ÉXODO | Más de 25 firmas multinacionales abandonaron el país desde el inicio de la gestión K

La imposición de restricciones a la importación, la baja rentabilidad y el clima político fueron los ejes que aceleraron la salida de grandes firmas durante la gestión del kirchnerismo.
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10 Years Experiences

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Desde diferentes rincones, los argentinos centran su atención en los medios de comunicación, intentando comprender el conflicto financiero que se vive. Las comparaciones son peores a la de la crisis del 2001. Incremento en los precios todos los días, inflación galopante y el terror por la posibilidad de saqueos.

Como consecuente a todo ello, la sumatoria de que el Gobierno ha tomado como enemigo letal al sector privado. Llegando a perseguirlo antes, durante y después de la pandemia. Actualmente, sobre la gestión de Alberto Fernández (comandada por la vicepresidente Cristina Fernández de Kirchner) al menos 25 firmas se fueron o dejaron de producir en el país.

  • Doctor Martens: uno de los casos más tristes fue el de la marca emblemática de botas, borcegos y calzados en general, la cual dejó de operar en enero de este 2022. “Por razones de fuerza mayor, desde hoy nuestra tienda online cierra sus puertas en la Argentina”, expresó en las redes sociales tras cerrar las persianas de sus locales en Alto Palermo, Unicenter y Alcorta, y demás locaciones. 
  • Alicorp: en el 2021 también se dio la salida de la firma alimenticia y cosmética peruana, dueña de etiquetas como Okebon, Zorro y Plusbelle. Las mismas culminaron sus operaciones comerciales luego de 13 años ininterrumpidos de funcionamiento en el país.

En un comunicado elevado a la Bolsa de Valores de Lima en el cierre de 2021, la compañía informó su decisión de mantener su estructura comercial en Brasil, Colombia y Ecuador. La operación en la Argentina, notificó Alicorp a la entidad limeña, terminó por generarle un rojo del orden de los 50 millones de dólares. 

  • Ecolumber: en el último tramo del segundo semestre de 2021 también dijo adiós la española, especializada en el cultivo y comercialización de frutos secos.
  • Metlife: esta decidió vender su negocio a GST (firma que en octubre ya había comprado su unidad Metlife Seguros de Retiro) en un monto que en el mercado se estima en alrededor de 8 millones de dólares. 
  • Alimesa SA: a fines de octubre del 2021, la local Georgalos adquirió el 100 por ciento de las acciones de Alimesa SA, una planta hasta ese momento propiedad de Pepsico, ubicada en la provincia de La Rioja, y en la cual se elaboran las marcas Toddy y Zucoa. Si bien la marca de la gaseosa se apuró en informar que la medida no se correspondía con una salida de la Argentina, lo cierto es que ejecutivos de la filial en el país sí reconocieron la decisión de la marca de pasar a enfocarse en categorías estratégicas.

Ya son 3 años de salidas consecutivas

Durante 2020, 2021 y 2022, la lista de empresas multinacionales que dejaron el mercado local o anunciaron sus intenciones de irse de la Argentina fue aumentando más allá de los casos emblemáticos como los de Glovo (le entregó sus recorridos a Pedidos Ya), Walmart, Falabella y LATAM. 

La llegada de la pandemia del covid-19 aceleró la salida de los grupos multinacionales que ya venían trazando estrategias para abandonar sus operaciones afectadas por un contexto desfavorable por la crisis financiera y económica, el derrumbe del consumo y, en especial, las medidas regulatorias y cepos varios impuestos por el Gobierno a casi todos los factores que componen un plan de negocios.

  • Brightstar: en el grupo de las que se fueron se destaca, por ejemplo, esta empresa productora de electrónica, la cual decidió vender sus activos locales a un jugador nacional como es Mirgor.
  • Nike y Adidas: ambas marcas de ropa decidieron mudar sus centros de decisión a países vecinos. Pasaron a comercializar sus productos de manera tercerizada, a través de franquiciados locales. 
  • LATAM, Air New Zealand, Qatar y Emirates: estuvieron en el pelotón de las aéreas que interrumpieron servicios en y hacia la Argentina.
  • Eli Lilly: se trata de una farmacéutica estadounidense que decidió cesar sus operaciones, como consecuencia de la crisis macroeconómica.
  • Under Armour: dejó de vender de manera directa la marca de indumentaria deportiva, ante el caos financiero y los impuestos que incrementan exponencialmente. 
  • Ferrero: el grupo alimenticio notificó su plan para restructurar el negocio doméstico. Desde su casa matriz en Italia se definió un nuevo modelo de negocio más pequeño y acorde a la visión que desde el extranjero se tiene sobre el mercado de consumo local, retraído y cada vez con menos demanda.
  • Asisc y Petrobras: “levantaron campamento” de manera definitiva, mientras que la brasileña Peixe vendió la ex Groupon Argentina a la local Agrupate.
  • Axalta: la empresa química estadounidense comunicó que dejaba de producir pinturas para automóviles en la Argentina. Cerró su fábrica y las oficinas administrativas de Escobar, donde trabajaban unas 100 personas.
  • Basf: dejó de producir pinturas para autos en su planta local. Lo adjudicaron a “la situación macroeconómica”. Por lo que pasaron a abastecerse desde Brasil al mercado nacional.
  • Bayer: también reorientó las inversiones en estos días el gigante alemán. Puso fin a su negocio de soja en Argentina para encaminarse “hacia proyectos más rentables”, en medio de tensiones entre el gobierno argentino y el sector agrícola. 
  • TheFork: la plataforma de reserva de restaurantes en línea, propiedad de TripAdvisor, que en 2019 compró a la startup local Restorando. Anunció su salida en un correo electrónico a sus clientes, explicando que la decisión se debió a la Pandemia y su impacto en el mundo y en la economía local. 
  • Pierre Fabre: el laboratorio especializado en productos cosméticos como Avène y Ducray, vendió su planta en la localidad bonaerense de Virrey del Pino al grupo local Sidus para reforzar su presencia en Francia
  • Kodak Alaris: la empresa que se formó tras la quiebra de la histórica marca de fotografía, anunció el cierre de sus oficinas en Buenos Aires y el traslado de todos sus negocios de la región a la sede de la Ciudad de México. Esta empresa también dijo que la decisión no estaba relacionada con la situación económica local, sino con una estrategia que incluye subsidiarias en otros lugares. 
  • Engie: la compañía francesa de energía vendió sus acciones de Litoral Gas a Tecpetrol y al fondo de inversión estadounidense Oaktree Capital Management, quienes dividirán las acciones de la compañía en partes iguales. Surgió de la fusión de GDF y Suez, y su decisión de salir del país sorprendió al sector energético, ya que en 2019 había mostrado interés en comprar la participación de YPF en Metrogas. La empresa justificó su decisión en su preferencia por fuentes de energía renovables.
  • Saint Gobain Sekurit: la autopartista mudo parte de su operación local a Brasil, puso en stand-by su planta de la localidad de Campana, Buenos Aires, y ofreció retiros voluntarios a parte de sus empleados. La firma es de origen francés y produce en 19 países. A pesar del parate, desde la empresa aseguran que mantienen todos sus activos industriales en el país y que tomaron la medida “para garantizar la sostenibilidad de la operación local”.
  • Danone: inició en marzo la búsqueda de un comprador para sus marcas de aguas Ser, Villavicencio y Villa del Sur. Si bien la danza de nombres interesados acumula varios referentes de la industria, como Peñaflor, Refres Now (dueña de Manaos), el grupo Gancia y la chilena CCU, lo cierto es que todavía no se avanzó en nada concreto.
  • PPG: otra empresa global de pinturas que dejó el país.
  • Sinopec: la petrolera china inició su salida del país luego de que se confirmara que la Compañía General de Combustibles (CGC), propiedad de la familia Eurnekian, cerrará la compra de Sinopec Argentina Exploration and Production por un valor cercano a los 240 millones de dólares.
  • Gerresheimer: la empresa de origen alemán, que producía packaging para el sector farmacéutico, le vendió su operación argentina a la local IMAP y se fue del país.
  • Dow: la petroquímica multinacional decidió finalizar las operaciones de su planta de poliuretano ubicada en San Lorenzo, provincia de Santa Fe. Según anunció la compañía, la fábrica dará con el cierre completo a final de año.
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El gobierno endureció el control marítimo y avanzó contra la pesca ilegal extranjera

Argentina buscó tomar el control de su espacio marítimo mediante un nuevo protocolo orientado a combatir la pesca ilegal extranjera en la Zona Económica Exclusiva Argentina (ZEEA). La medida apuntó a reforzar la protección de los recursos pesqueros frente a la Pesca Ilegal, No Declarada y No Reglamentada (INDNR), una de las principales amenazas para la sostenibilidad del sector y para la economía vinculada al complejo pesquero nacional.

La normativa entró en vigencia a través de la Disposición N° 20/2026 de la Subsecretaría de Recursos Acuáticos y Pesca de la Nación, publicada en el Boletín Oficial. La disposición fue impulsada por la Secretaría de Agricultura, Ganadería y Pesca del Ministerio de Economía, mediante la Subsecretaría de Recursos Acuáticos y Pesca, y estableció criterios objetivos para identificar buques de bandera extranjera pescando ilegalmente.

El eje central del nuevo esquema consistió en transformar criterios técnicos complejos en estándares operativos claros, verificables y aplicables en tiempo real. 

Uno de los cambios más relevantes fue la incorporación de presunciones legales de pesca ilegal basadas en el comportamiento de los buques extranjeros. A partir de ese esquema, se consideró que una embarcación se encontró realizando tareas de pesca cuando navegó a menos de 6 nudos y ejecutó maniobras o cambios de rumbo compatibles con esa actividad dentro de la ZEEA, aun cuando no se detectó el arte de pesca de manera directa.

El protocolo puso especial atención sobre los buques poteros, especializados en la captura de calamar, una de las especies de mayor interés comercial y presión extractiva. En esos casos, la presunción de ilegalidad se activó si la nave se desplazó a 2 nudos o menos sin una justificación técnica válida, una medida que buscó cerrar vacíos habituales en los controles tradicionales.

El monitoreo se realizó mediante el Sistema Guardacostas de la Prefectura Naval Argentina, que integró información satelital, registros electrónicos y datos de navegación. Esos elementos pudieron ser utilizados como evidencia objetiva para iniciar actuaciones y aplicar sanciones, fortaleciendo la capacidad de control del Estado en un área extensa y de difícil supervisión presencial.

La disposición funcionó como herramienta legal de apoyo a la labor que Prefectura vino realizando como parte de su estrategia de control de los espacios jurisdiccionales. En su carácter de autoridad nacional, con competencias y atribuciones policiales para hacer cumplir la ley en el mar y como policía auxiliar pesquera, Prefectura generó un procedimiento de detección electrónica, análisis de patrones de comportamiento de buques pesqueros e incorporación y custodia de pruebas de diversas fuentes de información. Ese procedimiento posibilitó a la autoridad pesquera nacional llevar adelante las actuaciones administrativas y, de corresponder, el proceso sancionatorio por la conducta detectada.

Según se explicó, el procedimiento y la norma emitida en consonancia por la autoridad de aplicación contribuyeron a discriminar actividades de pesca ilegal por parte de buques extranjeros del derecho de libre navegación que les asistió, acorde el derecho internacional, permitiendo así, en caso de corresponder, actuar en consecuencia, en defensa de los recursos e intereses nacionales.

Más allá del enfoque sancionatorio, la disposición incorporó garantías de debido proceso. Los capitanes de los buques alcanzados por las presunciones pudieron presentar descargos y pruebas técnicas, como reportes meteorológicos adversos o partes de avería, que permitieron justificar los movimientos registrados. De ese modo, el esquema buscó equilibrar firmeza en el control con reglas claras y previsibilidad jurídica.

La iniciativa se enmarcó en el Principio Precautorio, que obligó a actuar de manera preventiva ante el riesgo de daños graves o irreversibles al ecosistema marino, aun cuando no existió certeza científica absoluta en el momento de la detección. Este criterio cobró relevancia en un contexto de creciente presión sobre los recursos pesqueros del Atlántico Sur y de expansión de flotas extranjeras en los límites de la ZEEA.

Para la Prefectura, la aplicación de la ley no se limitó al seguimiento y control de la información estática de los buques, sino que implicó detectar patrones y comportamientos que representaron indicadores de posibles actividades ilegales. Esto le permitió ser generadora de buenas prácticas jurídicas y operativas de lucha contra la pesca ilegal, reconocidas internacionalmente.

¡POPULISMO RECORD! | Los planes sociales crecieron por encima de la inflación y ya superan los 6 millones de beneficiarios

Mientras que el empleo formal y las jubilaciones perdieron frente a la inflación, la Asignación Universal por HijosAUH– y la Tarjeta Alimentar fueron las únicas transferencias que crecieron en términos reales durante los primeros dos años de gobierno de Milei. En esta descripción está contenido el corazón del modelo libertario y quizá explica la ausencia de conflictos sociales masivos, luego de dos años de ajuste sostenido.

En contra del relato del “fin de los planes”, los números del presupuesto social muestran que la ayuda directa a los sectores más pobres fue la única partida que creció de manera sostenida durante el gobierno de Milei, tanto en cantidad de beneficiarios como en poder de compra real. De hecho, el punto más bajo del poder adquisitivo de la AUH fue en el 2023, en el último año del gobierno de Alberto Fernández. No parece un dato menor para sumar a las razones de la derrota electoral del peronismo.

Según confirmó una fuente del Gobierno al sitio LPO, a diciembre de 2025 la Asignación Universal por Hijo alcanza a 4.114.513 titulares, incluidos 93.453 beneficiarios por discapacidad, mientras que la Tarjeta Alimentar llega a 2.546.130 familias y cubre a más de 4,5 millones de niños. Más de seis millones de planes. Todo un récord que habla mucho de la latinoamericanización de la Argentina, que está muy lejos de ser el gran país de clase media de América Latina que supo ser hasta los setenta.

Los cuadros de evolución real muestran que AUH y Alimentar fueron los únicos ingresos que corrieron por arriba de la inflación de manera consistente, en contraste con el salario mínimo que perdió poder adquisitivo mes tras mes y hoy cubre apenas una fracción de la Canasta Básica Total, según un informe del Observatorio de Coyuntura Económica y Políticas Públicas (OCEPP) de la Fundación para el Desarrollo Humano Integral vinculada a Juan Grabois.

La combinación ayuda a explicar un dato político clave de la primera mitad de gestión libertaria: no hubo estallido social, pese a la magnitud del ajuste. Lejos de eliminar la asistencia, Milei hizo dos movimientos simultáneos: desplazó a las organizaciones piqueteras de la intermediación y reforzó las transferencias directas.

En 2015, Cristina Kirchner dejó el poder con 250 mil planes y el tema fue uno de los caballitos de batalla de Cambiemos que criticaba las políticas sociales del peronismo, bajo el despectivo título de “los planeros”. Sin embargo, el sistema se terminó de desvirtuar durante la presidencia de Mauricio Macri cuando la ayuda social pegó un salto brutal a casi un millón y medio de beneficiarios como señala un informe del Observatorio de Datos de la Fundación del Plata. Luego, con Alberto Fernández y la pandemia la ayuda llegó a 4 millones de beneficiados y eso no se revirtió sino que creció con Milei, pese a que la pandemia ya pasó hace varios años.

En ese sentido, la evolución real de la política de ingresos para la infancia, la Asignación Universal por Hijo, alcanzó durante el gobierno de Milei niveles históricamente altos en términos reales. La actual AUH es 23 por ciento más alta que la que se pagaba durante la presidencia de Alberto Fernández e incluso 10 por ciento superior a la vigente durante el gobierno de Cristina Kirchner, creadora del programa.

La mejora se explica por un aumento extraordinario de la AUH, que en la comparación interanual muestra una suba real del 47 por ciento. Pero la medición que el propio Gobierno utiliza como referencia es aún más impactante: entre noviembre de 2023, último mes de la gestión de Alberto Fernández, y noviembre de 2024, la AUH registró un incremento cercano al 100 por ciento, una variación excepcional que consolidó a la política social como el principal amortiguador del modelo en un escenario de fuerte deterioro de los salarios que sintieron la devaluación del 120% de diciembre de 2023, que nunca se terminó de recuperar.

Esto se vio además acompañado por una pérdida de empleos formales de calidad, que en los dos primeros años de Milei ronda los 180 mil puestos de trabajo, en una tendencia que se viene agravando: sólo en octubre pasado se perdieron 70 mil empleos.

La paradoja libertaria es que, mientras el discurso oficial insiste en el ajuste y el achicamiento del Estado, la red de contención social no solo se mantuvo, sino que se convirtió en el principal amortiguador del modelo, en un contexto de salarios en caída libre y pérdida de empleos formales. 

El diagnóstico se refuerza al mirar los cuadros de evolución real de la AUH y la Tarjeta Alimentar elaborados por la Fundación para el Desarrollo Humano Integral (FDHI) en su monitor de economía popular. Allí se observa que, a diferencia de los salarios, las transferencias sociales no fueron licuadas por la inflación durante el gobierno de Milei.

Por otro lado, gran parte de la contención social recayó en los gobernadores que fueron los otros afectados del ajuste de Milei. Según fuentes de Desarrollo Social del gobierno de Santa Fe, durante el año 2025, se registró un incremento aproximado del 30% en la demanda alimentaria en la provincia.

En Santa Fe, los programas alimentarios se canalizan a través de la Tarjeta Única de Ciudadanía (TUC), Tarjeta Institucional (TI), ProSoNut que alcanzan a 246.153 personas, confirmaron desde el Ministerio de Desarrollo Social provincial a cargo de Victoria Tejeda.

La ayuda llega a 177 localidades de los 19 departamentos y a 926 instituciones, con una inversión mensual de más de 3.800 millones. Una ayuda que se reforzó en las fiestas con una partida extra de 3.200 millones.

Como sea, según el estudio de la FDHI, medidos en términos reales, los montos combinados de AUH y Tarjeta Alimentar muestran una recuperación sostenida desde el inicio de la gestión libertaria, con aumentos que superaron el ritmo de los precios. En los gráficos, la asistencia social aparece como la única variable de ingresos que logra mantenerse -e incluso mejorar- frente al avance inflacionario.

El contraste con los salarios es contundente. Mientras la AUH y la Alimentar mejoran su desempeño relativo frente a la Canasta Básica Alimentaria (CBA), el salario mínimo cae en picada frente a la Canasta Básica Total (CBT), profundizando la pérdida de poder adquisitivo de los trabajadores formales. En términos simples: la política social amortiguó la indigencia, pero el ajuste recayó sobre el trabajo.

Los cuadros también muestran que, aun con las mejoras, la AUH y la Tarjeta Alimentar siguen cubriendo solo una fracción limitada de la CBT, es decir, no alcanzan para sacar a un hogar de la pobreza. Sin embargo, sí logran contener el umbral alimentario, un dato clave para entender por qué el ajuste no derivó en un conflicto social generalizado.

En ese sentido, el informe de la DHI confirma la paradoja del modelo libertario: Milei ajustó fuerte por el lado del salario y el empleo, pero blindó la asistencia directa, consolidando a los planes sociales como la principal ancla de estabilidad social en un contexto de deterioro acelerado de los ingresos formales y las jubilaciones.


*Fuente: LaPolíticaOnLine

LA CRISIS NO PARA: Paty suspendió a 450 trabajadores en La Pampa y una textil cerró dos plantas en Corrientes y Chaco dejando a 260 en la calle

El frigorífico Pico de La Pampa, encargado de la fabricación de hamburguesas Paty, suspendió a sus 450 empleados en las últimas horas, en medio de una severa crisis que golpea la producción del sector y de muchas otras industrias en todo el país.

La noticia se conoce al tiempo que se informa el cierre de dos plantas textiles en Corrientes y Chaco, y que deja a 260 trabajadores en la calle, poniendo de relieve que la crítica situación económica atraviesa de manera transversal a los diferentes rubros.

En el caso de la compañía que se volvió un símbolo del medallón de carne picada, la medida adoptada se argumentó por una caída de las ventas y la acumulación de deudas superiores a los $30.000 millones.

Pico pagó el precio de un consumo interno estancado en mínimos históricos y de una merma de las exportaciones que impactó de lleno en el sector.

Según detallaron desde la firma, pasaron de faenar cerca de 600 cabezas de ganado vacuno por día a apenas 50, ilustrando el derrumbre de un sector que -sin embargo- no se privó de registrar aumentos de precio que duplicaron la inflación durante el año pasado.

La retracción de las exportaciones de carnes durante 2025 redondeó un 7,3%, con una reducción dominante de los envíos a China -principal destino del producto nacional- del 12,3%.

Como Pico dependía en buena medida del comercio exterior para sostener su estructura operativa, sus ingresos se vieron comprometidos.

En la localidad pampeana de Trenel, donde el frigorífico es uno de los principales motores económicos, crece la preocupación por un eventual cierre definitivo. La paralización de la planta no solo afecta a los trabajadores directos, sino también a comerciantes, transportistas y productores vinculados a la cadena cárnica.

LAS PEORES HORAS DEL SECTOR TEXTIL:

Como se mencionó, la textil Emilio Alal cerró sus plantas productivas de hilados y telas en Corrientes y Chaco, y despidió a 260 operarios. Se suma a un escenario lapidario que padece el sector que -desde la asunción de Milei en 2023- acumuló una pérdida de más de 16.000 puestos de trabajo registrados en todo el país.

La compañía estaba dedicada a la fabricación de insumos para la industria del calzado, accesorios y talabartería, además de la producción de hilados de algodón y telas, según consignó el diario El Litoral.

El nivel de producción del sector solo es comparable con los momentos más complejos de la pandemia.

En octubre, la utilización de la capacidad instalada del sector descendió al 32,5%, lo que representó una baja de 4,6 puntos porcentuales respecto de septiembre y de 15,3 puntos frente a octubre de 2024.

El cierre se suma al de otras empresas del sector que en los últimos meses anunciaron cierres o reducciones de sus plantas, con caída en el empleo.

La firma, con más de 100 años de trayectoria, dijo que la decisión responde al “actual contexto económico y comercial adverso”, cada vez más dominado por los importaciones y apuntó a problemas estructurales que “afectan la competitividad de la industria nacional”.

Los directivos hablaron de un escenario inviable para la continuidad de sus operaciones y sin perspectivas de mejora en el corto y mediano plazo.

La empresa cuestionó la apertura “indiscriminada” de importaciones de hilados, telas y prendas de vestir, tanto nuevas como usadas. También se remarcó la caída del poder adquisitivo; los altos costos financieros, laborales y energéticos; y la elevada carga impositiva.

La compañía dijo que ese escenario “generó una pérdida significativa de competitividad para la producción nacional”.

Según la Federación de Industrias Textiles Argentinas (FITA), la actividad del sector registró una caída interanual del 24% en octubre de 2025, muy por encima del retroceso promedio de la industria manufacturera, que fue del 2,9% en el mismo período.

CRISIS TEXTIL: fabricante de sábanas despide a más 113 personas en Santiago del Estero

La empresa Coteminas, de origen brasileño, dedicada a la fabricación de sábanas y toallas bajo marcas como Arco Iris y Palette, notificó la desvinculación de 57 trabajadores de su unidad productiva ubicada en La Banda, provincia de Santiago del Estero.

Esta cifra se añade a las 56 bajas ocurridas en noviembre de 2025, acumulando un total de 113 despidos en un periodo de dos meses.

La empresa argumentó en un comunicado que los despidos se producen por “la delicada situación por la que está atravesando la industria nacional, en la que la industria textil lamentablemente no se encuentra exenta, motivada principalmente por la caída del poder adquisitivo, avalancha de importaciones, reducción de aranceles/impuestos a productos importados y costos de producción al alza“, señaló la empresa en un comunicado.

Coteminas detalló que estos factores, que incluyen elevados costos energéticos y financieros junto a la presión impositiva, provocaron una caída de ventas. Según la dirección, la medida busca “adaptar la producción al nuevo contexto de mercado”. La empresa manifestó que las decisiones “se toman con pesar y a conciencia del impacto social que esto genera”.

Visión del sector gremial

Desde la Asociación Obrera Textil (AOT), el delegado Mario Díaz señaló que la planta opera actualmente con cerca de un tercio del personal que tuvo en la década pasada, cuando alcanzó los 1.200 empleados.

“Ellos aducen que siguen con el mismo problema de sobre stock, que no pueden vender la mercadería, que es muy difícil vender el producto porque llegan importaciones a muy bajo costo y que el gobierno nacional lo está permitiendo”, afirmó Díaz a El Liberal.

El representante gremial añadió que la empresa ha mantenido una tendencia de desvinculaciones anuales tras la pandemia y advirtió que la gerencia ha sido clara en que, de no verificarse mejoras en el contexto económico, “van a seguir desvinculando gente”.

Cierre en Corrientes y Chaco

Este martes, la empresa Emilio Alal confirmó el cierre definitivo, de sus plantas de hilados y telas, argumentando que la situación actual ha vuelto “inviable la continuidad de sus operaciones” por la apertura de las importaciones y la caída del consumo. De esta manera, la pyme textil despidió a 260 operarios.

La crisis no solo afecta a la planta de hilados y telas en la ciudad correntina de Goya, sino también a la unidad productiva de hilados en Villa Ángela, Chaco.

Según indicaron, la decisión es consecuencia del “actual contexto económico y comercial adverso”, una realidad que no parece dar tregua, ya que la firma aseguró “no avizorar cambios de relevancia para el corto y mediano plazo”.

La crisis textil en números

Según datos de la Fundación Pro Tejer, la producción textil registró una contracción del 36,7% interanual en noviembre de 2025.

Asimismo, la utilización de la capacidad instalada en el sector cayó al 29,2%, el nivel más bajo de la industria manufacturera.

El informe de dicha entidad ratifica los puntos mencionados por la empresa:

– El ingreso de productos extranjeros aumentó un 71% interanual en cantidades durante 2025.

– El poder adquisitivo de los salarios registrados privados descendió un 4% interanual a noviembre de 2025.

– Las importaciones de prendas de vestir crecieron un 164% en toneladas en el último año.

Argentina dejará de fabricar TAM (Tanque Argentino Mediano) y comenzará a comprar Stryker a EE.UU a precio más caro

El Gobierno nacional decidió suspender el proceso de actualización del TAN (Tanque Argentino Mediano) —un proyecto con base en tecnología fabricada en el país— y en su lugar adquirirá vehículos blindados Stryker de origen estadounidense, usados y más costosos, informaron fuentes del ámbito de Defensa.

La paralización del plan de modernización del TAM se dio en medio de ajustes presupuestarios y de un alineamiento estratégico con Estados Unidos. Restricciones financieras impuestas en mayo de 2025 por el Banco Central limitaron la compra de insumos en el exterior para mantener operativos los vehículos blindados de fabricación local.

Carlos Alberto Presti, flamante ministro de Defensa

La empresa estatal TAMSE, encargada de la producción y mantenimiento del TAM y sus variantes, cerró sus puertas en este contexto, lo que desmanteló parte de la cadena productiva y logística regional que sostenía esta industria. El resultado fue que gran parte de la flota quedara fuera de servicio por falta de repuestos y soporte técnico accesible.

La elección de los Stryker, modelos que han sido utilizados por el ejército estadounidense en conflictos como Afganistán e Irak, responde, según voceros oficiales, a una prioridad en movilidad y capacidad de respuesta rápida. Sin embargo, desde el propio Ejército y sectores especializados se advirtió que había opciones más convenientes y con mayor interoperabilidad técnica, como los vehículos Guaraní de Brasil, que contaban con componentes producidos en la región y menores costos de mantenimiento.

El legendario Tanque Argentino Mediano

Un aspecto que también genera polémica es el costo de la operación: el paquete de Stryker, de unos 27 vehículos blindados, ronda los 100 millones de dólares, lo que implica un desembolso significativamente mayor por unidad que las propuestas alternativas, sobre todo si se considera que provenían de excedentes usados descartados por otros ejércitos.

Estados Unidos autoriza la venta de 27 vehículos Stryker M1126 a Argentina

Los críticos de la decisión sostienen que esta compra no solo compromete la industria nacional de defensa, sino que limita la transferencia de tecnología y la creación de empleo local, aspectos que estaban presentes en los proyectos de modernización del TAM y otros programas de equipamiento militar autóctonos.

CRISIS PERMANENTE: Ocho economías regionales pasaron más de la mitad de la última década en rojo

La Confederación Intercooperativa Agropecuaria (Coninagro) dio a conocer su “semáforo” de economías regionales. En noviembre de 2025, el informe registró cinco actividades en “verde”, ocho en “amarillo” y seis en “rojo”, con una única novedad intermensual: la cadena aviar bajó de “verde” a “amarillo” por “un deterioro en los componentes de negocio y mercado”.

El reporte evaluó tres componentes: “negocio”, “productivo” y “mercado”. En el primero, midió la evolución de precios y costos en términos mensuales e interanuales; en el segundo, consideró área o stock y producción; y en el tercero, siguió exportaciones, importaciones y consumo interno.

En el corte de noviembre, las actividades ubicadas en rojo fueron yerba mate, arroz, papa, vino y mosto, hortalizas y algodón. En amarillo quedaron forestal, maní, leche, tabaco, cítricos dulces, mandioca, peras y manzanas, y avícola. En verde se ubicaron bovinos, porcinos, ovinos, granos y miel.

Sobre el cambio de categoría del complejo aviar, Coninagro precisó que los precios subieron 16% en los últimos 12 meses, por debajo de la inflación general del 31%. En paralelo, las exportaciones se redujeron 13% y las importaciones aumentaron 12%, mientras que el consumo creció 1%. Aun así, la entidad indicó que el componente productivo contuvo una baja mayor, debido a que “los indicadores continúan siendo positivos: el stock de aves creció 4% y la producción aumentó 3% en el último año”.

Más allá de la evolución mensual, Coninagro incluyó un análisis retrospectivo del período 2016–2025. Según la entidad agropecuaria, en más de diez años de publicaciones del semáforo, ocho de las 19 economías analizadas pasaron más de la mitad del tiempo en rojo. Entre las más comprometidas ubicó a la vitivinicultura y a los cítricos dulces, que permanecieron en rojo cerca del 70% de los meses. Detrás se ubicaron la lechería y el arroz, con 63%, y luego la producción ovina, junto con peras y manzanas y papa, que rondaron el 55% del período en esa situación.

En el extremo opuesto algunas actividades mostraron recorridos más estables. Las carnes porcina, aviar y bovina permanecieron en verde en más del 45% del tiempo, y el mismo comportamiento registraron la producción manicera y el complejo granos.

En su capítulo de comercio exterior, el informe consignó que, entre enero y noviembre de 2025, las 19 actividades relevadas sumaron exportaciones por U$S 54.193 millones, lo que representó un salto del 65% frente al promedio histórico de la última década (U$S 32.802 millones). El análisis advirtió una fuerte concentración: el 76% de los ingresos provino de los complejos granarios (soja, maíz, trigo, girasol, cebada y sorgo) y el 9,4% correspondió al sector bovino. El 14,6% restante, equivalente a unos U$S 7.912 millones, lo aportó el conjunto de las demás economías regionales.

En importaciones, el total promedió U$S 3.145 millones entre enero y noviembre. El complejo granario explicó el 72% de las compras externas, seguido por la actividad forestal (9%), el sector porcino (4%) y el algodón (3%), mientras que el 12% restante se distribuyó entre otras producciones.

Al comparar con el promedio del mismo período de los últimos nueve años, Coninagro marcó que algunos sectores crecieron con fuerza y otros retrocedieron. En el ranking exportador, el tabaco lideró con U$S 590 millones, un 293% por encima de su promedio histórico. Le siguió el arroz con U$S 414 millones (+181%) y luego el complejo forestal con U$S 148 millones (+154%). El complejo lácteo se destacó con U$S 1.621 millones, un 129% de crecimiento frente a los U$S 738 millones del promedio 2016–2024. En sentido contrario, la única caída relevante la registró la actividad avícola, con U$S 87 millones, un retroceso del 64% frente al promedio histórico (U$S 218 millones).

En importaciones, Coninagro informó que cuatro complejos prácticamente duplicaron o más que duplicaron sus compras externas respecto del promedio 2016–2024. Los cítricos dulces encabezaron el incremento con U$S 24,6 millones (+118%), seguidos por el maní con U$S 1,7 millones (+102%). En niveles similares se ubicaron el complejo bovino con U$S 97 millones (+98%) y la vitivinicultura con U$S 43 millones (+97%). En el otro extremo, el informe indicó bajas cercanas al 50% en papa (de U$S 20 millones a U$S 10 millones), apicultura (de U$S 96.000 a U$S 45.000), hortalizas (de U$S 31 millones a U$S 15 millones) y el complejo ovino (U$S 2 millones frente a U$S 3 millones del período anterior).

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