Florencia Peña se refirió a la crisis económica del país como “una más”

Al ser consultada por la actualidad del país en materia económica, la actriz minimizó la situación y dijo que "no es nada que no hayamos pasado, es una más".
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La mediática fue entrevistada en un segmento para Infobae que fue lanzado este fin de semana en donde habló de su trayectoria, varias cuestiones personales y también de la política actual.

Al ser consultada por la organización de su casamiento con Ramiro Ponce, la actriz mencionó que hay cierta incertidumbre con los precios porque no están publicados y luego bromeó, “igual nos casamos para hacer la fiesta nomás”. Sin embargo esta pregunta desató la insistencia de la entrevistadora, María Laura Santillán, quién le repreguntó:

  • “¿Cómo te pega la crisis económica? En estas horas en tremenda”.

“Es tremenda y bueno, nada que no hayamos pasado, ¿No? los argentinos. Han pasado otras cosas… Yo siento que, los que vivimos en este suelo tenemos una práctica de resiliencia y paciencia y casi como, “vivir a pesar de”. Hoy es esta crisis”. “Hoy es esta crisis de, ‘no hay precios’ antes era…”.

  • “Hay otras cosas aparte de no haber precios, eso sería lo novedoso”, señaló María Laura.

“Para mi es una crisis que… Para mí es una más. Hemos salidos de muchas grandes graves situaciones” y ejemplificó, “la pandemia nos terminó de hundir en cuanto al estado de ánimo”, concluyó la cómica K.

Florencia Peña: “Para mí, esta crisis económica es una más”

Qué piensa de la crisis política y económica de estas horas. Por qué cree que recibe tantas críticas su programa ¿Quién manda en su casa? Sigue la polémica con Érica Rivas. Leé la nota de María Laura Santillán en https://infob.ae/3ADnJ1X

Luego de que esta entrevista fuera subida a las redes sociales del portal ya mencionado, cientos de usuarios no dudaron en lapidar a Peña. “Para ella esta crisis es “una más”, por eso no es necesario en esta ocasión exponer al hijo en videos grabados en supermercados llorando precios altos, como lo hacía en el gobierno de Macri”, chicaneó @vulgarcite un usuario de Twitter.

Otra usuario también se sumó a la ola de criticas lanzadas a la actriz y comentó: “Florencia Peña minimizó la crisis económica de Alberto y dijo: ‘Esta es una crisis más’. Claro, Flor. Es una crisis más que te callas la boca porque gobiernan tus amigos. Con Macri salías a la calle, te quejabas y armabas videos pidiendo que bajen los precios. Hipocresía al palo”.

Cecilia Lastreto on Twitter: “Florencia Peña minimizó la crisis económica de Alberto y dijo: “Esta es una crisis más”. Claro, Flor. Es una crisis más que te callas la boca porque gobiernan tus amigos. Con Macri salías a la calle, te quejabas y armabas videos pidiendo que bajen los precios. Hipocresía al palo. / Twitter”

Florencia Peña minimizó la crisis económica de Alberto y dijo: “Esta es una crisis más”. Claro, Flor. Es una crisis más que te callas la boca porque gobiernan tus amigos. Con Macri salías a la calle, te quejabas y armabas videos pidiendo que bajen los precios. Hipocresía al palo.

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Samuel “Chiche ”Gelblung: El detector de mentiras

*Por Facundo Pedrini – Director de noticias de Crónica TV


Hombre primicia. Hombre tapa. Hombre record. Hombre intuición. Portador de la licencia del olfato. Aguijón definitivo de la realidad de los últimos 50 años. Fue popular. Fue masivo. Fue meme. Usó el detector de mentiras contra la eternidad y se quedó con la última pregunta.

Fue Crónica antes que Crónica: Un posgrado en periodismo social que termina en él, pero no con él. Porque las misiones trascienden a los mitos.

Lo internaron 20 veces. Lo dieron por muerto 21. Creó presidentes. Tiró presidentes. Le hizo una autopsia en vivo a un extraterrestre y cinco entrevistas a Milei. Y a los dos los dejó en silencio. A Cristina le preguntó si tenía novio cuando todavía se vestía de negro. Porque sí. Porque podía.

Dueño de todas las culpas de ese viejo periodismo que todavía duda como un niño: fue el que mejor decodificó la distancia entre las viudas y el milagro. Preguntó, cuestionó, desnudó. Algo que no hace la IA ni la precarización.

Su cabeza duró más que su cuerpo. Como los relojes pulsera de los soldados que siguen viviendo en la muñeca de los fusilados.

“Me quiero morir en cámara” me dijo la primera vez que lo internaron.

Existe algo entre los finales y la muerte y son las preguntas. Chiche tenía de todo. Visitaba más especialistas que los que una cartilla de obra social podía imprimir. Tuvo más internaciones que programas en el año. Por una infección urinaria, por un paro cardíaco, por un infarto de pie, por una trombosis descontrolada que le tapaba un par de arterias, por fiebre alta, por precaución , por las dudas y por qué los mejores a veces se apagan en cuotas.

Cuando lo recibieron la última vez no podía hablar ni pisar.

“Me voy a escapar por la ventana, necesito volver”, me dijo la última vez que lo guardaron. La cama nunca es una opción para los cazadores: Chiche respiraba solo cuando perseguía a la Argentina.

Chiche se cayó varias veces y jamás se derrumbó. Lo que más le importaba estaba afuera de sí mismo. Y como el peligro saca lo peor del mundo pero lo mejor de los periodistas, llenó la angustia de la espera con novedades populares: del retiro de Messi al cierre de los locales de calle Avellaneda.

— Gelblung en una foto histórica de su carreta, en Vallegrande, Bolivia, durante la cobertura periodística en busca del cadáver del Che Guevara. Archivo Clarín

Los últimos 45 días el cuerpo de Chiche fue un bingo llena de médicos que jugaban varios cartones a la vez, como las viudas terminales que esperan que el bolillero frene el tiempo.

Le hicieron firmar un papel de consentimiento informado para que la muerte sea culpa suya y le dieron el alta. Volvió en silla de ruedas para contar un mundial, gritó sin voz y con el puño al aire los goles contra Inglaterra y pidió viajar a la final. Chiche quería firmar una declaración de responsabilidad y subirse a un avión para contar al lado.

Chiche solo caminaba a través de sus planes, fantaseaba con muletas que el tiempo le alejaba, pero tenía todo pensado y dos valijas hechas: un pijama de verano, un par de tiradores, un coctel de pastillas para la presión y una cuarta estrella explotándole en el corazón.

La distancia entre él y la muerte siempre se midió en ideas y el riesgo existió para que él lo persiguiera. Chiche no fue solo un elogio del peligro, también fue una provocación generacional. La revancha de los viejos de la guerra del cerdo: cubrió todo mejor que los jóvenes y vivió en la sombra de lo sagrado. “No hay que tirar ni al pobre, ni al inmigrante, ni al refugiado ni a los viejos”, decía Francisco. Descartar es perder el alma y perderse una nota.

— “Chiche” y Pedrini

Chiche fue algo que la sociedad va a seguir pidiendo: la seguridad que dan los viejos. Recordar un desde dónde para que no nos explote la bomba en la memoria. Chiche fue una certeza y la previsibilidad que la Argentina perdió. 

Lo que Chiche decidió contar será para siempre el lugar desde donde eligió pelear y un toque de queda a la lógica de los medios: demuestra que periodista no solo se nace, también se muere.

HUMOR por Argüelles​

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