Espert y la inexperiencia política liberal argentina

Suele decirse que quienes no recuerdan la historia están condenados a repetirla...
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10 Years Experiences

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Suele decirse que quienes no recuerdan la historia están condenados a repetirla. El análisis se divide en dos partes. La primera es la vivencia en primera persona de la fallida campaña de José Luis Espert. La segunda consiste en una serie de recomendaciones para evitar que se repita lo que pasó. Principalmente porque a pesar de ya no considerarme -liberal- (debido a los aceptados como referentes del liberalismo argentino), deseo lo mejor para que ese lado del espectro ideológico tenga una mínima representación política. Es sano para la democracia.

En octubre de 2018 José Luis Espert anunció que comenzaría una campaña con el fin de ser presidente de la Argentina. La primera alternativa política autodenominada -liberal- desde el intento de López Murphy por investirse parecía tener argumentos suficientes para presentarse: los últimos años la presencia de Javier Milei y otros economistas en la televisión había causado un boom en la cantidad de jóvenes interesados en “el libre mercado”, mientras la agrupación política cambiemos se encontraba en el medio de una crisis económica y el peronismo no lograba terminar de armarse en unidad.

Fui invitado a la fiesta de lanzamiento de campaña en el barrio de Almagro, donde se realizó la primera “Esperfest”. Asistí con mi grupo de amigos -de siempre-. En ese entonces éramos medianamente conocidos en el ambiente por nuestra participación en redes y organización de eventos. Allí conocí a los personajes célebres del submundillo libremercadista. Éramos unas 40 personas. La reunión consistió en comidas, cánticos y espectáculo. El cotillón abundaba. Las esperanzas también.

En esa misma reunión tuve un momento a solas con Espert. Ambos estábamos sentados frente a frente y mis amigos se encontraban a un lado, en silencio. Aproveché la oportunidad para mencionarle dos impresiones que tenía en ese momento: Me sorprendió que se lanzara sin aparato político o territorial alguno, lo felicité por esa valentía (creía que esos aspectos los estaba dirimiendo y deslizaría algo al respecto) y por tomarse el tiempo de llevar adelante la aventura en detrimento de su familia. En segundo lugar, le aconsejé que en sus presentaciones televisivas tomara una postura más vivaz. No hubo respuesta. Simplemente hizo una mueca de reprobación, se paró y fue a seguir bebiendo.

En retrospectiva, tal vez fue un poco desubicado de mi parte. Después de todo, el ambiente no se prestaba a la seriedad. Sin embargo, fue la incapacidad de comunicarse, expresarse o tomar un pequeño criticismo lo que más me llamo la atención. Mis amigos me miraron con cara de ¿qué hiciste? No supe que decir. Me encogí de hombros y evité hablar por un buen rato. A partir de entonces, consideré a Espert necio e inexperto. Por su conducta puntual y general en esa reunión, me di cuenta de que no era una persona culta como yo creí inicialmente.

Un mes más tarde, recibiría invitación a un segundo encuentro. Este sería abierto al público, en un bar del barrio de Palermo. Mucho más concurrido, pero con la misma impronta, el meeting incluyó a personajes célebres de países vecinos y muchos jóvenes. Se sortearon remeras (gané una, la cual regalé) y bebidas. Por otro lado, el candidato se mostraba visiblemente pasado de copas durante estos eventos. Para ese entonces, me había preguntado si tras un mes existía algún avance en materia política.

Averigüé quien estaba detrás de la campaña de Espert, un tal Nazareno Etchepare. Tras una breve búsqueda en internet, quedó claro que era un expulsado de la coalición cívica y ex protegido de Elisa Carrió. Fue el quien convenció a José Luis Espert a apuntar a la presidencia. Mediante diferentes personas con las que compartía vínculo se acercó a Espert y consumó su pretensión de dirigir la campaña presidencial del potencial candidato en una reunión en el Hotel Panamericano de Buenos Aires.

Pocos días después recibiría una nueva invitación a otra (si, otra más) fiesta a desarrollarse en un puticlub del barrio de Flores. Habían pasado casi 3 meses desde el primer lanzamiento, y era notoria la falta de avances en materia política y organizacional de la supuesta campaña. Para empezar, Etchepare había prometido donantes varios y armado una estructura vertical en la cual tomaba todas las decisiones pertinentes. No era posible comunicarse son Espert sin pasar por Etchepare. En su promesa económicopolítica y presunto expertise aisló al candidato de tal forma que solo lo escuchara a él.

Indagué en el blog personal de Etchepare para entender como pensaba (en realidad, no pensaba. Era solo un acomodaticio de carrera). Pronto entendí que no habría chance alguna de éxito para Espert, y esa última fiesta lo terminaría de confirmar. Organizada por la fundación Amagi, el protoespacio político hizo una fiesta rimbombante. Comida, periodistas varios, escenografía acorde, bandas invitadas, karaoke, baile y mucho espectáculo.

Volví rápidamente a mi casa y me dispuse a escribir el artículo “Nazareno Etchepare, el arquitecto del derrumbe”. En su momento fue muy efectivo. Tuvo buena repercusión en redes y mucha gente apoyó mis críticas. El cholulaje, la falta de comunicación política, la inexistencia de un plan, el potencial conflicto de intereses entre Etchepare y el submundillo liberal puesto que había sido eyectado de cambiemos hacia poco…

No hubo más fiestas, pero Etchepare seguía al mando del barco. Una buena cantidad de gente me apoyó, y otros me tomaron como enemigo. Por un mes y medio estuve al margen de los acontecimientos. No me invitaban a ningún evento, varios de mis amigos seguían colaborando en la campaña y yo continué discutiendo con tanta otra gente.

Entre enero-marzo de 2019 los equipos internos voluntarios del armado de Espert empezaron a corroerse anímicamente. Se produjeron divisiones internas por razones ideológicas y relacionadas a la falta de apoyo territorial y de planes de trabajo. Por otro lado, muchos de estos jóvenes se encontraban dispersos por el país, lo que tornaba difícil llevar a cabo iniciativas in situ. No hubo avances significativos en meses. Los empleados de Etchepare progresivamente quedaban solos. Para mediados de enero mis amigos se pusieron completamente en contra de Espert. Comenzamos a recibir agravios de quienes aún estaban allí por nuestros comentarios en redes.

La cercanía del cierre de listas en junio y de las primeras elecciones desdobladas comenzaba a sentirse. Espert comenzó a buscar apoyo en otros lugares, fuera de la capital. Intentó unir la UCeDe y se alió con el nuevo Partido Libertario de Córdoba. Realizó múltiples conferencias por el país con las cuales financiaba su campaña, y consiguió que empresarios relacionados al kirchnerismo (Fred Machado) le brindaran recursos en especie. Entre ellos, el avión y la camioneta que servían para transporte del candidato.

Pero aun había un problema. Para ser candidato a presidente, es necesario tener un partido político de orden nacional que soporte la candidatura. Es decir, debe estar inscripto en al menos 5 distritos/provincias y poseer personería jurídica en ellos. Ninguna de las estructuras burocráticas que tenía a disposición Espert era de orden nacional. Etchepare revisó cuales partidos de orden nacional se encontraban disponibles y encontró al partido UNIR, perteneciente a Alberto Asseff.

La relación entre Espert y Asseff estuvo mediada por Etchepare, el “experto” político. Nunca sabremos los pormenores de ese acuerdo. Pero sin dudas llamó la atención que Espert, muy contrario al peronismo haya arreglado con un personaje ligado al mismo. Esto causó la ruptura de muchos militantes e incluso del mismo Milei, quien firmó, junto a otros economistas mediáticos, una carta retirando todo apoyo al candidato.

El 12 de mayo de 2019 se llevaron a cabo las elecciones provinciales de Córdoba donde quedó de manifiesto la falta de organización, divisiones internas y carencia de control general por parte de los promotores de la campaña de Espert. En esas elecciones la UCeDe radicada en ese distrito y el Partido Libertario corrieron con listas separadas. El implícito apoyo de Espert a la UCeDe solo causó indignación en sus bases, que ideológicamente se sentían representadas por el Partido Libertario. Los resultados fueron catastróficos con relación a las expectativas. Ambos partidos sumados no llegaron al 1% de los votos. Creyeron que la ubicua presencia mediática de los economistas liberales o su presencia en Twitter haría una diferencia.

Resultado de las elecciones en Córdoba

Este golpe de realidad causó la ruptura con personajes de las redes como El Presto (quien trabajó en la campaña en Córdoba) Espert y principalmente de muchos jóvenes que no lograban comprender que había salido mal. Los siguientes días se cocinaría el cierre de listas. Asseff, quien había observado lo ocurrido en Córdoba y no mantenía una relación cercana con Espert, decide buscar nuevas alternativas. Pichetto, que pocos días antes había sido anunciado como candidato vicepresidente acercó a Asseff la posibilidad de ser diputado en la provincia de Buenos Aires por Cambiemos.

Gracias a contactos que mantengo, me había enterado por lo menos una semana antes y anuncié por las redes que Espert sufriría un importante revés. 2 días antes del cierre de listas se hace pública la rotura de Asseff y Espert queda huérfano de partido. El candidato acaparó los medios durante 48hs acusando a su ex socio de traidor y organizó una suerte de flash-mob en la cámara nacional electoral la noche del cierre de listas para pedir que le permitan correr a pesar de no contar con partido. La afluencia en esa reunión improvisada fue poca, pero suficiente para hacer show de “proscripción”. A muchos militantes les hicieron cargar ficticiamente las listas en el sistema oficial y sacarse fotos, un uso de gente que no había visto en mi vida.

Un capítulo al margen merece esta presencia ubicua en los medios. América TV, América 24 y C5N dieron lugar a mucha publicidad al candidato, incluso en las ridículas denuncias de terrorismo y atentados a su campaña a horas del cierre del listas cuando una piedra pegó en el parabrisas delantero de su camioneta. Espert tuvo lugar en estos medios por su presencia en Animales Sueltos y por razones de conveniencia política. También por su amigo y candidato a vicepresidente Luis Rosales, quien mantiene férreos contactos a lo largo del arco político argentino y exterior. Fue él quien hizo el puente con el famoso asesor americano Dick Morris. Espert en sí no mantenía una agenda de mucho valor.

Tuve acceso al sistema de carga virtual de listas gracias a mis contactos. Por un lado, cargaron mal los DNIs de sus candidatos y fueron encontrados varios casos de incompatibilidad por antecedentes penales. Por otro, nunca fueron entregadas en formato físico los papeles. Lo cual constó en los registros judiciales públicos que pueden consultarse en la web de forma gratuita. Es decir, armaron una ficción y usaron a sus militantes (quienes desconocían estos pormenores) para ello. Fui haciendo un seguimiento en redes de estos errores y malas prácticas. Los medios sacaban la información de allí, me consta.

Unas horas luego del cierre de listas, el partido UNITE, de orden nacional y perteneciente a José Bonacci arreglaría de forma extemporánea la candidatura de Espert. Este nuevo personaje, profundamente peronista y enemigo de Macri, percibía que podía dañar la candidatura de su enemigo dándole espacio a Espert, quien restaría más votos a Macri que a otros candidatos. La justicia hizo lugar y Espert pudo correr, aunque con varias dificultades. En principio, no tendría candidatos provinciales en ningún lugar fuera de Santa Fe y sus listas estarían conformadas por candidatos de UNITE.

Los siguientes dos meses fueron otro golpe de realidad. Hugo Bontempo, empleado de Espert y perteneciente a la UCeDe haría el intento de que permitieran incluir la lista de la Provincia de Buenos Aires bajo el nombre del partido UNIR, ya que consideraba que “no podían romper la alianza”. La justicia electoral no dio lugar a esto. Etchepare organizó un acto en el club Ferro para presentar candidatos, entre los que se encontraba la cosplayer Lilia Lemoine.

Los meses de campaña pura y dura dieron al público aún más muestras del naufragio político de Espert. Las ridículas publicidades de TV e infantiles programas de fidelización (Espertanos, Espertón y otros eventos destinados al público sub17) de militantes coordinadas por Lilia Bolukalo Lemoine solo causaron indignación entre los potenciales votantes, que veían a estas alturas a Espert como un improvisado más que como un candidato serio. Adicionalmente, la polarización entre Ms-Ks absorbería completamente la arena de disputa real. En este contexto, Espert recibió algunos endorsements, pero solo nominales y no de apoyo real. Ejemplos de esto fueron sus excompañeros de Animales Sueltos, la fundaciones liberales (que, para entonces, ya habían decidido apoyar a Cambiemos de forma real) y economistas del ámbito.

El fin de la accidentada aventura llegó el día de las PASO, donde Espert fue el candidato que menos votos recibió entre aquellos que superaron el umbral mínimo del 1.5%. Incluso fuerzas que tenían una menor tasa de conocimiento del candidato a presidente, como la derecha de Gómez Centurión recibieron mas votos.

Resultado electoral de las elecciones PASO en Argentina

El mismo día de los resultados, Espert realizó una poco concurrida conferencia de prensa donde anunció que el nuevo jefe de campaña sería Luis Rosales. Es decir, Etchepare sería despedido de su cargo. Solo tras chocarse con la más grande de las paredes, la del fracaso, Espert pudo ver quien había originado sus ilusiones y problemas.

Los meses siguientes hasta las elecciones generales fueron exclusivamente nominales. Espert no realizó mucha más campaña. Los empleados en su armado habían disminuido drásticamente tras la salida del exjefe de campaña y el mismo Etchepare acusó a Espert en los medios de recibir dinero de empresarios relacionados al kirchnerismo para su campaña. Curiosamente, se olvidó de mencionar que él era quien recolectaba ese dinero.

La experiencia de Espert y compañía debe servir como antecedente como manual de que practicas evitar a la hora de hacer política real. La intención de voto de Espert reflejada por las encuestas llegó al 8% meses previos a las elecciones. La seguidilla de errores no forzados, un mal jefe de campaña, la falta de experiencia política del sector liberal, inexistente capacidad de comunicación política general y nula organización de su gente sellaron su fracaso político.

En la continuación de esta nota voy a dedicar varios consejos y percepciones propias que creo pueden servir a quienes tomen algún tipo rienda política de cara a las legislativas de 2021. Escribiré un texto medianamente ajustado a ese sector. Ojalá les pueda servir. Personalmente dejé de llamarme liberal. Adopto la postura que me permita interceder en la realidad y aportar desde donde me pueda tocar, independientemente de ideologías. Los prejuicios son enemigos del consenso, y de la política.

*Fuente: AltMedia – Ignacio Tesón

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Dinero venezolano para la campaña de CFK: a 19 años del ingreso de las valijas de Antonini Wilson

El día 4 de agosto de 2007, una valija conteniendo casi 800 mil dólares ingresó al país a través del Aeroparque Jorge Newbery de la Ciudad de Buenos Aires. La negativa a dejarla pasar por parte de una agente de la PSA sería el comienzo de una pesadilla para el saliente Gobierno del presidente Néstor Kirchner y el entrante de su esposa, Cristina Fernández.

Pero empecemos por el final de la historia, para poder entender la trama. El miércoles 12 de diciembre de 2007, gracias a la detención de cinco ciudadanos venezolanos en territorio norteamericano (*), se supo que ese dinero estaba destinado a apoyar la campaña electoral de la otrora primera mandataria. Así lo contó el periodista Gerardo Reyes en el diario de Miami El Nuevo Herald: “Los $800,000 que contenía la valija confiscada al empresario venezolano-americano Guido Alejandro Antonini Wilson en Buenos Aires el pasado agosto estaban destinados a la campaña electoral de la actual presidenta de Argentina, Cristina Fernández de Kirchner, según se reveló en una corte federal de Miami. De acuerdo con una denuncia criminal, el gobierno de Venezuela, a través de cinco individuos acusados el miércoles por espionaje, trató de presionar a Antonini para que no revelara que el dinero salió de las arcas de ese gobierno y que la beneficiada sería la campaña presidencial de Fernández”.

Y añade: “‘El dinero estaba destinado a la campaña de Cristina Kirchner’, dijo el fiscal adjunto Thomas Mulvihill. ‘Estos acusados recibieron instrucciones de mantener bajo el perfil de Venezuela’. A cambio del silencio de Antonini, Venezuela cubriría todos los gastos en que incurría por la acusación pendiente en Argentina, donde el empresario fue acusado de contrabando”.

La acusación menciona como parte de la conspiración para presionar a Antonini a la vicepresidencia de Venezuela y a la Dirección de los Servicios de Inteligencia Policiales (Disip), a la cual pertenece —como veremos más adelante— uno de los personajes clave de esta trama y que jamás ha sido mencionado en los medios de información.

Lo interesante del asunto es que, dos de los cinco arrestados en diciembre 2007 fueron testaferros del chavismo y supuestos “empresarios petroleros”, se trata de los venezolanos Carlos Kaufman, de 35 años, y Franklin Durán, de 40, conocidos de Antonini Wilson. Ambos estaban en Miami en medio de un batalla civil para recuperar unos $7 millones que les fueron congelados en un banco local y aprovecharon para presionar —amenazas mediante— a Antonini Wilson para que no hablara del destino de la millonaria valija incautada.

Manotazos de ahogado

No bien se supo que Antonini Wilson había revelado el real destino de la valija venezolana, los principales funcionarios argentinos salieron a tratar de defender a la ex primera dama. En realidad hablaron sólo los alcahuetes de siempre, Alberto y Aníbal Fernández, quienes aseguraron que la acusación se trataba de una “locura” y una “canallada”, respectivamente. Luego, la presidente iría aún más allá al asegurar que todo se trató de una “operación basura” para perjudicarla.

Lo cierto es que en aquellas horas la preocupación oficial era mayúscula, no sólo porque la acusación norteamericana era real y había pruebas de ello, sino porque empezaron a revelarse los negocios entre Argentina y Venezuela y el ingreso de otras valijas que sí llegaron a destino, enviadas también para la campaña electoral del kirchnerismo.

El dato se corroboró con el paso del tiempo: hubo más de diez viajes hechos por Antonini Wilson similares al del 4 de agosto, en los cuales se presume que vinieron valijas con montos similares al incautado. El dato surgió de la mismísima Dirección Nacional de Migraciones que ¿casualmente? dependía en ese momento de Aníbal Fernández.

El 11 de septiembre de 2007, Tribuna de Periodistas publicó parte de esta trama y anticipó antes que nadie la eventual colaboración de Antonini Wilson con la Justicia norteamericana. Así se  comentó entonces: “Las fuentes señalan además que Antonini, en un total de 15 viajes, transportaba dinero en forma regular hacia Argentina, Bolivia y Uruguay, todos con el supuesto objetivo de comprar e influenciar de forma corrupta a los gobiernos de los tres países. Según habría investigado la organización World Check, la fuente de estos fondos ilícitos parecería surgir de una combinación de ganancias por venta de drogas y desvíos ilegales de fondos de la petrolera PDVSA. El FBI ha investigado a Antonini Wilson, y se cree posible que éste se haya librado de ser sometido a juicio por delitos cometidos en Estados Unidos a cambio de información. El carácter de esa información es lo que seguramente preocupa a los gobiernos argentino y venezolano”.

Todos los hombres de Chávez

Más allá de los nombres publicados en aquellos días, no todos los responsables han sido mencionados y mucho menos investigados. Por caso, el noveno pasajero del vuelo que ingresó al país la valija maldita ha sido pasado por alto por los principales medios de información vernáculos. Se trata de Luis Avilán Díaz, un importante miembro del Gobierno de Chávez. El 10 de agosto de 2007 cuando el escándalo aún estaba fresco y ocupaba pocas líneas en los medios de comunicación, Tribuna de periodistas publicó en exclusiva la participación de este personaje y su foto“el hombre del maletín ya estaría identificado: se trata de un miembro activo de la Guardia Nacional de Venezuela… Al respecto, las fuentes venezolanas indican que es la fuerza armada de mayor confianza de Hugo Chávez, y han señalado que en la actualidad viene actuando como ‘una mafia dedicada a transportar dinero a los países ‘amigos’ del presidente’… Más aún, se ha informado que el hombre del maletín es un comando de Chávez para transportar dinero en efectivo para sus aliados en su proyecto político internacional (…) Podría tratarse de Luis Enrique Avilán Díaz, quien forma parte de la DISIP (Dirección de los Servicios de Inteligencia y Prevención), el organismo de inteligencia de Hugo Chávez que en el año 2000 contaba con 2.2l2 y aumentó la cantidad de los mismos en 3.057, ya que en este año 2007 cuenta con 5.269 agentes”.

— Julio César Avilán Díaz (Foto revelada en exclusiva por Tribuna de Periodistas el 10 de agosto de 2007)

Horas después de la publicación del artículo mencionado, organismos de Inteligencia solicitaron colaboración a este periódico y comenzaron a investigar la línea sugerida por Tribuna, especialmente en lo referido a Avilán Díaz, a quien se sindicó como el pasajero no registrado que se unió a los tres funcionarios argentinos y cinco venezolanos que viajaron desde Caracas a Buenos Aires en el Cessna Citation matrícula N5113S de la compañía Royal Class.

La ruta del dinero

Uno de los puntos más importantes en cualquier investigación periodística es el camino del dinero. Muchas veces, el hecho de seguir el rastro “dinerario” en un caso de corrupción, permite al hombre de prensa acercarse a la evidencia “material”. Este escándalo no es la excepción.

Si se sigue el recorrido de los dólares que ingresaron al país, podrá apreciarse que el destino final ha sido para las arcas del otrora matrimonio presidencial. El 26 de agosto de 2007, por caso, la ruta fue detallada por este medio de la siguiente manera:

Los casi U$S 800.000 tenían un destino inequívoco: la financiera Pasamar SA ubicada en la calle San Martín 580 1º A, autorizada a través del legajo 295 por la Secretaría de Turismo para operar en plaza y con el antecedente de aparecer en el lapidario informe que la Comisión Especial sobre Lavado de Dinero de la Cámara de Diputados confeccionó en el año 2001.

Lo cierto es que, desde Pasamar,el dinero iba a ser reenviado al banco Credit Suisse First Boston, que a su vez lo reenviaría a Suiza, en una operación coordinada por el hombre que viene oficiando de “nexo”, Carlos Germán, y a quien los “valijeros” suelen llamar a su teléfono directo (4322-50…) desde que empezaron a llegar al país las maletas con dinero.

Un dato no menor: en el Credit Suisse reposan los 654 millones de dólares —que hoy superan los 1.000 millones— que el entonces gobernador Néstor Kirchner recibió en abril de 2003 y que son producto de regalías por la privatización de YPF.

El artículo de marras fue oportunamente traducido al inglés y publicado por un importante diario de Estados Unidos, lo cual provocó el consecuente interés de la Justicia de ese país

(*) Tres de los cinco fueron: a) Guido Alejandro Antonini Wilson, venezolano, 46 años de edad, nacido el 8 de abril de 1961, empreasrio, titular de la cédula de Identidad de Venezuela Nº 8.579.325, hijo de Guido Antonini y María Luisa Wilson, casado con Jaqueline Regnault.

b) Franklin Deivis Durán Guerrero, venezolano, 40 años de edad, nacido el 11 de septiembre de 1967, empresario, titular de la Cédula de Identidad de Venezuela Nº 7.927.630.

c) Carlos Eduardo Kauffmann Ramirez, venezolano, 36 años de edad, nacido el 30 de diciembre de 1971, empresario, titular de la Cédula de Identidad de Venezuela Nº 10.337.600.

*Por Christian Sanz – Tribuna de Periodistas

Crecen las dudas por el uso de IA en el paper económico escrito por Javier Milei

El cuestionamiento actual sobre el paper presidencial no es un hecho aislado, sino un eslabón más en una cadena de irregularidades que ponen en duda la originalidad de la obra escrita de Javier Milei. Lejos de ser la primera vez que el mandatario queda bajo la lupa por la apropiación de textos ajenos, su carrera como autor ha estado marcada por denuncias constantes sobre la falta de citación y la reproducción textual de trabajos de terceros sin crédito.

En 2024, su libro “Capitalismo, socialismo y la trampa neoclásica” fue el centro de un escándalo cuando se reveló que contenía párrafos completos copiados de los economistas chilenos Verónica Mies y Raimundo Soto, escritos originalmente en el año 2000, sin que se les reconociera la autoría original. Ese mismo libro incluyó fragmentos no atribuidos de trabajos de autores del CONICET y de un manual de macroeconomía de Gregory Mankiw, acumulando decenas de páginas bajo sospecha de plagio.

El patrón de conducta se repite en otros títulos, como en su libro “Pandenomics”, de 2020, donde investigadores detectaron cerca de 30 páginas copiadas de al menos seis autores diferentes sin mención alguna; o el caso del prólogo escrito por Milei para la reedición de “4.000 años de controles de precios y salarios”, donde transcribió párrafos completos de la versión original del economista David L. Meiselman.

Cada uno de estos hitos refuerza un método de trabajo que, lejos de ser académico, se asemeja a una acumulación de textos ajenos presentados como propios, consolidando un historial de deshonestidad intelectual que precede a su gestión pública.

El cuestionado libro de Milei publicado en 2024, repleto de plagio.

Inteligencia artificial y autoría ajena

El paper titulado “Minimum viable scale: Extinction and escape under increasing returns” (“Escala mínima viable: extinción y escape bajo rendimientos crecientes”), presentado por Javier Milei y Demian Reidel, desató una crisis académica internacional. Jesús Fernández-Villaverde, profesor de Economía en la Universidad de Pensilvania, oriundo de España, advirtió que el estilo, formato y las derivaciones matemáticas del texto revelaban el uso de un motor de lenguaje de inteligencia artificial.

Para validar su diagnóstico, el académico utilizó un detector llamado Pangram. La herramienta arrojó una probabilidad del 100% de origen artificial en los fragmentos analizados y estimó que el 54% del documento fue generado por una IA. Fernández-Villaverde sentenció que existe una línea ética infranqueable entre usar la IA para asistir la investigación y delegar la redacción completa sin revelar el origen del texto.

Demian Reidel intentó frenar las críticas con una defensa que sólo profundizó el escándalo. Si bien reconoció haber utilizado inteligencia artificial en el paper, alegó que fue únicamente para corregir y pulir el estilo al finalizar el escrito. Reidel desestimó las acusaciones al sostener que Pangram detecta patrones de redacción y no plagio, calificando al texto como un simple “working paper”. No obstante, evitó explicar por qué el trabajo no refleja un pensamiento propio sin la mediación de un algoritmo.

Jesús Fernández-Villaverde, el profesor de economía de la Universidad de Pensilvania que cuestionó a Milei por el uso de IA en su paper.

La validación del “genio”

La obsesión de Javier Milei por la validación intelectual encuentra su ecosistema ideal en X. Según diversos reportes, el Presidente destina un promedio diario de 2 a 4 horas al uso de redes sociales, alcanzando picos de 17 horas en un día en la red social X. Este comportamiento, documentado por registros independientes que contabilizan su interacción ininterrumpida, revela una gestión paralela donde el “retweet” y el “like” ocupan una parte central de su agenda diaria.

Para el mandatario, la producción académica es un insumo de su relato político. Su búsqueda de prestigio, que incluye la aspiración de ser reconocido con un Nobel de Economía, explica por qué este jefe de Estado dedica tiempo a la creación de papers. Estos textos no buscan el rigor de la revisión por pares, sino el respaldo teórico para sostener sus políticas y alimentar la maquinaria de elogios de su entorno.

Ante cada cuestionamiento, el oficialismo activa un protocolo de defensa corporativa. La estrategia es circular: el Presidente difunde un artículo de apoyo, funcionarios como Lilia Lemoine descalifican la crítica con términos como “lógica enfermiza”, y seguidores especializados —abogados, tuiteros, economistas e influencers aliados— introducen tecnicismos para desviar el eje hacia una supuestas “falacias”. Así, la estructura mileísta blinda al Presidente y transforman cualquier cuestionamiento técnico en una “operación política”.

Retuit de Javier Milei a un escritor mileísta y a Lilia Lemoine.

*Por Augusto Grinner

La gestión de Kicillof pagó $1.265 millones en intereses por atrasarse con proveedores

Según un informe oficial dado a conocer recientemente, la administración de Axel Kicillof destinó más de 1.265 millones de pesos al pago de intereses moratorios, generados por la cancelación fuera de término de facturas de proveedores y certificados de obra. La cifra surge del fallo con el que el Tribunal de Cuentas aprobó la rendición de la Tesorería General bonaerense, conducida desde entonces por David René Jacoby, tristemente célebre por su procesamiento en la causa del dólar futuro.

No se trata de una inversión, una obra pública ni una mejora en los servicios provinciales. Son recursos que el Estado bonaerense debió desembolsar exclusivamente porque pagó tarde. En otras palabras, más de 1.265 millones salieron de las arcas públicas para cubrir el costo financiero de la propia ineficiencia administrativa.

El informe señala que los intereses fueron generados por facturas de proveedores y certificados de obra abonados después de sus vencimientos. El organismo de control revisó una muestra equivalente al 78,15 por ciento del total y no detectó errores materiales en las liquidaciones. Sin embargo, que los intereses hayan sido correctamente calculados no responde la pregunta central: por qué la gestión de Kicillof dejó vencer esas obligaciones y quién permitió que la mora alcanzara semejante dimensión.

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Una factura que pagan todos los bonaerenses

La responsabilidad política recae sobre el gobierno de Kicillof, mientras que la administración financiera estuvo a cargo del tesorero general David JacobyPese al volumen del gasto improductivo, el fallo no identifica el detalle de los organismos que demoraron los pagos, a los proveedores beneficiados por los intereses ni a los funcionarios responsables de la cadena administrativa.

El silencio resulta especialmente grave porque el dinero pagado en concepto de mora podría haberse destinado a hospitales, escuelas, seguridad o infraestructura. Mientras, el gobierno provincial denuncia restricciones presupuestarias y reclama mayores recursos, su propia Tesorería reconoce que más de mil millones terminaron absorbidos por atrasos administrativos.

— David René Jacoby

La situación coincide, además, con una fuerte ampliación del presupuesto de la Tesorería. Los créditos para gastar pasaron de 1.522 millones a 6.695 millones de pesos, luego de una incorporación superior a los 5.173 millones. El presupuesto definitivo terminó siendo más de cuatro veces superior al originalmente previsto.

Una auditoría incompleta

El fallo también admite que los auditores no pudieron acceder a las bases de datos de los contratos de servicios celebrados por la provincia bajo la ley 14.815. Esa limitación impidió completar el análisis destinado a detectar incompatibilidades entre la planta de personal de la Tesorería y los contratos de servicios provinciales. Pese a ello, el Tribunal resolvió aprobar la rendición.

El resultado expone una combinación tan inquietante como insólita: una Tesorería que pagó una fortuna por intereses, una auditoría que no pudo acceder a toda la información y una resolución aprobatoria que no individualizó responsabilidades.

La gestión Kicillof deberá explicar ahora qué dependencias originaron las demoras, cuánto recibió cada proveedor, qué obras acumularon intereses y qué medidas adoptó David Jacoby para evitar que la mora siguiera drenando recursos públicos. Hasta entonces, el dato permanece: la provincia pagó más de 1.265 millones por llegar tarde.

*Fuente: Realpolitik

Tras la suspensión de sus operaciones, piden informes al Gobierno sobre la situación de Flybondi

En las últimas horas, la diputada nacional Roxana Monzón presentó un proyecto de resolución mediante el cual solicita al Poder Ejecutivo información detallada sobre la situación de FB Líneas Aéreas S.A. (Flybondi), en medio de las dificultades operativas que atraviesa la empresa y los reclamos de usuarios afectados por cancelaciones y reprogramaciones de vuelos.

La iniciativa pide que la Secretaría de Transporte, la Administración Nacional de Aviación Civil (ANAC) y la Secretaría de Trabajo informen sobre una serie de aspectos vinculados al funcionamiento de la compañía durante los últimos doce meses. Entre ellos, requiere datos sobre cancelaciones, demoras y reprogramaciones de vuelos, discriminados por mes, ruta y causa invocada por la empresa, además del nivel de cumplimiento efectivo de los servicios programados.

Uno de los puntos centrales del pedido está relacionado con la comercialización de pasajes durante períodos de interrupción de operaciones. La legisladora solicita información sobre la cantidad de boletos vendidos mientras la empresa tenía suspendidos total o parcialmente sus servicios, particularmente desde el 2 de julio de 2026, y pregunta si las autoridades evaluaron limitar o suspender esas ventas para evitar perjuicios a los pasajeros.

El proyecto también busca conocer el estado de la flota de la empresa, la cantidad de aeronaves habilitadas para operar, los aviones fuera de servicio y las medidas previstas para reemplazarlos frente a contingencias. Asimismo, reclama detalles sobre las inspecciones realizadas por la ANAC, los resultados obtenidos y el grado de cumplimiento de las observaciones efectuadas por el organismo de control.

Monzón además solicita información sobre sumarios administrativos, investigaciones o procedimientos abiertos contra la compañía, así como los planes de regularización operativa que Flybondi hubiera presentado ante las autoridades y su nivel de cumplimiento.

En materia de defensa del consumidor, el pedido de informes requiere conocer la cantidad de reclamos recibidos por cancelaciones, demoras y falta de reembolsos, las compensaciones efectivamente pagadas y las acciones coordinadas entre los organismos de control y las áreas de protección al consumidor.

La iniciativa también pone el foco en la situación económico-financiera de la empresa. En ese sentido, solicita precisiones sobre eventuales procesos concursales o pedidos de quiebra, deudas con proveedores esenciales para la operación y evaluaciones oficiales sobre el impacto que esos problemas podrían tener en la continuidad del servicio y en la seguridad operacional.

— Leonardo Scatturice. Exmiembro de la SIDE. Dueño y líder de Flybondi, OCA y el Grupo Flecha Log

Otro capítulo está dedicado a la situación laboral. La diputada pide información sobre trabajadores suspendidos, deudas salariales o indemnizatorias, actuaciones de la Secretaría de Trabajo, conciliaciones obligatorias e inspecciones realizadas durante el último año. También reclama una evaluación sobre cómo esos conflictos podrían afectar la prestación del servicio aéreo.

En los fundamentos del proyecto, Monzón sostiene que Flybondi acumuló una interrupción total de sus operaciones con pasajeros desde el 2 de julio de 2026 y afirma que, durante ese período, la empresa continuó comercializando pasajes sin advertir a los usuarios acerca del riesgo de cancelación. Además, menciona un escenario marcado por conflictos laborales, denuncias de extrabajadores, pedidos de quiebra promovidos por acreedores y acciones judiciales impulsadas por pasajeros que reclaman reintegros de vuelos cancelados.

La legisladora argumenta que el transporte aerocomercial constituye un servicio de interés público y sostiene que el Congreso debe contar con información completa para determinar si los organismos estatales ejercieron adecuadamente sus facultades de control y protección de los derechos de los consumidores frente a la situación que atraviesa la compañía.

*Fuente: Tribuna de Periodistas (Alexis Montefiore)

La deuda de la obra social de las Fuerzas Armadas superó los $213.000 millones

La deuda de la Obra Social de las Fuerzas Armadas (OSFA) y la Obra Social de las Fuerzas Federales de Seguridad (OSFFESEG) ya trepa a $213.902.225.670 y abrió un nuevo conflicto entre Defensa y Seguridad. Ambas carteras se disputan quién debe hacerse cargo del pasivo de la obra social militar.

La definición parece haber superado el plano técnico y ahora queda en manos del presidente Javier Milei, en su rol de Comandante en Jefe de las Fuerzas Armadas.

El cierre del Instituto de Obra Social de las Fuerzas Armadas y de Seguridad (IOSFA), la obra social que anteriormente reunía bajo una misma estructura a las Fuerzas Armadas y de Seguridad, quedó trabado por una deuda de unos US$145 millones, de la cual el 65% corresponde a aportes impagos de Gendarmería y Prefectura, y ni el Ministerio de Defensa ni el de Seguridad quieren asumir el costo.

Todo comenzó en febrero de 2026, cuando Milei firmó el DNU 88/2026, que ordenó disolver el IOSFA —creado en 2013— y reemplazarlo por dos entidades separadas. Entre ellas OSFA, bajo Defensa (para Ejército, Armada, Fuerza Aérea y sus familias) y la OSFFESEG administrado por el Ministerio de Seguridad Nacional, (para Gendarmería y Prefectura). La medida buscaba resolver el “desequilibrio financiero persistente” que arrastraba el organismo por la suba de costos médicos y la heterogeneidad de su padrón, que llegó a tener 575.000 afiliados de las cinco fuerzas combinadas.

El decreto fijó un período de transición de hasta 365 días, designó como administrador al coronel mayor retirado Ariel Guzmán, nombrado por Defensa para gestionar el cierre, y creó una Comisión Ad Hoc con representantes de Defensa, Seguridad, Salud, Economía y la Sindicatura General de la Nación (SIGEN) para supervisar el proceso. Crucialmente, el artículo 12 del decreto dejó pendiente definir “el proceso para la cancelación de los pasivos” del IOSFA, sin resolver quién pagaría.

El núcleo del conflicto sería concretamente una cuenta pendiente por contribuciones patronales impagas que Gendarmería mantiene desde 2017, de acuerdo con el propio decreto 637/2013 que regulaba esos aportes. En abril de 2026, cuando la Comisión Ad Hoc empezó a reunirse, Guzmán detectó expedientes heredados de la gestión anterior del IOSFA que reclamaban esa deuda histórica de las Fuerzas Armadas y de Seguridad, que entonces rondaba los $212.000 millones.

Ariel Guzmán, designado administrador para la etapa de liquidación de IOSFA

Ahí se produjo la primera divergencia real, siendo que el Ejército, la Armada y la Fuerza Aérea cancelaron su parte usando fondos del inciso 1 (partida de sueldos del personal militar), lo que permitió al ex IOSFA pagar deudas atrasadas a prestadores médicos, por ejemplo unos $1.999 millones a proveedores de Tucumán. Gendarmería y Prefectura, en cambio, se negaron a saldar la suya, que a fines de abril ya alcanzaba los $101.692.401.866 solo por parte de Gendarmería.

El crecimiento hasta julio de 2026

Cinco meses después de la primera reunión de la Comisión Ad Hoc en abril, y tras la quinta reunión, el panorama no mejoró en absoluto. La deuda consolidada creció a $213.902.225.670, con $139.057.260.804 correspondientes exclusivamente a las contribuciones impagas de Gendarmería y Prefectura. El representante de Seguridad, Fernando Domínguez, volvió a decir en la reunión que su ministerio “no dispone de los recursos” para afrontar esa obligación, repitiendo la misma negativa de meses anteriores.

Esto llevó a Guzmán a elevar un informe al ministro de Defensa Carlos Presti donde reconoció el fracaso de la instancia técnica. Él afirmó en el escrito que “no se ha podido avanzar en la concreción de un plan para cancelar la [deuda]” y que “este tema deberá plantearse en otras instancias decisorias para su conocimiento e intervención” — es decir, admite que la comisión fracasó, que ya no puede resolverlo y que la decisión pasa a un nivel político superior.

Informe-de-la-5ta-reunion-de-la-comision-especial-Ad-hoc

El propio esquema institucional explicaría por qué el hecho sube tan alto en la jerarquía gubernamental. OSFA depende de Defensa y OSFFESEG de Seguridad, pero ambas nacieron del mismo decreto presidencial, y es el propio Poder Ejecutivo quien debe “instrumentar las medidas necesarias” para cancelar los pasivos que tenía IOSFA, según el artículo 12 del DNU 88/2026.

Como ningún ministerio (Defensa ya pagó lo suyo, Seguridad no puede o no quiere) resuelve el diferendo, y la Comisión Ad Hoc —integrada también por representantes de Economía, Salud y SIGEN— se declaró sobrepasada, la resolución final depende de una decisión presidencial que autorice una partida extraordinaria de recursos.

La particularidad es que el propio Estado nacional aparece simultáneamente como acreedor (a través del ex IOSFA, que reclama la deuda) y deudor (porque Gendarmería y Prefectura, fuerzas federales bajo su propio paraguas, son las morosas). Sin esa definición clara, el riesgo es que la liquidación se convierta en un proceso interminable, con proveedores médicos impagos, litigios judiciales y deterioro de la cobertura sanitaria tanto de militares como de gendarmes y prefectos por un tiempo indeterminado.

La situación parece no encontrar solución, ya que casi dos tercios del endeudamiento financiero de una obra social ya disuelta recaen sobre fuerzas de seguridad que dependen de una cartera —Seguridad Nacional, a cargo de Alejandra Monteoliva— que asegura no tener presupuesto para afrontarlo.

El “Pollo” Sobrero se reunió con Villarruel y le advirtió sobre un “inminente colapso” del sistema ferroviario

La interna en el Poder Ejecutivo sumó un nuevo capítulo de tensión en el Congreso. En su despacho, la vicepresidente Victoria Villarruel recibió al secretario general de la Unión Ferroviaria Seccional Oeste, Rubén “Pollo” Sobrero, en un extenso encuentro enfocado en el estado crítico de los trenes. La audiencia representa un gesto de marcada autonomía por parte de la titular de la Cámara Alta, fijando una clara diferenciación con la estrategia política que se digita desde la Casa Rosada bajo la conducción de Javier Milei.

La reunión se produjo luego de que el dirigente sindical advirtiera públicamente sobre el colapso del sistema y el peligro inminente de un choque de trenes. A pesar de los reparos ideológicos que el encuentro podía despertar, Sobrero obtuvo una respuesta inmediata por parte de la vicepresidente, quien accedió a escuchar las denuncias de los trabajadores ferroviarios en una audiencia que se extendió por casi dos horas.

Desde el entorno de Villarruel justificaron la actividad argumentando que la presidencia del Senado recibe a todos los actores del entramado logístico y productivo del país. Lejos de la confrontación discursiva habitual del Gobierno, los colaboradores de la vicepresidente lanzaron un duro dardo hacia la gestión central al señalar que es de una inmadurez política notoria ideologizar el tema de los trenes, sobre todo cuando se discuten inversiones para garantizar la seguridad y la eficiencia de la red.

Formación descarrilada recientemente en la línea Sarmiento.

La advertencia de masacre

Tras la audiencia, Sobrero calificó la reunión como muy buena y aseguró que la vicepresidente quedó muy preocupada por la situación límite descrita en los informes técnicos. El dirigente sindical de la rama combativa ferroviaria fue tajante al señalar que el sistema está colapado y el Gobierno no hace nada, al tiempo que advirtió que la intención oficial es avanzar en el desfinanciamiento y vaciamiento de los talleres para forzar la privatización de las líneas.

La denuncia gremial apuntó directamente contra la inacción del Poder Ejecutivo tras la declaración de la emergencia ferroviaria dictada en mayo de 2024, luego del choque de formaciones en Palermo. Según Sobrero, dicha medida fue puro humo ya que no se transfirieron los 1.200 millones de pesos presupuestados por decreto para obras críticas de seguridad y mantenimiento, fondos indispensables para revertir el descalabro operativo y la pérdida de personal calificado

Los datos técnicos presentados ante el Senado exponen la gravedad del escenario: sólo en la línea Sarmiento se registraron 101 descarrilamientos durante el primer cuatrimestre del año. A esto se suman componentes obsoletos con más de 60 años de antigüedad y alarmantes informes de la Auditoría General de la Nación, que confirman que el presupuesto ejecutado para mantenimiento apenas cubrió el 29% de las necesidades del sector, obligando a reducir la velocidad de las formaciones por fallas de seguridad.

22 de febrero de 2012, cuando la tragedia de Once marcó la vida de cientos de personas.

El frente legislativo y la presión al Ejecutivo

La visita de Sobrero al Senado formó parte de una ronda de reuniones para comprometer a todo el arco político. Antes de ingresar al despacho de la vicepresidente, el dirigente ferroviario mantuvo un encuentro con el interbloque de senadores del PJ, encabezado por José Mayans, Eduardo “Wado” de Pedro y Jorge Capitanich. Los legisladores de la oposición coincidieron en el diagnóstico del abandono estatal y se comprometieron a impulsar un pedido de informes parlamentario sobre el destino de los fondos ferroviarios.

Con el objetivo de exponer la gravedad de la crisis ante todas las fuerzas, el cuerpo de delegados también extendió el pedido de audiencia a la jefa de la bancada libertaria en la Cámara Alta, Patricia Bullrich. Asimismo, el sindicalista confirmó que la presentación de los informes técnicos continuará durante las próximas semanas en la Cámara de Diputados de la Nación y en la Legislatura porteña, buscando forzar la intervención del Congreso para liberar los recursos asignados a la seguridad vial.

Rubén “Pollo” Sobrero, Eduardo “Wado” de Pedro, José Mayans y Jorge “Coqui” Capitanich.

Frente a la presión ejercida por las denuncias gremiales y la repercusión del encuentro institucional en el Senado, la empresa estatal notificó la interrupción programada del servicio del Tren Sarmiento durante cuatro días de julio para la realización de nueve obras de infraestructura urgentes. Aunque desde el sindicato calificaron la medida como un avance auspicioso, advirtieron que es sólo el inicio de las tareas necesarias para garantizar la seguridad de los miles de usuarios que viajan a diario.

*Por Augusto Grinner

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