Según la titular de AFIP “un sector de contadores facilita la elusión y evasión” fiscal

Mercedes Marcó del Pont Marcó del Pont dijo que un "sector minoritario" de la profesión contable contribuye a que haya evasión y elusión de impuestos.
rafaela-biazi-470405-unsplash.jpg
10 Years Experiences

Lorem ipsum dolor sit amet, consectetur adipiscing elit. Ut elit tellus, luctus nec ullamcorper mattis, pulvinar dapibus leo.


En el marco de apertura del 23° Congreso Nacional de Profesionales en Ciencias Económicas, la titular de la AFIP, Mercedes Marcó del Pont, acusó de “facilitar la elusión y evasión” de los tributos impuestos por el Estado.

“La pandemia nos obligó a cambiar las prioridades de las políticas públicas y evidenció el rol central de los Estados para amortiguar los efectos sobre la economía, los empleos y las empresas. Quedó así al descubierto la falta de garantías del mercado para resolver los problemas distributivos, de producción e inversión”, afirmó la burócrata.

“Un sector mayoritario de los contadores garantiza el cumplimiento de las normas pero existe otro muy minoritario que facilita la elusión y evasión”, amenazó en ese marco la funcionaria.


[cm_ad_changer campaign_id=”2″]


[cm_ad_changer campaign_id=”6″]


Search

Unite a nuestro grupo de Telegram, donde te compartimos las noticias más importantes.

Flybondi declaró una deuda de $609.589 millones al pedir su concurso preventivo

Flybondi le puso número a su crisis. La aerolínea low cost declaró ante la Justicia deudas por $609.589 millones frente a activos por $176.103 millones, una diferencia de $433.485 millones. La cifra surgió del estado patrimonial especial, con fecha de corte al 28 de septiembre de 2026, que acompañó el pedido de concurso preventivo de acreedores presentado el pasado viernes 2, después de casi dos meses sin volar.

El lunes 5 de este mes, el Poder Judicial de la Nación asignó el expediente de FB Líneas Aéreas S.A., razón social de la compañía, al Juzgado Nacional de Primera Instancia en lo Comercial N° 24, a cargo del juez Guillermo Mario Pesaresi, Secretaría N° 47, a cargo de Santiago Medina. El trámite lo realizó el estudio Grispo. La presentación no implica por sí misma la apertura del proceso: esa decisión judicial es el paso previo a la verificación de créditos y a la negociación con los acreedores.

Con el concurso, la empresa busca congelar la deuda a la fecha de inicio y abrir una renegociación con quita para evitar la quiebra. Todavía no se otorgó la conexidad con el concurso de OCA, la otra empresa de COC Global, el grupo de Leonardo Scatturice —CEO del holding, exchofer de la SIDE y cercano a Santiago Caputo—, que tramita en el Juzgado Comercial N° 22, Secretaría N° 23.

En su escrito, la compañía admitió que el problema ya no era de vencimientos aislados. “La generación ordinaria de fondos había dejado de resultar suficiente para atender regularmente el conjunto de las obligaciones exigibles”, sostuvo. Ubicó en marzo de 2026 el inicio de su cesación de pagos.

Los balances de 2025 ya anticipaban el deterioro. Al cierre de ese ejercicio, Flybondi registró activos por $293.426 millones, pasivos por $446.729 millones y un patrimonio neto negativo de $153.303 millones. El resultado contable fue positivo en $1.028 millones, pero las actividades operativas consumieron $102.593 millones de efectivo. Para sostenerse, la empresa recibió $75.899 millones en aportes de capital y $25.216 millones en nuevos préstamos. La auditoría advirtió sobre una fuerte incertidumbre respecto de su capacidad para continuar en operación.

El frente laboral ocupa una porción visible del pasivo: $21.528 millones en sueldos a pagar y $27.833 millones en aportes y contribuciones pendientes. La nómina presentada identifica a 826 trabajadores, 681 bajo convenio ATAF y 145 fuera de convenio. La semana pasada, un grupo de extrabajadores reclamó frente a la Secretaría de Trabajo de la Nación por retiros voluntarios e indemnizaciones impagas que afectan a unas 1000 familias.

Entre los reclamos e intimaciones de pago que la aerolínea detalló figuran:

  • YPF: deuda vencida de $15.900 millones al 18 de junio de 2026, por abastecimiento de combustible.
  • New Air Fly Service: $344,4 millones por servicios aeroportuarios en El Calafate.
  • Transportadora de Caudales Juncadella: $129,9 millones por facturas emitidas entre diciembre de 2025 y mayo de 2026.
  • La Nueva Metropol: $118,8 millones por transporte de pasajeros y operación de rampa.
  • Swissport Argentina: $112,2 millones por facturas vencidas de servicios aeroportuarios.
  • Bullmetrix: $74,4 millones.
  • Policía de Seguridad Aeroportuaria: $32,4 millones, bajo advertencia de suspender la cuenta corriente y resolver un convenio de permisos del personal aeroportuario.
  • Escala 24×7: US164.424,deloscualesUS124.368 estaban vencidos; el proveedor suspendió el acceso a servicios de infraestructura tecnológica alojados en AWS.

Los importes corresponden a reclamos específicos y no necesariamente a la totalidad de lo adeudado a cada proveedor. La nómina general incluye, además, obligaciones por arrendamiento de aeronaves, mantenimiento y servicios internacionales, algunas por varios millones de dólares. “La interrupción de una prestación crítica puede afectar prestaciones restantes y producir consecuencias que exceden ampliamente el importe del crédito individual involucrado”, señaló la empresa.

A ese cuadro se suman los embargos que ARCA y la ANAC trabaron entre agosto y septiembre por deudas superiores a $1500 millones en cada caso, y el Hotel Presidente, que reclama unos $660 millones y pidió la quiebra. Según el sitio Failbondi, la aerolínea canceló en 2026 alrededor de 2400 vuelos, afectó a unos 383.000 pasajeros y no habría hecho reembolsos desde enero: con un ingreso mínimo de US$50 por pasajero y por tramo, el monto superaría los US$19 millones.

El expediente también explica el origen del rojo. En 2025, Flybondi transportó 3.656.887 pasajeros contra 4.020.942 del año anterior, una baja de 9,1% en un mercado que creció 13,2%; sus ingresos netos por pasajes cayeron cerca de 14,5%. La flota operativa pasó de un promedio de 11,33 aviones en julio de 2025 a 2,67 un año después, y los vuelos se redujeron de 2.836 en enero de 2026 a 134 en julio, un 95,3% menos. Mientras tanto, el mantenimiento costó entre US$1,66 millones y US$2,59 millones por mes durante el primer semestre.

Hoy la compañía conserva tres aeronaves, que permanecen en el país sin operar. Aun así, pidió continuar: “La severa crisis descripta no ha determinado, a la fecha de esta presentación, la desaparición de la organización empresaria ni el cese definitivo de la explotación”. Si la Justicia abre el concurso, Flybondi deberá reestructurar obligaciones por casi $610.000 millones y, al mismo tiempo, conseguir recursos para volver a volar.

Una auditoría oficial complica a Grabois y a Pareja por el millonario plan de obras en villas

La Auditoría General de la Nación (AGN) puso bajo la lupa el manejo de los fondos nacionales destinados a la urbanización de barrios populares y encontró una extensa serie de deficiencias en la administración, seguimiento y control de una política pública que durante los últimos años movilizó importantes recursos del Estado nacional.

El organismo aprobó el 20 de agosto de 2026 el informe 169/2026, correspondiente a la actuación 214/2023, denominado “Gestión de fondos nacionales transferidos en el marco del programa 53 – Integración Socio Urbana, Actividad 42 – Abordaje Integral de Barrios Populares”. La auditoría comprende el período que va desde el 1 de enero de 2022 hasta el 30 de septiembre de 2024.

Se trata de un dato relevante para interpretar sus conclusiones: el período analizado incluye casi dos años completos de la administración de Alberto Fernández y los primeros nueve meses de la gestión de Javier Milei.

Durante la administración de Alberto Fernández, el área estuvo encabezada por Fernanda Miño, militante del Movimiento de Trabajadores Excluidos (MTE) y referente del espacio de Juan Grabois, bajo las sucesivas conducciones de Juan Zabaleta y Victoria Tolosa Paz en el ministerio de Desarrollo Social. Con la llegada de Javier Milei, pasó a tener rango de subsecretaría y quedó a cargo de Sebastián Pareja, referente del armado bonaerense de Karina Milei, designado desde el 28 de diciembre de 2023. Inicialmente dependió del ministerio de Infraestructura y luego pasó a la órbita del ministerio de Economía, conducido por Luis Caputo.

Según surgió durante el tratamiento del informe en el Colegio de Auditores, el trabajo identificó 18 hallazgos, entre ellos problemas vinculados con la selección de cooperativas, desembolsos realizados pese al vencimiento de pólizas de seguro y importantes atrasos en la ejecución de las obras.

Cooperativas y criterios bajo la lupa

Uno de los aspectos más sensibles de la auditoría se relaciona con los mecanismos utilizados para distribuir recursos entre las organizaciones encargadas de llevar adelante parte de los proyectos.

La AGN observó la existencia de discrecionalidad en la asignación de fondos a cooperativas ante la ausencia o insuficiencia de criterios de elegibilidad claramente establecidos, una cuestión particularmente sensible teniendo en cuenta el peso que estas organizaciones adquirieron dentro del esquema de integración socio urbana.

El modelo adoptado durante aquellos años otorgó precisamente un rol central a las entidades de la economía popular.

La propia normativa de integración socio urbana promovió la participación de cooperativas y organizaciones comunitarias en la ejecución de los proyectos. Distintos documentos del programa daban cuenta de que más de la mitad de las intervenciones llegaron a ser ejecutadas por este tipo de entidades, mientras que en los convenios implementados por provincias o municipios también existían obligaciones de participación de cooperativas de trabajo.

La discusión planteada por la auditoría, por lo tanto, no pasa necesariamente por la utilización de cooperativas como herramienta de ejecución, sino por una pregunta más delicada: con qué mecanismos se seleccionaba a las organizaciones que recibían los recursos del Estado y qué controles existían sobre ellas.

Dinero transferido pese a pólizas vencidas

Otro de los hallazgos señalados por la auditoría resulta especialmente llamativo desde el punto de vista administrativo.

De acuerdo con las conclusiones difundidas tras la aprobación del trabajo, la AGN verificó casos en los cuales se realizaron desembolsos de fondos mientras las pólizas de seguro correspondientes se encontraban vencidas.

— Fernanda Miño

Las pólizas constituyen una herramienta básica de resguardo para el Estado ante incumplimientos o contingencias relacionadas con las obras financiadas.

Sin embargo, los problemas no terminaron allí.

Más de la mitad de los convenios, demorados

La auditoría determinó además que aproximadamente el 56 por ciento de los convenios examinados presentaba demoras en la ejecución de las obras.

El número adquiere otra dimensión considerando que la finalidad del programa era intervenir sobre algunas de las zonas con mayores necesidades habitacionales y de infraestructura del país.

El régimen de integración socio urbana tiene como objetivo mejorar las condiciones de los barrios incluidos en el Registro Nacional de Barrios Populares (RENABAP), con intervenciones relacionadas con vivienda, infraestructura, servicios básicos, saneamiento, regularización dominial y mejoramiento del hábitat.

Es decir, detrás de las demoras administrativas aparecen obras destinadas a poblaciones que, en numerosos casos, carecen de infraestructura básica.

Del 97 por ciento de ejecución al cero

Pero la auditoría encontró también una segunda cara del problema.

Si durante los años anteriores el programa había alcanzado niveles de ejecución cercanos al 97 por ciento, durante 2024 la situación cambió radicalmente.

Según los datos presentados por la AGN, ese año registró apenas 6 por ciento de ejecución presupuestaria y 0 por ciento de ejecución física, una virtual paralización de la política pública durante los primeros meses de la administración libertaria.

La fotografía que deja el organismo de control resulta así particularmente incómoda para las dos administraciones comprendidas dentro del período auditado.

Por un lado, durante el funcionamiento intensivo del programa aparecieron falencias en los mecanismos de selección, controles administrativos insuficientes, desembolsos con garantías vencidas y obras demoradas.

Por el otro, el cambio de gobierno no derivó en una corrección y continuidad del programa bajo nuevas reglas, sino en una caída prácticamente total de su ejecución durante 2024.

El caso “Mi Pieza”

El informe también abordó uno de los programas más conocidos vinculados con la política de barrios populares: Mi Pieza, destinado a financiar mejoras, ampliaciones y refacciones habitacionales.

Allí apareció una paradoja significativa.

El esquema requería que las beneficiarias acreditaran los avances mediante una aplicación móvil con herramientas de geolocalización. Sin embargo, el mecanismo de control terminó chocando con las propias características sociales de la población alcanzada: brecha digital, dificultades de conectividad y problemas para utilizar las herramientas tecnológicas exigidas para validar las obras.

En otras palabras, parte del sistema diseñado para controlar una política destinada a los sectores más vulnerables dependía precisamente de recursos tecnológicos que una porción de esos mismos sectores no tenía garantizados.

Una política millonaria que terminó bajo auditoría

El programa 53 de Integración Socio Urbana había adquirido durante los años anteriores un peso creciente dentro del presupuesto nacional.

Ya en auditorías previas de la propia AGN puede observarse la magnitud que había alcanzado el área. En uno de los ejercicios analizados, el crédito destinado al programa 53 pasó de aproximadamente 3.171 millones a más de 10.324 millones de pesos, una ampliación superior al 225 por ciento.

El esquema se encontraba además vinculado con una estructura mucho más amplia de políticas de urbanización, fondos fiduciarios, transferencias a gobiernos locales y participación de organizaciones de la economía popular.

La integración socio urbana había sido concebida para intervenir sobre una de las caras más dramáticas de la pobreza argentina: familias que viven sin títulos de propiedad, cloacas, agua corriente, infraestructura vial o conexiones seguras de servicios.

Precisamente por esa sensibilidad, las conclusiones de la AGN cobran mayor importancia. No se trata solamente de expedientes incompletos o fallas formales.

La auditoría describe una política pública en la cual convivieron una enorme demanda social, importantes recursos económicos, organizaciones encargadas de ejecutar proyectos, deficiencias en los mecanismos de control y numerosos convenios que no avanzaron según lo previsto.

Y la respuesta posterior tampoco solucionó el problema: para 2024, la ejecución física había caído directamente a cero. El resultado es una fotografía difícil de ignorar.

Durante los años de expansión, el Estado no logró garantizar controles suficientemente robustos sobre todo el circuito de asignación y ejecución de recursos. Cuando llegó el ajuste, en lugar de corregir esas deficiencias y continuar las obras bajo mecanismos más transparentes, buena parte del programa quedó paralizada.

En el medio quedaron los barrios populares, los fondos públicos ya comprometidos y una auditoría que, varios años después, comenzó a reconstruir qué ocurrió con una de las políticas sociales más importantes de la última década.

“¿Qué le pasa a un líder rodeado de alcahuetes?” | Proyecto C apuntó contra la cultura del aplauso

Con una carta dirigida al Presidente y una tesis incómoda para cualquier gobierno, el legislador Eugenio Casielles volvió a poner en el aire este domingo Proyecto C. El regreso del ciclo giró alrededor de un fenómeno que atraviesa a casi todas las gestiones: la obsecuencia que rodea a los líderes una vez que llegan al poder y la pérdida de criterio que suele venir con ella.

El estreno llevó por título “El rey está desnudo”, una referencia directa al viejo cuento del emperador al que nadie se animaba a decirle la verdad. La elección no fue casual y marcó el tono de una emisión que, con distintos invitados, volvió una y otra vez sobre la misma pregunta: qué le pasa a quien manda cuando a su alrededor solo quedan voces que asienten.

En la sección Carta al presidente, Casielles le habló de frente a Javier Milei y condensó su planteo en una sola frase: “El problema no es equivocarse: es obligar a todos a aplaudir”. La crítica, sin embargo, no se quedó en la Casa Rosada. El legislador repartió responsabilidades y alcanzó también al kirchnerismo, al que le atribuyó su cuota de culpa en el “fanatismo” que domina la escena política.

EL REY ESTÁ DESNUDO: los obsecuentes del poder | Proyecto C #3 con Eugenio Casielles

¿Qué pasa cuando nadie se anima a decirle al poder lo que no quiere escuchar? En el tercer capítulo de PROYECTO C, “El rey está desnudo”, ponemos el foco en la obsecuencia: los que aplauden todo, los que callan para conservar su lugar y los que confunden lealtad con obediencia.

Para darle sustento al debate, el programa sumó la mirada de Daniela Gasparini, licenciada en Psicología, quien analizó cómo el poder transforma a las personas que lo ejercen y de qué manera la adulación termina por erosionar cualquier forma de liderazgo.

Más tarde, la Mesa Picante reunió a Natalia Volosin, doctora en Derecho y periodista, y a Tatiana Scorciapino, periodista de C5N. En ese tramo, la conversación giró hacia la figura de Karina Milei y su influencia en las decisiones del Gobierno. Casielles fue tajante al describir el destino de quienes se animaron a desafiar a la hermana del Presidente, y no se excluyó de la lista: “Los que fueron contra ella perdieron todos, incluyéndome”.

La actividad económica acumula una caída de casi 4% en los últimos 8 meses

La economía argentina acumuló una caída del 3.9% entre diciembre de 2025 y agosto de 2026, lo que representa uno de los cuatro peores desempeños para los primeros ocho meses de un año desde 1993, superado solo por las crisis de 1995 (Tequila), 2001 y la pandemia de 2020.

Dentro de la serie comparable utilizada por la Gerencia de Estudios Económicos del Banco Provincia (EMAE), ese recorrido enero-agosto de 2026 fue el cuarto peor desde 1993, detrás de 2020 (-8%), 2001 (-7.4%) y 1995 (-6.9%). A diferencia de los antecedentes históricos de crisis, el escenario actual no presenta una ruptura del régimen monetario, una crisis bancaria generalizada ni restricciones sanitarias extraordinarias, sino que se explica por un consumo deprimido, baja inversión y falta de dinamismo industrial.

La actividad económica mostró un estancamiento en agosto, con un crecimiento mensual desestacionalizado de apenas 0.1% que no compensó la caída del 2.8% registrada en julio, manteniendo la economía significativamente por debajo del nivel de cierre del año previo.

La actual contracción económica se manifiesta en el segundo trimestre de 2026 mediante una caída del 0.6% del PBI respecto al trimestre anterior, impulsada por un retroceso generalizado en la demanda interna, incluyendo el consumo privado (-2.4%), el consumo público (-2.3%) y la inversión (-0.8%).

A pesar de la caída trimestral, el PBI muestra una variación interanual positiva del 2% en el segundo trimestre de 2026, sostenida principalmente por un fuerte crecimiento de las exportaciones (13.7%), lo que refleja una recuperación desigual en los componentes de la economía.

— La evolución del EMAE publicado por el INDEC, comparando la variación acumulada de la actividad contra diciembre del año anterior en distintos años históricos (1995, 2000, 2001, 2002, 2018)

La severa contracción económica ha tenido un impacto directo en las condiciones sociales, elevando la pobreza al 32.3% en el primer semestre de 2026, lo que representa un incremento de 4.1 puntos porcentuales respecto al segundo semestre de 2025 y afecta a 15 millones de personas.

El deterioro del poder adquisitivo es un factor clave en la crisis, evidenciado por el hecho de que en el primer semestre de 2026 los ingresos per cápita aumentaron un 11.5%, mientras que el costo de la Canasta Básica Alimentaria y la Canasta Básica Total subieron considerablemente más, un 21.4% y un 19.6% respectivamente.

La crisis de 1995, conocida como el “Efecto Tequila”, impactó severamente en la economía argentina tras la devaluación mexicana, provocando una contracción del PBI del 2.8% en dicho año y desencadenando una profunda crisis en el sistema bancario local.

— La variación acumulada de la actividad económica en Argentina durante 2026, siendo el mes de julio la caída más pronunciada (-4.0%)

El colapso de la convertibilidad en 2001 fue el punto culminante de un período de recesión prolongada, durante el cual el PBI argentino cayó un 13.1% entre el último trimestre de 1998 y el mismo período de 2001, derivando en una depresión económica y crisis financiera.

La crisis del 2020, motivada por la pandemia de COVID-19 y las medidas de confinamiento, produjo el mayor desplome económico de las últimas décadas, con una caída anual del PBI del 9.9% debido a una combinación de crisis de oferta, demanda y financiera.

La pobreza alcanzó al 32.3% de las personas en los 31 aglomerados urbanos durante el primer semestre, 4.1 puntos más que en el segundo semestre de 2025. En el Nordeste —región que incluye a Corrientes— llegó al 41.5%, el registro regional más elevado.

¿Qué mide el dato?

El EMAE, resume la evolución de los sectores productivos y funciona como anticipo mensual del PBI. Para estudiar el movimiento entre meses debe utilizarse la serie desestacionalizada, que intenta retirar efectos repetitivos como vacaciones, días hábiles, cosechas o festividades.

— El índice retrocedió a 101.3, reflejando la desaceleración o contracción de la actividad económica en el tercer trimestre del año

El 3.9% surge de comparar el nivel desestacionalizado de agosto de 2026 con el de diciembre de 2025. Los índices oficiales fueron 156.0 en diciembre y 149.9 en agosto; por eso, la diferencia relativa es aproximadamente -3.9%. En julio, la actividad cayó 2.8% mensual desestacionalizada y en agosto aumentó apenas 0.1%. Por lo tanto, agosto recuperó una porción mínima del retroceso de julio. No hubo un rebote capaz de devolver rápidamente la economía al nivel previo.

El mismo mes puede mostrar una baja en una comparación y una suba en otra porque cada porcentaje responde una pregunta diferente. Esta distinción es indispensable para interpretar correctamente el informe. La actividad económica registró en agosto de 2026 una leve recuperación del 0.1% respecto de julio, según los datos desestacionalizados del INDEC. Sin embargo, el nivel de producción se mantuvo un 1.7% por debajo del registrado en el mismo mes de 2025. Pese a esta caída interanual, el acumulado de los primeros ocho meses del año mostró un crecimiento del 1.2% frente a igual período del año anterior.

La comparación con el cierre de 2025 reflejó un panorama más desfavorable. De acuerdo con estimaciones del Banco Provincia, la actividad económica de agosto se ubicó un 3.9% por debajo del nivel alcanzado en diciembre del año pasado, lo que evidencia una pérdida de dinamismo a lo largo de 2026.

Por su parte, el Producto Bruto Interno (PBI) registró una contracción del 0.6% durante el segundo trimestre de 2026 en comparación con los primeros tres meses del año. No obstante, la economía mantuvo un crecimiento interanual del 2% frente al mismo trimestre de 2025. Los resultados muestran que, si bien la actividad económica permaneció por encima de los niveles del año anterior en algunas comparaciones, su evolución reciente estuvo marcada por el estancamiento y las caídas respecto de períodos más cercanos.

El gasto público también puede impulsar o frenar la demanda agregada. Según la desestacionalización del Banco Provincia, el gasto primario nacional de septiembre estaba solo 0.5% por encima del promedio enero-agosto, por lo que no habría proporcionado un estímulo importante para compensar la debilidad privada.

— El eje horizontal detalla los meses desde enero de 2023 hasta agosto de 2026

Las exportaciones fueron la principal excepción en el segundo trimestre, puesto que las mismas crecieron 2.5% frente al trimestre anterior y 13.7% interanual. En cambio, el consumo privado bajó 2.4% trimestral, el público 2.3% y la inversión 0.8%. A su vez, la inflación mensual fue de 1.7% en agosto y 1.9% en septiembre. El dato de septiembre equivalió a 33.4% interanual. Esta desaceleración respecto de los niveles extremos de años anteriores es un resultado macroeconómico relevante, pero no garantiza por sí misma recuperación productiva.

Desinflar suele requerir políticas que reduzcan la expansión nominal y moderen la demanda. Si la mejora de expectativas, el crédito, el salario real y la inversión tarda en aparecer, puede abrirse un período en el que los precios suben más lentamente, pero la economía real permanece estancada, cae o entra en recesión. Con los datos oficiales disponibles, el PBI cayó 0,6% en el segundo trimestre frente al primero. Para hablar convencionalmente de “recesión técnica” se requieren dos trimestres consecutivos de caída desestacionalizada, por lo que todavía falta la confirmación oficial del tercer trimestre.

— El PIB de Argentina creció un 2.0% interanual en el segundo trimestre de 2026, aunque registró una caída del 0.6% en la medición desestacionalizada respecto al trimestre anterior

La tasa de desocupación fue 7.9% en el segundo trimestre de 2026. El INDEC indicó que no tuvo una variación estadísticamente significativa frente al mismo trimestre de 2025, aunque la tasa de actividad aumentó 0.8 puntos porcentuales.

La relativa estabilidad del desempleo no elimina el deterioro laboral. En el segundo trimestre los puestos asalariados bajaron 0.8% interanual, mientras los no asalariados crecieron 3.9%. Además, la participación de la remuneración asalariada en el valor agregado descendió de 45.4% a 42.9%.

¿Qué sectores cayeron?

La contracción fue amplia. Según el cálculo del Banco Provincia, solamente 3 de 16 ramas —minas y canteras (+7.6%), hoteles y restaurantes (+1.7%) y servicios sociales y de salud (+0.7%)— estaban en agosto por encima de diciembre de 2025; las otras 13, que representan alrededor del 90% de la economía y el 88% del empleo asalariado privado registrado, estaban por debajo.

Los tres grandes sectores con mayores encadenamientos retrocedieron desde diciembre, entre ellos industria -3.2%, construcción -4.0% y comercio -4.8%. Juntos representan aproximadamente el 35% de la actividad y el 45% del empleo privado registrado, por lo que su deterioro se transmite a proveedores, logística, servicios profesionales, empleo e ingresos familiares.

Es importante no mezclar esas variaciones con las interanuales. En la comparación agosto de 2026 contra agosto de 2025, el INDEC registró industria -3.2%, construcción -2.5% y comercio -3.5%; minería, en cambio, creció 11.1% interanual. Los datos muestran una economía dividida. En agosto, minería y energía fueron las actividades con mayor aporte positivo, mientras industria y comercio realizaron las mayores contribuciones negativas al EMAE interanual.

La minería puede crecer con fuerza y aportar exportaciones, divisas e inversión, pero tiene menor peso y menos capacidad de arrastre inmediato sobre el empleo urbano y el consumo masivo que el conjunto formado por comercio, industria y construcción. El informe del Banco Provincia resume este problema como la insuficiencia de un “sector de enclave” para impulsar por sí solo a toda la economía.

Esta heterogeneidad explica por qué algunos indicadores externos o extractivos pueden mejorar mientras hogares, pymes y sectores orientados al mercado interno perciben recesión. No es una economía uniformemente paralizada, sino una estructura en la que pocos sectores expansivos no compensan la debilidad de los de mayor peso y articulación.

El consumo depende principalmente del poder adquisitivo, la cantidad y calidad del empleo, las transferencias públicas y el acceso al crédito. El Banco Provincia señaló que el crédito en pesos cayó 0.5% real entre julio y septiembre, con una reducción de 2% en el financiamiento a las familias y estancamiento en empresas.

— Las variaciones porcentuales por rubro de las ventas minoristas pymes en Argentina correspondientes a septiembre de 2026, conforme a datos de la Confederación Argentina de la Mediana Empresa (CAME)

Las ventas minoristas pyme bajaron 1.2% mensual en septiembre, encadenaron cuatro retrocesos y acumulaban una contracción de 2.1% durante 2026. Al mismo tiempo, la variación interanual de septiembre fue levemente positiva, de 0.3%, otra demostración de que el diagnóstico cambia según la base utilizada.

En el segundo trimestre, la formación bruta de capital fijo cayó 0.8% frente al trimestre previo y 11.1% interanual. Dentro de esta última comparación, maquinaria y equipo descendió 15.2% y equipo de transporte 22.1%, señales particularmente relevantes porque la inversión amplía la capacidad productiva futura.

Una empresa invierte cuando espera ventas suficientes y rentabilidad razonable, y cuando puede financiarse a un costo compatible con el proyecto. Si las ventas están débiles, existe capacidad ociosa o el crédito resulta restrictivo, la estabilización nominal por sí sola puede no alcanzar para activar nuevas inversiones.

En un año se sumaron 348 mil trabajadores en negro y nueve de cada diez son cuentapropistas

Según un informe elaborado a partir de datos del INDEC, la tasa de informalidad pasó del 41.4% a fines de 2023 al 45% en el segundo trimestre de 2026. En ese segundo trimestre, el 45% de las personas ocupadas en los 31 aglomerados urbanos relevados por la Encuesta Permanente de Hogares (EPH) tenía un empleo informal, y alrededor de 6.1 millones sobre 13.6 millones de ocupados.

El aumento interanual fue estadísticamente significativo, con una tasa que había sido 43.2% en el segundo trimestre de 2025. La informalidad laboral alcanza al 45% de los trabajadores en Argentina y supera el 80% entre los cuentapropistas de varias ciudades del norte del país.

No obstante, el porcentaje superior al 80% no describe a todos los trabajadores del norte ni al norte en su conjunto. Se refiere exclusivamente a los trabajadores por cuenta propia de determinados aglomerados urbanos. Por ejemplo, Formosa registró 87.9%; Gran Tucumán–Tafí Viejo, 87.6%; Santiago del Estero–La Banda, 87.5%; Gran Resistencia, 84%; y Gran San Juan, 83%. En la Ciudad Autónoma de Buenos Aires (CABA), el mismo indicador para cuentapropistas fue del 32.8%.

— La evolución de la tasa de informalidad laboral en Argentina (en porcentaje) basada en datos de la Encuesta Permanente de Hogares (EPH-INDEC), analizada en informes del IIEP UBA-CONICET y del Observatorio Económico Social de la Universidad Nacional de Rosario

Entre los trabajadores asalariados, el índice se ubicó en el 37.9%, mientras que entre quienes trabajan por cuenta propia trepó al 65.8% en el mismo período. Hay otra coincidencia que puede confundir, ya que en el segundo trimestre de 2026, la tasa de empleo también fue 45%. Pero mide otra cosa, siendo qué proporción de la población total estaba ocupada. La tasa de informalidad, en cambio, indica qué proporción de quienes ya tenían trabajo lo hacía informalmente.

“Informal” no significa solamente cobrar en efectivo ni necesariamente realizar una actividad ilegal. Significa que el puesto o la actividad se desarrolla “en negro” y al margen de alguna de las normas laborales, tributarias o previsionales que deberían cubrirla.

La metodología para medir la informalidad laboral varía según la categoría ocupacional. En el caso de los asalariados, se considera que un trabajador es informal cuando su empleador no le realiza los descuentos correspondientes a la seguridad social, una situación que, en términos cotidianos, caracteriza al empleo no registrado.

Para los cuentapropistas y patrones, la informalidad se determina a partir del grado de formalización de su actividad. De acuerdo a la combinación de respuestas de la EPH, se los clasifica como informales cuando no están inscriptos para realizar aportes, no pueden emitir facturas o no llevan registros fiscales.

Por su parte, los trabajadores familiares que no perciben una remuneración fija son considerados informales en todos los casos.

Por eso, “cuentapropista” e “informal” no son sinónimos. Un profesional que factura y hace aportes es un cuentapropista formal, mientras que una persona que vive de changas, vende sin inscripción o presta servicios sin facturar puede ser cuentapropista informal. Del mismo modo, un asalariado puede tener horario y jefe, pero seguir siendo informal si la relación no está registrada.

¿Qué cambió desde 2023?

La comparación que ubica la informalidad en 41.4% a fines de 2023 y en 45% en 2026 equivale a una suba de 3.6 puntos porcentuales. No significa que haya aumentado en términos relativos, sino alrededor de 8.7% respecto del nivel inicial. La serie larga exige una aclaración. El INDEC comenzó a medir oficialmente la informalidad para todo el universo de ocupados desde el cuarto trimestre de 2024, cuando el Observatorio de la UNR reconstruyó hacia atrás una serie comparable para asalariados, cuentapropistas, patrones y trabajadores familiares.

El deterioro reciente se explica sobre todo por el empleo independiente. Entre el segundo trimestre de 2025 y el mismo período de 2026 hubo 348.000 trabajadores informales adicionales en los aglomerados relevados, unos 316.000 fueron cuentapropistas, 31.000 patrones y apenas unos 1.000 asalariados. Es decir, el aumento de la informalidad cuentapropista explicó el 91% del incremento interanual total.

Al mismo tiempo, cambió la composición del empleo. Entre fines de 2023 y el segundo trimestre de 2026, los asalariados bajaron de 73.7% a 70.5% de los ocupados, mientras los cuentapropistas subieron de 22.6% a 25.5%. Esto produce un efecto composición, donde aunque la informalidad asalariada se moviera poco, el promedio general aumenta si crece el peso de una categoría —el cuentapropismo— cuya informalidad es mucho mayor.

Esto no prueba que todo nuevo cuentapropista haya sido un asalariado formal despedido ni permite atribuir automáticamente el fenómeno a una sola política. La EPH muestra simultáneamente cuántos trabajadores hay en cada categoría, pero no basta por sí sola para reconstruir todos los recorridos individuales ni separar completamente causalidad macroeconómica, decisiones empresariales, regulaciones y estrategias familiares.

— La evolución de la formalidad laboral en Argentina (2017–2025/2026), dividida en dos series según datos de la Encuesta Permanente de Hogares (EPH) del INDEC

No obstante, la brecha territorial no se reduce a una supuesta menor “cultura de cumplimiento”. Responde en gran parte a la heterogeneidad productiva, en que algunos territorios concentran empresas grandes, actividades de alta productividad, empleo público y servicios profesionales, puesto que otros dependen más de microunidades, comercio de baja escala, changas, construcción, servicio doméstico y autoempleo de subsistencia.

La Comisión Económica para América Latina y el Caribe (CEPAL) identifica que existiría un mayor riesgo de informalidad en NOA y NEA, asociado con perfiles productivos, estructura empresarial, educación y características de los mercados laborales territoriales.

El tamaño de la unidad productiva es decisivo. En el primer trimestre de 2026, la informalidad era de aproximadamente 68% en establecimientos de hasta cinco trabajadores, pero de 13% en los de más de 40. Además, más de tres cuartas partes del empleo informal se concentraba en los establecimientos más pequeños. Las economías regionales con muchas microempresas y pocos empleadores grandes tienen, por lo tanto, menos “puertas de entrada” al empleo registrado.

También opera el nivel educativo, aunque no como culpa individual sino como mecanismo de segmentación. En el primer trimestre de 2026, la informalidad alcanzaba 67.3% entre quienes tenían hasta secundario incompleto, 44.5% entre quienes tenían secundario completo o universidad incompleta y 17.2% entre universitarios completos. Cuando un territorio reúne menor oferta de empleos calificados, empresas pequeñas y actividades de baja productividad, esas desventajas tienden a reforzarse entre sí.

La desigualdad aparece incluso dentro de una misma área metropolitana. En el primer trimestre de 2026, la informalidad total fue 26% en CABA y 47.5% en los partidos del Gran Buenos Aires. Entre los cuentapropistas del conurbano llegó a 70.2%. Esto muestra que la explicación no es simplemente “capital versus interior”, sino una estructura económica y social fragmentada dentro de cada región.

Sectores más expuestos

El servicio doméstico registró 77.4% de informalidad y la construcción 76.2% en el primer trimestre de 2026. Detrás aparecían gastronomía y alojamiento, con 63.9%, y comercio con 54.7%.

Servicio doméstico y construcción también revelan una división de sexos. Entre personas con hasta secundario incompleto, alrededor de 34.1% de las mujeres trabajaba en casas particulares y aproximadamente 27% de los varones lo hacía en construcción. Si se excluyera el servicio doméstico, la informalidad femenina bajaría de 45.9% a 40.6%; si se excluyera la construcción, la masculina descendería de 42.8% a 36.7%.

Para un asalariado, la informalidad suele implicar ausencia o debilitamiento de aportes jubilatorios, cobertura de riesgos del trabajo, licencias pagas, aguinaldo, vacaciones, indemnización y capacidad efectiva para reclamar derechos. Para un independiente, puede significar no aportar, no facturar y quedar fuera de circuitos de crédito, contratos o cobertura previsional. No todas las personas informales pierden exactamente las mismas protecciones, pero comparten una inserción más expuesta a interrupciones e ingresos inestables.

La brecha no es solo jurídica. Controlando por educación, edad, sexo, región, rama, categoría ocupacional y tamaño del establecimiento, el Instituto Interdisciplinario de Economía Política de Buenos Aires (IIEP) estimó para los asalariados informales una penalidad de ingresos cercana al 34% en el primer trimestre de 2026, frente a 100 unidades de ingreso de un formal comparable, un informal recibía aproximadamente 66.

La informalidad y la pobreza están estrechamente asociadas, aunque una no equivale automáticamente a la otra. En el primer trimestre de 2026, 21% del total de trabajadores vivía en hogares pobres; la proporción era 35% entre informales y 10% entre formales. A su vez, 8.2% de los informales vivía en hogares cuyos ingresos no llegaban a la mitad de la canasta básica total.

Los datos de aglomerados pequeños deben leerse con cautela porque provienen de muestras y poseen márgenes de error mayores. El INDEC señala que diferencias pequeñas pueden no ser estadísticamente significativas y publica coeficientes de variación e intervalos de confianza; por ello, un ordenamiento exacto entre ciudades no siempre implica que sus situaciones sean realmente distintas.

El 45% no indica simplemente que “faltan inspecciones”. Revela que casi la mitad del empleo urbano se genera en relaciones o unidades que no logran —o eligen no— cumplir plenamente las normas, dentro de una economía muy desigual en productividad, escala empresarial, educación y oportunidades territoriales. La fiscalización importa, pero por sí sola no crea empresas productivas ni puestos formales donde casi no existen.

Una estrategia integral requeriría combinar simplificación tributaria y registral para unidades pequeñas, incentivos bien diseñados para formalizar, inspección focalizada en relaciones asalariadas encubiertas, protección social que no desaparezca ante transiciones laborales, formación y certificación de competencias, acceso al crédito y políticas de desarrollo productivo territorial. Si solo se abarata la contratación sin modificar la estructura productiva, puede no aparecer suficiente empleo formal y por sí solo se sanciona sin ofrecer una vía viable de transición, parte de la actividad de subsistencia puede desaparecer o esconderse más.

HUMOR por Argüelles​

LO MÁS IMPORTANTE

TWEET DEL DÍA

Tevero liberavisse
comprehensam nec.

Copyright 2023 © Data 24 - Todos los derechos reservados
Data 24.com.ar © Copyright 2025

Subscribe Now