16 julio, 2024

“No tenemos nada que ver con la inflación, ni con el dólar a $420” | La insólita declaración de un dirigente peronista que apoyó al FdT

El exgobernador de La Pampa, Carlos Verna, sorprendió al criticar duramente al gobierno que patrocinó. Sus declaraciones se producen en medio de las tensiones internas del Frente de Todos, a poco más de tres semanas de las elecciones provinciales.
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De cara a las próximas elecciones de La Pampa, que se celebrarán el 14 de mayo, el peronismo provincial no deja de lanzar manotazos de ahogado en este mar espeso, de dulce de leche, que es el Frente de Todos. Empapado de desasosiego, el Frente Justicialista Pampeano utilizó una de sus viejas estrategias: la vuelta a escena del exgobernador, Carlos Verna, uno de los dueños de ese bastión peronista.

Invocar la importante figura del histórico líder renueva los aires y mima la flagelada autoestima de la militancia, que tiene la difícil tarea de defender a la actual gestión e invitar a votar por ella. La estrategia también le es útil a la cúpula de dirigentes políticos pampeanos que, si bien no se encuentra tan desordenada, desempolva cada tanto el sarcófago para recobrar legitimidad. Lo concreto y evidente es que la casta no subestima el peso simbólico de Verna en una elección: “Está muy lejos el momento de que el poder no pase por los líderes del peronismo”, declaró en febrero de este año la candidata a vicegobernadora del Frente de Todos, Alicia Mayoral.

Sin carteles del Frente de Todos. La reaparición de Verna en General Pico

El pasado martes 18 de abril, las declaraciones de Carlos Verna sorprendieron a propios y ajenos. Durante su rerererereaparición —tras “3 años, 4 meses y 8 días”, según citó— en General Pico lanzó fuertes críticas contra el gobierno que él mismo apoyó y patrocinó: “Hay que explicarle al vecino que no tenemos nada que ver con la inflación, con el dólar a $420, con la macroeconomía”.

Antes, aplicando un notable malabar discursivo, se animó a decir que, en vísperas de la contienda electoral, “la gente está enojada con todos, porque la plata no alcanza, la inflación le come el salario, porque no llega ni al quince de cada mes; por eso, cuando militemos y vayamos a ver a cada uno de los vecinos de General Pico, nos vamos a encontrar con gente que está enojada, por eso, antes de pedir el voto, tenemos que pedir disculpas, porque fuimos nosotros los que dijimos que iban a poder comer asado todos los fines de semana y lo dijimos porque eso fue los que nos dijeron los que ahora están en el Gobierno Nacional. Hoy la gente tiene que pagar dos lucas el kilo de asado”.

K-maleónico

De Judas Iscariote a esta parte, “las internas del Frente de Todos” —como género discursivo, como toda buen historia— prometen un desenlace que escala en interesante y sustancioso. Que la “oposición” siga ese juego en carril propio es lamentable; mientras que resulta penoso que en medio del paupérrimo espectáculo político esté el hambre del pueblo.

Carlos Verna y su discípulo, el actual gobernador Sergio Ziliotto, fueron unos de los primeros en respaldar la fórmula Fernández-Fernández a través de una reunión que se llevó a cabo, nada más y nada menos, que en el Instituto Patria en junio de 2019.

En el Instituto Patria, el dúo Fernández junto a Verna y Ziliotto
En el Instituto Patria, el dúo Fernández junto a Verna y Ziliotto

“En ese caso la imagen (de arriba) es menos sorpresiva porque nunca hubo dudas respecto a su alineamiento nacional. Verna, que en su momento estuvo duramente enfrentado a los Kirchner, desde hace tiempo mostró su adhesión a un armado de unidad del peronismo para derrotar a Cambiemos”, expresó en su momento Página/12.

En ese mismo año, Verna no se privó de regalar estruendosas frases. “Hay que trabajar juntos. Si hay que tragarse sapos, a tragarse sapos, y para no correrse del sincericidio agregó: “Nosotros los dirigentes siempre caemos parados. Siempre tenemos un cargo, un amigo, una asesoría, un palenque donde rascarse. El problema es la gente”. Vació el cargador al “exponer” a los “machirulos que andan sueltos”… la misma semana que Alberto dijo que “las mujeres gastan con la tarjeta de crédito y después te ejecutan la casa”.

El factor que termina de desnudar el canon kirchnerista, el pornográfico detalle que ilustra a éste género discursivo es que Verna eligió esbozar sus argumentos durante el acto del Día de la Lealtad Peronista, celebrado el 17 de octubre de 2019, en Santa Rosa.

“Nos cagó un compañero”, sentenció más adelante, en abril del año siguiente, enfurecido por el avance de la obra Portezuelo del Viento.

Fuego amigo

En su reaparición del pasado martes, también aprovechó a tirar alguna que otra oreja aliada por el desenlace de las elecciones legislativas de 2021, en las que el peronismo terminó segundo. Verna aclaró que “no participó” y que “no tuvo” candidatos, “por lo tanto no tuve un carajo que ver con el resultado de esa elección”. Estaba alejado de la esfera pública por problemas de salud, por lo que el armado de la lista estuvo a cargo de Ziliotto.

Aquel fracaso hizo que el Frente de Todos perdiera bancas en Diputados y en el Senado, controlado por Cristina Fernández. El resultado fue equivalente al sucedido en las PASO de septiembre de 2021, donde Juntos por el Cambio se impuso con casi el 48% de los votos. En las generales se esperaba revertir la situación; el trágico desenlace interrumpió por un tiempo el diálogo entre Ziliotto y su jefe político.

Extraoficialmente, importantes dirigentes peronistas responsabilizaron a Verna por lo sucedido ya que imaginaron que darían vuelta la tortilla con su aparición en campaña. Lejos de hacerlo, tras la derrota en las Primarias, el máximo referente le ordenó a la intendente de General Pico, Fernanda Alonso, que se tome licencia por supuestos “motivos personales”, lo que provocó un sinfín de interpretaciones en el movimiento.

Actualmente, una de las tareas urgentes que agenda el peronismo provincial es separarse de Alberto Fernández. Los dirigentes ven evidentes dificultades en transmitir la mala imagen del gobierno nacional a los votantes, por eso Ziliotto prefiere apoyarse en su “gestión” —que no es otra cosa que el “Plan Platita”—, alejándose de frases lapidantes como las de Verna. En año electoral, la ¿tibieza? del gobernador agita la impaciencia de ciertos líderes que esperan un golpe de timón.

En diálogo con Perfil, un integrante del movimiento cuestionó duramente a Ziliotto por “no haber podido despegarse de lo que pasaba en Nación”. “No pudo o no supo despegarse de algunas medidas antipáticas de la Casa Rosada”, agregó.

Esta miserable y desleal actitud de desligue de la figura de Alberto Fernández pone sobre la mesa electoral de alianzas un impredecible panorama que gira en torno a la decisión que mantiene —al menos por ahora— Cristina Fernández de no candidatearse por su profunda imagen negativa, por un lado; para seguir cuidando su refugio en el Senado, por el otro.

Rafael Garduño

Jefe de Redacción rgarduno@data24.com.ar

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“Las ideas por sobre el partido” | La reflexión de un dirigente del PRO en medio de la feroz interna

*Por Walter Klix – Director Nacional de Precursores Químicos del Ministerio de Seguridad y referente político en Escobar, Prov. de Buenos Aires

Cada mañana cuando salgo de mi casa me cruzo con una pequeña bandera con el lema “Fuerza Mauricio”. Recuerdo que la tenía colgada sobre mis hombros en la última marcha del “Si se puede” en la ciudad de Buenos Aires posterior a la contundente victoria en las PASO de Alberto Fernández. Volvían ellos y con ellos lo inevitable.

Acababa de ser padre primerizo y me preguntaba a qué país estaba trayendo a Delfina.

En esa marcha, estaba defendiendo un proyecto de país, mis valores, mis ideas. No sé si son las acertadas, pero son en las que creo y las que considero mejor para mi país y, por ende, para que todos vivamos mejor.

Hace varios meses, a raíz del distanciamiento político entre Patricia Bullrich y Mauricio Macri, me vienen preguntando de qué lado estoy. Hago política desde los 19 años, desde el 2003. Siempre lo hice al lado de Macri, pero no por una cuestión de fanatismo, porque fanatizarse con un político es carecer de ideas propias. Confíe siempre (y lo sigo haciendo) en el proyecto de país que planteaba y plantea Mauricio, y si eso significaba ser del PRO, bueno soy un “chico PRO” (como nos decían promediando el primer mandato en la ciudad de Escobar, Entre Ríos).

El PRO, las ideas de Macri, siempre se caracterizó por reglas básicas como el respeto a las instituciones, los valores morales, el respeto a las ideas y las opiniones del otro, la democracia. Y, por supuesto, luchar contra quienes se oponen a todo eso, llámese en este caso “Kirchnerismo”

La democracia siempre tiene razón, y en las últimas elecciones decidió que el PRO no fuera parte del balotaje. Y allí estuvimos, sin mezquindades de por medio ni solicitud de cargos apoyando a quien iba a enfrentar al Kirchnerismo, en este caso Javier Milei. Y lo ayudamos a que pudiera ganar, y por suerte ganó y evitó la continuidad del modelo K.

Y ahora toca ayudarlo a gobernar, en caso que el presidente desee ser ayudado, y entiendo que así debe ser, NOSOTROS MÁS QUE NADIE SABEMOS A DÓNDE CONDUCE LA ARROGANCIA Y LA SOBERBIA. Los del club del helicóptero están siempre preparados para abrirle la puerta de salida al presidente de turno. El desafío entonces es doble, requiere de una enorme grandeza de quien conduce el barco, llámese Milei, como de quien quiere colaborar a llegar a buen puerto.

¿Es coherente entonces que el presidente elija a la mejor ministra del gobierno de Mauricio para ir a su gabinete al mismo lugar en el que ya supo lucirse? Por supuesto que sí, y eso no debiera generar malestar alguno y en nadie, menos en quienes decimos defender una idea de país.

Por otra parte, entiendo también que existan a contrapuntos con algunas acciones o formas del gobierno de Milei, y que desde la buena leche tratemos de colaborar con una crítica constructiva, porque en definitiva no somos lo mismo, somos parecidos pero no lo mismo, por eso fuimos en listas separadas en las elecciones. Pero esa crítica, además de ser con altura, debe estar basada y fundada en la coherencia. ¿Es coherente pedir que se restituya el porcentaje de coparticipación qué le corresponde a la ciudad de Buenos Aires y que tiene además fallo positivo de la corte suprema? Por supuesto que sí. ¿Es coherente hacer esa crítica desde una fundación cuya cúpula directiva en el balotaje apoyó abiertamente a Massa? Definitivamente no.

Soy y seré del PRO mientras sus ideas no se tergiversen. Porque en definitiva ser de un partido político no es ser hincha de un club de fútbol donde por supuesto uno se deja llevar por la pasión. Ser parte de un espacio político nos obliga a actuar con la razón.

Celebro y acompaño que nuestro líder quiera presidir el partido y por ende las ideas, pero siempre respetando lo que hemos pregonado, el valor de la palabra. Por eso no me gustó en absoluto que no se respete lo acordado y que desplacen a Patricia de la presidencia de la asamblea, por más mal rodeada y asesorada qué esté. Patricia fue la cara visible de nuestro espacio los últimos 4 años y encabezó la lucha contra el avasallamiento K en cada rincón del país, no merece semejante destrato.

El kirchnerismo perdió las elecciones, pero aún está. Está en el Senado, está en diputados, está en la provincia más grande del país, está en la Justicia. Está agazapado esperando que volvamos a equivocarnos.

Nosotros tenemos algo que el presidente Milei aún no tiene, y es la experiencia de verlos volver a causa de errores propios. La Argentina nos pone de nuevo el desafío de estar a la altura de la historia, porque estamos en ese punto de inflexión en el que salimos definitivamente de la debacle o nos sumergimos en ella para siempre.

Estar a la altura requiere grandeza, por supuesto en primer lugar de quien gobierna, pero también de quienes queremos que a Milei le vaya bien para que en definitiva nuestras ideas triunfen. Porque eso es en definitiva lo que debería importar, qué ganen nuestras ideas más allá de si las enarbola el PRO o no.

Apelo a la grandeza de los 3 grandes líderes qué tuvo la política no Kirchnerista del siglo 21 como lo son Mauricio, Patricia y Milei, para que las ideas le ganen a la soberbia y podamos definitivamente encontrar el rumbo que saque a la Argentina de la pobreza, la desidia y el abandono al cual nos ha llevado el Kirchnerismo.

Redacción

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