La Biblioteca de Alejandría y el Smartphone

El acceso ya no es el problema: lo decisivo es qué elegimos consumir. La sabiduría exige educación y autocontrol; las prohibiciones en redes y aulas solo repiten fracasos históricos.
rafaela-biazi-470405-unsplash.jpg
10 Years Experiences

Lorem ipsum dolor sit amet, consectetur adipiscing elit. Ut elit tellus, luctus nec ullamcorper mattis, pulvinar dapibus leo.

*Por Rogelio López Guillemain

La Biblioteca de Alejandría fue construida en el siglo III A.C. por Ptolomeo I, quien fue el fundador de la dinastía ptolemaica de Egipto. ¿Y por qué este monarca tenía tanto interés en el saber?  La respuesta se encuentra en su pasado.

Ptolomeo fue uno de los generales de mayor confianza de Alejandro Magno, quien tenía una gran devoción por la cultura y el saber. Estos intereses del macedonio se evidencian cuando repasamos su biografía y observamos que mantuvo siempre una actitud abierta y respetuosa de los usos y costumbres de los pueblos conquistados, incluso cuando esta disposición provocara resistencia entre su estado mayor, y por las remesas de animales y plantas exóticas que le enviaba a su maestro de la juventud, nada más y nada menos que el mismísimo Aristóteles.

La intención de Ptolomeo era la de reunir todo el saber del mundo en un solo lugar. Para ello retenía todo escrito que llegaba al puerto, lo traducía al griego y luego se lo devolvía a su dueño. 

Un detalle interesante acerca de este emprendimiento es que se financiaba, al menos en parte, con la venta de copias de los libros (papiros). En aquella época, el tener una biblioteca era un signo de estatus social muy importante, cuanto más grande fuese ésta, mayor nivel aristocrático de su dueño, por lo que la venta de libros resultaba ser un negocio muy rentable.

– “Alejandro Magno en el Templo de Jerusalén” / Sebastiano Conca

Grandes sabios de la antigüedad se nutrieron del saber en la biblioteca de Alejandría y sus logros influyeron en cientos de científicos a través de los siglos.  Algunos de ellos fueron:

  • Euclides – Matemático, considerado el “padre de la geometría”
  • Eratóstenes – Aseguró que la Tierra era redonda y calculó con bastante precisión su tamaño.  Fue bibliotecario en jefe.
  • Aristarco de Samos – Propuso la teoría heliocéntrica, o sea, aseguraba que la Tierra giraba alrededor del Sol.
  • Apolonio de Rodas – Poeta y estudioso, autor de Las Argonáuticas.

Es interesante saber que la biblioteca no era una institución única y aislada, era el epicentro de algo más grande; la biblioteca era el corazón del Museion, palabra de la que deriva museo y que significa “lugar consagrado a las musas”.

– “Apolo y las musas” / Nicolas Poussin

Las musas eran 9 divinidades que fueron engendradas en 9 encuentros amorosos consecutivos protagonizados por Zeus y su hermana Mnemósine, representaciones del poder y la memoria respectivamente. Las musas eran quienes inspiraban las artes, las ciencias y la memoria.  Estas eran: 

  • Alíope – poesía épica.
  • Clío – historia.
  • Erato – poesía lírica y amorosa.
  • Euterpe – música y poesía lírica.
  • Melpómene – tragedia.
  • Polimnia – himnos y poesía sagrada.
  • Talia – comedia y poesía pastoral.
  • Terpsícore – danza y coro.
  • Urania – astronomía.

Como podemos ver, el proyecto de Ptolomeo era mucho más ambicioso que la simple acumulación de los saberes del mundo. El faraón pretendía aglutinar en su ciudad toda la cultura del orbe.

La relación entre la biblioteca de Alejandría con esta suerte de nueva biblioteca portátil llamada Smartphone, resulta ser más que evidente. Sin embargo, me gustaría puntualizar un par de cosas en esta correlación.

Primero el alcance del contenido. La biblioteca de Alejandría era de uso exclusivo para un grupo selecto de individuos, el resto de las personas podían concurrir a las llamadas “bibliotecas hijas”, una suerte de sucursales que existían fuera del Museiom y que por supuesto tenían mucho menos material que la biblioteca central. 

Otro punto fundamental que debemos considerar con respecto a estas bibliotecas secundarias es el hecho de que muy pocas personas sabían leer, ¡y menos aún en griego! Que estuviesen abiertas al público analfabeto era inútil. Por lo que podemos inferir que la “democratización” actual del saber no se debe al libre acceso a la información, sino al proceso educativo masivo de la población.

Pero no todo lo actual es color de rosa. En aquel entonces, las personas concurrían a la biblioteca en procura de sabiduría. Había en general cierto purismo en la búsqueda del desarrollo personal, tanto material como espiritual. En cambio, hoy el Smartphone nos abre las puertas tanto del cielo como del infierno. 

En su pantalla tenemos acceso a tanto material que no nos alcanzarían 100 vidas para recorrerlo, y gran parte es gratuito. Podemos disfrutar del arte o aprender prácticamente cualquier cosa de cualquier tema; o por el contrario, podemos perder el tiempo en idioteces o peor aún, alimentar nuestros más bajos impulsos.

Con respecto a esto último surge esta pregunta que se repite incesantemente: ¿Debemos regular el contenido de las redes o restringir el uso de los celulares en las aulas? 

Definitivamente no. Estas medidas no solo resultan ineficientes, sino que incluso son contraproducentes: nada resulta más tentador que lo prohibido.

La clave no está en la oferta sino en la demanda. La solución la alcanzaremos cuando todos y cada uno de nosotros nos comportemos como individuos virtuosos y simplemente no consumamos lo que no hay que consumir, cuando invirtamos nuestro tiempo y no lo desperdiciemos. 

Soy consciente de que esto es muy difícil, la dopamina que libera el consumo de las redes es muy adictiva, tan adictiva como el consumo de drogas, tabaco o alcohol.

¿Suena fantasioso esperar que las personas se comporten como adultas y sean responsables de su propio futuro y de su propia salud mental? Quizás lo sea, pero no resulta más fantasioso que el imaginar que las prohibiciones han de funcionar cuando nunca, en ningún tiempo o lugar de la historia de la humanidad lo hicieron.

–

Search

Unite a nuestro grupo de Telegram, donde te compartimos las noticias más importantes.

Llega desde Galicia “La gaviota, ensayo abierto”: una comedia sobre el oficio de actuar

¿Qué sucede cuando, apenas un día antes del estreno, las protagonistas de un clásico teatral deben ser reemplazadas? ¿Cómo se ensaya una ausencia y qué ocurre cuando la realidad irrumpe en la ficción? A partir de estas preguntas, “La gaviota, ensayo abierto” propone una aproximación original a la obra de Antón Chéjov, en una experiencia que combina teatro y realidad para reflexionar, desde el humor, sobre el oficio de actuar. La pieza convierte un ensayo abierto en una comedia que entrelaza fragmentos del texto original con las historias personales de las intérpretes.

El espectáculo reúne a tres mujeres y actrices que encuentran en el universo de Chéjov una oportunidad para compartir sus experiencias, inquietudes y miradas sobre el trabajo escénico. La propuesta incorpora, además, una dinámica particular en cada etapa de la gira: dos actrices locales asumen los papeles de Nina y Arkádina desde sus propias perspectivas, aportando nuevas voces y reflexiones sobre el teatro. En esta presentación, el elenco estará integrado por Déborah Vukušić y las argentinas Eugenia Alonso y Carmela Rivero, bajo la dramaturgia y dirección de Santiago Cortegoso y Neto Portela.

La obra cuenta con diseño de espacio escénico e iluminación del Centro Dramático Galego; música original y diseño sonoro de Jeff Hesney y Xosé Lois Romero; vestuario de Sarturna; diseño de movimiento de Rosy Timas, y diseño técnico, asistencia de iluminación y audiovisuales de Amelia Poyato. La producción está a cargo de Equipo Colectivo y Crémilo. 

Se trata de una coproducción internacional que reúne al Centro Dramático Galego (España), el Complejo Teatral de Buenos Aires (Argentina), el Teatro El Galpón (Uruguay), el Institut Valencià de Cultura (IVC), Raíz di Polon (Cabo Verde), Colectivo84 (Portugal) y Crémilo (Galicia).

Funciones:

Del jueves 22 al domingo 25 de octubre a las 20. 

Entradas disponibles a través del sitio web oficial www.complejoteatral.gob.ar.

El Vaticano publicará los apuntes íntimos que Francisco escribió durante más de tres décadas

Casi nadie en el Vaticano sabía que existía. Jorge Mario Bergoglio llevó apuntes personales desde el 20 de diciembre de 1992 hasta el 18 de agosto de 2024, y ese material llegará a las librerías en un volumen que la Santa Sede anunció este lunes y que causó gran sorpresa puertas adentro.

La Libreria Editrice Vaticana (LEV), la editorial de la Santa Sede, lo definió en un comunicado como “un texto de excepcional valor e importancia para conocer aún más la persona del Pontífice jesuita” que guió a la Iglesia católica desde el 13 de marzo de 2013 hasta su muerte, el 21 de abril de 2025. El libro tendrá unas 160 páginas y se editará en italiano por LEV, en español, inglés y portugués por las respectivas sedes de Penguin Random House, y en francés por Editions Albin Michel.

Su autor es uno de los hombres más cercanos al Papa argentino. Fernández, teólogo cordobés de 64 años y autor de diversos libros, fue la única persona de confianza de su misma nacionalidad que Francisco llevó a la curia romana. Lo hizo en julio de 2023, cuando lo nombró prefecto del Dicasterio para la Doctrina de la Fe, el ex Santo Oficio, el “ministerio” vaticano que se ocupa de salvaguardar la ortodoxia católica. En esta obra, el cardenal reunió las anotaciones, las editó y las comentó.

El arco de tiempo que cubren es muy extenso. Arranca meses después de mayo de 1992, cuando Bergoglio fue designado obispo auxiliar de Buenos Aires tras su período de “exilio” en Córdoba, adonde había llegado luego de ser un cuestionado superior de los jesuitas. Sigue por sus años de arzobispo porteño, con su designación como cardenal por parte de san Juan Pablo II en febrero de 2001, el mismo año de la terrible crisis argentina. Y alcanza los dos cónclaves en los que participó y buena parte de su pontificado.

— El cardenal Víctor Manuel “Tucho” Fernández, prefecto del Dicasterio para la Doctrina de la Fe y autor del libro

Penguin Random House, en su ficha de venta, prometió “una extraordinaria mirada a la mente del papa Francisco a través del diario personal que llevó durante sus años en el Vaticano, expresando sus esperanzas y temores más íntimos, luchas y oraciones”. La edición en inglés fue traducida del original en español por la hermana Bernadette Reis.

“Estamos muy honrados de publicar este texto del cardenal Víctor Manuel Fernández que presenta al público el Diario del Papa Francisco”, afirmó Andrea Tornielli, director editorial del Dicasterio para la Comunicación. A su juicio, el libro podrá ser apreciado por lectores de todo el mundo y permitirá “conocer aún más la interioridad del Pontífice argentino”.

Lorenzo Fazzini, responsable editorial de LEV, enmarcó el lanzamiento en la tarea de la casa, que está “al servicio de la difusión de las palabras de los Papas a nivel internacional”. Recordó que este año la editorial publicó Libres bajo la gracia, con escritos de Robert F. Prevost, hoy papa León XIV, de cuando era Prior General de los Agustinos, ya editado en varios idiomas. Y se declaró complacido de poner pronto a disposición de los lectores “estas páginas personales del Papa Francisco presentadas en un libro redactado por uno de sus más cercanos colaboradores”.

La aparición del diario contrasta con lo que el propio Francisco había anticipado en 2024. En El Sucesor, mis recuerdos de Benedicto XVI, el libro-entrevista que hizo con el periodista español Javier Martínez Brocal, le preguntaron si pediría en su testamento que se quemaran todos sus papeles, como hicieron Juan Pablo II y Benedicto XVI. “No, no, ya me ocupo yo de adelantar ese trabajo”, contestó.

El calendario también suma un dato. El libro saldrá una semana después del primer viaje de León XIV a la Argentina, previsto del 6 al 17 de noviembre, con paso previo por Uruguay y posterior por Perú. Antes, LEV lo presentará a los editores internacionales en la Feria del Libro de Fráncfort, del 7 al 11 de octubre.

Francisco, que concedió decenas de entrevistas, publicó en vida obras como El nombre de Dios es misericordia y la autobiografía Esperanza. Murió a los 88 años.

HUMOR por Argüelles​

LO MÁS IMPORTANTE

TWEET DEL DÍA

Tevero liberavisse
comprehensam nec.

Copyright 2023 © Data 24 - Todos los derechos reservados
Data 24.com.ar © Copyright 2025

Subscribe Now