando que en lugar de dar respuestas a los problemas denunciados, la dirección haya optado por amenazar con sanciones a quienes documenten la situación, preguntándose “¿Qué es lo que quieren ocultar?”. El reclamo apunta en tres niveles de responsabilidad, empezando por la conducción local de la directora ejecutiva Belén Maruelli, el ministro de Salud bonaerense Nicolás Kreplak, y el gobierno provincial del gobernador Axel Kicillof.
— El ministro de Salud de la provincia de Buenos Aires, Nicolás Kreplak junto a Belén Maruelli
“Los pacientes no pueden esperar y los trabajadores no pueden seguir sosteniendo solos un hospital que se cae a pedazos”, expresaron desde el personal, quienes en numerosas ocasiones aportan recursos propios para garantizar la atención de los pacientes.
El material fue difundido por trabajadores del nosocomio que denunciaron que la institución “atraviesa una de las situaciones más críticas de los últimos años” debido a problemas de infraestructura, falta de servicios esenciales y carencia de insumos.
Las fotografías e imágenes recientes revelan una serie de riesgos concretos y actuales dentro del predio sanitario. En distintos sectores se observan tubos de gas envasado conectados mediante mangueras y reguladores a cocinas industriales encendidas, en un momento en el que el hospital no contaría con suministro regular de gas natural. También circuló la versión de una presunta pérdida de gas en las cercanías de la central de abastecimiento de oxígeno, un dato que no pudo ser verificado de manera independiente, pero cuya sola posibilidad ameritaría una inspección urgente.
A ello se suman fallas de climatización en áreas críticas como Terapia Intensiva, Guardia, Quirófanos y Enfermería, mientras que una caldera funcionaría apenas al mínimo en Clínica Médica, Cirugía y Partos. En Salud Mental, pacientes habrían debido cubrirse con hasta cinco frazadas para soportar el frío extremo en las salas. El cuadro se completa con alimentos en estado de descomposición, como tomates aplastados y repollo podrido, además de reiteradas denuncias por la presencia de cucarachas en Guardia. También persisten filtraciones crónicas en el techo de la sala Charcot, que obligaron a trasladar pacientes pese a reparaciones que habrían demandado varios millones de pesos.
En otro sector del predio se acumulan cartones vinculados a la cooperativa de Cartoneros Platense en la exsala Cabred, así como ramas, escombros y basura detrás de la exsala F, material altamente combustible dentro de una institución médica. A esto se añade el caso de un paciente externado que vivió durante cuatro años en una sala abandonada del complejo y que, tras ser desalojado, hoy duerme en la garita de una parada de colectivo, asistido por los propios trabajadores.
Estos hallazgos se suman a fallas recientes de infraestructura, como un generador que dejó al hospital sin luz y una rotura de llave maestra que cortó agua y gas, forzando traslados de pacientes de noche y bajo lluvia con bajas temperaturas.
Hacinamiento y falta de psiquiatras
El sector de salud mental, con capacidad para 22 personas, alojaba 29 pacientes al momento de la denuncia, un hacinamiento que se agrava por la falta de médicos psiquiatras. Este déficit no es momentáneo. En 2019 el gremio de la Comisión Interhospitalaria del Conurbano y Provincia (CICOP) advertía sobre la falta de psiquiatras para cubrir las guardias de salud mental en ese mismo hospital. En la denuncia actual, parte de la atención la sostienen médicos jubilados que regresan a cubrir vacantes sin reemplazo, lo que refleja una escasez estructural de personal que se arrastra desde hace años.
El lugar no es un centro hospitalario cualquiera, ya que viene siendo objeto de denuncias por violaciones a los derechos humanos desde hace más de una década. Ya en 2014 y 2015 el Centro de Estudios Legales y Sociales (CELS) y la Comisión Provincial por la Memoria documentaron 53 muertes en nueve meses sobre una población de 750 personas internadas, además de prácticas como sujeción física, aislamiento y sobremedicación que calificaron de trato cruel, inhumano o degradante. Ese informe derivó en una intimación judicial que obligó a la provincia a mejorar las condiciones edilicias y sanitarias de la institución.
En 2017, un nuevo informe conjunto sobre la situación de las mujeres internadas —217 de las 526 personas alojadas entonces, con un promedio de 25 años de encierro— volvió a señalar la falta de privacidad, el hacinamiento y la ausencia de políticas de externación sustentable. En 2017 también el gremio médico de la CICOP denunció la falta de pediatras y “un desinterés tremendo de las autoridades”. Es decir, la crisis actual no es un hecho puntual, sino la continuación de un patrón de abandono institucional perpetuo que atraviesa distintas gestiones provinciales.
El 19 de julio de 2026 el hospital quedó sin suministro eléctrico luego de que fallara un generador y a esa situación se sumó la interrupción de agua y gas por la rotura de una llave maestra, problemas que —según el personal— seguían sin resolverse días después. Pacientes internados debieron soportar frío extremo y, durante una noche de lluvia, algunos fueron trasladados entre distintos pabellones para resguardarlos por las malas condiciones edilicias.
Días antes, el 16 de julio, un paciente pediátrico no pudo ser derivado porque la ambulancia disponible no tenía combustible, y otra persona sufrió una intoxicación por gases que ingresaron desde el caño de escape de un móvil sanitario durante un traslado. En cuanto a la guardia, los trabajadores señalaron faltantes de sueros, monitores, camillas y sillas de ruedas, y remarcaron que el hospital no cuenta actualmente con tomógrafo en funcionamiento.
¿Protección de pacientes o mordaza a los trabajadores?
El 14 de julio de 2026, Maruelli firmó un memorándum dirigido a todo el personal que invoca la necesidad de garantizar ambientes laborales “cuidados, saludables y libres de violencias”. El documento advierte sobre “deslinde de responsabilidad y sanciones” ante ciertas conductas en redes sociales.
Esto sería clave, junto con obligaciones legítimas —confidencialidad de pacientes, secreto profesional, prohibición de difundir imágenes de usuarios sin consentimiento— incluye también la difusión de fotos, vídeos o audios tomados en el ámbito laboral sin autorización institucional, e incluso el uso de imágenes de las propias instalaciones del hospital. A su vez, prohíbe filmar dentro del establecimiento, dentro o fuera del horario laboral, sin autorización.
Esta última parte es la que generó el escándalo, siendo que mientras existe un marco legal legítimo para proteger la intimidad clínica de los pacientes (el cuidado de datos personales), extender esa protección a las imágenes de las instalaciones del hospital —cocinas, techos, depósitos de residuos— no protege a nadie en particular, sino que impide que se documenten problemas de infraestructura, higiene y seguridad que no involucran identidad de pacientes. Casos similares de esta institución ya habían llegado a medios locales, con empleados denunciando amenazas para “ocultar la crisis sanitaria”.
Vale contextualizar que Kreplak y Kicillof ya enfrentaron otras denuncias sobre gestión sanitaria provincial este año, incluyendo un caso de ambulancias sin entregar en otro hospital bonaerense, y que Kreplak es hermano del juez federal que investiga el caso del fentanilo contaminado, lo que en 2025 generó tensión política adicional con la Casa Rosada.
Esto muestra que la cartera de Salud bonaerense atraviesa un momento de controversia pública alta, en el que hechos como el de Melchor Romero se vuelven parte de un patrón más amplio de cuestionamientos a la administración bonaerense.
La disputa entre Nación y Provincia por el financiamiento de la salud
Para entender por qué esta crisis se atribuye a la “gestión de Kicillof” hay que ubicarla dentro de la disputa política y presupuestaria entre la Provincia de Buenos Aires y el Gobierno nacional del presidente Javier Milei en torno al financiamiento del sistema sanitario. Nicolás Kreplak, expuso en 2026 que el presupuesto ejecutado del Ministerio de Salud nacional se redujo un 40% respecto de 2023, y que un ajuste adicional de $63.000 millones afectó partidas de vacunas, medicamentos e insumos. De acuerdo a esos datos, la ocupación de camas de terapia intensiva en hospitales del conurbano bonaerense se ubica entre el 80% y el 90%, y las internaciones totales en hospitales públicos aumentaron un 35% entre 2023 y 2025.
Durante mayo de 2026, la Provincia denunció un nuevo recorte de fondos nacionales para salud, incluyendo partidas para fortalecimiento de sistemas provinciales, medicamentos e insumos médicos, en un contexto de crecimiento del 12% en la demanda hospitalaria desde que asumió Milei. Kicillof, por su parte, ha responsabilizado reiteradamente al gobierno nacional por lo que calificó de “catástrofe sanitaria”, señalando la caída de la coparticipación y el recorte de transferencias como causas centrales de la falta de recursos en los hospitales provinciales.
Al mismo tiempo, la Provincia le reclama a la Nación deudas millonarias vinculadas a hospitales de gestión compartida, mientras Nación responde que es la Provincia la que mantiene deudas con esos mismos hospitales por más de $507.000 millones.
El gobernador de Chubut, Ignacio “Nacho” Torres, afirmó que su gestión no acatará una resolución judicial que ordenó al Poder Ejecutivo provincial comprar carne roja para reforzar la alimentación de los detenidos en dos unidades penitenciarias de Trelew.
“Hay que terminar de una vez por todas con el garantismo berreta de un sector de la Justicia que parece estar más preocupado por los delincuentes que por los derechos de los chubutenses de bien”, escribió el mandatario en una publicación en su cuenta oficial de X.
El conflicto estalló cuando un juez penal de Trelew, Marcelo Nieto Di Biase, resolvió intimar al Poder Ejecutivo de Chubut a comprar una partida de carne roja para reforzar las viandas de los detenidos alojados en el Instituto Penitenciario Provincial (IPP) y en la Alcaidía de Trelew, con un plazo de 72 horas para cumplir.
— El juez Marcelo Nieto Di Biase que resolvió intimar al Poder Ejecutivo Provincial de Chubut
“Yo creo que, a esta altura, seguir naturalizando el garantismo berreta judicial que tanto problema generó y tan mal le hizo a toda la Argentina, es un tema para que podamos trabajar todos juntos, la dirigencia política y ponerle un punto final definitivamente”, subrayó Torres.
La orden surgió de un hábeas corpus colectivo —una acción judicial que no defiende a un preso individual sino a todo un grupo de detenidos que comparte una misma situación de agravamiento en sus condiciones de encierro— presentado en representación de los internos, quienes venían reclamando desde marzo por la falta de proteínas en sus alimentos.
Según trascendió, el reclamo fue elevado por la Defensa Pública y el propio Poder Ejecutivo ya había iniciado un expediente administrativo para comprar carne antes de que el juez fijara el plazo perentorio, lo que sugiere que la discusión no era solo si comprar carne, sino los tiempos y la forma en que el Poder Judicial se lo impuso al Ejecutivo.
BASTA DE GARANTISMO BERRETAHay que terminar de una vez por todas con el garantismo berreta de un sector de la Justicia que parece estar más preocupado por los delincuentes que por los derechos de los chubutenses de bien.Son los mismos jueces que muchas veces ponen trabas para… pic.twitter.com/owfjrISeDC
“No vamos a acatar la medida de tener que darle asado a los presos todos los días, es una locura. Si está preso, es un delincuente”, declaró públicamente en Radio Rivadavia el gobernador Ignacio Torres, agregando con ironía que “falta que tengamos que preguntarles a los presos qué quieren comer todos los días”. La audiencia de seguimiento para evaluar el cumplimiento de la orden judicial estaría prevista para el lunes siguiente al anuncio de Torres.
Para entender por qué un juez puede ordenarle a una provincia cómo alimentar a sus presos, hay que remontarse al fallo “Verbitsky” de la Corte Suprema de Justicia de la Nación, dictado en 2005 a raíz de una presentación del Centro de Estudios Legales y Sociales (CELS) sobre las condiciones de detención en comisarías bonaerenses.
Ese fallo estableció dos cosas centrales que siguen vigentes. Por un lado, que el hábeas corpus puede usarse en forma colectiva —no solo individual— cuando el agravamiento de las condiciones de detención afecta a todo un grupo de personas por igual. Por otro, las Reglas Mínimas de Naciones Unidas para el Tratamiento de los Reclusos constituyen el piso mínimo obligatorio para interpretar el artículo 18 de la Constitución Nacional, que exige que “las cárceles sean sanas y limpias”.
— La entrada de la Alcaidía Policial de Trelew
Esta herramienta se llama hábeas corpus correctivo porque no busca liberar a nadie, sino corregir el trato que recibe una persona legalmente privada de su libertad cuando ese trato se agrava de forma ilegítima. El artículo 43 de la Constitución Nacional, en su último párrafo, habilita explícitamente esta vía cuando se produce “agravamiento ilegítimo en la forma o condiciones de detención”.
Bajo esta lógica, un déficit alimentario sostenido —falta de proteínas, por ejemplo— puede encuadrarse como un agravamiento de las condiciones de detención, ya que el Estado tiene la obligación de garantizar condiciones dignas de encierro, independientemente de la culpa o inocencia de la persona detenida.Es exactamente este marco jurídico el que usó el juez Nieto Di Biase para justificar su intimación al gobierno chubutense.
Juan Carlos Valiente, excombatiente de la Guerra de Malvinas y militante de La Libertad Avanza en Chaco, presentó una denuncia penal contra la cúpula provincial del partido por una presunta estafa y retención indebida de 15 mil dólares. Habría sido usado para afrontar el alquiler de un departamento en la ciudad de Buenos Aires destinado al entonces diputado nacional electo Carlos García.
“Le facilité, le presté por un mes. Hace exactamente dos años y medio le presté una suma de dinero en efectivo. La charla era devolución al mes siguiente, a lo sumo dos meses. A partir de eso, se borraron”, afirmó Valiente al medio Alerta Urbana.
Los denunciados son Alfredo “Capi” Rodríguez, presidente de LLA Chaco, y Jorge Alfredo Moreno, tesorero de la agrupación, imputados por los delitos previstos en los artículos 172 (estafa) y 173 inciso 2 (retención indebida) del Código Penal.
— Alfredo “Capi” Rodríguez en los estudios de la emisora LT16am950
Según la denuncia, Valiente entregó ese dinero en efectivo el 22 de diciembre de 2023 bajo la modalidad de préstamo, con la promesa de devolución en un plazo máximo de dos meses. El excombatiente relató que aceptó prestar el dinero porque confiaba en los referentes partidarios, quienes le habrían asegurado que recibirían aportes privados para cubrir gastos de la actividad política y así devolverle la suma.
Este tipo de denuncia se encuadra en la figura penal conocida como “retención indebida”, que no requiere una intimación formal para configurarse, siendo que basta con que el que recibió la cosa bajo obligación de devolverla, conociendo esa obligación, no la restituya en el plazo pactado.
“Me cagó”, destacó Valiente y agregó que “¿cómo alguien puede quedarse con la plata que uno le prestó de corazón, sin pedir intereses, solamente para darle una mano?”. “Era mi ahorro como Veterano de Malvinas”, añadió.
Este episodio se suma a una serie de medidas judiciales que ya venían golpeando a la conducción de LLA Chaco, lo que ayuda a entender el contexto de desconfianza en el que se inscribe la denuncia de Valiente.
— Alfredo Moreno
La Justicia Federal de Resistencia procesó en diciembre de 2025 a Alfredo “Capi” Rodríguez por falsedad ideológica de documentos públicos, tras detectar al menos 65 fichas de afiliación con firmas presuntamente falsificadas. La pesquisa apuntó además al uso de bases de datos de ANSES y PAMI para inflar el padrón partidario.
“Es un impresentable, es un ladrón pequeño. Es un delincuente. El que estafa es un delincuente. A mí me estafó”, sostuvo Valiente, cuando se le preguntó por su opinión actual del dirigente libertario.
En paralelo, el fiscal Patricio Sabadini investiga si Rodríguez exigía “retornos” o un porcentaje del salario a trabajadores de PAMI y ANSES bajo amenaza de despido, como mecanismo de financiamiento paralelo del partido.
La causa también derivó en un allanamiento a Sakura Turismo, empresa vinculada a Jorge Alfredo Moreno, coordinador administrativo de PAMI Chaco y tesorero de LLA. En agosto de 2025, la Justicia secuestró computadoras y documentación en el marco de esa investigación.
— Juan Carlos Valiente. veterano de Guerra de Malvinas e integrante de la Comisión Directiva de LLA Chaco
A la interna partidaria se sumó otro frente de conflicto con la vicepresidenta de la fuerza, Ileana Aguirre, quien había sido expulsada por la conducción de Rodríguez en agosto de 2025. Sin embargo, en diciembre la Justicia Electoral anuló esa sanción por entender que el órgano que la dictó carecía de competencia y la restituyó en el cargo. Aguirre fue asu vez una de las primeras en denunciar públicamente que Rodríguez y Moreno administraban los llamados “aportes voluntarios” del partido.
“Todo el partido sabe que me deben los 15.000 dólares. Que venga cualquiera y me diga en la cara que no es verdad”, resaltó Valiente, subrayando que durante todo este tiempo reclamó el dinero mediante conversaciones personales, mensajes de WhatsApp, intimaciones y hasta con una carta documento sin ninguna respuesta.
No obstante, se le preguntó al mismo destinatario al que iba destinado el dinero Carlos García, y este negó haber recibido tal suma para solventar su estadía en Buenos Aires. La nota se produjo días después de las declaraciones realizadas por Valiente y en esta ocasión García contó que, al asumir su banca, permaneció durante varios meses en el departamento de una familia amiga y que posteriormente alquiló por sus propios medios distintas viviendas.
¿Por qué importa el rol de los involucrados?
Alfredo “Capi” Rodríguez no es solo el presidente de LLA en Chaco, es además Director Regional de ANSES para las cuatro provincias del NEA, un cargo público que la Justicia investiga por su presunta utilización para fines partidarios. Jorge Alfredo Moreno, el tesorero denunciado, ocupa en paralelo el cargo de coordinador administrativo de PAMI Chaco, y ya figuraba como parte del “círculo cercano” de Rodríguez en la causa por afiliaciones apócrifas antes de esta por los 15 mil dólares.
— Diputado nacional chaqueño por LLA, Carlos García junto a Karina Milei
Valiente es una voz activa entre los veteranos chaqueños que reclaman que se distinga a quienes efectivamente combatieron en Malvinas de aquellos “movilizados” que permanecieron en el continente. Junto a otros excombatientes, Valiente sostiene que el padrón oficial de la provincia incluye a 3.700 personas reconocidas, cuando solo unas 1.000 habrían estado realmente en las islas durante el conflicto de 1982. En julio de 2026, ese mismo grupo de veteranos presentó ante la Justicia Federal de Resistencia —a cargo de la jueza Zunilda Niremperger, la misma magistrada que procesó a “Capi” Rodríguez— un pedido para investigar la atribución indebida de títulos y honores reservados a los verdaderos combatientes.
La denuncia de Valiente se produce en un momento de fuerte tensión interna en el armado libertario chaqueño, que ya venía siendo señalado por sectores del propio partido —incluidos más de 300 afiliados que en 2025 pidieron la intervención del distrito por el manejo “autocrático” y “de facto” de Rodríguez. El caso también se da en paralelo a una interna nacional de LLA entre los sectores de la Secretaría General de la Presidencia de la Nación Argentina bajo la órbita de Karina Milei, los Menem y el ministro de Economía Santiago Caputo, que ha expuesto tensiones similares de manejo de fondos y estructuras partidarias en otras provincias, como La Pampa.
La deuda de la Obra Social de las Fuerzas Armadas (OSFA) y la Obra Social de las Fuerzas Federales de Seguridad (OSFFESEG) yatrepa a $213.902.225.670 y abrió un nuevo conflicto entre Defensa y Seguridad. Ambas carteras se disputan quién debe hacerse cargo del pasivo de la obra social militar.
La definición parece haber superado el plano técnico y ahora queda en manos del presidente Javier Milei, en su rol de Comandante en Jefe de las Fuerzas Armadas.
El cierre del Instituto de Obra Social de las Fuerzas Armadas y de Seguridad (IOSFA), la obra social que anteriormente reunía bajo una misma estructura a las Fuerzas Armadas y de Seguridad, quedó trabado por una deuda de unos US$145 millones, de la cual el 65% corresponde a aportes impagos de Gendarmería y Prefectura, y ni el Ministerio de Defensa ni el de Seguridad quieren asumir el costo.
Todo comenzó en febrero de 2026, cuando Milei firmó el DNU 88/2026, que ordenó disolver el IOSFA —creado en 2013— y reemplazarlo por dos entidades separadas. Entre ellas OSFA, bajo Defensa (para Ejército, Armada, Fuerza Aérea y sus familias) y la OSFFESEG administrado por el Ministerio de Seguridad Nacional, (para Gendarmería y Prefectura). La medida buscaba resolver el “desequilibrio financiero persistente” que arrastraba el organismo por la suba de costos médicos y la heterogeneidad de su padrón, que llegó a tener 575.000 afiliados de las cinco fuerzas combinadas.
El decreto fijó un período de transición de hasta 365 días, designó como administrador al coronel mayor retirado Ariel Guzmán, nombrado por Defensa para gestionar el cierre, y creó una Comisión Ad Hoc con representantes de Defensa, Seguridad, Salud, Economía y la Sindicatura General de la Nación (SIGEN) para supervisar el proceso. Crucialmente, el artículo 12 del decreto dejó pendiente definir “el proceso para la cancelación de los pasivos” del IOSFA, sin resolver quién pagaría.
El núcleo del conflicto sería concretamente una cuenta pendiente por contribuciones patronales impagas que Gendarmería mantiene desde 2017, de acuerdo con el propio decreto 637/2013 que regulaba esos aportes. En abril de 2026, cuando la Comisión Ad Hoc empezó a reunirse, Guzmán detectó expedientes heredados de la gestión anterior del IOSFA que reclamaban esa deuda histórica de las Fuerzas Armadas y de Seguridad, que entonces rondaba los $212.000 millones.
— Ariel Guzmán, designado administrador para la etapa de liquidación de IOSFA
Ahí se produjo la primera divergencia real, siendo que el Ejército, la Armada y la Fuerza Aérea cancelaron su parte usando fondos del inciso 1 (partida de sueldos del personal militar), lo que permitió al ex IOSFA pagar deudas atrasadas a prestadores médicos, por ejemplo unos $1.999 millones a proveedores de Tucumán. Gendarmería y Prefectura, en cambio, se negaron a saldar la suya, que a fines de abril ya alcanzaba los $101.692.401.866 solo por parte de Gendarmería.
El crecimiento hasta julio de 2026
Cinco meses después de la primera reunión de la Comisión Ad Hoc en abril, y tras la quinta reunión, el panorama no mejoró en absoluto. La deuda consolidada creció a $213.902.225.670, con $139.057.260.804 correspondientes exclusivamente a las contribuciones impagas de Gendarmería y Prefectura. El representante de Seguridad, Fernando Domínguez, volvió a decir en la reunión que su ministerio “no dispone de los recursos” para afrontar esa obligación, repitiendo la misma negativa de meses anteriores.
Esto llevó a Guzmán a elevar un informe al ministro de Defensa Carlos Presti donde reconoció el fracaso de la instancia técnica. Él afirmó en el escrito que “no se ha podido avanzar en la concreción de un plan para cancelar la [deuda]” y que “este tema deberá plantearse en otras instancias decisorias para su conocimiento e intervención” — es decir, admite que la comisión fracasó, que ya no puede resolverlo y que la decisión pasa a un nivel político superior.
El propio esquema institucional explicaría por qué el hecho sube tan alto en la jerarquía gubernamental. OSFA depende de Defensa y OSFFESEG de Seguridad, pero ambas nacieron del mismo decreto presidencial, y es el propio Poder Ejecutivo quien debe “instrumentar las medidas necesarias” para cancelar los pasivos que tenía IOSFA, según el artículo 12 del DNU 88/2026.
Como ningún ministerio (Defensa ya pagó lo suyo, Seguridad no puede o no quiere) resuelve el diferendo, y la Comisión Ad Hoc —integrada también por representantes de Economía, Salud y SIGEN— se declaró sobrepasada,la resolución final depende de una decisión presidencial que autorice una partida extraordinaria de recursos.
La particularidad es que el propio Estado nacional aparece simultáneamente como acreedor (a través del ex IOSFA, que reclama la deuda) y deudor (porque Gendarmería y Prefectura, fuerzas federales bajo su propio paraguas, son las morosas). Sin esa definición clara, el riesgo es que la liquidación se convierta en un proceso interminable, con proveedores médicos impagos, litigios judiciales y deterioro de la cobertura sanitaria tanto de militares como de gendarmes y prefectos por un tiempo indeterminado.
La situación parece no encontrar solución, ya que casi dos tercios del endeudamiento financiero de una obra social ya disuelta recaen sobre fuerzas de seguridad que dependen de una cartera —Seguridad Nacional, a cargo de Alejandra Monteoliva— que asegura no tener presupuesto para afrontarlo.
El cese de operaciones de la planta de Unilever en Rodeo de la Cruz, dedicada al deshidratado de vegetales para los caldos y sopas Knorr, marca la bajada de persiana de un establecimiento con más de seis décadas de trayectoria en la provincia de Mendoza. La medida dejó en la calle de forma inmediata a sus 60 trabajadores directos, quienes recibieron sus indemnizaciones en el marco del cierre total de la instalación industrial.
La paralización del complejo fabril generó un daño colateral directo sobre la red de abastecimiento agrícola en Mendoza y San Juan. Decenas de productores contratados, que adaptaron durante décadas sus superficies cultivables y esquemas tecnológicos para proveer de forma exclusiva a la firma, perdieron a su único comprador en la región, lo que provocó una parálisis en la cadena hortícola dedicada a la deshidratación masiva.
Las razones corporativas del cierre
Mediante un comunicado oficial, la empresa justificó la decisión en una transformación estructural del mercado, argumentando que las sopas secas en sobre sufrieron un declive sostenido en la demanda por tratarse de un consumo fuertemente estacional ligado a los meses fríos. A este factor sumaron el peso de los costos fijos de infraestructura que requería mantener operativa la planta durante todo el año para abastecer un volumen en retroceso.
En ese marco, la estrategia global de la compañía se orientó a volcar su portafolio hacia alimentos de consumo continuo como pastas, risottos y ramen. Para sostener ese esquema, Unilever abandonó el procesamiento agrícola propio en Guaymallén y resolvió migrar hacia un modelo de compras a proveedores externos e importación de materias primas, concentrando la etapa final de empaque en su complejo industrial de Pilar.
El espejo nacional
El desmantelamiento de la planta mendocina se inserta en una dinámica nacional signada por la retracción del entramado productivo. Desde el inicio del ciclo económico actual se registró la baja neta de más de 26.400 empresas empleadoras, a razón de 30 cierres diarios, mientras que la tasa de desempleo del INDEC trepó del 5,7% inicial al 7,8% actual.
Este escenario responde a una apertura de importaciones que avanzó sin una equivalente desregulación ni baja de la presión tributaria para los productores nacionales. La política oficial plasmada en la premisa de que deben cerrar los actores que “no puedan competir” —según expresó recientemente el Presidente— colisionó con la realidad de un mercado interno golpeado, donde la competencia internacional se dio en condiciones de asimetría para la industria local.
Lejos de una simplificación tributaria, la carga sobre el sector privado se mantuvo en niveles asfixiantes. Según los datos proyectados en el Presupuesto enviado por el Poder Ejecutivo al Congreso, la presión tributaria consolidada registró un incremento del 0,47% del PBI entre 2025 y 2026, lo que para la caja fiscal representó un aumento de casi 30.000 millones de dólaresen concepto de impuestos que continuó erosionando la competitividad de las plantas instaladas en el país.
A la desventaja impositiva se sumó la pérdida de competitividad exportadora frente a filiales extranjeras por los altos costos operativos internos y una caída generalizada del consumo golpeado por la pérdida del poder adquisitivo.
El contexto se alinea con la percepción de la opinión pública expresado en una encuesta reciente, donde el 59% calificó la economía como negativa, frente a un 18% que la ve neutra y un 22% que la considera positiva. De esta forma, con la falta de trabajo superando a la inflación como principal preocupación social, el caso Guaymallén expone cómo la reconversión corporativa se combina con un contexto de pérdida acelerada del empleo.
El mandatario chubutense calificó de “locura” la resolución que obliga a comprar una partida de carne para los detenidos del Instituto Penitenciario Provincial y de la Alcaidía de Trelew.
Así que hay extranjeros que viven en Argentina, estudian gratis en Argentina, se atienden gratis en hospitales Argentinos mientras odian a la Argentina? Perfecto. Acabo de presentar un proyecto para arancelar la salud y la educación a extranjeros en la provincia de Buenos Aires. pic.twitter.com/Pppyd23460