Kicillof declaró apenas $10 mil de ganancias por la venta de sus libros

Lejos de su postura keynesiana, el gobernador de la provincia de Buenos Aires ha intentado subsistir con ingresos por fuera del amparo del estado. Sin embargo, demostró escasa habilidad para generar dinero en todos los rubros en los que incurrió.
Kicillof declaró apenas $10 mil de ganancias por la venta de sus libros
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No resulta extraño que durante sus numerosos discursos públicos, el gobernador Axel Kicillof se vea impelido a aclarar, una y otra vez, que no tiene nada contra el sector privado. Sin embargo, la ausencia de su gestión en el mercado de auxilio a este sector o la agobiante carga tributaria que pesa sobre él en la provincia de Buenos Aires, parecieran desmentir sus afirmaciones.

Un repaso por su escueta trayectoria en el mercado laboral privado puede tal vez aclarar el origen del distanciamiento y, eventualmente, el rencor del gobernador Kicillof para con el sector. Casi como una tarea psicoanalítica, el origen de la mala predisposición puede encontrarse en un pasado signado por el fracaso personal.

La llamativa declaración jurada del Gobernador Kicillof

Su corta carrera en el mercado privado fue atravesada por intentonas sin mayor éxito y trabajos ingratos, como cuando fue docente auxiliar en cursos de lenguajes Basic, en el Instituto Politzer de Computación, o cuando fue empleado en el Centro de Estudios Urosexológicos y Andrológicos (CEUSA).

Alejado de lo que luego sería su carrera política, Kicillof ensayó además como empleado en el Centro de Educación, Terapia e Investigación de la Sexualidad y hasta en una clínica de cirugía plástica. En ningún caso llegó a destacarse.

Su fracaso más estruendoso en el ámbito privado es, tal vez, sus poco atractivos dotes como escritor. Tan prolífico como frustrado, Axel Kicillof escribió numerosos libros. Entre ellos, “Diálogos sin corbata“, “Y ahora ¿qué?” y “Volver a Keynes“. Ninguno fue, por llamarlo de algún modo elegante, un best seller.

De hecho, el mismo Kicillof, en su declaración jurada del año 2023, admite que sólo percibió en conceptos de derechos de autor unos 10.695 pesos en los últimos doce meses. Un resultado preocupante para cualquier aspirante a escritor profesional que nos retrotrae a aquella ocasión en la que el gobernador confesó: “Me recibí de licenciado sin haber leído un solo libro”.

Fueron tal vez estos tragos amargos los que dieron nacimiento a un Kicillof poco amigable con el sector privado, casi un enemigo rencoroso que busca reivindicar por las malas a un ego herido en su sensibilidad. Algo de esto se dejó traslucir ya durante su gestión como viceministro de Economía, en el año 2012, cuando embistió contra los empresarios lanzando el decreto 1278/2012, a través del cual le otorgó a los funcionarios que representan a la ANSES más privilegios y menores obligaciones que sus pares del sector privado en las empresas que tenían participación del estado.

La derrota y el fracaso son flacos amigos del frágil ego de los dirigentes políticos. Años de preparación académica que chocan de frente contra el competitivo sector privado y dejan heridas que tardan años en sanar. El currículum del gobernador Axel Kicillof es un fiel reflejo de esto.

*Fuente: REALPOLITIK

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Cayó preso el jefe antidrogas de la Policía Federal en Córdoba por robar en los procedimientos

La Justicia Federal de Córdoba detuvo al comisario Alejandro Falcón, hasta hace pocos días titular de la División Drogas Peligrosas (antidrogas) de la Policía Federal Argentina (PFA) en esa provincia bajo la gestión del gobernador Martín Llaryora.

Falcón, de 46 años, quedó alojado en el pabellón para efectivos de seguridad del penal de Bouwer, tras una orden dictada por el juez federal subrogante Carlos Ochoa a pedido del fiscal federal Maximiliano Hairabedian. Junto a él, otros tres policías federales fueron imputados por hechos conexos, aunque permanecen en libertad, algunos con prisión domiciliaria.

A Falcón se le imputan hurto calificado, falsedad ideológica, peculado continuado y dádivas (equivalente a recibir sobornos o prebendas). Estas figuras describen respectivamente, apropiarse de bienes ajenos abusando de su cargo público, adulterar actas o documentos oficiales, malversar bienes del Estado, y aceptar beneficios indebidos por su función.

La causa mezcla episodios de gravedad dispar. Por un lado, se investiga el robo de 1.800 dólares durante el allanamiento a un automovilista y de unos 2 millones de pesos en un procedimiento de secuestro de un vehículo. Según el denunciante, un policía labró un acta con el dinero incautado, pero luego llegó un superior —cuya descripción coincide con Falcón—, rompió esa acta, hizo otra y se quedó con el efectivo.

El episodio más llamativo, sin embargo, surgió de un allanamiento realizado en marzo pasado contra un cultivador de marihuana de 35 años, en el que la División Antidrogas secuestró 37 plantas, 410 semillas y —de forma insólita— diez cráneos humanos (que resultaron ser material de estudio de un estudiante de Medicina).

Días después, el joven se presentó ante la fiscalía de Hairabedian para reclamar la devolución de dos cachorros de pitbull que había entregado durante el operativo, alegando que la entrega no había sido del todo voluntaria. Falcón sostiene que pensaba incorporarlos al adiestramiento canino de la fuerza.

Una subordinada de Falcón denunció un patrón más amplio de conductas irregulares, involucrado en llevar a un amigo como testigo falso en los procedimientos (hecho que ya se habría comprobado), junto con la presunta liberación de zonas para el accionar narco, y el uso de un patrullero y combustible oficiales para viajar todos los fines de semana a Rosario y Santa Fe a visitar a su pareja, maquillando los comprobantes de esos traslados.

Falcón admitió los viajes pero los justificó como una mudanza progresiva, y para el resto de las acusaciones sostuvo que existe un policía con parecido físico a él. En su declaración indagatoria negó todas las imputaciones y argumentó que vive “ajustado”, con diez créditos tomados en el Banco Nación, lo que —según su defensa— vuelve poco creíble que necesitara robar. La Justicia espera el resultado de la apertura de cuatro celulares secuestrados para determinar la verdad de los distintos relatos.

El costado político que complica a Monteoliva

El caso trasciende lo policial porque golpea a la administración de la ministra de Seguridad Nacional, Alejandra Monteoliva, de quien depende la PFA. Monteoliva es cordobesa, politóloga por la Universidad Católica de Córdoba, con una larga trayectoria en gestión de seguridad junto a Patricia Bullrich (a quien sucedió al frente del ministerio en diciembre de 2025) y antecedentes como ministra de Seguridad provincial en 2013.

El escándalo estalló justo cuando circulaban versiones sobre una eventual candidatura a diputada nacional de Monteoliva por Córdoba de cara a las elecciones de 2027, y opacó una visita que tenía planeada a la capital cordobesa. Además, medios señalan que se trata del segundo episodio de fuerte repercusión que compromete a la Policía Federal bajo su gestión en pocos meses, lo que refuerza la idea de un patrón de descontrol dentro de la fuerza que ella conduce.

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