Adoctrinamiento | Las mentiras de la serie “Santa Evita”

Las verdades omitidas y modificadas en la realización de la serie que pondera y santifica al peronismo.
rafaela-biazi-470405-unsplash.jpg
10 Years Experiences

Lorem ipsum dolor sit amet, consectetur adipiscing elit. Ut elit tellus, luctus nec ullamcorper mattis, pulvinar dapibus leo.

Santa Evita fue vendida al público como una reconstrucción histórica bajo el lema, “¿Qué pasó con el verdadero cuerpo de Eva Perón?”, pero lo cierto es que poco se adhieren a la realidad de los hechos y más bien parece ser una mala interpretación plasmada en una miniserie con obvios tintes militantes, con la intensión de favorecer a los protagonistas de esta historia, Juan Domingo Perón y Eva Perón.

En base a esto es importante destacar qué es lo verídico y qué no es, debido a que en la serie jamás lo señalan, porque, como ya lo hemos mencionado, lo publicitan como si fuese una reconstrucción histórica.

En vista a esto Augusto Grinner, desde su canal Es de Peroncho, realizó un extenso análisis con cada uno de las omisiones y modificaciones que se muestran en Santa Evita, pero aquí detallaremos algunos de los ejemplos más destacables:

  • La omisión total de la existencia de Nelly Rivas en la vida de Domingo Perón: En la serie podemos verlo cuando Perón huye hacia Paraguay y deja a sus perros caniches a cargo de su secretario Atilio Renzi. Siendo que, en realidad se encontraban junto a su amante menor de edad, según él mismo relató en una carta que le envió a Nelly tras su huida: “Cada día te extraño más, lo mismo que a los perritos”, menciona la carta.

También hay fotos de Nelly junto a los perros de Perón en su cama, y algunas otras más acompañando a Renzi (secretario de Juan Domingo) a un evento en el Luna Park.

No obstante, todos estos hechos comprobables y confirmados por el mismísimo General fueron omitidos.

  • “Las mujeres votan gracias a Eva Duarte de Perón”: Otro de los insistentes relatos peronistas repetidos hoy por el kirchnerismo son ponderados en esta serie. Cabe recordar que el proyecto que ley que habilitó a las mujeres a votar había sido presentado 22 veces por casi 40 años antes que el peronismo se apropiara de él aprobando su proyecto.

En “Santa Evita” muestran que fue Eva la primera en hablar de este polémico tema en aquel entonces. Por otro lado, para engrosar más aún lo falaz, en la serie también comentan que la oposición no quiso votar a favor del sufragio femenino y que debieron sobornarlos para que lo hicieran, cuando en realidad fue aprobado por unanimidad y no sería coherente que se opusieran a un proyecto que ellos habían presentado por tantos años.

  • Otro burdo punto expuesto en esta serie para alimentar el relato peronista, es el de “Evita feminista”: Eva Perón en “La razón de mi vida” dejó muy en claro sus opiniones con respecto a las feministas de su época, a las cuales calificó como “machonas que quieren ser hombres”. También comentó que su visión de lo femenino era más bien que las mujeres se quedaran en su casa a cuidar de sus hijos y esposos y que el trabajo era cosa de hombres.

Para simplificar lo que podría ser un extenso listado, la actriz que encarnó a Eva Perón insiste en varias lineas de su guión que quienes osaban de la posibilidad de acceder a una casa o a la educación de sus hijos era “gracias a Perón” y no por los contribuyentes o el Estado. Es por estos ejemplos y tantos otros que podemos confirmar que en la serie solo pretenden impulsar al peronismo, sino, ¿Con qué otros fines más que favorecer la memoria de los protagonistas hicieron estas modificaciones y omisiones?

Search

Unite a nuestro grupo de Telegram, donde te compartimos las noticias más importantes.

VOLVIÓ EL ACOSADOR DEGENERADO: “avisen por mail”, Pedro Brieger sobrevive con un precario newsletter y vendiendo charlas virtuales sobre Irán

El ocaso del gurú del CBU

Para los más jóvenes, Pedro Brieger es apenas un eco de la vieja televisión. Durante décadas fue el oráculo internacional de C5N y Radio Nacional, dictando cátedra con una suficiencia que hoy resulta escalofriante. Mientras explicaba conflictos globales con parsimonia, puertas adentro ejecutaba un patrón de conducta patológico: un acoso sexual sistemático que gozó de impunidad durante treinta años.

El castillo de naipes cayó en julio de 2024, cuando un informe de Periodistas Argentinas documentó 19 testimonios que expusieron su cultura del acoso: exhibicionismo, masturbación frente a colegas y abuso de poder para intimidar a jóvenes profesionales. Aquel analista estrella que codeaba con presidentes desapareció de un plumazo, eyectado de cada estudio de radio y televisión hasta convertirse en un paria mediático.

Su realidad actual es una oficina virtual que parece una parodia. Lejos de las grandes producciones, hoy mendiga suscripciones de $5.000 con una precariedad administrativa total: para leer su newsletter semanal, cada mes sus últimos fieles deben transferir al alias “CUENTO.CALDO.CARDO” (así de cacofónico y gracioso como suena) y, en un acto de rigor administrativo propio de un principiante, enviarle un comprobante a una casilla de Gmail para avisarle que pagaron. Todos los meses, cada persona. Brieger mutó de intelectual mediático a cadete de su propio olvido.

Brieger explicando cómo recibir su newsletter: transferencia y aviso por e-mail.

La oficina de Facebook y el refugio ideológico

Su rutina en Facebook es el retrato de la irrelevancia. El analista que consultaba mandatarios hoy dedica sus tardes a scrollear redes para copiar y pegar fragmentos de portales marginales o gacetillas de la embajada china que sube con comentarios genéricos, como “recomiendo leer esto” o “muy interesante nota”. Ya casi no produce análisis; es un repetidor serial de links que busca, desesperadamente, que el algoritmo no lo termine de enterrar en el olvido.

Ante el repudio, Brieger construyó una trinchera ideológica donde su pasado de acosador no existe. Se refugia en la defensa irrestricta de Irán, Cuba, China y Venezuela, citando a autores progresistas y validándose en medios militantes para blindarse éticamente. Le habla a un núcleo duro que prefiere consumir retórica “anti-imperialista” antes que recordar las 19 denuncias que lo eyectaron del sistema profesional.

Brieger en las épocas que era bien recibido en C5N.

El miedo al escrache y el cupo de la vergüenza

La degradación llega a su punto máximo con sus charlas virtuales sobre Medio Oriente. Por la módica suma de $30.000, el otrora conferencista internacional ofrece encuentros por Zoom bajo una condición humillante: requiere un “cupo mínimo de 10 personas para arrancar. No es sólo que le falte presupuesto para un salón, sino también el terror al escrache ante un encuentro físico. La pantalla de la computadora es el único escudo que le queda para evitar que alguien lo increpe cara a cara por su pasado.

Para intentar justificar el precio de su nostalgia, Brieger apela a anécdotas de un prestigio vencido: cita encuentros con Christine Lagarde en París o sus viajes a Irak en los años ‘90. Es una paradoja tragicómica: mientras denuncia el “culto a la personalidad” de líderes mundiales, intenta desesperadamente sostener su propio micro-culto personal para que diez desconocidos, dispersos por el mundo, le aseguren una recaudación mensual que no llegaría a cubrir un alquiler digno.

Brieger explica que necesita al menos 10 personas para dar la charla y comenta el temario.

La foto del olvido

La imagen actual de Pedro Brieger es la de un hombre que habita en las grietas de internet, facturando centavos y rezando para que diez desconocidos le transfieran a un alias antes de que la memoria colectiva vuelva a golpearle la puerta. Ya no hay estudios con luces de neón ni viajes diplomáticos; sólo le queda copiar y pegar cada día en una red social en desuso y esperar ansiosamente que le suenen las notificaciones de su cuenta bancaria (o de su casilla de Gmail).

Es el destino final de quien creyó que su prestigio lo hacía intocable: un retiro forzado donde la única primicia que tiene para ofrecer es el cronograma de sus propias necesidades económicas. Brieger ya no explica el mundo, ahora el mundo lo explica a él como el ejemplo perfecto de que la impunidad tiene fecha de vencimiento, y que el olvido puede ser mucho más ruidoso que cualquier repudio.



*Autor: Augusto Grinner

HUMOR por Argüelles​

LO MÁS IMPORTANTE

TWEET DEL DÍA

Tevero liberavisse
comprehensam nec.

Copyright 2023 © Data 24 - Todos los derechos reservados
Data 24.com.ar © Copyright 2025

Subscribe Now