Luis Moreno Ocampo destrozó a un periodista K: “El comunismo apoyó a la Dictadura”

El exfiscal encargado del juicio a la junta Militar acusó al Partido Comunista Argentino de haber sido “cómplice” de la última dictadura militar.
rafaela-biazi-470405-unsplash.jpg
10 Years Experiences

Lorem ipsum dolor sit amet, consectetur adipiscing elit. Ut elit tellus, luctus nec ullamcorper mattis, pulvinar dapibus leo.

Esta vez fue turno de Moreno Ocampo en sacar a la luz un fragmento de la historia que muchos argentinos no conocían. Durante un cruce importante que tuvo con el periodista Pablo Caruso en el programa Desiguales del dichoso canal del Estado, el letrado no dudó en criticar al Partido Comunista por haber apoyado a la última dictadura cívico militar.

Ya es algo común ver cómo la historia contemporánea de la República Argentina es contada desde cierto punto de vista y no cómo en realidad lo fue. Esto se reflejó nuevamente a la hora de ver cómo el que en su momento fue fiscal de la causa tuvo una discusión muy importante con el panelista K.

Luis Moreno Ocampo y su rol fundamental en la transición democrática argentina

El Partido Comunista apoyaba a Videla. Ellos creían que Videla era el más moderado de todos”, soltaba Moreno Ocampo. “Apoyó la dictadura militar y la represión. Del Partido Comunista justamente no secuestraban a nadie”, agregó.

A su vez, Pablo Caruso en un intento de querer contradecir los argumentos del letrado y justificar lo sucedido, manifestó: “Es que no puede quedar la idea de que el partido comunista fue cómplice de la última dictadura”. Aunque más tarde, el abogado terminaría por retrucarle: “Lo fue. Fue cómplice. Ya desde que el PC en 1983 proponía una alianza cívico-militar contra Alfonsín”.

Luis Moreno Ocampo on Twitter: “El Partido Comunista apoyaba a Videla, y miembros del Partido Comunista fueron víctimas de la dictadura https://t.co/rsspr3LJVy / Twitter”

El Partido Comunista apoyaba a Videla, y miembros del Partido Comunista fueron víctimas de la dictadura https://t.co/rsspr3LJVy

Una vez culminada la entrevista, Luis Moreno Ocampo, al ver que sus declaraciones fueron más que virales en las redes sociales, no dudó en citar vía Twitter el video y sostuvo: “El Partido Comunista apoyaba a Videla, y miembros del Partido Comunista fueron víctimas de la dictadura”.

Search

Unite a nuestro grupo de Telegram, donde te compartimos las noticias más importantes.

VOLVIÓ EL ACOSADOR DEGENERADO: “avisen por mail”, Pedro Brieger sobrevive con un precario newsletter y vendiendo charlas virtuales sobre Irán

El ocaso del gurú del CBU

Para los más jóvenes, Pedro Brieger es apenas un eco de la vieja televisión. Durante décadas fue el oráculo internacional de C5N y Radio Nacional, dictando cátedra con una suficiencia que hoy resulta escalofriante. Mientras explicaba conflictos globales con parsimonia, puertas adentro ejecutaba un patrón de conducta patológico: un acoso sexual sistemático que gozó de impunidad durante treinta años.

El castillo de naipes cayó en julio de 2024, cuando un informe de Periodistas Argentinas documentó 19 testimonios que expusieron su cultura del acoso: exhibicionismo, masturbación frente a colegas y abuso de poder para intimidar a jóvenes profesionales. Aquel analista estrella que codeaba con presidentes desapareció de un plumazo, eyectado de cada estudio de radio y televisión hasta convertirse en un paria mediático.

Su realidad actual es una oficina virtual que parece una parodia. Lejos de las grandes producciones, hoy mendiga suscripciones de $5.000 con una precariedad administrativa total: para leer su newsletter semanal, cada mes sus últimos fieles deben transferir al alias “CUENTO.CALDO.CARDO” (así de cacofónico y gracioso como suena) y, en un acto de rigor administrativo propio de un principiante, enviarle un comprobante a una casilla de Gmail para avisarle que pagaron. Todos los meses, cada persona. Brieger mutó de intelectual mediático a cadete de su propio olvido.

Brieger explicando cómo recibir su newsletter: transferencia y aviso por e-mail.

La oficina de Facebook y el refugio ideológico

Su rutina en Facebook es el retrato de la irrelevancia. El analista que consultaba mandatarios hoy dedica sus tardes a scrollear redes para copiar y pegar fragmentos de portales marginales o gacetillas de la embajada china que sube con comentarios genéricos, como “recomiendo leer esto” o “muy interesante nota”. Ya casi no produce análisis; es un repetidor serial de links que busca, desesperadamente, que el algoritmo no lo termine de enterrar en el olvido.

Ante el repudio, Brieger construyó una trinchera ideológica donde su pasado de acosador no existe. Se refugia en la defensa irrestricta de Irán, Cuba, China y Venezuela, citando a autores progresistas y validándose en medios militantes para blindarse éticamente. Le habla a un núcleo duro que prefiere consumir retórica “anti-imperialista” antes que recordar las 19 denuncias que lo eyectaron del sistema profesional.

Brieger en las épocas que era bien recibido en C5N.

El miedo al escrache y el cupo de la vergüenza

La degradación llega a su punto máximo con sus charlas virtuales sobre Medio Oriente. Por la módica suma de $30.000, el otrora conferencista internacional ofrece encuentros por Zoom bajo una condición humillante: requiere un “cupo mínimo de 10 personas para arrancar. No es sólo que le falte presupuesto para un salón, sino también el terror al escrache ante un encuentro físico. La pantalla de la computadora es el único escudo que le queda para evitar que alguien lo increpe cara a cara por su pasado.

Para intentar justificar el precio de su nostalgia, Brieger apela a anécdotas de un prestigio vencido: cita encuentros con Christine Lagarde en París o sus viajes a Irak en los años ‘90. Es una paradoja tragicómica: mientras denuncia el “culto a la personalidad” de líderes mundiales, intenta desesperadamente sostener su propio micro-culto personal para que diez desconocidos, dispersos por el mundo, le aseguren una recaudación mensual que no llegaría a cubrir un alquiler digno.

Brieger explica que necesita al menos 10 personas para dar la charla y comenta el temario.

La foto del olvido

La imagen actual de Pedro Brieger es la de un hombre que habita en las grietas de internet, facturando centavos y rezando para que diez desconocidos le transfieran a un alias antes de que la memoria colectiva vuelva a golpearle la puerta. Ya no hay estudios con luces de neón ni viajes diplomáticos; sólo le queda copiar y pegar cada día en una red social en desuso y esperar ansiosamente que le suenen las notificaciones de su cuenta bancaria (o de su casilla de Gmail).

Es el destino final de quien creyó que su prestigio lo hacía intocable: un retiro forzado donde la única primicia que tiene para ofrecer es el cronograma de sus propias necesidades económicas. Brieger ya no explica el mundo, ahora el mundo lo explica a él como el ejemplo perfecto de que la impunidad tiene fecha de vencimiento, y que el olvido puede ser mucho más ruidoso que cualquier repudio.



*Autor: Augusto Grinner

HUMOR por Argüelles​

LO MÁS IMPORTANTE

TWEET DEL DÍA

Tevero liberavisse
comprehensam nec.

Copyright 2023 © Data 24 - Todos los derechos reservados
Data 24.com.ar © Copyright 2025

Subscribe Now