El candidato de izquierda Yamandú Orsi fue electo presidente de Uruguay

Este domingo, Yamandú Orsi, del Frente Amplio, ganó la segunda vuelta presidencial en Uruguay con el 49% de los votos, derrotando al oficialista Álvaro Delgado. La izquierda vuelve al poder tras su etapa de 2005 a 2020.
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La dupla Yamandú Orsi-Carolina Cosse alcanzó la victoria en estas elecciones, en la que contaron con el respaldo de “Pepe” Mujica, líder del Movimiento de Participación Popular (MPP) y uno de los dirigentes más populares del país. El presidente electo, nacido en el departamento de Canelones y profesor de historia, anteriormente fue intendente de Canelones, entre 2015 y 2024 cuando renunció para dedicarse a la campaña presidencial.

En esta ocasión el gobierno electo no contará con mayoría parlamentaria. La izquierda cuenta con 16 senadores, pero tiene 48 diputados y necesita 50 para lograr una mayoría que apruebe los proyectos de ley. Por lo tanto el gobierno tendrá que entablar un diálogo con la oposición para lograr pasar las propuestas que tenga para el país oriental.

Desde Cancillería Argentina, alrededor de las 10 de la noche de ayer, se emitió un comunicado felicitando al candidato ganador, y ratificando el compromiso de trabajar con Uruguay para fortalecer la agenda en común y garantizar el bienestar de ambos países.

Por su parte, el presidente electo Orsi dialogó esta mañana con Radio Mitre, y allí dejó en claro que más allá de las diferencias filosóficas que pueden haber con la administración de Milei, la relación entre ambos países se debe construir desde “el sentido común”. “La relación con Argentina tiene que ser muy buena, no tenemos otra chance”, manifestó en este sentido, en donde también destacó la actitud del gobierno argentino actual de permitir el dragado del Río de la Plata para realizar obras en el puerto de Montevideo.

Además, puso como ejemplo las protestas por las plantas de celulosas sobre el río Uruguay, que llevó al corte de los puentes que unen ambos países y numerosas protestas. A pesar de que gobernaban partidos afines ideológicamente, como el Kirchnerismo y el Frente Amplio, las tensiones y disputas estuvieron igual. Este ejemplo pone de manifiesto que la afinidad ideológica no te garantiza que no puedan haber diferencias. Y que sí puede haber diálogo y buena relación entre ambas administraciones a pesar de las discrepancias, en una clara señal de pragmatismo internacional.

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Histórica protesta de las Fuerzas de Seguridad por los bajos sueldos: “es una migaja” el bono de $40.000 y denuncian espionaje interno

La concentración frente al Edificio Centinela, sede de la Gendarmería Nacional, comenzó pasadas las 11:00 hs con una columna de 300 personas que, en menos de una hora, se duplicó hasta alcanzar los 700 asistentes.

La convocatoria logró una unidad inédita al congregar a efectivos y retirados de las cinco fuerzas federales: Gendarmería Nacional, Prefectura Naval, Policía Federal, Policía de Seguridad Aeroportuaria (PSA) y el Servicio Penitenciario Federal (SPF), elevando el conflicto a una crisis de seguridad nacional.

La prensa fotografiando a algunos de los asistentes con carteles.

A pesar de que el edificio fue blindado con vallas preventivas, la jornada transcurrió íntegramente sobre la vereda, bajo la supervisión de un comisario seccional de la Policía de la Ciudad que confirmó la legalidad y el carácter pacífico de la marcha. El “abrazo simbólico” se transformó rápidamente en un foco de resistencia contra el desfasaje económico que asfixia a la familia policial.

La magnitud del conflicto quedó reflejada en una cobertura mediática masiva que incluyó móviles en vivo de Telefé, El Destape, Crónica, C5N, Canal 26, TN y A24, con la presencia de la reconocida periodista Mercedes Ninci.

La prensa fotografiando a dos de los oradores, frente al Edificio Centinela.

Sin embargo, el dato político más crudo fue la ausencia casi total de efectivos. Los familiares y retirados presentes denunciaron que el personal operativo fue obligado a quedarse en las sombras por un miedo real a represalias institucionales, bajo la sospecha de que agentes de inteligencia se infiltraron en la manifestación para identificar y marcar a cualquier integrante de la fuerza que alzara la voz.

Esta atmósfera de persecución coincide con la estrategia del Ministerio de Seguridad que conduce Alejandra Monteoliva, desde donde se intentó minimizar la jornada calificándola como una movilización compuesta sólo por “retirados”, ignorando el quiebre interno de los agentes en actividad.

La movilización tuvo su punto de máximo interés desde el momento en que los asistentes entonaron el Himno Nacional, dando luego paso a una serie de cuatro oradores que hablaron a quienes asistieron y a la prensa.

Miguel Montiel junto a manifestantes, ante el Edificio Centinela.

La humillación del uniforme frente a la góndola

El cabo Miguel Montiel, de la Policía Federal Argentina —quien cobró notoriedad por encadenarse recientemente a Casa Rosada—, fue el único efectivo que rompió el cerco de silencio al presentarse uniformado y tomar la palabra como orador. Explicó que sabe que es probable que quieran sancionarlo por asistir a la manifestación y hablar, pero destacó que la situación es de emergencia.

Con nueve años de servicio más su formación, Montiel expuso la cifra que despoja de toda épica al discurso oficial: un sueldo de $800.000 pesos. Esta cifra es la consecuencia directa del último acuerdo salarial del 8% otorgado por el Gobierno, un porcentaje que quedó pulverizado frente a la inflación y que profundizó la brecha con otros sectores productivos.

Entrevista exclusiva para Data 24 de Miguel Montiel, cabo de la PFA.

La comparación con el sector privado vuelve el dato un agravio institucional. Mientras un efectivo con casi una década de antigüedad y riesgo de vida percibe esa cifra, un empleado de comercio inicialun joven de 18 años recién egresado de la secundaria que vende ropa en un local— percibe un básico de $1.170.000.

Esta brecha del 45% refleja la degradación de una fuerza que, según denunciaron los presentes, hoy se ve obligada a realizar “changas” de transporte o seguridad informal para que sus familias no caigan bajo la línea de indigencia.

Manifestantes ante el Edificio Centinela. En el centro: Passamonti, Montiel y Danann.

Voces de la familia policial y el compromiso exigido

El carácter de la movilización fue ratificado por Manuel Berro, retirado de Gendarmería Nacional y referente del “Frente Patriótico Patoruzú”, quien enfatizó que no se trataba de un acto político ni partidario, sino de una respuesta de supervivencia. Además, asistió Analía Zabala, referente de la Asociación de Suboficiales Argentinos y viuda de un oficial fallecido.

Entrevista exclusiva para Data 24 de Emmanuel Danann.

Acompañado por agrupaciones como el “Movimiento Fuerzas Argentinas Unidas” y “Azules Siempre”, Berro invitó a Emmanuel Danann (cuyo nombre real es Manuel Gorostiaga, descendiente del prócer del S. XIX) a tomar la palabra para visibilizar el pliego de condiciones que las cúpulas oficiales callan.

Danann, quien aclaró que su presencia buscaba apoyar y no apropiarse del reclamo, leyó los puntos centrales: salarios de indigencia y el abandono absoluto de las obras sociales, que ha dejado a miles de familias sin coberturas básicas.

Danann y Berro junto a manifestantes, ante el Edificio Centinela.

Durante su intervención, Danann interpeló directamente al Poder Ejecutivo al recordar que el mandato de cambio votado por los argentinos incluía la promesa de reivindicar a quienes cuidan a la ciudadanía. En un pedido explícito a Javier Milei, exigió el compromiso de no aplicar sanciones ni persecuciones contra los efectivos que, de diversas formas, apoyaron la visibilización de este estado de emergencia.

Otro de los que hicieron acto de presencia fue Andrés Passamonti, expresidente de la UCeDe de CABA, actual presidente de Alternativa Republicana, y antiguo Director Ejecutivo de la Dirección de Política Criminal de la Provincia de Buenos Aires.

El cierre del bloque de oradores, marcado suceder durante el 2 de Abril, cerró con la reivindicación de la gesta de Malvinas y la defensa de la Patria, reafirmando que el reclamo trasciende cualquier bandera política.

Entrevista exclusiva para Data 24 de Andrés Passamonti, presidente de Alternativa Republicana.

Bonos de miseria y oportunismo al cierre

El estallido no es un hecho aislado, sino el pico de un malestar que viene escalando desde la falta de respuestas a la equiparación salarial que ya se había manifestado meses atrás. La respuesta oficial, materializada en el Decreto 216/2026, fue recibida con indignación. El bono de $40.000 otorgado por el Gobierno fue calificado por Berro como “el vuelto de los banquetes de los políticos”, una cifra insignificante frente a una canasta básica que ya roza los $1.400.000.

Ante el riesgo de sanciones que pesa sobre los efectivos en actividad, fueron las familias quienes actuaron como escudo; figuras como Victoria Laura Sueldo, esposa de Facundo Romero, prefecto y referente de un reclamo por hostigamiento, falta de tratamiento y expulsión, asistieron a la protesta para visibilizar el colapso de la obra social y la falta de cobertura en tratamientos críticos.

Entrevista exclusiva para Data 24 de Victoria Laura Sueldo, esposa del prefecto expulsado por Frederic.

Hacia las 12:20 hs, cuando más de la mitad de los asistentes ya se había retirado, se registró la presencia de Sabrina Frederic. La exministra de Seguridad de la gestión de Alberto Fernández apareció en escena con un marcado perfil bajo y sin realizar declaraciones públicas.

Su llegada tardía no alteró el espíritu del acto, que concluyó con la advertencia de que la emergencia de las fuerzas federales no se resuelve con parches económicos, sino con la reivindicación real de quienes hoy eligen el silencio para no perder su fuente de trabajo.

*Por Augusto Grinner

Casielles presentó Consolidación Argentina: “Hay que buscar a los mejores para cambiar al país”

El escenario político actual asiste al nacimiento de una estructura que pretende romper la polarización con un pragmatismo inusual. Mientras el oficialismo de Javier Milei sostiene su batalla contra la casta, Consolidación Argentina emerge como un movimiento de confluencia donde sectores que hasta ayer eran antagónicos —como el peronismo bonaerense y la Sociedad Rural— coinciden en una misma necesidad: un liderazgo que no profundice la grieta.

La ausencia de Dante Gebel en el Microestadio de Lanús, justificada por su gira en Guatemala, no fue un vacío, sino una herramienta de instalación. Con la figura del líder espiritual como una marca autorizada por primera vez para la disputa electoral, el despliegue del 18 de marzo funcionó como la presentación formal de un operativo de pinzas: el músculo sindical de la CGT y el diseño técnico de Eugenio Casielles para institucionalizar un proyecto nacional que ya cuenta con terminales en las siete regiones del país.

Rock, mística y un estadio desbordado

El Microestadio de Lanús fue el epicentro de una convocatoria que, por volumen y composición, encendió las alarmas del tablero político tradicional. Desde las 19:00 del miércoles 18 de marzo, el recinto operó a capacidad plena, dejando a varias personas fuera del predio por estrictas razones de seguridad.

La previa no tuvo la estética litúrgica habitual, sino la potencia del rock nacional: la banda “Coverheads”, liderada por Fernando “Carucha” Podestá, recorrió el cancionero popular de Pappo, Charly García, Abuelos de la Nada, Guasones y Los Enanitos Verdes, logrando una conexión directa cuando el vocalista bajó al campo para mezclarse con una multitud que coreaba cada estrofa.

El momento en que se proyectó un video de Dante Gebel.

La escenografía en las tribunas y el campo —dividido estratégicamente para la prensa y los asistentes— revelaba la naturaleza del espacio. Entre carteles que rezaban “Dante Gebel Presidente” y banderas de diversas congregaciones religiosas, se destacó un bloque compacto y ruidoso: la “Militancia peronista” de La Matanza, conducida por Horacio Acosta, que junto a un nutrido grupo de hombres del sector sindical, dejó en claro que la estructura de Consolidación Argentina no se agota en lo espiritual.

Tras el cierre musical, la subida de 50 referentes al escenario y la proyección de un video con reflexiones de Gebel marcaron el inicio formal de una jornada que buscó transformar la popularidad de un comunicador en un proyecto de poder real.

El mosaico de Consolidación Argentina

El desfile de expositores en Lanús no fue una sucesión de elogios vacíos, sino un despliegue de sectores que hoy se sienten huérfanos de representación. El bloque sindical golpeó primero con José “el Vasco” Minaberrigaray (SETIA, textiles), quien denunció la pérdida de empleos y una “zanja” económica que devora a los trabajadores.

En la misma línea, Eduardo Cabello (CGT San Juan) disparó contra la gestión de Javier Milei. Cuestionó la polarización con la “casta” mientras a las familias no les alcanza el sueldo para vivir, y sentenció que Gebel será presidente en 2027.

Minaberrigaray durante su discurso.

La diversidad del espacio se hizo visible con Vanina Leto (Aeronavegantes), quien llamó a terminar con la “violencia ideológica” y la grieta. Este mensaje de concordia fue reforzado por Flavia Martínez (fundación “For Children, unidos por la diabetes”), quien agradeció a los “compañeros” y depositó su esperanza en el líder espiritual.

El componente emocional llegó con Julián Ocampo (exparticipante de “Cuestión de peso”), quien entre lágrimas parafraseó a Gebel resaltando la importancia de “lo importante no es hacer todo bien, sino estar disponible”. Por su parte, el respaldo del deporte de élite lo puso Cristian Bosch, validando los valores del conductor tras 25 años de seguimiento personal.

Finalmente, el cierre de este bloque de representación sectorial lo completó Miriam Müller, dirigente de la Sociedad Rural. Su mensaje de unidad nacional terminó de amalgamar los intereses del campo con los de la industria y los movimientos sociales presentes en el microestadio.

El motor productivo y la arquitectura de Casielles

La visión del sector empresarial PyME la aportó Pedro Bergaglio, quien cuestionó con dureza la situación del entramado industrial. Con un mensaje de identidad nacional, agradeció la masiva presencia de jóvenes y dejó una arenga de esperanza para el futuro del país. Por su parte, Mariano Almada (Secretario de Culto de Córdoba) subrayó la construcción federal de Consolidación Argentina.

Momentos previos al comienzo formal del evento.

El plato fuerte de las exposiciones llegó con Eugenio Casielles, legislador porteño y principal armador del espacio. Exfundador de La Libertad Avanza, el actual legislador porteño fue el orador más extenso y aplaudido por todos los asistentes, especialmente cuando afirmó que no estaban allí por protagonismo personal, sino para transformar la sociedad a través de la política.

Durante su discurso, Casielles reveló la transversalidad de la tropa: aseguró que Consolidación Argentina contiene a dirigentes del PRO, peronistas, kirchneristas, empresarios y referentes sociales. Luego, el legislador sentenció: “hay que buscar a los mejores para cambiar al país”, criticando a los políticos que sólo buscan intereses personales.

Casielles cerró con una confesión estratégica: admitió que, aunque trabaja con Gebel hace sólo un año, quedó convencido de inmediato de la necesidad de este armado. Su mensaje final fue un llamado a la acción para las bases: pidió que todos se encarguen de “convencer” al líder espiritual para que acepte formalmente la postulación presidencial.

Casielles y Brey conversando en el escenario.

El respaldo de Caamaño y la estructura federal

El evento también contó con el aval de figuras de peso que, aunque ausentes físicamente, marcaron presencia a través de la pantalla. Presentada por la conductora del evento como una “gran referente nacional”, luego del video de Gebel se proyectó un video grabado por Graciela Caamaño donde, la ex diputada y esposa de Luis Barrionuevo, apeló a la unidad nacional y cerró su intervención citando a Juan Domingo Perón, un gesto que resonó con fuerza en el sector sindical de la platea. A este respaldo se sumó el del exfutbolista y director técnico Walter Erviti, quien también envió un video apoyando la eventual postulación de Dante Gebel.

Para demostrar que el proyecto ya tiene sustento territorial, Horacio Calculli y Nabila Michitte, coordinadores de la mesa promotora de CABA, presentaron con diapositivas la estructura técnica del partido. El despliegue se divide en siete regiones estratégicas: Norte Grande, Mesopotamia, Centro, PBA, CABA, Cuyo y Patagonia.

Cada una de estas mesas promotoras ya cuenta con coordinadores designados, lo que otorga a la agrupación un carácter federal inmediato. La institucionalización del espacio busca demostrar que el proyecto de Gebel no es sólo una expresión de deseos, sino una maquinaria política que ya empezó a rodar en todo el país.

El cierre de Brey

La culminación del acto estuvo a cargo de Juan Pablo Brey, Secretario General de Aeronavegantes y referente de la CGT. Tras destacar el crecimiento de Consolidación Argentina, el dirigente activó la mística final: bajo su indicación, los asistentes levantaron miles de banderas argentinas dispuestas en las sillas desde el inicio de la jornada.

El sindicalista no ocultó la intención política del gesto al pedir que se grabara para enviárselo a Gebel: “levanten las banderas para que Dante vea esto, pídanle que venga y defina su candidatura”, arengó ante la multitud.

Juan Pablo Brey cerrando el acto.

En su discurso, Brey marcó una fuerte distinción nacionalista al pedir confiar en “lo nuestro” frente a sectores que prefieren “lo que viene de afuera”. Reclamó coordinación para terminar con las grietas y pidió acompañar el proyecto para que el país vuelva a creer en sí mismo.

Con el operativo clamor en marcha y la estructura federal presentada, el encuentro de Lanús dejó planteado un nuevo interrogante en el mapa político. La amalgama entre el músculo de la CGT, el armado técnico de Casielles y la popularidad de Gebel mostró, finalmente, sus cartas de cara a 2027.

* Por Augusto Grinner

Los deportistas trans fueron prohibidos en categorías femeninas de los Juegos Olímpicos de 2028

El Comite Olímpico Internacional (COI) aprobó en sesión de su Comité Ejecutivo una nueva política que reserva la categoría femenina olímpica exclusivamente a mujeres biológicas, determinadas mediante una prueba genética del gen SRY.

La medida entrará en vigor en los Juegos Olímpicos de Los Ángeles 2028 y tendrá aplicación permanente en todos los eventos organizados bajo el paraguas del COI, tanto en deportes individuales como por equipos.

Esta decisión marca un giro histórico en la política del organismo olímpico e impacta directamente a atletas transgénero y a personas “Differences of Sex Development” (DSD), o con diferencias del desarrollo sexual. Las DSD son condiciones médicas en las que el desarrollo de las características sexuales no sigue el patrón típico de cromosomas XX o XY. Hay alrededor de 40 tipos diferentes, algunos diagnosticados al nacer y otros descubiertos durante la pubertad. El caso más relevante para el deporte es la deficiencia de 5-alfa-reductasa, donde personas con cromosomas XY pueden nacer con genitales ambiguos o femeninos, ser registradas como mujeres, pero experimentar un desarrollo puberal masculino con aumento de testosterona.

La nueva política establece explícitamente que “la elegibilidad para cualquier evento de categoría femenina en los Juegos Olímpicos o cualquier otro evento del COI está limitada a mujeres biológicas, determinadas sobre la base de una prueba única de detección del gen SRY”.

La normativa establece que cada atleta deberá someterse una sola vez en su carrera a la prueba del gen SRY, y que un resultado negativo habilitará de manera permanente su elegibilidad para competir en la categoría femenina. El examen, que puede realizarse mediante saliva, hisopo bucal o muestra de sangre, fue presentado por el COI como un procedimiento más transparente que otros métodos posibles.

En cambio, quienes arrojen resultado positivo —incluidas mujeres transgénero y atletas con diferencias del desarrollo sexual que impliquen un desarrollo sexual masculino— deberán competir en la categoría masculina o en pruebas mixtas. La regulación contempla excepciones muy acotadas, como algunos casos de síndrome de insensibilidad completa a los andrógenos u otras DSD que no otorguen ventajas vinculadas a la testosterona, y aclara además que no tendrá efecto retroactivo ni alcanzará al deporte recreativo o de base.

¿Qué es el gen SRY y por qué es la clave de esta prueba?

El gen SRY (del inglés Sex-determining Region Y) se ubica en el brazo corto del cromosoma Y y actúa como el “interruptor maestro” del desarrollo sexual masculino. Cuando este gen está presente en un embrión, desencadena la formación de los testículos y la producción de testosterona y otras hormonas masculinas que moldean el cuerpo durante la pubertad.

El COI argumenta que “la presencia del gen SRY es fija a lo largo de la vida y constituye una prueba altamente precisa de que un atleta ha experimentado un desarrollo sexual masculino”. Esto significa que, aunque una persona haya realizado una transición de género, su ADN seguirá mostrando el gen SRY si es hombre biológico, independientemente de sus documentos de identidad, tratamientos hormonales o cirugías.

La lógica deportiva detrás de esto es que la pubertad masculina —impulsada por la testosterona— genera diferencias físicas permanentes, como mayor densidad ósea, más masa muscular, mayor capacidad pulmonar y cardiovascular, y mayor eficiencia mecánica del movimiento. Estas ventajas no desaparecen completamente con la supresión hormonal posterior.

No es la primera vez que el COI recurre a mecanismos de verificación de sexo, aunque la historia de esas prácticas ha sido larga y conflictiva. Entre las décadas de 1960 y 1970, se aplicaban exámenes físicos directos de los genitales de las atletas, un procedimiento que hoy se considera invasivo, humillante y degradante.

Más tarde, en los años 80 y 90, el organismo adoptó la prueba del gen SRY como una alternativa supuestamente más científica, pero terminó abandonándola tras detectar falsos positivos y por su impacto sobre variaciones biológicas naturales en mujeres cisgénero.

Entre 1998 y 2021, el COI dejó de realizar estas verificaciones por sus altos costos, el estrés psicológico que generaban y la complejidad de los casos límite. Finalmente, en 2021, el comité asumió un marco de inclusión y trasladó a las federaciones internacionales la responsabilidad de fijar sus propias reglas para atletas transgénero y con DSD.

La zimbabuense Kirsty Coventry, primera mujer y primera africana en presidir el COI tras asumir en junio de 2025, ya había anticipado antes de su elección una postura crítica respecto de la participación de atletas transgénero en la categoría femenina.

En distintas intervenciones públicas, sostuvo que las mujeres transexuales cuentan con una ventaja física inherente en esas competencias y enmarcó su posición dentro de una agenda orientada a garantizar la equidad, la seguridad y la integridad en el deporte femenino.

¿Por qué el COI tomó esta decisión ahora?

Varios factores convergieron para empujar al COI hacia esta decisión. La controversia más inmediata fue protagonizada por la boxeadora argelina Imane Khelif en los Juegos de París 2024. Khelif —que no es mujer transgénero sino una mujer biológica registrada como tal en su país— había sido descalificada del Mundial de Boxeo de 2023 por la Federación Internacional de Boxeo (IBA) tras una prueba de ADN que supuestamente reveló cromosomas XY.

El COI la dejó competir en París basándose en su documentación válida y su larga trayectoria en eventos femeninos. Su victoria generó un debate global sobre las reglas de género en el deporte olímpico, aunque se trató en realidad de un caso de DSD, no de transgénero.

El COI no tomó esta decisión al azar, sino en un contexto en el que el deporte de élite ya mostraba una tendencia definida hacia mayores restricciones. World Athletics, por ejemplo, prohibió la participación de atletas transgénero en la categoría femenina desde el 31 de marzo de 2023 y más tarde adoptó la prueba del gen SRY en julio de 2025, aplicada luego en el Mundial de Tokio de septiembre de ese año.

Otras federaciones, como las de natación y ciclismo, habían avanzado antes con medidas similares. En ese marco, y tras 18 meses de consultas con expertos médicos, federaciones y atletas, el COI presentó su política como una decisión basada en evidencia científica y guiada por profesionales de la salud.

El COI aclaró que quienes no cumplan con los criterios para la categoría femenina podrán seguir participando en todas las demás categorías que sí cumplan, como la categoría masculina, pruebas mixtas, o competiciones que no clasifiquen a los atletas por sexo.

Sin embargo, esto plantea una situación prácticamente imposible para muchas mujeres transgénero: competir en la categoría masculina no es una opción viable en términos de rendimiento ni de identidad.

Más del 50% de los votantes rechaza la guerra con Irán y abre un frente interno para Trump

Encuestas difundidas en Estados Unidos desde el comienzo de la ofensiva contra Irán configuran un escenario problemático para Donald Trump.

En lugar de producir un alineamiento automático detrás de la Casa Blanca, la intervención activó una reacción pública más bien cautelosa, cuando no abiertamente adversa, en la que convergen tres dimensiones centrales: la insuficiente legitimación política de los ataques, la percepción de que el conflicto puede derivar en una escalada prolongada y la preocupación por sus costos materiales sobre la vida cotidiana de los estadounidenses.

El primer dato estructurante es que la desaprobación supera al apoyo. La encuesta de Quinnipiac ofrece la cifra más nítida en ese sentido: el 53% de los votantes registrados desaprueba la acción militar de Estados Unidos contra Irán, frente al 40% que la aprueba. Pero ese dato adquiere mayor densidad cuando se observan sus derivaciones. El 74% rechaza el envío de tropas terrestres y el 55% no cree que Irán haya representado una amenaza militar inminente antes de la ofensiva.

– ¿Aprueba o desaprueba la forma en que Donald Trump está desempeñando su cargo como presidente?
– ¿Aprueba o desaprueba la forma en que Donald Trump está desempeñando su cargo como presidente? COMBINADO CON: (Si aprueba/desaprueba q1) ¿Aprueba/desaprueba de forma firme o moderada?

La medición de Ipsos, realizada entre el 6 y el 9 de marzo, refuerza esa lectura. Allí, el 43% desaprueba los ataques, el 29% los aprueba y el 26% permanece indeciso. Más allá de la ventaja del rechazo sobre el apoyo, hay un elemento particularmente revelador en ese bloque de datos: la magnitud del segmento que todavía no adopta una posición firme. Lejos de ser un dato marginal, ese porcentaje puede ser leído como un indicador de fragilidad narrativa por parte del gobierno. Si una intervención militar ya en curso no logra ordenar rápidamente las percepciones públicas a su favor, eso suele revelar no solo escepticismo social, sino también una dificultad oficial para estabilizar el sentido político de la operación.

– En términos generales, ¿aprueba o desaprueba los ataques militares de Estados Unidos contra Irán?

Ipsos vuelve sobre ese punto de manera explícita. Solo el 33% afirma que Trump explicó claramente los objetivos de la intervención, mientras que el 64% sostiene lo contrario. Ese desacople entre acción militar y claridad política es decisivo. En escenarios de guerra, la legitimidad pública no depende exclusivamente de la identificación de una amenaza, sino de la capacidad del poder ejecutivo para traducir el uso de la fuerza en una narrativa estratégica coherente: por qué se actúa, para lograr qué, con qué límites y bajo qué criterio de salida. Cuando esa secuencia no resulta inteligible, la intervención tiende a ser percibida como improvisada, excesiva o potencialmente abierta a una deriva indeterminada.

Ipsos, además, agrega una capa especialmente sensible para la Casa Blanca. El 42% opina que las acciones estadounidenses empeorarán la seguridad del país a largo plazo, frente al 29% que cree que la mejorarán. A eso se suma un nivel muy alto de inquietud por los costos y los riesgos de la intervención: el 73% expresa preocupación por su impacto financiero y el 86% manifiesta preocupación por los riesgos que corre el personal militar estadounidense.

– A largo plazo, ¿cree que la acción militar de Estados Unidos en Irán…? Mejorará la seguridad de Estados Unidos / Empeorará la seguridad de Estados Unidos / No tendrá mucho impacto en ningún sentido / No responde

El sondeo de CNN profundiza todavía más esa línea interpretativa. En esa encuesta, el 59% de los estadounidenses desaprueba la decisión de atacar Irán y el 41% la aprueba. A su vez, el 60% considera que Trump no tiene un plan claro para manejar la situación, el 62% cree que debería requerir autorización del Congreso para nuevas acciones militares y el 60% rechaza el envío de tropas terrestres. Estos datos exponen preocupación institucional respecto al modo en que se administra el conflicto.

La discusión, por lo tanto, remite además a la cuestión de la conducción política, la legalidad de la escalada y los límites del presidencialismo en un contexto bélico.

– ¿Cómo evalúa la decisión de Estados Unidos de tomar acción militar en Irán? / Esta acción militar hará que Irán sea: / ¿Trump tiene un plan claro para manejar la situación con Irán?

El relevamiento de Fox News introduce una variación importante, aunque no invalida la tendencia general. La opinión aparece dividida en partes iguales: 50% aprueba y 50% desaprueba la acción militar. Sin embargo, incluso dentro de ese estudio, persiste una señal de alerta para la Casa Blanca: el 51% considera que la gestión de Trump frente a Irán volvió a Estados Unidos menos seguro, mientras que solo el 29% cree que lo hizo más seguro. Esto indica que aun cuando el respaldo al ataque alcance niveles relativamente competitivos, la evaluación sobre sus efectos estratégicos sigue siendo predominantemente crítica. En otros términos, incluso en el sondeo menos adverso para el oficialismo norteamericano, la intervención no logra consolidarse como una acción percibida mayoritariamente en clave de fortalecimiento nacional.

Fox News Poll: Views are divided on US action against Iran

Iran military action divides voters 50-50 despite 61% viewing Iran as national security threat, new Fox News poll finds after Operation Epic Fury strikes began Saturday.

– Encuesta de Fox News: Las opiniones están divididas sobre la acción de Estados Unidos contra Irán

Al mismo tiempo, el rechazo a la guerra no debe confundirse con una minimización del problema iraní. Por el contrario, varias encuestas muestran que una parte considerable del electorado sigue percibiendo a Irán como una amenaza seria. Fox News detectó que el 61% de los votantes considera que Teherán representa un riesgo real para la seguridad nacional de Estados Unidos. AP-NORC, por su parte, señaló que aproximadamente la mitad de los adultos estadounidenses está muy preocupada por el programa nuclear iraní como una amenaza directa para el país. La cuestión central, entonces, no es si el electorado cree o no que Irán constituye un problema, sino si considera que la vía elegida por Trump es necesaria, proporcionada y estratégicamente sostenible. Esa distinción resulta clave: permite entender por qué la percepción de amenaza no deriva automáticamente en consentimiento bélico.

La estructura de las respuestas también exhibe una polarización partidaria muy marcada. Los republicanos respaldan mayoritariamente al presidente, mientras demócratas e independientes tienden a rechazar la ofensiva. El ya citado muestreo de Quinnipiac muestra que el 85% de los republicanos apoya la acción militar, pero entre los independientes el 60% la desaprueba. CNN, por su parte, registra que el 82% de los demócratas y el 68% de los independientes rechazan los ataques, mientras que el 77% de los republicanos los aprueban. Esto revela que la guerra no produjo un consenso patriótico transversal ni un reagrupamiento nacional en torno del Ejecutivo. Más bien quedó absorbida por la lógica de la polarización política contemporánea, en la que incluso las decisiones de política exterior y seguridad son procesadas a través de lealtades partidarias preexistentes.

Ahora bien, esa fractura no significa que todo el problema pueda leerse únicamente en clave identitaria. Para Trump, el dato realmente delicado no es tanto la fidelidad republicana, que se mantiene relativamente estable, sino la combinación entre rechazo independiente, falta de convicción entre los indecisos y temor económico transversal. Su base puede acompañarlo, pero no necesariamente alcanza para neutralizar el costo político de una intervención si esta comienza a traducirse en deterioro material perceptible. La experiencia comparada muestra que los conflictos externos se vuelven especialmente gravosos para los gobiernos cuando dejan de ser interpretados como episodios geopolíticos abstractos y se transforman en problemas domésticos (medibles en inflación, combustibles o incertidumbre económica).

Es precisamente allí donde las encuestas encienden otra alarma de peso. Quinnipiac detectó que el 74% de los votantes está muy o algo preocupado por una eventual suba del petróleo y la gasolina. Ipsos coincide en esa dirección: el 67% cree que los precios de los combustibles empeorarán durante el próximo año como consecuencia de la intervención militar y el 49% anticipa un impacto mayormente negativo en su situación financiera personal. Este punto no es accesorio.

– (Ipso) ¿Cree que la acción militar de Estados Unidos en Irán tendrá un impacto en su situación financiera personal? Sí, tendrá un impacto mayormente positivo / Sí, tendrá un impacto mayormente negativo / No, no tendrá impacto / No sabe / No responde

En la cultura política estadounidense, el precio de la gasolina funciona como un indicador cotidiano de estabilidad económica y como un termómetro inmediato del humor social.

– (Ipso) Precios de la gasolina en Estados Unidos. Mejorarán / Empeorarán / Se mantendrán igual / No sabe / No responde

De hecho, la dimensión económica del conflicto parece haber sido internalizada por una fracción amplia del electorado desde etapas muy tempranas. Eso resulta políticamente significativo porque desplaza el debate desde el terreno relativamente abstracto de la estrategia internacional hacia la esfera concreta del costo de vida. La pregunta deja de ser únicamente si Irán representa un peligro para Estados Unidos y pasa a ser cuánto costará responder a ese peligro, quién absorberá ese costo y durante cuánto tiempo.

La temporalidad prevista del conflicto constituye otro eje central del malestar. En Quinnipiac, solo una minoría imagina una resolución rápida: el 32% cree que la guerra durará meses, el 13% calcula alrededor de un año y el 26% estima que se extenderá todavía más. Ipsos, por su parte, señala que seis de cada diez estadounidenses esperan una intervención prolongada. CNN acompaña esa percepción al registrar que el 56% considera probable un conflicto militar de largo plazo entre Washington y Teherán.

Ese punto resulta especialmente sensible para Trump por razones que exceden el episodio iraní en sí mismo. Su construcción política se apoyó durante años en una crítica explícita a las guerras interminables, a los costos de la proyección militar estadounidense en el exterior y a la idea de que Washington debía priorizar sus intereses domésticos antes que involucrarse en conflictos de larga duración. Bajo esa lógica, una guerra extendida con Irán sería, además de un desafío geopolítico, una contradicción ‘doctrinaria’. Cuanto más se prolongue la intervención, más expuesta quedará la distancia entre la retórica antiintervencionista con la que Trump consolidó parte de su liderazgo y la práctica efectiva de gobierno frente a esta crisis.

– Segmento de discurso de Donald Trump, 20 de enero de 2025

En casi todos los estudios aparece, además, una percepción convergente: la administración no logró establecer con nitidez ni los objetivos de la operación ni los parámetros de su eventual cierre. Esa opacidad estratégica no constituye un problema menor. En política internacional, y especialmente en contextos bélicos, la legitimidad interna de una intervención depende en gran medida de que la sociedad pueda identificar un horizonte inteligible de medios y fines. Cuando la fuerza se ejerce sin una narrativa suficientemente precisa sobre su propósito, se intensifican las sospechas de improvisación, sobrerreacción o captura del proceso decisorio por dinámicas coyunturales antes que por una planificación racional de largo plazo.

Desde esa perspectiva, el frente que se le abrió a Trump es simultáneamente militar, político y comunicacional. Militar, porque una eventual escalada podría obligarlo a tomar decisiones cada vez más costosas y difíciles de revertir. Político, porque la mayoría de las encuestas conocidas hasta ahora no validan de manera robusta su decisión y exponen vulnerabilidades entre independientes y sectores moderados. Comunicacional, porque la Casa Blanca no logró fijar una interpretación dominante del conflicto ni desactivar la percepción de que Estados Unidos puede estar entrando en otra guerra de final incierto.

JUAN CARLOS MOLINA: El diputado y cura ultra K declaró un patrimonio de 1 millón de dólares

El cura y diputado kirchnerista del bloque Unión por la Patria (UxP), Juan Carlos Molina declaró un patrimonio de USD$1 millón y cuatro inmuebles, dos en Ciudad de Buenos Aires y dos en el Gran Buenos Aires.

La Declaración Jurada Patrimonial Integral, presentada en enero de 2026 bajo la modalidad inicial 2025, expone una fortuna que llama la atención por su magnitud y que se contrapone con el perfil de vida sencilla que el legislador suele mostrar en el plano público.

El dato más llamativo del documento es la existencia de una caja de ahorro en dólares en el país con un saldo declarado de USD$330.338,50. Al tipo de cambio vigente de $1.420 por dólar, eso equivale aproximadamente a $469 millones. Molina también declara tres cajas de ahorro adicionales en pesos con saldos que suman alrededor de $14.6 millones y una cuenta corriente con $56.436. El total de sus depósitos y efectivo alcanza los $483.7 millones.

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Además del efectivo, Molina declara cuatro propiedades inmobiliarias, cuya valuación oficial resulta llamativamente baja. Según el informe, dos de las propiedades están ubicadas en San Vicente y fueron adquiridas el 17 de diciembre de 2009, junto con una casa habitación valuada en $20.833.246 y un lote de terreno declarado en $1.042.180.

El legislador también informó la tenencia de dos departamentos con cochera en la Ciudad de Buenos Aires, ambos comprados el 18 de mayo de 2017. Uno de ellos fue valuado en $75.035.844, mientras que el otro figura por $2.528.903. En conjunto, el detalle patrimonial expone un patrimonio de por sí millonario, integrado por propiedades en el conurbano bonaerense y en la Capital Federal.

Molina, a su vez, declaró poseer un Ford Bronco Sport Big Bend 1.5L, año 2021, adquirido en agosto de ese año, valuado en $28 millones de pesos —equivalente a unos USD$35.000 al valor de mercado actual. Su origen habría sido por “ingresos propios”.

El mecanismo que permite estas valuaciones irrisorias es lo que los expertos tributarios llaman la “trampa del 1 m²”. Al declarar una superficie de “1 metro cuadrado” para todas sus propiedades, el sistema registra los inmuebles a su valuación fiscal histórica de origen —en pesos, con cifras antiguas y desactualizadas— en lugar del valor real de mercado. Esto “licua visualmente el tamaño de la fortuna ante la opinión pública”, según la descripción de un tributarista consultado al respecto.

Para aproximarse al valor real del patrimonio inmobiliario, es necesario dolarizar el análisis usando precios actuales de mercado. Un análisis conservador construido con dimensiones estándar para este tipo de propiedades arroja que existe una disparidad “abismal” entre los dos departamentos de Ciudad Autónoma de Buenos Aires (CABA) comprados el mismo día en 2017 —uno declarado en $75 millones y el otro en apenas $2.5 millones— lo que sugiere que uno podría ser un piso de gran metraje o categoría superior.

Sumando los activos líquidos a la valuación de mercado de los inmuebles y el vehículo, el patrimonio real estimado total ascendería a aproximadamente USD$931.838, es decir, casi un millón de dólares.

¿De dónde proviene el dinero?

Esta es la pregunta central que el documento oficial no logra responder satisfactoriamente. En la declaración, Molina justifica absolutamente todos sus bienes como producto de sus “ingresos propios”, sin herencias, legados ni donaciones de ningún tipo.

Para dimensionar la inconsistencia, basta con cruzar las fechas de adquisición de los bienes con la trayectoria laboral de Molina. Las propiedades de San Vicente fueron compradas en 2009, cuando estaba al frente de la Fundación Valdocco, una organización financiada por el Vaticano y con fondos públicos provinciales. Ahí surge otra duda inevitable: ¿cómo logró un directivo de una ONG sin fines de lucro acceder a esas compras?

En el caso de los departamentos en la Ciudad de Buenos Aires, adquiridos en 2017, la duda no es menor, ya que fueron comprados dos años después de su salida de la SEDRONAR en 2015. Allí también queda sin respuesta cuál fue la fuente de ingresos que le permitió adquirir dos unidades con cochera en la Capital Federal. A eso se suma lo más paradigmático de todo, los USD$330.000 en efectivo, un monto difícil de explicar para alguien que habría desarrollado gran parte de su carrera en el ámbito de una organización sin fines de lucro o bajo una dieta legislativa.

Un hallazgo adicional del análisis de la declaración es un error grave en la confección del documento. Molina registró su cargo de “Diputado Nacional” bajo la categoría de “Sector Privado”, señalando como empleador a la “Fundación Valdocco”. Esto es técnicamente imposible, siendo que una fundación privada no puede emplear a un legislador nacional, cuyas dietas las paga el Estado. El análisis concluye que se mezclaron dos trayectorias distintas en una misma línea del formulario —con consecuencias legales que la Oficina Anticorrupción no observó ni corrigió.

La situación patrimonial no puede desligarse de las denuncias judiciales que recaen sobre la Fundación Valdocco. Desde 2024, Molina enfrenta una causa penal en la que se le atribuyen presuntos delitos de trata de personas con fines de explotación, defraudación a la administración pública, falsificación de documentos públicos y privados y asociación ilícita.

La investigación reveló que la fundación cobraba fondos millonarios simultáneamente de dos provincias. Con 250 millones de pesos mensuales de Santa Cruz y 124 millones de pesos mensuales de Chaco, aunque en este último caso la institución no operaba realmente. Se detectó que 78 docentes cobraban salarios en ambas jurisdicciones al mismo tiempo. La causa fue presentada ante el Juzgado Federal de Caleta Olivia e incluye pedidos de allanamientos y secuestro documental.

La provincia de Chaco, por su parte, bloqueó la transferencia de recursos públicos a la fundación tras la investigación, mientras que el gobierno de Santa Cruz también realizó denuncias por falta de transparencia en el manejo de fondos.

¿Quién es Juan Carlos Molina?

Juan Carlos Molina, nacido el 8 de diciembre de 1966, es un sacerdote católico argentino que ha construido una trayectoria inusual en la que se entrelazan la fe, la política kirchnerista y la gestión de organizaciones sociales. Su apodo, “cura coraje”, sintetiza la perspectiva pública que él mismo cultivó. La de un hombre de Iglesia supuestamente comprometido con los más vulnerables, dispuesto a meterse en terrenos conflictivos donde otros no se atreven.

Molina surgió como sacerdote salesiano en Caleta Olivia, Santa Cruz, donde trabajó con niños y jóvenes en situación de riesgo social. Más tarde, sin que se conozca públicamente el motivo, pasó al clero de la diócesis de Río Gallegos. Fundó la Fundación Valdocco —nombre del barrio turinense de Turín donde San Juan Bosco comenzó su obra— con casas para jóvenes adictos y menores vulnerables en Santa Cruz, Chaco y Haití. Esta fundación lo proyectó al primer plano de la política kirchnerista de Santa Cruz y lo acercó a la familia Kirchner, en especial a Alicia Kirchner, hija de la exvicepresidente Cristina Fernández de Kirchner (CFK).

La primera gran plataforma pública que manejó Molina fue la Secretaría de Programación para la Prevención de la Drogadicción y la Lucha contra el Narcotráfico (SEDRONAR), designado en noviembre de 2013 por CFK. El jefe de Gabinete Jorge Capitanich lo presentó como alguien con “amplia experiencia en la problemática de las adicciones”. Renunció en mayo de 2015, declarando que había “cumplido los objetivos”.

“Escobar fue un poco Robin Hood, el pueblo lo lloró porque ocupó el lugar del Estado: hizo hospitales, calles, le dio trabajo a la gente…”, destacó Molina, en marzo de 2014, en una entrevista radial, durante su gestión al frente de la SEDRONAR.

La comparación desató una tormenta mediática. Al día siguiente, Molina intentó aclarar que había sido “sacado de contexto”, que Escobar “era un psicópata, un asesino” y que nunca lo había defendido. También usó un lenguaje colorido para describir el revuelo, diciendo que había pasado “de ser el secretario de la SEDRONAR a ser el hijo de puta defensor de Escobar”.

Décadas después, en 2024, Molina decidió volver a la política activa como candidato a diputado nacional por el Frente para la Victoria en Santa Cruz. Ganó las elecciones legislativas de 2025 con un margen muy mínimo y asumió su banca en diciembre de ese año, integrando a UxP.

“Iniciamos esta guerra por presión de Israel y su poderoso lobby” | Renunció el director de Contraterrorismo de Trump

Estados Unidos sumó un nuevo capítulo de tensión política tras la renuncia de Joseph Kent, quien hasta ahora encabezaba el Centro Nacional de Contraterrorismo. Kent dimitió en señal de protesta contra la ofensiva hacia Irán promovida por la gestión del presidente Donald Trump.

“Irán no representaba ninguna amenaza inminente para nuestra nación”, afirmó Kent en un posteo en su perfil oficial de X, implicando directamente que la justificación del gobierno era falsa o exagerada, y agregando: “Está claro que iniciamos esta guerra a causa de la presión de Israel y su poderoso lobby estadounidense”.

Esta sería la primera renuncia pública de un alto funcionario vinculada a este conflicto y deja al descubierto fisuras dentro de la Casa Blanca y del propio movimiento republicano, una división que podría reconfigurar el debate político en Washington.

Kent también advirtió que “no puedo, en conciencia, apoyar la guerra que se libra en Irán”, subrayando su negativa a apoyar el envío de jóvenes americanos a “luchar y morir en una guerra que no beneficia al pueblo estadounidense”.

– “No puedo, en conciencia, apoyar la guerra que se libra en Irán”. La renuncia de Kent, publicada en su cuenta de X

Tal como indicó el representante del Comando Central de Estados Unidos (CENTCOM), capitán de navío Tim Hawkins, a la revista Time el 17 de marzo, el número total de combatientes difuntos asciende a al menos 15 y alrededor de 200 lesionados, incluyendo bajas no relacionadas directamente con el combate.

Tres semanas después del inicio del conflicto, el costo humano le dio la razón. En sintonía con cifras de la Cruz Roja, más de 1.000 personas murieron en los primeros días. El Ministerio de Salud de Irán reportó 18.551 heridos. La agencia de la Organización de las Naciones Unidas, el Alto Comisionado de las Naciones Unidas para los Refugiados (ACNUR), estima hasta 3.2 millones de desplazados internos dentro de Irán. De igual modo, el fondo de la ONU para la infancia, UNICEF, alerta que en los primeros diez días más de 1.100 niños han resultado ser víctimas fatales o afectados.

La reacción del mandamás norteamericano no fue la de un líder político que lamenta perder a un colaborador. Fue la de alguien que celebró la salida. Desde el Despacho Oval, Trump dijo a los periodistas: “Siempre pensé que era un buen tipo, pero siempre pensé que era débil en materia de seguridad. Muy débil”.

Añadió que, al leer la nota de su retiro, “me di cuenta de que es algo bueno que se haya ido”.

La portavoz, Karoline Leavitt, fue aún más agresiva en sus declaraciones. Publicó un extenso comunicado en X calificando de “insultante y ridícula” la acusación de que Trump actuó bajo influencia israelí, y afirmando que el gobernante contaba con “pruebas sólidas y convincentes” de que Irán planeaba atacar primero a Estados Unidos.

Paralelamente, medios cercanos al oficialismo como Fox News circularon la versión de que Kent era “un conocido filtrador de información” que había sido excluido de las sesiones de inteligencia presidenciales hacía meses, y que la directora de inteligencia nacional, Tulsi Gabbard, ya planeaba despedirlo antes de que él renunciara.

El jefe antiterrorista y la fractura dentro del MAGA

Lejos de ser un hombre de escritorio, Kent es una figura de peso dentro de la política estadounidense. Su trayectoria incluye 20 años en las Fuerzas Especiales del Ejército, 11 despliegues de combate como Boina Verde y trabajo posterior en la CIA.

Su historia personal agrega una capa de gravedad a su postura. En 2019, su esposa —criptóloga de la Marina— murió en un atentado terrorista en Siria. Es alguien que conoce la guerra desde adentro y que ha pagado un precio personal por ella.

Fue confirmado en su cargo en julio de 2025 con una votación de 52 a 44 en el Senado, y era considerado uno de los mejores cuadros técnicos de la conducción gubernamental. Su cercanía con Tucker Carlson, uno de los arquitectos mediáticos del movimiento “Make America Great Again” (MAGA).

– Joe Kent (derecha) portando su uniforme. (Debajo) La publicación de Donald Trump anunciando su designación, 25 de marzo de 2025

Carlson, el influyente comunicador que fue pieza clave en la construcción del fenómeno Trump, calificó la guerra de “absolutamente repugnante y perversa” y elogió a Kent como “el hombre más valiente que conozco”. Trump respondió echándolo del movimiento: “Tucker no es MAGA. Tucker realmente no es lo suficientemente inteligente como para entenderlo”.

Marjorie Taylor Greene, exaliada incondicional de Trump, también expresó con furia su negativa a los bombardeos, especialmente tras el ataque a una escuela de niñas iraní. El congresista republicano Thomas Massie destacó que atacar Irán “no hará desaparecer los archivos de Epstein”, mezclando la postura antibelicista con el escándalo por las vinculaciones de Trump con el magnate pedófilo Jeffrey Epstein.

Asimismo, importantes consultoras y medios estadounidenses registran un clima social predominantemente adverso a la ofensiva, atravesado por dudas sobre la racionalidad estratégica de la intervención, el riesgo de escalada y sus efectos económicos: Más del 50% de los votantes rechaza la guerra con Irán y abre un frente interno para Trump.

Más del 50% de los votantes rechaza la guerra con Irán y abre un frente interno para Trump

Este quiebre tiene una lógica ideológica clara. El lado que más plantea que USA debe priorizar sus propios intereses nacionales por encima de los compromisos internacionales, propio del republicanismo, que Trump mismo construyó en 2016 con la promesa de no meterse en guerras del Medio Oriente, choca ahora frontalmente con la decisión de lanzar una nueva batalla en esa misma región, en lo que muchos de sus propios seguidores ven como una contradicción con los valores fundacionales de su gobierno.

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