No es momento de comprar acciones

Una de las reglas de oro en materia de inversiones es no comprar aquello que está cayendo en picada...
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10 Years Experiences

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La historia se repite una y otra vez. Si bien la caída de los últimos días fue brutal, y la tendencia ahora es claramente hacia abajo, cada vez son más los inversores que se convencen (o los convencen) de que este es un “excelente” momento para comprar acciones.

Pero la culpa no es sólo de ellos. Muchos son influenciados por bancos de inversiones y asesores financieros que les están recomendando a sus clientes comprar ahora.

Lamentablemente, este tipo de razonamiento es el que hace que mucha gente se funda.

Una de las reglas de oro en materia de inversiones es no comprar aquello que está cayendo en picada. Simplemente, porque no tenemos manera de saber hasta dónde seguirá cayendo.

Antes de seguir, vale la pena una aclaración: ni yo ni nadie puede ver el futuro. La bolsa puede subir. El asunto es probabilístico y las probabilidades están en contra. En palabras fáciles: si compran ahora tienen muchas más chances de perder que de ganar. Les puede salir bien alguna vez, pero en el total, la estrategia de comprar aquello que baja es sencillamente pésima.

Lo primero que tenemos que hacer es poner las cosas en perspectiva histórica. Aquí vemos un gráfico semanal del índice S&P 500 de los últimos 25 años:

Si bien la caída fue muy fuerte y en tiempo récord, todavía tiene muchísimo espacio para seguir bajando.

Hace un mes, la bolsa de los EEUU estaba en su pico de valuación más alto de la historia. Y ahora, a pesar de que el S&P500 cayó un 32%, la realidad indica que las valuaciones siguen siendo caras.

Y si siguen pensando que comprar es buena idea, hay dos conceptos centrales que tienen que considerar:

  • Al día de hoy no hay manera de estimar el impacto que tendrá el Coronavirus en la economía mundial.
  • El empeoramiento de las condiciones económicas ya está desatando la inevitable crisis crediticia global que anticipé durante meses. Alcanza con ver como los bonos corporativos de los EEUU y los bonos de países Emergentes cayeron en promedio un 20% en el último mes.

Vuelvan a ver el gráfico de arriba. Nada impide que el S&P 500 pueda seguir cayendo, al menos, hasta la zona de 1500 puntos.

Y tengan en cuenta esto: el principal motor de la suba del mercado de los últimos años no fue el aumento de las ganancias de las empresas. Fue el uso indiscriminado que hicieron las compañías de la deuda barata disponible para recomprar sus propias acciones.

Esto hizo que muchas métricas, habitualmente usadas para valuar acciones, como las Ganancias por Acción, aumentaran de manera artificial (no por aumento de ganancias, sino por la baja de la cantidad de acciones en circulación).

Acá podemos ver la evolución de las ganancias de las empresas en EEUU luego de impuestos:

Aún con la baja de impuestos de Trump, las ganancias de las empresas están estancadas en niveles de 2012 (ese año el S&P 500 cerró en la zona de los 1400 puntos).

Insisto: si alguien piensa que los precios de las acciones ahora están baratos, debería pensarlo mil veces.

Agreguemos que, sin lugar a dudas, el Coronavirus producirá menores ganancias para las empresas (y para muchos sectores, pérdidas!). Con lo que las ganancias totales podrían caer un 10%-15% sin muchos preludios.

En síntesis, la relación riesgo-retorno para comprar acciones de EEUU hoy es pésima. Ahora incluso es peor que hace un mes, pues ni siquiera tenemos tendencia alcista en el mercado de acciones. La tendencia es hacia abajo, y siempre lo más recomendable es seguir la tendencia.

Para terminar, quiero resaltar otra postura que también es muy común en estos momentos: inversores que compraron acciones hace algún tiempo, y que aún con esta baja siguen ganando en relación a su punto de entrada.

Pongamos como ejemplo alguien que en enero de 2018 compró acciones de Microsoft a u$s 90 cada una. Hoy las acciones cotizan en la zona de u$s 137. Pese a la caída de aproximadamente 27% del último mes, la posición aún mantiene una ganancia de u$s 47 por acción.

Acá hay dos cosas a tener en cuenta.

Por un lado, si no tenemos una estrategia de salida de nuestra inversión, ¿cuándo estaremos dispuestos a abandonar la posición? ¿Cuándo perdamos toda la ganancia? ¿Cuándo perdamos gran parte del capital? ¿Cuándo la acción vuelva a su máximo histórico?

Mantener una posición de compra en una acción que tiende a la baja es muy peligroso. Es una de las razones por las que la gente pierde mucho dinero.

También está la posibilidad de que la acción recupere su precio. Es cierto. Pero todo es un tema de probabilidades y hoy, están en contra.

Y aun así, lo que es fundamental, es preguntarnos: ¿aguantar esta posición es la mejor idea de inversión disponible? ¿No hay otras posibilidades disponibles con una mejor relación riesgo-retorno?

Un portafolio de inversiones debe ser una selección de las mejores ideas de inversión disponibles en un momento dado. El solo hecho de que haya mejores opciones para invertir nuestro dinero (que una acción que está cayendo) es argumento suficiente para salir de esa posición.

Aquí está la clave. Como ya he dicho en otras oportunidades, invertir no se trata de adivinar el futuro. Se trata de tomar las mejores decisiones de inversión disponibles en función de las probabilidades y la relación riesgo-retorno que esa proposición ofrece.

CONCLUSIÓN

Bajo ningún supuesto es recomendable comprar acciones de la bolsa de EEUU ahora, a menos que vos seas un profesional con experiencia y puedas manejar de una manera extremadamente precisa los STOPs.

Dicho en palabras simples: sólo puede tener sentido tomar posiciones de compra con horizontes de tiempo extremadamente cortos y si son traders profesionales que están todo el día detrás de la pantalla. Caso contrario, olvídenlo.

La relación riesgo-retorno no es buena. Hay cosas mucho mejores que pueden hacer hoy para tener excelentes retornos. Y atención: comprar bonos NO es una de ellas.

Para ganar dinero en 2020, van a tener que hacer cosas bien distintas. Créanme.

Por último, quiero invitarlos a que se suscriban de manera gratuita al newsletter de Carta Financiera. Van a recibir informes del mundo financiero en un lenguaje simple y fácil de entender. Pueden hacerlo en el siguiente link: Carta Financiera en medios.

*Fuente: Ámbito Financiero – Miguel Boggiano


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EXPOAGRO | El Gobierno volvió a prometer una baja de retenciones 

El secretario de Agricultura, Ganadería y Pesca de la Nación, Sergio Iraeta, aseguró en Expoagro 2026 que el Gobierno buscará continuar con la baja de las retenciones al campo, aunque volvió a supeditar esa decisión a la situación fiscal. En su exposición durante la primera jornada de la muestra, realizada en San Nicolás (Buenos Aires), no anunció nuevas rebajas ni precisó un cronograma para una eventual reducción adicional de los derechos de exportación.

La frase textual fue: “Con responsabilidad fiscal, en la medida que nos permita el tema fiscal, vamos a continuar con la baja de las retenciones en la Argentina” y tuvo lugar en la apertura oficial del evento, que en esta edición celebró sus 20 años.

El funcionario recordó que el Gobierno ya avanzó en rebajas parciales y totales para distintos productos y remarcó que esa seguirá siendo la orientación oficial. La primera reducción de esta etapa quedó establecida en el Decreto 38/2025, publicado el 27 de enero de 2025, que fijó alícuotas reducidas hasta el 30 de junio de 2025. Luego, el Decreto 439/2025, publicado el 27 de junio, prorrogó ese esquema para un grupo de productos hasta el 31 de marzo de 2026. Más tarde, el Gobierno dispuso una nueva baja permanente a través del Decreto 877/2025, oficializado en diciembre.

Con ese último cambio, las alícuotas quedaron en el siguiente esquema: la soja bajó de 26% a 24%; los subproductos de soja, de 24,5% a 22,5%; el trigo y la cebada, de 9,5% a 7,5%; el maíz y el sorgo, de 9,5% a 8,5%; y el girasol, de 5,5% a 4,5%.

Aun con esa reducción, la soja siguió siendo el cultivo con mayor carga sobre su valor de exportación, mientras que en los cereales las alícuotas se ubicaron entre 7,5% y 8,5% según el cultivo. 

En ese marco, el secretario insistió en que la rebaja de los derechos de exportación formó parte de una visión distinta de la administración libertaria hacia el agro. “Ese es el camino. Este es solo un ejemplo de lo que piensa el gobierno nacional respecto de la carga impositiva al campo”.

– El secretario de Agricultura, Sergio Iraeta; el ministro de Desarrollo Agrario de la Provincia de Buenos Aires, Javier Rodríguez; el gobernador de Santa Fe, Maximiliano Pullaro; el titular del Banco de la Provincia de Buenos Aires, Juan Cuattromo; José Aranda (Clarín), Marcela Noble Herrera (Clarín); Santiago Passaglia, intendente de San Nicolás; Fernán Saguier, director de LA NACION, y el expresidente Mauricio Macri

También buscó subrayar el contraste político que el mileísmo intentó exhibir frente a la relación bélica que el kirchnerismo mantuvo durante años con los productores: “No podemos negar que ha cambiado el paradigma respecto de la visión que tienen las autoridades nacionales con el sector agropecuario” de nuestro país.

Durante su discurso, además, repasó parte de la agenda exterior y regulatoria de la gestión. Mencionó el acuerdo entre la Unión Europea y el Mercosur, el acuerdo con Estados Unidos, que incluyó la ampliación del cupo de exportación de carne hacia ese mercado hasta 80.000 toneladas anuales libres de arancel, y también las medidas de simplificación administrativa y desregulación para el sector. “A eso se suman simplificaciones, desregulaciones. Estamos en línea con la producción y los productores también están en línea, con lo que fue la cosecha récord de trigo y ahora esperamos una campaña de girasol potente”, agregó. 

El precio de la carne aumentó 70,8% en los últimos 12 meses

El precio en carnicerías y góndolas tomó velocidad en el inicio de 2026. En seis semanas, el valor al público acumuló una suba de 13%, mientras que la hacienda destinada a consumo en el Mercado Agroganadero de Cañuelas (MAG) avanzó cerca de 6%. Esa dinámica invirtió el proceso del segundo semestre de 2025, cuando el mostrador se movió más lento que la hacienda y achicó márgenes de frigoríficos, matarifes y carniceros.

En ese lapso, las categorías de consumo en Cañuelas alternaron más alzas que bajas. En la hacienda se dieron subas en cinco de las seis semanas, con un promedio de 2%, y una caída de 4% en el arranque. En el canal minorista, se registraron aumentos en cuatro semanas (promedio 3,2%), una baja de 0,2% y otra sin cambios.

Según datos de la Cámara de la Industria y Comercio de Carnes y Derivados de la República Argentina (CICCRA), el producto que más consumen los argentinos acumuló un alza superior al 70% durante los últimos doce meses. Con este telón de fondo, “debemos esperar que, de acá a marzo, haya un aumento en el precio de la carne”, profetizó Miguel Schiariti, presidente de la entidad.

En el detalle, el asado encabezó las subas con 74,2%, seguido por cuadril (73,7%), paleta (72,7%), nalga (70,4%) y carne picada común (62,7%). Las hamburguesas congeladas (cuatro unidades) subieron 49,7% respecto de enero de 2025. En contraste, el pollo entero aumentó 32,1%, lo que implicó un “abaratamiento relativo” de 22,7% frente a los cortes vacunos en doce meses.

En términos de índices, CICCRA señaló que el IPC-GBA mostró en enero una variación mensual general de 2,8%, con “carnes y derivados” por encima del promedio, en 4,4%. La cámara también explicó que, aunque el precio promedio de la hacienda en Cañuelas cayó nominalmente 1,6% en enero, no se trató de una baja real, sino de un cambio en la composición de la oferta: ingresaron menos categorías de mayor valor (vaquillonas y novillitos) y ganaron participación vacas y toros. Según el reporte, los valores de novillitos y vaquillonas igual continuaron aumentando levemente.

El diagnóstico se apoyó también en la actividad industrial: en enero se faenaron 1,014 millones de cabezas, una baja de 11,8% frente a igual mes de 2025. La producción de carne vacuna cayó 10% interanual. En el mismo relevamiento se indicó, además, que enero quedó 16,1% por debajo de diciembre (corregido por días laborables) y que la producción se ubicó en 239 mil toneladas res con hueso, con una contracción interanual de 10%.

En febrero, la escasez de hacienda aceleró el ritmo de subas en el MAG. El viernes 20, Delsector, un sitio especializado que siguió a diario la operatoria del mercado, sintetizó la rueda con una frase: “Voló el mercado de hacienda”. Ese día ingresaron 5.722 vacunos y la semana cerró con 13.144 cabezas. Otro portal que cubre el rubro, Valorcarne, consignó que se trató de la quinta semana consecutiva con arribos por debajo del promedio histórico de 21.000 cabezas semanales: en ese período, las entradas resultaron en promedio 15% inferiores, y en la última semana la caída rondó el 30%, en un contexto atravesado por los feriados de Carnaval.

Los precios reflejaron esa menor oferta. En la última jornada de la semana se pagaron máximos de $5.100 por kilo vivo para novillos livianos, $5.650 para novillitos y $5.900 para vaquillonas. A comienzos de febrero, esos valores se ubicaron en $4.870, $4.880 y $4.930 respectivamente, lo que implicó subas acumuladas en tres semanas de 4,7%, 15,8% y 19,7%.

El impacto se trasladó con fuerza a los eslabones intermedios. La Cámara Argentina de Matarifes y Abastecedores (CAMyA) advirtió que la cadena de pagos en carnicerías se quebró y anticipó que las subas de la hacienda podían reflejarse en el mostrador. Su presidente, Leonardo Rafael, afirmó que de cada media res vendida a las carnicerías los matarifes cobraron, como máximo, el 70% del valor. En números, explicó que una media res de 90 kilos rondó el millón de pesos, de los cuales se percibieron unos $700.000.

Rafael también describió el cuadro financiero del sector: “La cadena de pagos viene haciendo ruido”, señaló el referente de matarifes describiendo el cuadro financiero de la activida. “Hay muchos cheques rechazados y está quedando plata inmovilizada en las carnicerías. La verdad es muy preocupante”. Pero el tramo más contundente de su diagnóstico llegó al combinar faltante de hacienda y consumo debilitado: “Nunca vi una situación como esta, falta hacienda en el contexto de destrucción económica y un bolsillo del consumidor que no resiste estos valores de la carne”.

En paralelo, vinculó los máximos del MAG con el precio de la media res y sostuvo: “Con estos valores, estamos hablando de una media res de $12.300 a $12.600, la verdad me cuesta creer que todo esto vaya a funcionar”. 

“Hay eslabones de la cadena que ya están crujiendo y como va esto, alguno se va a romper”. Desde CAMyA también se estimó que, para el lunes siguiente a esas ruedas, la media res a carnicerías podía ubicarse en $11.300 por kilo, un aumento de $700 por kilo frente a los valores de esa semana. En el mismo diagnóstico, Rafael señaló: “Los inverndadores están comprando hacienda, para llevarla de nuevo a recría o feedlot. Entonces, nos falta oferta”.

La tensión de precios no quedó concentrada en Buenos Aires. En la Sociedad Rural de Jesús María, una jornada con ingreso de 1.000 vacunos (450 gordos y 550 de invernada) marcó subas intersemanales fuertes. En consumo, los novillitos livianos (300 a 350 kilos) ganaron $500 y alcanzaron un techo de $5.280 (10,4%); la categoría de 350 a 400 kilos subió $400 y se ubicó en $5.000; y los novillitos de 400 a 450 kilos avanzaron $650 y cerraron en $5.150 (14%). La vaquillona trepó $440 y se negoció en $5.220 (9,2%). En invernada, el ternero liviano (100 a 150 kilos) subió $600 y llegó a $7.600 (8,57%). En Cañuelas, en ese mismo registro, los novillitos livianos se movieron con máximos cercanos a $4.970 en lotes destacados y las vaquillonas livianas rondaron los $5.000, con máximos superiores en conjuntos especiales.

Como parte de la lectura de fondo, CICCRA indicó que la suba de la hacienda se consolidó desde junio de 2025: aunque en el último mes se observó una baja nominal de 1,6% en el valor promedio negociado en Cañuelas, el acumulado desde el inicio de la escalada alcanzó 59,7%. Además, describió que el precio relativo del kilo vivo, medido contra el índice general de precios mayoristas, se ubicó en el nivel más alto de los últimos 15 años.

En el repaso de factores de oferta, se consignó que la sequía de 2023 y las inundaciones de 2024 y 2025 impactaron sobre el stock: según datos citados de CICCRA, esos eventos provocaron una reducción cercana al 6% del rodeo nacional, con la pérdida de más de 500.000 animales en tres años. En esa misma línea, se mencionó que la tendencia contractiva de la faena se extendió durante los últimos dos años, con 20 caídas interanuales consecutivas.

En el mostrador, los movimientos también quedaron reflejados en mediciones oficiales. El INDEC informó que, entre diciembre de 2025 y enero de 2026, el asado registró el mayor aumento entre los cortes vacunos: pasó de $15.094 a $15.942, un incremento de 5,6%. El organismo también relevó subas en cuadril y nalga (3,3%), carne picada común (3,1%) y paleta (2,6%), mientras que la caja de hamburguesas congeladas de cuatro unidades aumentó 6%. Por regiones, la mayor suba mensual se registró en el NEA (5,1%), seguido por Patagonia (4,8%), Cuyo (4,5%) y GBA, Pampeana y NOA (4,4%).

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