RICARDO IORIO | Una calle de Buenos Aires honrará al padre del heavy metal argentino

La calle, ubicada en Moreno, está cerca del hogar Jesús de Nazareth, un lugar que el artista frecuentaba y mencionó en una de sus canciones más emblemáticas.
rafaela-biazi-470405-unsplash.jpg
10 Years Experiences

Lorem ipsum dolor sit amet, consectetur adipiscing elit. Ut elit tellus, luctus nec ullamcorper mattis, pulvinar dapibus leo.

El pasado jueves, el Concejo Deliberante de Moreno, aprobó por 18 votos a favor y una abstención la renombrada “Calle Ricardo Iorio”, en tributo al legendario músico. Este gesto marcó un hito en la historia del rock nacional, ya que es la primera calle del país dedicada a un artista de este género. El homenaje reconoce su influencia en la música pesada, su compromiso social y su íntima conexión con la comunidad local.

Ricardo Horacio Iorio, fallecido el 24 de octubre de 2023, fue un referente indiscutido del heavy metal argentino, conocido por su papel en bandas icónicas: Almafuerte, Hermética y V8. Su música, que en ocasiones retrataba la vida cotidiana y las dificultades del conurbano bonaerense, conectó profundamente con los jóvenes de la zona. Emmanuel Fernández, presidente del HCD expresó su admiración por el artista: “Lo que pasaba en nuestro barrio, era lo que Ricardo escribía. Con una poesía simple y directa, llegó al corazón de miles de jóvenes del conurbano”.

UN PASAJE CON HISTORIA

La calle “Ricardo Iorio”, previamente conocida como “Cul De Sac”, está ubicada en la localidad de La Reja, entre las avenidas Miero y Aimé Tschiffely. Este lugar tiene un valor simbólico adicional: se encuentra cerca del hogar Jesús de Nazareth, mencionado en una de las canciones más emblemáticas de Almafuerte, “Si me estás buscando”. Este hogar, dirigido por el Padre Fhay, era frecuentado por Iorio, quien realizaba donaciones y visitaba regularmente a los niños allí alojados.

En la letra de la canción, Iorio describe el hogar y las calles de tierra que rodean la zona, reflejando la conexión que mantenía con ese lugar. La comunidad de Moreno, especialmente en La Reja, recuerda al músico no solo por sus aportes artísticos, sino por su constante apoyo a causas sociales. Durante años, Ricardo colaboró con el hogar, llevando ayuda y compartiendo momentos con los niños que allí vivían. Esta conexión entre su obra musical y su compromiso con la comunidad fue uno de los factores que impulsó al Concejo Deliberante a otorgarle este reconocimiento póstumo.

Si Me Estás Buscando

Provided to YouTube by Universal Music Group Si Me Estás Buscando · Almafuerte A Fondo Blanco ℗ 1999 Universal Music Argentina S.A. Released on: 1999-12-25 Studio Personnel, Recording Engineer, Mix Engineer: Alvaro Villagra Producer: Ricardo Mollo Studio Personnel, Mastering Engineer: David Santos Associated Performer, Drums: Claudio Martínez Associated Performer, Bass Guitar, Vocals: Ricardo Iorio Associated Performer, Guitar: Claudio Marciello Author: Ricardo Iorio Composer: Claudio Marciello Auto-generated by YouTube.

El impacto cultural de Ricardo Iorio fue destacado durante la sesión del Concejo, donde sus amigos, seguidores y familiares estuvieron presentes para celebrar la aprobación de la ordenanza. El tributo fue recibido con ovaciones y cánticos.

Además de su obra musical, el documento subraya la relación de Iorio con el municipio de Moreno, donde vivió por temporadas y colaboró con músicos locales, reforzando su rol como figura clave en la comunidad. A lo largo de su carrera, el artista del rock pesado canalizó las experiencias y desafíos de la clase trabajadora, retratando con sinceridad las vivencias cotidianas de aquellos que viven en las periferias urbanas.

Search

Unite a nuestro grupo de Telegram, donde te compartimos las noticias más importantes.

VOLVIÓ EL ACOSADOR DEGENERADO: “avisen por mail”, Pedro Brieger sobrevive con un precario newsletter y vendiendo charlas virtuales sobre Irán

El ocaso del gurú del CBU

Para los más jóvenes, Pedro Brieger es apenas un eco de la vieja televisión. Durante décadas fue el oráculo internacional de C5N y Radio Nacional, dictando cátedra con una suficiencia que hoy resulta escalofriante. Mientras explicaba conflictos globales con parsimonia, puertas adentro ejecutaba un patrón de conducta patológico: un acoso sexual sistemático que gozó de impunidad durante treinta años.

El castillo de naipes cayó en julio de 2024, cuando un informe de Periodistas Argentinas documentó 19 testimonios que expusieron su cultura del acoso: exhibicionismo, masturbación frente a colegas y abuso de poder para intimidar a jóvenes profesionales. Aquel analista estrella que codeaba con presidentes desapareció de un plumazo, eyectado de cada estudio de radio y televisión hasta convertirse en un paria mediático.

Su realidad actual es una oficina virtual que parece una parodia. Lejos de las grandes producciones, hoy mendiga suscripciones de $5.000 con una precariedad administrativa total: para leer su newsletter semanal, cada mes sus últimos fieles deben transferir al alias “CUENTO.CALDO.CARDO” (así de cacofónico y gracioso como suena) y, en un acto de rigor administrativo propio de un principiante, enviarle un comprobante a una casilla de Gmail para avisarle que pagaron. Todos los meses, cada persona. Brieger mutó de intelectual mediático a cadete de su propio olvido.

Brieger explicando cómo recibir su newsletter: transferencia y aviso por e-mail.

La oficina de Facebook y el refugio ideológico

Su rutina en Facebook es el retrato de la irrelevancia. El analista que consultaba mandatarios hoy dedica sus tardes a scrollear redes para copiar y pegar fragmentos de portales marginales o gacetillas de la embajada china que sube con comentarios genéricos, como “recomiendo leer esto” o “muy interesante nota”. Ya casi no produce análisis; es un repetidor serial de links que busca, desesperadamente, que el algoritmo no lo termine de enterrar en el olvido.

Ante el repudio, Brieger construyó una trinchera ideológica donde su pasado de acosador no existe. Se refugia en la defensa irrestricta de Irán, Cuba, China y Venezuela, citando a autores progresistas y validándose en medios militantes para blindarse éticamente. Le habla a un núcleo duro que prefiere consumir retórica “anti-imperialista” antes que recordar las 19 denuncias que lo eyectaron del sistema profesional.

Brieger en las épocas que era bien recibido en C5N.

El miedo al escrache y el cupo de la vergüenza

La degradación llega a su punto máximo con sus charlas virtuales sobre Medio Oriente. Por la módica suma de $30.000, el otrora conferencista internacional ofrece encuentros por Zoom bajo una condición humillante: requiere un “cupo mínimo de 10 personas para arrancar. No es sólo que le falte presupuesto para un salón, sino también el terror al escrache ante un encuentro físico. La pantalla de la computadora es el único escudo que le queda para evitar que alguien lo increpe cara a cara por su pasado.

Para intentar justificar el precio de su nostalgia, Brieger apela a anécdotas de un prestigio vencido: cita encuentros con Christine Lagarde en París o sus viajes a Irak en los años ‘90. Es una paradoja tragicómica: mientras denuncia el “culto a la personalidad” de líderes mundiales, intenta desesperadamente sostener su propio micro-culto personal para que diez desconocidos, dispersos por el mundo, le aseguren una recaudación mensual que no llegaría a cubrir un alquiler digno.

Brieger explica que necesita al menos 10 personas para dar la charla y comenta el temario.

La foto del olvido

La imagen actual de Pedro Brieger es la de un hombre que habita en las grietas de internet, facturando centavos y rezando para que diez desconocidos le transfieran a un alias antes de que la memoria colectiva vuelva a golpearle la puerta. Ya no hay estudios con luces de neón ni viajes diplomáticos; sólo le queda copiar y pegar cada día en una red social en desuso y esperar ansiosamente que le suenen las notificaciones de su cuenta bancaria (o de su casilla de Gmail).

Es el destino final de quien creyó que su prestigio lo hacía intocable: un retiro forzado donde la única primicia que tiene para ofrecer es el cronograma de sus propias necesidades económicas. Brieger ya no explica el mundo, ahora el mundo lo explica a él como el ejemplo perfecto de que la impunidad tiene fecha de vencimiento, y que el olvido puede ser mucho más ruidoso que cualquier repudio.



*Autor: Augusto Grinner

HUMOR por Argüelles​

LO MÁS IMPORTANTE

TWEET DEL DÍA

Tevero liberavisse
comprehensam nec.

Copyright 2023 © Data 24 - Todos los derechos reservados
Data 24.com.ar © Copyright 2025

Subscribe Now