Ritondo le dio su total apoyo a Milei en el Congreso: “Tenemos que estar unidos y aprobar leyes que impulsen un verdadero cambio de libertad en nuestra nación”

A medida que se acerca la renovación legislativa, Ritondo se postula como posible presidente de la Cámara, subrayando su compromiso a trabajar "por el bien de Argentina. Vamos a tener voluntad de acompañar las leyes del cambio".
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En vísperas de la renovación legislativa, el presidente del bloque PRO, Cristian Ritondo, aseguró que “si mi fuerza acepta y si mi bloque mayoritariamente acompaña, sí aceptaría presidir la Cámara”. El legislador es uno de los candidatos a dirigir la tropa en el Congreso que, desde el 10 de diciembre, será oficialista.

“Desde el bloque PRO vamos a acompañar, pero también el compromiso con nuestros gobernadores. Hay 10 gobernadores de JxC que hoy tienen un grave problema gracias al Plan Platita de Sergio Massa donde con Ganancias y con IVA les sacaron gran parte de la Coparticipación y esto les ha hecho agujeros fiscales a las provincias que hay que tratar de solucionar rápidamente”, agregó Ritondo esta semana en dialogo con los medios.

ESTABILIDAD Y GOBERNABILIDAD: “No queremos que a este gobierno le pase lo que nos pasó cuando Mauricio fue presidente”

Hoy, el exministro de Seguridad de PBA volvió a señalar que “la decisión es únicamente de Javier Milei”. Puntualizó además que su compromiso es “por el cambio. Él (por Javier Milei) verá quién le da más confianza, quién le garantiza gobernabilidad. No soy yo quién para proponerme”.

Agregó que, en caso de que el presidente electo de La Libertad Avanza no lo elija para presidir Diputados seguirá liderando el bloque PRO “pero la responsabilidad de conseguir las reformas será de quién presida. En mí, van a encontrar una persona que va a sostener los cambios de la Argentina. Después póngale el título que quieran. Yo voy a trabajar para que los detractores de la Argentina no les roben la ilusión a los argentinos en este nuevo gobierno”.

Sobre la situación política actual del bloque, Ritondo explicó que “Juntos por el Cambio se encuentra todavía procesando una derrota nacional con 10 gobernadores, 400 intendentes, una cantidad de dirigentes muy importantes, experiencia de gestión, 93 legisladores nacionales. Estamos reconfigurándonos de acuerdo con la política actual”.

“No hay que mentirle a la sociedad sin tener ningún proyecto puesto en la mesa y saber qué vota cada uno. Hay sectores acá que no votaron la derogación de la ley de alquileres. Entonces la verdad pensar que van a cambiar su voto. Hay que ser serios”, arremetió.

Apoyo total al presidente electo: Las leyes que ya debate con Milei

“Nosotros vamos a tener voluntad de acompañar las leyes del cambio como lo dijimos en la campaña y en la segunda vuelta nos comprometimos ante la sociedad y esos compromisos son los que debemos asumir. Tenemos que estar unidos y aprobar leyes que impulsen un verdadero cambio de libertad en nuestra nación”, puntualizó el legislador.

Además, adelantó qué trabajos planea llevar adelante en la Cámara Baja: “Entre las leyes serían una reforma del Estado, la ley nueva de ministerios, veremos si el Presupuesto que hoy está en el Congreso es retocado y llegan a mandarlo de nuevo en diciembre. Estoy de acuerdo con una modernización laboral porque he presentado proyectos, como también la baja de imputabilidad. Hay temas que estamos de acuerdo porque los hemos presentado como diputados y son parte de nuestra plataforma y todo lo que tenga que ver con la plataforma que expresó Patricia Bullrich con Luis Petri en las elecciones, por supuesto que tenemos que acompañar”.

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Argentina lidera el ranking mundial de presión fiscal sobre el sector formal de la economía

La industria argentina paga más impuestos que la de cualquier otro país del mundo, al menos entre las empresas que cumplen con el fisco. Así lo concluye un informe del Departamento de Política Tributaria de la Unión Industrial Argentina (UIA) que comparó ocho tributos en treinta economías y dejó al país en el primer puesto del ranking de carga sobre el sector formal, con una presión del 56%.

La distinción metodológica es central. Si se mide la presión fiscal tradicional (lo que el Estado recauda en relación al Producto Bruto Interno) Argentina aparece recién en el puesto 12 entre los treinta países analizados. El salto al primer lugar aparece cuando se descuenta la economía informal y se calcula cuánto soportan únicamente las empresas que operan dentro del sistema. Para eso, el estudio ajustó el PBI de cada país según el peso del empleo fuera del circuito formal, con datos de la Organización Internacional del Trabajo. El resultado deja expuesto que en un país con alta informalidad la carga se concentra sobre menos hombros.

Ese 56% marca un aumento de seis puntos porcentuales frente al informe anterior de la entidad, de 2023, calculado con la misma metodología. La suba se produjo pese a que el Gobierno avanzó en la baja de algunos tributos, entre ellos las retenciones.

El relevamiento comparó a los países del G20 y de Sudamérica, más España, Países Bajos y Suiza, un conjunto que representa el 81% del PBI mundial. Y midió ocho impuestos: Ganancias de Sociedades, IVA, débitos y créditos, impuesto al patrimonio, derechos de exportación, Ingresos Brutos, tasas municipales y sellos.

En cinco de esos ocho tributos Argentina quedó primera. Lidera el impuesto al cheque, donde apenas cuatro países lo aplican y el argentino es el más gravoso. Encabeza el impuesto al patrimonio, porque es el único que grava sobre base bruta, sin descontar deudas, y con un mínimo no imponible bajo. Está al tope en Ingresos Brutos y tasas municipales, un combo que la entidad describe como el más distorsivo del sistema por el efecto cascada sobre toda la cadena de producción. Y encabeza el impuesto de sellos, por la amplitud de contratos alcanzados. A esa lista se sumó este año una novedad: los derechos de exportación, que solo mantienen Argentina y Rusia, con una alícuota local del 8,68% frente al 3,9% ruso.

En los tres tributos restantes el país tampoco queda lejos. En Ganancias de Sociedades es el segundo, con una carga efectiva del 39,5% que combina la alícuota del 35% con el 7% sobre dividendos. Solo lo supera Colombia, tras la reforma de 2022. En IVA figura cuarto, detrás de Brasil, Uruguay e Italia, aunque la UIA aclara que el problema no es tanto la alícuota del 21% como los saldos a favor que las empresas no logran recuperar y que les inmovilizan capital de trabajo.

Con ese diagnóstico sobre la mesa, la central fabril reclamó un pacto fiscal federal industrial para “nivelar la cancha”. Entre las propuestas figuran una alícuota única del 25% para Ganancias, la devolución automática de saldos de IVA, la eliminación progresiva del impuesto al cheque, una reducción de Ingresos Brutos para la industria hasta llegar a cero y la eliminación de las retenciones para las manufacturas y los alimentos elaborados. La entidad también pidió un compromiso de estabilidad fiscal y jurídica por treinta años, con el RIGI como modelo.

El informe llegó en un momento delicado para el sector: la producción industrial permanece un 10% por debajo de los niveles de 2022 y se perdieron cerca de 70.000 puestos de trabajo desde mediados de 2023. La UIA reconoce que el Gobierno mostró intención de bajar la carga, pero calcula que el proceso recién se completaría hacia fines de 2027 y principios de 2028.

Una docente increpó a Nacho Torres por cobrar $720 mil, pero es delegada gremial y figura con dos cargos por más de $2 millones

El cruce duró poco más de un minuto y dio la vuelta a la provincia. Una mujer encaró al gobernador de Chubut, Ignacio “Nacho” Torres, durante una actividad pública y le reclamó, cara a cara, por la situación salarial. Frente a las cámaras, la mujer aseguró que cobraba $720.000, que ese sueldo “no le alcanza para vivir” y que “tiene que endeudarse para poder comer”. El video se volvió material caliente en redes en cuestión de horas.

La protagonista fue identificada como María Teresa Gutiérrez Prane. Desde ahí, la escena se complicó. Horas después del episodio empezaron a circular en redes capturas la liquidación de haberes atribuida a la docente. Según esos documentos, no cobraría un sueldo sino dos: ambos dentro de la administración pública provincial.

Las cifras que muestran esas planillas están lejos de los 720 mil que ella planteó en cámara ante el gobernador. Uno de los haberes correspondería al Ministerio de Educación (E.G.B., categoría 11), por $841.842,04. El segundo lo abonaría la Unidad Ejecutora Provincial, la UEP-MP, categoría 10, por $1.262.812,97. Sumados, los dos conceptos dan un bruto de $2.104.655,01, una cifra que casi triplica el monto que la mujer denunció. Según esa misma documentación, incluso con todos los descuentos de ley aplicados (obra social y aportes) el bolsillo quedaría muy por encima de lo que ella dijo cobrar.

Ese contraste suma otra capa cuando se mira hacia atrás. Una nota publicada por LU20 Radio Chubut el 7 de abril de 2026 menciona a una María Teresa Gutiérrez Prane en un rol que la coincidencia de nombre vuelve difícil de ignorar: delegada gremial de la Subsecretaría de Financiamiento y Comercio del Ministerio de Producción. En ese artículo, la dirigente encabezaba un reclamo que llevaba más de dos meses por el pago desigual de un adicional por desempeño. Denunciaba que se abonarían 600 mil pesos en varios tramos a un grupo reducido de empleados, integrado, según ella, mayormente por funcionarios cercanos al ministro, incluida su secretaria privada. Calificó ese adicional como ilegal y dijo que benefició de forma indistinta a un grupo muy pequeño.

En aquel relato, la delegada recordaba que un mes antes habían mantenido una reunión con el ministro Juan Pavón, donde elaboraron una propuesta para equiparar el adicional, y que después de ese encuentro no volvieron a juntarse. También señalaba que el funcionario atribuía la situación a la gestión anterior, encabezada por Laura Mirantes, a quien los trabajadores apuntaban como origen del esquema y a quien la propia dirigente cuestionó por su proyección electoral hacia el sillón de Moreno 650.

Por lo demás, la figura que evoca la nota de citado medio de la provincia de Chubut, lejos de ser el de una trabajadora aislada que improvisa un reclamo, tematiza el de una dirigente sindical con militancia activa, encuadrada, con conflictos abiertos y lectura política de la interna provincial. El mismo nombre que, semanas después, increpó al gobernador en cámara por un sueldo de 720 mil pesos.

El Gobierno analiza usar el “fondo de los jubilados” para reactivar el crédito bancario

El gobierno de Javier Milei puso la mira sobre la mayor caja previsional del país. El Ministerio de Economía analiza utilizar los recursos del Fondo de Garantía de Sustentabilidad (FGS) de la ANSeS para financiar al mercado inmobiliario y reactivar el crédito hipotecario. La medida busca generar empleo rápido, pero vuelve a encender las alarmas sobre el uso del dinero previsional.

El FGS es, en palabras simples, un pozo de dinero, bonos y acciones que administra el Estado. Su función original es actuar como un fondo de reserva para asegurar que el pago de las jubilaciones esté garantizado en el futuro.

La jugada se delineó en reuniones del equipo económico con bancos y desarrolladores inmobiliarios. El propio Luis Caputo les propuso juntarse para armar un fondo inmobiliario común. A cambio, prometió que el Estado duplicará o triplicar ese dinero usando préstamos extranjeros y los fondos de la ANSeS.

En la jerga financiera, el Gobierno habla de “apalancar” el crédito con estos recursos. Esto significa, básicamente, usar una cantidad menor de dinero como base o garantía para conseguir un financiamiento mucho más grande. El plan oficial es que la plata de los jubilados funcione como el motor y el respaldo que los bancos privados exigen para volver a prestar.

El mecanismo técnico detrás del plan se conoce como “securitización”. En palabras simples, consiste en que los bancos agrupen los créditos hipotecarios que ya otorgaron y se los vendan en un “paquete” a ANSES. Así, los bancos recuperan su dinero de inmediato para volver a prestar, eliminando el riesgo de esperar décadas para cobrar, mientras que el Estado Nacional asume la carga de largo plazo y el riesgo.

Esta ingeniería financiera responde a la fuerte presión de las cámaras empresariales y grandes desarrolladores del sector. Con un mercado inmobiliario paralizado, altas tasas de interés y la pérdida de más de 81.000 empleos registrados en la construcción, las corporaciones del ladrillo exigieron un salvavidas estatal. La respuesta oficial fue abrir la misma caja previsional que el kirchnerismo utilizó en el pasado.

*Por Augusto Grinner

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