Yao Cabrera suma una nueva causa por CORRUPCIÓN DE MENORES luego de ser llevado a juicio oral por TRATA

El youtuber uruguayo sigue sumando causas y problemas como consecuencia de su labor en el clan WiFi Team.
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El polémico youtuber uruguayo Yao Cabrera, que en sus inicios era presentado en los medios de comunicación como un influencer pintoresco para público infantojuvenil, de a poco se fue transformando en un enmascarado y versátil delincuente mediático.

Tras la confirmación de la Cámara Federal de San Martin sobre su procesamiento, embargo millonario y elevación a juicio oral, por “trata de personas con fines de explotación sexual y laboral y reducción a la servidumbre” instruida por el Juzgado Federal de Campana en la causa 10007/20, ahora, el de Garantías 3 de Escobar, a cargo del magistrado Luciano Marino y de la fiscalía de Alejandro Irigoyen avanzaron en la IPP-18-00-04301-22/0.

Yao Cabrera
El youtuber uruguayo Yao Cabrera.

Las causas fueron iniciadas por los ex empleados de las organizaciones de Marcos Ernesto Cabrera Rodriguez, alias Yao Cabrera, “Viral/WiFi Team” sobre los delitos de corrupción de menores, pornografía infantil y violación.

Cabe recordar que ambas causas contra el influencer comenzaron en octubre de 2020 por la denuncia del manager de medios Jorge Zonzini en el Juzgado Federal de Campana, a cargo del juez Adrián González Charvay, por multiplicidad de delitos sexuales contra niños y adolescentes caratulada “Marcos Ernesto Cabrera Rodríguez y/otros por artículo 145 Bis y/otros” y a la que a posteriori se sumaron las querellas penales de los ex empleados de la organización liderada por el youtuber, Giovanna De MitoleMariano Fernández y Joaquín Apesteguia patrocinados por el penalista Ramón Arigos, quiénes trabajaron para el polémico Yao y presentaron pruebas irrefutables sobre los sistemas de multiestafas a niños vulnerables, abusos sexuales, corrupción y facilitación de la prostitución a menores de edad, entre otros.

La ex diseñadora de Cabrera, Giovanna De Mitole, por citar uno de los casos, que tuvo que pasar por Cámara Gesell y varias  entrevistas ante los cuerpos interdisciplinarios de la Procuraduría de trata de personas (Protex), la Oficina de Violencia Doméstica de la Corte Suprema de Justicia y del Departamento de Trata de la Policía Federal, además de tener que vivir en refugios para damnificadas de trata con identidad reservada.

Afirmó que Cabrera la “redujo a la servidumbre bajo las condiciones de brindarle un lugar donde vivir y comer, valiéndose del estado de su estado de vulnerabilidad”, entre diciembre de 2019 y enero del 2020. Además, según denunciaron, Yao y sus secuaces, los “sometían a su poder y voluntades precarias“.

Yao
Detención de todo el equipo de WiFi Team.

Por la multiplicidad de delitos perpetrados por la organización youtuber la Cámara Federal de San Martín decidió el desdoblamiento de la causa y es por ello que Yao Cabrera irá a juicio oral por trata de personas por decisión del Juzgado Federal de Campana y, a su vez, el de Garantías 3 de Escobar se ocupa de la instrucción de las otras múltiples acusaciones sobre delitos sexuales contra menores de edad.

Cabrera tiene prohibida la salida del país, cuestión que lo dejó afuera de la promocionada pelea contra el ex púgil Marcos “Chino” Maidana en Dubai.

Alejandro Cipolla
El mediático abogado Alejandro Cipolla.

Al respecto, la víctima de Yao Cabrera y sus secuaces, Giovanna De Mitole, sostuvo: “El trabajo de la Policía Federal Argentina fue impecable, ahora, solo resta que en el juicio oral y público que se efectuará a fin de año todos los padres puedan ver en vivo y en directo los peligros a los que están expuestos sus hijos cuando se conectan a la red y son vulnerados por este tipo de asociaciones criminales que cuentan con la complicidad de medios, plataformas en YouTube”. 

Para finalizar la joven denunciante remarcó: “Solo les interesa la alcancía que día a día llena sus arcas sin tomar en cuenta que personajes siniestros como Yao Cabrera utilizan las redes para vulnerar niños y adolescentes con contenidos mórbidos, pornografía infantil, facilitación para la prostitución de menores y venta de estupefacientes en fiestas promocionadas a través de sus canales“.

https://twitter.com/DiarioOle/status/1474124448982712345

Cabe recordar que Cabrera despidió a su abogado Alejandro Cipolla, fue embargado en 3 millones de dólares y se le impusieron medidas restrictivas que consisten una exclusión perimetral a favor de la joven Giovanna De Mitole, la obligación de informar las visitas a Buenos Aires para visitar a su esposa Micaela Domínguez y a su hijo Theo Cabrera Rodríguez y así mismo le ratificaron por dictamen de la Justicia Federal la salida del país, la misma medida que le impidió viajar a Dubai para la promocionada pelea de Boxeo con el ex púgil “Chino” Maidana.

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ARA San Juan: la Armada presiona para que los militares no sean juzgados por civiles

La tragedia del ARA San Juan, ocurrida en 2017, marcó el inicio de un extenso proceso judicial que busca esclarecer las responsabilidades por el naufragio y las 44 víctimas fatales. Tras casi nueve años, el Tribunal Oral Federal de Santa Cruz dictó sentencia: condenó al excomandante de la Fuerza de Submarinos, Claudio Villamide, a tres años de prisión en suspenso (sin prisión efectiva por tratarse de una condena de menos de tres años) por estrago culposo agravado y absolvió a otros tres exjefes.

Este veredicto, lejos de cerrar el caso, encendió una fuerte tensión interna en la Marina y provocó el rechazo inmediato de los familiares de los tripulantes. El fallo ha abierto una nueva disputa sobre quiénes y cómo deben juzgar la conducta militar ante desastres de esta magnitud.

El ARA San Juan, submarino clase TR-1700, cuando atracaba en el puerto.

El fallo que sacudió a la Armada

La condena a Villamide causó un impacto profundo en la Marina. Voces de la Fuerza sostienen que la justicia civil evitó profundizar en la cadena de mando y utilizó al excomandante como fusible para evitar confrontar al Consejo Supremo de las Fuerzas Armadas.

Desde la visión naval, el criterio de los jueces fue puramente político. Argumentan que se dictó la pena mínima para evitar la cárcel efectiva, validando la responsabilidad sólo porque el ámbito militar ya lo había señalado. Esta interpretación genera incertidumbre sobre la autoridad de los comandantes superiores ante fallas técnicas de sus subordinados, dejando en duda el principio de mando sobre la operatividad de las unidades.

Claudio Villamide, excomandante de la Fuerza de Submarinos, quien fue condenado.

La embestida por el Código de Justicia Militar

Tras la sentencia, el reclamo puertas adentro de la Armada se intensificó. La postura predominante exige volver a implementar el Código de Justicia Militar. El objetivo es que los eventos ocurridos en cumplimiento del servicio no sean juzgados bajo parámetros civiles.

Para la cúpula naval, este cambio es indispensable para el futuro. Sostienen que, de producirse un nuevo incidente, la evaluación debe realizarse exclusivamente dentro de los tribunales castrenses. Consideran que lo actuado por la justicia federal fue jurídicamente aceptable, pero militarmente es un caos que vulnera la estructura jerárquica.

El Juicio a las Juntas en 1985, el resultado del traslado de jurisdicción de la Justicia castrense a la Justicia civil en octubre de 1984.

La voz de las familias y la apelación

La querella, que representa a los familiares de los 44 tripulantes, expresó un profundo rechazo al veredicto. La abogada Valeria Carreras calificó la sentencia como ofensiva, al considerar que una pena de tres años en suspenso no guarda relación con la magnitud de la tragedia.

Ante este escenario, la querella confirmó que apelará la decisión del tribunal. El objetivo central es revertir las absoluciones y obtener condenas de cumplimiento efectivo para todos los responsables. Paralelamente, trabajan en un proyecto para modificar el Código Penal y aumentar las penas previstas para el delito de estrago culposo agravado, bajo el argumento de que la figura actual no contempla la escala del desastre según el número de víctimas.

Familiares de los tripulantes del ARA San Juan.

La encrucijada técnica y jurídica

La condena a Villamide se sostiene sobre la omisión de control del Comando de la Fuerza de Submarinos tras el informe de navegación de julio de 2017, especialmente vinculado a la válvula ECO-19. La acusación consideró que el excomandante no adoptó las medidas suficientes para determinar qué había sucedido con dicho componente, incrementando un riesgo que se materializó meses después.

A pesar de esto, el juicio no pudo demostrar con certeza qué ocurrió en el momento del colapso. La defensa de Villamide argumentó que no existía una avería persistente informada y que el submarino operó con normalidad tras los episodios de julio.

Con los fundamentos del fallo previstos para el 21 de agosto, el tribunal deberá aclarar cómo vinculó la omisión funcional con el estrago que provocó la pérdida de la nave, una incógnita que aún divide las interpretaciones técnicas y penales del caso.

*Por Augusto Grinner

Un exinspector con condena firme por abuso sexual sigue activo en el sistema educativo bonaerense

José Néstor Prado, exinspector de nivel secundario con jurisdicción en Ramallo, Provincia de Buenos Aires, continúa figurando como personal activo en la Dirección General de Cultura y Educación (DGCyE) bonaerense pese tener una pena firme por abuso sexual agravado desde 2019.

Prado estuvo cumpliendo su condena en prisión, junto a la docente implicada Mariela Alejandra Elisa Gálvez, hasta que él recuperó la libertad en octubre de 2025, posiblemente por haber cumplido los dos tercios de la pena, que es el requisito habitual para acceder a la libertad condicional en Argentina. Desde ese momento, comenzó a reaparecer como personal activo en el sistema informático de la DGCyE.

– José Prado y María Gálvez

Prado se desempeñaba en su labor de inspector de educación secundaria en el norte bonaerense. Fue detenido e imputado por abuso sexual y, tras el proceso judicial, recibió una condena a diez años de prisión por abuso sexual agravado. La sentencia quedó firme en 2019, lo que significa que agotó todas las instancias de apelación posibles y adquirió carácter definitivo e inapelable. Ese fundamento de “firme” es crucial, porque implica que no existe ninguna duda jurídica sobre su culpabilidad.

Aquí aparece uno de los elementos más llamativos del caso. El procedimiento para exonerar a un agente público bonaerense requiere que, antes del acto final, intervenga la Asesoría General de Gobierno para emitir un dictamen jurídico. Según el artículo 80 de la Ley 10.430, cuando la falta puede dar lugar a una sanción expulsiva, “deberá darse intervención a la Asesoría General de Gobierno para que, dentro del plazo de diez días, emita dictamen al respecto”.

En el caso Prado, la Asesoría General de Gobierno dictaminó en abril de 2026 que correspondía exonerarlo. El dictamen, que es una opinión jurídica vinculante que le indica a la autoridad competente cuál es la medida que corresponde, fue claro en argumentar que la exoneración debía efectivizarse. Sin embargo, esa exoneración nunca se concretó.

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El dictamen de la Asesoría General de Gobierno requiere primero que la autoridad competente (la DGCyE) dicte un acto administrativo formal —una resolución— que haga efectiva la exoneración. Eso implica que alguien en la cadena jerárquica dentro de la DGCyE debía firmar ese acto y no lo hizo, o lo hizo con una demora inexplicable.

Los plazos son reveladores, siendo que la condena quedó firme en 2019, la Asesoría tardó hasta abril de 2026 en dictaminar (casi 7 años después de la condena firme), y aun así, a julio de 2026, la exoneración no se había materializado. Prado recuperó la libertad en octubre de 2025 y desde entonces volvió a aparecer como activo en el sistema, lo que sugiere que nunca fue dado de baja formal.

Con una condena firme desde 2019, la DGCyE estaba obligada a avanzar con el procedimiento administrativo correspondiente. Eso implicaba iniciar o continuar el sumario disciplinario, incluso si todavía no se hubiera puesto en marcha, tomando la sentencia penal como un hecho ya acreditado. También debía disponer la suspensión preventiva del inspector mientras se desarrollaba el proceso, tal como prevé el propio régimen disciplinario. Una vez reunida toda la documentación, el expediente tenía que ser remitido a la Asesoría General de Gobierno para la emisión del dictamen y, luego de esa instancia, dictarse la resolución de exoneración.

Nada de esto ocurrió en tiempo y forma. El retraso abarca las gestiones de al menos dos directores anteriores del DGCyE, pero también —y esto es lo que genera la interpelación actual— la gestión de la propia directora general de Cultura y Educación de la provincia de Buenos Aires, Flavia Terigi quien asumió el cargo en diciembre de 2025 luego del acuerdo del Senado bonaerense, y bajo cuya conducción Prado siguió figurando como activo.

La responsabilidad institucional

Flavia Terigi es pedagoga, profesora de la Universidad de Buenos Aires (UBA), doctora en Psicología por la Universidad Autónoma de Madrid, y fue designada directora general de la DGCyE por el gobernador Axel Kicillof mediante el Decreto 2891/2025. Asumió en reemplazo de Alberto Sileoni.

Hasta el momento no brindó ninguna explicación al respecto. La DGCyE deberá dar explicaciones, al menos, por tres demoras clave en el caso Prado. La primera es por qué tardó años, desde la condena firme de 2019, en remitir el expediente a la Asesoría General de Gobierno. La segunda, por qué después del dictamen emitido en abril de 2026 la exoneración todavía no se concretó en los meses posteriores. Y la tercera, por qué el sistema informático sigue registrándolo.

El hecho no es excepcional en su mecánica, aunque sí en su gravedad. El sistema disciplinario docente bonaerense es históricamente lento y burocrático. Los sumarios pueden tardar hasta décadas en resolverse, los expedientes quedan estancados en distintos escritorios, y las autoridades jerárquicas muchas veces no impulsan de oficio los procedimientos cuando deberían hacerlo.

A diferencia de otras provincias, como Mendoza (que sancionó en 2025 una ley de “ficha limpia docente” con exoneración e inhabilitación permanente para condenados por delitos sexuales, y creó un registro único de sanciones), la provincia de Buenos Aires no tiene un sistema automático o expedito que vincule una condena penal firme con la baja inmediata del sistema. Todo depende de que los distintos actores de la cadena administrativa cumplan con sus pasos en tiempo y forma.

La DGCyE debe de ejecutar de inmediato el acto administrativo de exoneración, explicar la cadena de responsabilidades que llevó a esta situación y revisar cuántas situaciones similares pueden estar ocurriendo en el vasto sistema educativo bonaerense, que cuenta con más de 300.000 docentes y personal a cargo.

¿Cómo puede un condenado seguir en el sistema?

Para entender primero hay que conocer cómo funciona el sistema disciplinario docente y su lentitud. En Argentina, la responsabilidad penal (ser condenado por un delito) y la responsabilidad administrativa (ser sancionado laboralmente por el Estado empleador) son dos procesos independientes que se tramitan en paralelo. El Código Penal castiga al ciudadano, mientras que el régimen disciplinario del Estado sanciona al empleado público como tal.

Esto significa que una condena penal no produce automáticamente la baja laboral del agente. Para echar a un docente del sistema educativo bonaerense de manera definitiva, la administración debe llevar adelante un sumario administrativo propio con sus propias garantías procesales, y luego dictar un acto administrativo de exoneración firmado por la autoridad competente.

El personal docente bonaerense se rige por la Ley 10.579 (Estatuto del Docente). Este estatuto establece distintas sanciones disciplinarias, siendo la más grave la exoneración, que implica la separación definitiva del servicio y la inhabilitación para ingresar nuevamente al sistema educativo.

El artículo 140 del Estatuto del Docente establece que el sumario administrativo puede correr en paralelo con la causa penal, pero que la resolución final administrativa debe adecuarse a lo que se tenga por probado en la causa penal. Es decir que, si hay condena penal firme, la administración debe tener eso como un hecho probado y actuar en consecuencia.

Para el personal no docente, la Ley 10.430 (Estatuto del Empleado Público bonaerense) es aún más explícita. El artículo 73 establece taxativamente que es causal de exoneración “la sentencia condenatoria dictada en perjuicio del agente como autor, cómplice o encubridor de delito común de carácter doloso”. Un abuso sexual es, sin lugar a duda, un delito doloso. Bajo ese marco, la exoneración no es discrecional.

HUMOR por Argüelles​

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