Los analistas no le creen al Gobierno y esperan un posible aumento a las retenciones del trigo

En un congreso virtual, el especialista Enrique Erize dijo que "hay un sector de la política con muchas ganas de meter un manotazo".
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“No creo que Alberto Fernández ni Luis Basterra quieran subir retenciones al trigo. Sí tengo miedo del otro sector que forma parte del gobierno”. Así lo indicó este jueves el analista de mercados, Enrique Erize, en el marco de la edición 2020 de “A Todo Trigo”.

“No le tengo miedo al Ejecutivo. Sí al Legislativo y al gobierno bicéfalo que tenemos. Hay un sector con muchas ganas de meter un manotazo. Hay gente pensando que se puede meter mano en el mercado de trigo”, advirtió el director de la consultora Nóvitas.

Las declaraciones de Erize de inmediato generaron preocupación. Se trata de uno de los analistas con mayor trayectoria y más respetados del sector agropecuario con fuerte influencia sobre productores, dirigentes y operadores del mercado de granos.

“Nuestro problema es político. Podemos producir alimentos baratos para 44 millones de personas y llenar de dólares al Banco Central si quisiéramos”, agregó Erize mediante la videoconferencia organizada por el Centro de Acopiadores cubierta por La Política Online.

En su tradicional posicionamiento de commodities agrícolas, el analista consideró que a nivel mundial este año “el ganador será el trigo porque el 80% va a consumo humano directo. Nadie pensará en cambiar el auto, pero sí todo el mundo necesita comer”.

Uno de los productores que participaron del encuentro virtual le preguntó a Erize si estamos frente al mayor desafío global desde la Segunda Guerra Mundial. “No tengo dudas que sí. En tiempos de pandemia priman las decisiones geopolíticas”, respondió.

Según la Bolsa de Cereales (BCBA), el área de siembra de trigo en la campaña 2020/21 se ubicaría en torno a las 6,6 millones de hectáreas, una cifra 1,5% mayor respecto al año pasado. Si el pronóstico se concreta sería, además, un nuevo récord histórico.

Uno de los que disertó al comienzo del evento fue el ministro de Agricultura, Luis Basterra. “Hemos demostrado responsabilidad y seriedad para que nuestros productores siembren más. Actuamos para que el campo pueda trabajar en forma segura”, dijo.

El funcionario aclaró que no está previsto aplicar el máximo del 15% en los derechos de exportación al trigo, previstos en la Ley de Emergencia aprobada a fines del año pasado en el Congreso de la Nación (actualmente las retenciones al cereal son del 12%).

“Reconocemos la voluntad de acuerdo en la cadena triguera para cumplir el compromiso con la mesa de los argentinos y el de vender al exterior. Eso es parte de la solidaridad. El mercado de Brasil será satisfecho convenientemente”, sostuvo Basterra.

En la misma línea habló Javier Rodríguez, ministro de Agricultura de la provincia de Buenos Aires, donde se produce alrededor del 70% del trigo nacional. “Podemos indicar que habrá un crecimiento en la superficie y la producción”, afirmó el funcionario.

Entre los que disertaron en “A Todo Trigo 2020” se encontraron también el economista Carlos Melconian; la broker del Mercado de Chicago Celina Mesquida; el asesor Jorge González Montanter; y el director del Centro de Acopiadores Raúl Dente, entre otros.

En el mercado local, el trigo disponible cotiza actualmente en torno a 170 dólares por tonelada, que equivalen a unos 12.000 dólares, según el tipo de cambio oficial. En tanto, la posición diciembre en el MATBA-ROFEX cerró este jueves a 155 dólares.

En las próximas semanas se espera que comience la siembra de trigo en las principales regiones productivas del país. Los trabajos de cosecha del cereal, por su parte, se realizan en diciembre/enero y todo apunta a superar las 20 millones de toneladas.

REUNIÓN VIRTUAL DE LA MESA DE ENLACE

Los máximos directivos de las cuatro entidades rurales nucleadas en la Mesa de Enlace se reunieron este jueves -mediante videoconferencia- para analizar la actual coyuntura y las perspectivas de la actividad ovina en el marco de la Mesa Nacional del sector.

Carlos Vila Moret, vicepresidente de Sociedad Rural (SRA), aseguró que “la ganadería ovina tiene todo para crecer en la etapa post-pandemia ya que la población mundial va a seguir requiriendo alimentos y esto significa una enorme oportunidad para la actividad”.

Luego tomó la palabra Jorge Chemes, presidente de Confederaciones Rurales (CRA), quien reclamó que “es necesario que se reduzcan los derechos de exportación tanto a lana como a la carne ya que generan una pérdida de competitividad importante”.

Carlos Iannizzotto, titular de Coninagro, dijo que “se debe diagramar un plan estratégico con los siguientes ejes: capacitación y acompañamiento financiero, mercado interno, asociativismo y desarrollo comercial, y mercado externo con prefinanciación”.

Por último Carlos Achetoni, presidente de Federación Agraria (FAA), opinó que “la actividad ovina tiene posibilidades de inserción laboral en todo el país. Para eso hay que descomprimir la presión impositiva y permitir un pleno desarrollo“.

*Fuente: La Política Online


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CRISIS PERMANENTE: Ocho economías regionales pasaron más de la mitad de la última década en rojo

La Confederación Intercooperativa Agropecuaria (Coninagro) dio a conocer su “semáforo” de economías regionales. En noviembre de 2025, el informe registró cinco actividades en “verde”, ocho en “amarillo” y seis en “rojo”, con una única novedad intermensual: la cadena aviar bajó de “verde” a “amarillo” por “un deterioro en los componentes de negocio y mercado”.

El reporte evaluó tres componentes: “negocio”, “productivo” y “mercado”. En el primero, midió la evolución de precios y costos en términos mensuales e interanuales; en el segundo, consideró área o stock y producción; y en el tercero, siguió exportaciones, importaciones y consumo interno.

En el corte de noviembre, las actividades ubicadas en rojo fueron yerba mate, arroz, papa, vino y mosto, hortalizas y algodón. En amarillo quedaron forestal, maní, leche, tabaco, cítricos dulces, mandioca, peras y manzanas, y avícola. En verde se ubicaron bovinos, porcinos, ovinos, granos y miel.

Sobre el cambio de categoría del complejo aviar, Coninagro precisó que los precios subieron 16% en los últimos 12 meses, por debajo de la inflación general del 31%. En paralelo, las exportaciones se redujeron 13% y las importaciones aumentaron 12%, mientras que el consumo creció 1%. Aun así, la entidad indicó que el componente productivo contuvo una baja mayor, debido a que “los indicadores continúan siendo positivos: el stock de aves creció 4% y la producción aumentó 3% en el último año”.

Más allá de la evolución mensual, Coninagro incluyó un análisis retrospectivo del período 2016–2025. Según la entidad agropecuaria, en más de diez años de publicaciones del semáforo, ocho de las 19 economías analizadas pasaron más de la mitad del tiempo en rojo. Entre las más comprometidas ubicó a la vitivinicultura y a los cítricos dulces, que permanecieron en rojo cerca del 70% de los meses. Detrás se ubicaron la lechería y el arroz, con 63%, y luego la producción ovina, junto con peras y manzanas y papa, que rondaron el 55% del período en esa situación.

En el extremo opuesto algunas actividades mostraron recorridos más estables. Las carnes porcina, aviar y bovina permanecieron en verde en más del 45% del tiempo, y el mismo comportamiento registraron la producción manicera y el complejo granos.

En su capítulo de comercio exterior, el informe consignó que, entre enero y noviembre de 2025, las 19 actividades relevadas sumaron exportaciones por U$S 54.193 millones, lo que representó un salto del 65% frente al promedio histórico de la última década (U$S 32.802 millones). El análisis advirtió una fuerte concentración: el 76% de los ingresos provino de los complejos granarios (soja, maíz, trigo, girasol, cebada y sorgo) y el 9,4% correspondió al sector bovino. El 14,6% restante, equivalente a unos U$S 7.912 millones, lo aportó el conjunto de las demás economías regionales.

En importaciones, el total promedió U$S 3.145 millones entre enero y noviembre. El complejo granario explicó el 72% de las compras externas, seguido por la actividad forestal (9%), el sector porcino (4%) y el algodón (3%), mientras que el 12% restante se distribuyó entre otras producciones.

Al comparar con el promedio del mismo período de los últimos nueve años, Coninagro marcó que algunos sectores crecieron con fuerza y otros retrocedieron. En el ranking exportador, el tabaco lideró con U$S 590 millones, un 293% por encima de su promedio histórico. Le siguió el arroz con U$S 414 millones (+181%) y luego el complejo forestal con U$S 148 millones (+154%). El complejo lácteo se destacó con U$S 1.621 millones, un 129% de crecimiento frente a los U$S 738 millones del promedio 2016–2024. En sentido contrario, la única caída relevante la registró la actividad avícola, con U$S 87 millones, un retroceso del 64% frente al promedio histórico (U$S 218 millones).

En importaciones, Coninagro informó que cuatro complejos prácticamente duplicaron o más que duplicaron sus compras externas respecto del promedio 2016–2024. Los cítricos dulces encabezaron el incremento con U$S 24,6 millones (+118%), seguidos por el maní con U$S 1,7 millones (+102%). En niveles similares se ubicaron el complejo bovino con U$S 97 millones (+98%) y la vitivinicultura con U$S 43 millones (+97%). En el otro extremo, el informe indicó bajas cercanas al 50% en papa (de U$S 20 millones a U$S 10 millones), apicultura (de U$S 96.000 a U$S 45.000), hortalizas (de U$S 31 millones a U$S 15 millones) y el complejo ovino (U$S 2 millones frente a U$S 3 millones del período anterior).

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