Francia sufre huelgas a nivel nacional para exigir subas salariales y en contra del Gobierno de Macron
La tensión crece bajo el Gobierno de Macron a raíz de la crisis del combustible y las huelgas desatadas en todo el país.
10 Years Experiences
Lorem ipsum dolor sit amet, consectetur adipiscing elit. Ut elit tellus, luctus nec ullamcorper mattis, pulvinar dapibus leo.
El pasado martes 18 de octubre los más importantes sindicatos franceses han convocado a una huelga intersectorial que amenaza con bloquear Francia. Dicha convocatoria surge principalmente por parte de FNIC-CGT (Federación Nacional de Industrias Químicas), Confederación General del Trabajo (CGT), para “exigir subidas salariales” en base al “incremento en el costo de vida” que afecta a los franceses luego de la crisis que vive europea respecto al petróleo.
Enfrentamientos entre la policía francesa y los manifestantes que reclaman mejora salariales tras la crisis y el incremento de los costos del combustible.
El gobierno de Macron se enfrentan a varias dificultades a la hora de contener la situación y proporcionar soluciones, especialmente desde que en junio que no cuenta con mayoría en la Asamblea (cámara baja). A pesar de eso, el mandatario concedió entrevistas y dijo lo siguiente a través de su cuenta de Twitter: “En materia de energía, se han alcanzado los objetivos de este Consejo Europeo: para bajar los precios, todas las herramientas están puestas. ¡Europa unida y en acción por sus ciudadanos!”, expresó en evidente contra-evidencia de lo que en las calles se refleja.
Sur l’énergie, les objectifs de ce Conseil européen sont atteints : pour faire baisser les prix, tous les outils sont en place. L’Europe unie et en action pour ses citoyens ! pic.twitter.com/aTDXUWMn1k
La policía se vio envuelta en las manifestaciones y reprimió a los manifestantes, entre ellos, destaca el video de un oficial golpeando violentamente a una mujer y arrojándola al suelo. Los usuarios de las redes no esperaron para visibilizar lo sucedido y salieron a repudiar los actos de las fuerzas, varios insinuando que como es “el gobierno de Macron, no saldrá en las noticias” y otros apuntando en contra de la Unión Europea y los países “democráticos” que la componen.
Muchos usuarios salieron a repudiar a través de las redes sociales este violento ataque de un policía a una mujer.
Unite a nuestro grupo de Telegram, donde te compartimos las noticias más importantes.
El Tribunal Constitucional de Polonia tomó una decisión histórica, declarando inconstitucional al Partido Comunista Polaco (KPP) y ordenando su ilegalización inmediata. Esta sentencia culmina tras años de intentos legales por prohibir esta organización política, siendo el más reciente promovido por el presidente de la República de Polonia Karol Nawrocki hace apenas semanas.
“No hay cabida en el ordenamiento jurídico polaco para un partido que glorifique a criminales y regímenes comunistas responsables de la muerte de millones de seres humanos, incluidos nuestros compatriotas”, subrayó en el fallo la jueza del Tribunal Constitucional, Krystyna Pawlowicz.
La Constitución polaca contiene una disposición muy particular que muchas democracias occidentales no tienen, ya que explícitamente prohíbe la existencia de agrupaciones políticas basadas en “ideologías totalitarias afines al nazismo, el fascismo y el comunismo”. Esta cláusula constitucional establece que cualquier formación partidaria que se fundamente en métodos totalitarios o que busque un sistema de gobierno totalitario puede ser declarada ilegal.
Específicamente, la Corte citó el artículo 11, que exige que los partidos se fundan “en el principio de igualdad de los ciudadanos” y busquen influir en la política “por medios democráticos”, y el artículo 13, que prohíbe los partidos basados en ideologías totalitarias o que recurran a la violencia para obtener poder.
– Karol Tadeusz Nawrocki es un historiador y político conservador polaco, actual presidente de la República de Polonia
El Tribunal no solo examinó el programa actual del KPP (que intentó reformarse en 2015 eliminando referencias a la revolución comunista), sino que también se analizó su estatuto fundacional de 2002, sus publicaciones, declaraciones públicas y actividades a lo largo de los años. Esto fue decisivo, siendo que sin un programa explícitamente agresivo, se consideró que la propia naturaleza ideológica—su promoción del marxismo-leninismo—constituía una incompatibilidad fundamental con los valores polacos.
La decisión será remitida al tribunal de distrito de Varsovia, encargado del registro de partidos, para ejecutar la ilegalización formal, lo que implicará la cancelación del registro legal del KPP, la prohibición de su participación electoral y la terminación de su financiamiento público.
El KPP cuenta con unos mil afiliados, ningún representante electo, escasa presencia en medios de comunicación y resultados electorales insignificantes. De hecho, ni los propios dirigentes del KPP consideraban necesaria su prohibición. Su presidenta del Comité Ejecutivo Nacional, Beata Karoń, argumentó que su programa “es tan poco atractivo” que simplemente no conseguirían apoyo en las elecciones, por lo que legalizarlo o prohibirlo resultaba igualmente irrelevante.
La razón por la cual el Estado invierte recursos en una medida dirigida a un partido ya débil y marginal remite al complejo panorama judicial que atraviesa Polonia en la actualidad. El Tribunal Constitucional está envuelto en una seria disputa sobre su propia legitimidad. El gobierno actual, liderado por el primer ministro Donald Tusk, no reconoce varios fallos del tribunal porque cuestiona que los jueces que los emiten fueron nombrados de manera irregular durante la anterior administración del partido Ley y Justicia (PiS).
Irónicamente, entre los jueces que emitieron este fallo está Stanisław Piotrowicz, un exdiputado del PiS que fue fiscal durante la época comunista, incluso durante la ley marcial de los años 80 bajo el general Wojciech Jaruzelski.
El mandatario Nawrocki, quien ganó las elecciones presidenciales de junio de 2025, es del PiS y reactivó personalmente el caso contra el KPP el 6 de noviembre de 2025, enfatizando que sus objetivos son “contrarios al orden legal de Polonia” y que “la ideología comunista atenta contra los valores fundamentales y las tradiciones de la civilización europea y cristiana”. Esta iniciativa formaría parte de la confrontación política más amplia entre el presidente (del PiS) y la gestión de Tusk.
Del Pacto Molotov-Ribbentrop a la Carta Magna
Para entender por qué Polonia tiene una legislación marcadamente anti-comunista, es fundamental comprender su traumática historia. Durante la Segunda Guerra Mundial, la Unión Soviética invadió Polonia en 1939 bajo el Pacto Molotov-Ribbentrop y sometió a millones de polacos a represión masiva, colectivizaciones forzosas y deportaciones a campos de trabajo en Siberia. Se estima que aproximadamente 1.200.000 polacos fueron deportados entre 1939 y 1941, acusados de ser “enemigos del pueblo”.
Después de 1945, Polonia se convirtió en un estado satélite soviético, sufriendo 44 años de ocupación política y represión bajo regímenes comunistas impuestos por Moscú. A lo largo de este período, los polacos experimentaron décadas de falta de libertades democráticas, políticas y supresión de su identidad nacional. Esta memoria colectiva es profunda y sigue marcando la política contemporánea polaca.
Cuando el bloque comunismo se derrumbó en 1989 con la caída del Muro de Berlín, Polonia adoptó un régimen democrático en su Carta Magna, pero incluyó salvaguardas explícitas contra el regreso de estas ideologíasque consideraban existencialmente amenazantes.
No obstante, Polonia no sería la única en prohibir partidos comunistas. Alemania, por ejemplo, prohibió el Partido Comunista en 1956 (aunque posteriormente fundó otro partido comunista legal en 1968, el DKP). Ucrania prohibió su Partido Comunista en 2015 como parte de sus leyes de “descomunización” tras el conflicto con Rusia. República Checa y Hungría también han tenido legislación restrictiva respecto a símbolos comunistas.
Sin embargo, estas prohibiciones son profundamente controvertidas. Amnistía Internacional cuestionó severamente la prohibición ucraniana de 2015, considerándola “una violación flagrante de la libertad de expresión y asociación” que “sienta un precedente muy peligroso”. Incluso el Tribunal Europeo de Derechos Humanos ha cuestionado la validez constitucional de tales restricciones en democracias modernas estables, argumentando que carecen de “necesidad social clara, apremiante y específica”.
El presidente de Estados Unidos, Donald Trump, confirmó que Nicolás Maduro fue capturado y sacado del país tras una operación militar que incluyó ataques aéreos sobre distintos puntos estratégicos de Caracas y sus alrededores. El anuncio desató una jornada de máxima tensión en la región, con repercusiones inmediatas dentro y fuera del país caribeño.
A través de un mensaje publicado en su red social Truth Social, Trump afirmó que “Estados Unidos ha llevado a cabo con éxito un ataque a gran escala contra Venezuela”y aseguró que el dictadorvenezolano fue detenido y trasladado en avión fuera del territorio nacional junto a su esposa, Cilia Flores.
Según adelantó el mandatario, los detalles de la operación serían brindados en una conferencia de prensa desde Mar-a-Lago, en Florida.
En declaraciones posteriores al diario The New York Times, Trump calificó la acción como “una operación brillante” y destacó el trabajo de las fuerzas militares y de seguridad estadounidenses. “Hubo mucha planificación y gente muy capacitada involucrada”, señaló el jefe de la Casa Blanca, en un mensaje que reforzó la magnitud del operativo.
El anuncio llegó luego de una madrugada marcada por fuertes explosiones en Caracas. Cerca de las 2 de la mañana, residentes de la capital venezolana comenzaron a reportar detonaciones, sobrevuelos de aviones y helicópteros, además de extensos cortes de energía eléctrica. En redes sociales circularon decenas de videos que mostraban columnas de humo elevándose desde distintos puntos de la ciudad.
Según relataron testigos y medios internacionales, los ataques se concentraron en zonas sensibles como la base aérea de La Carlota y el complejo militar de Fuerte Tiuna, el mayor bastión de las Fuerzas Armadas venezolanas. También se registraron explosiones en La Guaira, mientras cientos de autos intentaban abandonar las áreas afectadas en medio del caos y la incertidumbre.
“Las ventanas retumbaron y me tuve que esconder en una habitación sin ventanas”, relató una jubilada que vive cerca de Fuerte Tiuna, en declaraciones recogidas por la agencia AFP. Otros vecinos describieron el sonido de ametralladoras y disparos antiaéreos, en lo que aparentaba ser un intento de defensa frente a los bombarderos que sobrevolaban la ciudad.
En Caracas, instalaciones clave estatales están siendo bombardeadas por Estados Unidos.Se ha iniciado la operación para derrocar al tirano Nicolás Maduro y puede ser el principio del fin del narcochavismo.¡Viva Venezuela libre!pic.twitter.com/8ZAJ926OZa
El contexto previo ya anticipaba una escalada. En los últimos días, Trump había endurecido su discurso contra el régimen chavista y advertido que los días de Maduro en el poder “estaban contados”. Incluso, el lunes anterior, Estados Unidos confirmó la destrucción de una zona utilizada por embarcaciones vinculadas al narcotráfico, lo que marcó el primer ataque terrestre estadounidense en suelo venezolano.
Desde el gobierno de Caracas, la reacción no tardó en llegar. A través de un comunicado difundido por la televisión estatal, el régimen denunció una “gravísima agresión militar” por parte del Gobierno norteamericano y anunció la declaración del estado de excepción en todo el país. En el mensaje oficial, las autoridades chavistas acusaron a Washington de violar la Carta de las Naciones Unidas y llamaron a la movilización popular en rechazo al ataque.
La Municipalidad de Villa Allende activó un plan piloto con cierres nocturnos tras el aval de la Justicia. Vecinos autoconvocados anunciaron que apelaron la medida y convocaron a una asamblea para el 9 de enero.
El presidente estadounidense aseguró que el líder chavista fue detenido y trasladado fuera del país, luego de un ataque “a gran escala” sobre Caracas. Explosiones, apagones y máxima tensión regional marcan una escalada sin precedentes en el conflicto.