CHACO | La Justicia indaga a Capitanich por la entrega irregular de 3.600 hectáreas

La causa federal investiga adjudicaciones y beneficios industriales que habrían beneficiado a su círculo íntimo. La fiscalía sostiene que actuó como “socio” en un esquema de "copia y pegue" que facilitó las operaciones mediante decretos.
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La investigación judicial que involucra al exgobernador Jorge Capitanich y a la exministra Marta Soneira representa una de las causas de corrupción más significativas en la provincia del Chaco. Este martes, ambos funcionarios prestaron declaración indagatoria ante la Justicia Federal por una compleja trama de irregularidades en la adjudicación de tierras fiscales y beneficios industriales.

Capitanich, exgobernador del Chaco durante el período de 2019 y 2023, se lo acusa de defraudación contra el Estado, malversación de fondos públicos, abuso de autoridad y negociaciones incompatibles con la función pública. La acusación sostiene que habría actuado como “socio” de su ministra en un esquema sistemático de fraude mediante la firma de decretos que facilitaron operaciones irregulares.

– Jorge Capitanich y Marta Soneira

Soneira, quien ocupó simultáneamente los cargos de presidenta del Instituto de Colonización y ministra de Ambiente y Desarrollo Territorial, es señalada como la figura central de la causa. Se le imputan los delitos de fraude en perjuicio de la administración pública, enriquecimiento ilícito, abuso de autoridad, incumplimiento de deberes de funcionario público, negociaciones incompatibles con la función y lavado agravado de activos.

La investigación se centra en la adjudicación irregular de aproximadamente 3.600 hectáreas de tierras fiscales a personas del círculo íntimo de Soneira, entre las que se encuentran Mauricio Ariel Cian (pareja de Soneira), sus hermanos Diego y Federico Soneira, y empresarios vinculados al grupo como Leandro Nicolás Bessone, Nelson Ariel Pochón y Federico Storti. Las pesquisas revelan operaciones sospechosas en las que personas sin aparente capacidad económica llegaron a manejar sumas millonarias derivadas de esas adjudicaciones.

A su vez, otros exfuncionarios que también están implicados son Sheina Waicman, expresidenta del Instituto de Colonización y exsubsecretaria de Asuntos Registrales, imputada por fraude, lavado de activos y abuso de autoridad; y Darío Giménez, exdelegado de Colonización en Pampa del Infierno, acusado de fraude a la administración pública como partícipe necesario y de abuso de autoridad, cuyo rol fue determinante en las inspecciones que avalaron las adjudicaciones irregulares, al confeccionar informes con un evidente “copia y pegue” para distintos solicitantes con la misma fecha.

La causa se inició el 10 de marzo de 2025 cuando el fiscal federal, Carlos Amad, solicitó la instrucción al Juzgado Federal de Sáenz Peña. El proceso tuvo su origen en una denuncia presentada por Ana María Canata, actual presidenta del Instituto de Tierras Fiscales del gobierno de Leandro Zdero, quien detectó irregularidades al revisar la documentación heredada de la gestión anterior.

“Pudimos constatar que la cesión de tierras y otros actos se realizaban sin los correspondientes procedimientos administrativos previos”, afirmó Amad.

Canata explicó que “cuando nosotros entramos a este instituto, iniciamos todo el proceso de mirar documentación y corroborando datos catastrales nos dimos cuenta que esas tierras estaban adjudicadas a una persona y terminaron para otros empresarios”. La funcionaria identificó cuáles serían “los lazos que tenían algunas personas principalmente con quien estaba al frente del instituto de tierras fiscales en ese momento que era la señora Marta Soneira”.

Capitanich también está acusado de otorgar beneficios irregulares a empresas vinculadas a los imputados, incluyendo exenciones fiscales y bonificaciones en tarifas de energía eléctrica y agua potable en el marco de la promoción industrial. Estas empresas, como Grupo Pampa Agro SRL y Grupo Pampa Semillas SRL, habrían sido conformadas por los empresarios imputados.

Un elemento fundamental de la maniobra fue la modificación del Ordenamiento Territorial de Bosques Nativos mediante el Decreto 2157/22. Esta normativa habría facilitado la entrega de tierras en zonas ambientales protegidas. La actualización del ordenamiento territorial fue criticada por organizaciones ambientales por vulnerar el principio de no regresión ambiental.

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El acosador sexual Pedro Brieger cobró una indemnización del Estado de $78 millones

Radio y Televisión Argentina (RTA) terminó de pagar a fines del año pasado una indemnización de $ 78 millones al periodista Pedro Brieger, tras un acuerdo extrajudicial vinculado a su reclamo por despido. Brieger se consideró despedido de los programas en los que participó durante poco más de 10 años en la TV Pública y Radio Nacional, hasta abril de 2016, y desde entonces inició un proceso judicial que llegó a la Corte Suprema, donde permaneció más de dos años sin resolución.

Según fuentes judiciales, el entendimiento se alcanzó cuando la causa se encontraba en condiciones de resolverse en la Corte, luego de que RTA apeló una sentencia que consideró “exorbitante y desproporcionada”. En 2023, la Cámara Nacional de Apelaciones del Trabajo ordenó pagarle a Brieger $223,84 millones, una cifra que RTA cuestionó por el modo de cálculo de los intereses.

En primera instancia, el juez Alberto Miguel González fijó una condena de $5.873.521, más los intereses correspondientes al período transcurrido entre abril de 2016 y el cobro del fallo. Sin embargo, la Cámara de Apelaciones del Trabajo modificó la tasa de interés y dispuso que se aplicara el “Acta CNAT 2764”, que hasta fines de agosto de 2023 arrojó una tasa del 3.711%, lo que elevó el monto a $223,84 millones.

RTA apeló ante la máxima instancia judicial. La apoderada de la empresa estatal, Silvia Touceda, sostuvo que la aplicación de esos intereses “tendría como resultado la cifra exorbitante y desproporcionada de $223.844.085”. En su planteo, afirmó que, con otros criterios, la suma habría sido menor: indicó que, si se aplicaba la tasa activa efectiva anual vencida del Banco Nación, los intereses alcanzaban el 416% y la indemnización quedaba en $30.333.792, mientras que, con una tasa de interés simple del 268%, correspondía $21.626.307.

Fuentes judiciales explicaron que “el Acta 2764 de cálculo de intereses es muy gravosa para las empleadoras, ya que capitaliza anualmente los mismos. Esa decisión, implica multiplicar exponencialmente el monto de la misma”. Al momento de firmarse el acuerdo extrajudicial, el recurso presentado ante la Corte todavía no se resolvió.

En paralelo, la asociación Periodistas Argentinas se presentó ante la Justicia, en julio del año pasado, para pedir una medida cautelar que permitiera embargar la indemnización por despido que Brieger iba a recibir de la TV Pública, que estimaron en $335 millones, y así garantizar la “reparación efectiva” de las mujeres que denunciaron acoso y agresión sexual. La solicitud se hizo en nombre de 19 mujeres que, según ese colectivo, “han sido víctimas de acoso y agresión sexual en contexto laboral y académico” por parte del periodista, a lo largo de 30 años.

Pese a ese reclamo, RTA decidió cerrar el acuerdo extrajudicial y pagarle $ 78 millones en tres cuotas, con la última en diciembre de 2025. Tras conocerse el pago, Periodistas Argentinas aseguró: “TV Pública logra acuerdo extrajudicial con Pedro Brieger y paga $78 millones de indemnización por despido. Así Brieger eludió la cautelar presentada por Periodistas Argentinas para la reparación efectiva de 19 víctimas de acoso sexual”.

Las denuncias públicas contra Brieger se conocieron en medio del trámite judicial por su indemnización. Fuentes judiciales señalaron que cuando RTA apeló en 2023 todavía no se conocían los casos de acoso sexual. En ese contexto, una discusión pública entre la periodista Cecilia Guardati y Roberto Navarro (dueño de El Destape) incluyó la frase: “El problema es que Pedro Brieger es un acosador sexual”. Ese señalamiento dio origen a una investigación que derivó en la difusión de los primeros casos y en la respuesta del periodista.

En 2024, la investigación del periodista Alejandro Alfie, de Clarín, difundió testimonios de conductoras y productoras que relataron situaciones abusivas. Periodistas Argentinas denunció judicial y públicamente los acosos y presentó en el Congreso un informe de 19 víctimas, entre las que mencionó a una vecina del barrio de Belgrano, dos alumnas de TEA, una estudiante de la Universidad de La Plata, una ex alumna, dos periodistas de la TV Pública, una egresada del doctorado de Ciencias Sociales de la UBA, una agente de prensa de una asociación civil, una estudiante de Ciencias Políticas, dos reporteras, una ayudante de cátedra y una columnista radial.

En ese marco, Guardati describió uno de los primeros casos difundidos: “Conocí a Brieger en 2008 en una cobertura de un viaje presidencial de Cristina Kirchner al norte de África. Yo era corresponsal de la agencia Télam y él trabajaba en la TV Pública. Por una cuestión laboral me pide que le lleve algo a su habitación y cuando llego, tenía la puerta entreabierta y allí se encontraba Brieger desnudo, recostado sobre el respaldo de la cama, tapándose con una sábana, mientras se masturbaba”.

Brieger grabó el 12 de julio de 2024 un video para “pedir perdón” e intentar exculparse. En ese mensaje, afirmó: “Lo que describen existió”, pero “hoy soy otra persona”. Diez días después de la presentación de 19 casos, y tras un pedido de disculpas formulado por la asociación, Brieger publicó un video con disculpas formales y dio crédito a los testimonios, en un cambio de posición respecto de lo que sostuvo el 12 de marzo de ese mismo año, cuando negó los hechos y amenazó con denunciar a un cronista, al diario y a las fuentes.

Polémica por la memoria de Ricardo Iorio: su esposa Fernanda y su hija Sofía hicieron un descargo público

El 24 de octubre de 2023, la música argentina perdía a su último gran caudillo. Ricardo Iorio fallecía a los 61 años a causa de un infarto en su residencia de Coronel Suárez. Sin embargo, tras la partida del líder de Almafuerte y Hermética, la paz fue interrumpida por una guerra interna que hoy sale a la luz. La familia del músico se divide en dos frentes irreconciliables: por un lado, su hija mayor, Daiana Iorio, y por el otro su hija menor, Sofía Eliana Iorio (ambas fruto de su matrimonio con Ana Mourín), y Fernanda García, su viuda.

Durante los últimos meses, en redes sociales circularon versiones que buscaban instalar una narrativa de “manipulación” en torno a la figura del músico.

Daiana Iorio, a través de su Instagram personal, mantiene una actividad frenética de publicaciones dedicadas a la memoria de su padre. Este despliegue de devoción digital construye una imagen de cercanía y custodia del legado que colisionaría frontalmente con la realidad de los hechos: una prolongada distancia física y afectiva que la hija mayor mantuvo durante el  último tiempo de Ricardo, por decisión propia, hasta su fallecimiento —como queda aclarado en una de las declaraciones, de parte de su hija Sofía—.

Ante este escenario de aparente devoción virtual, Fernanda y Sofía decidieron dar un paso al frente con descargos contundentes que exponen la hipocresía de este relato.

Fernanda García, en su carácter de viuda y administradora del sucesorio designada por la Justicia, fue tajante al desmentir que se le haya prohibido a Daiana el ingreso a la residencia de su padre. En el comunicado, la viuda aclaró que la propiedad es su hogar desde hace 25 años y que fue la propia Daiana quien decidió, por voluntad propia, no acercarse ni visitar a Ricardo desde bastante tiempo antes de su fallecimiento. Esta desconexión deliberada no solo alejó a la hija mayor del entorno del músico, sino que cercenó vínculos familiares directos que Ricardo, en sus años finales, ya no pudo recuperar.

Respecto a la gestión de los bienes, Fernanda García confirmó que la distribución del acervo hereditario está en manos de abogados y que ella cumple estrictamente con su función judicial. García rechazó de plano cualquier intento de “bastardear” al músico como un “hombre manipulable”. Además, reveló un dato que expone la inconsistencia entre el discurso digital de Daiana y sus actos reales: la hija mayor habría rechazado participar de la despedida de las cenizas de su padre, ignorando la última voluntad de Ricardo. Fernanda cerró su mensaje advirtiendo que iniciará acciones legales por difamación contra todos los involucrados en ensuciar su nombre bajo “versiones paralelas y fantasiosas”

Por su parte, Sofía Eliana Iorio también abandonó su perfil bajo para respaldar a Fernanda García y denunciar la inmoralidad con la que Daiana trata a la viuda de Ricardo. Sofía describió a su madre del corazón como la persona que “cuidó y amó a Ricardo hasta el último suspiro”, asegurando que los ataques actuales son lo último que su padre hubiera querido.

Fue lapidaria al afirmar: “las manifestaciones públicas de mi hermana mayor no representan la realidad”, que se vivió puertas adentro del hogar, calificándolas como interpretaciones que buscan generar conflicto en lugar de honrar el legado.

La interna de los Iorio queda así expuesta bajo una luz cruda. De un lado, una puesta en escena en redes sociales que busca capturar la simpatía del público mediante la nostalgia; del otro, la familia que convivió con el músico en la cotidianidad del campo y que hoy custodia, con documentos y vivencias reales, la verdad de sus últimos días.

La Justicia tendrá la última palabra sobre los bienes, pero la contradicción quedó en evidencia entre lo que se publica en redes sociales y lo que fue la vida del padre del metal pesado argentino.






*Autor: Augusto Grinner para Data24

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