Expectativas por el mega show de Cordera en el Ópera: La reinvención de un artista todo terreno

Tras seis años de su exilio de la escena musical, el artista argentino vuelve con un cierre del 2022 con amigos y grandes éxitos. “Al haberme suicidado como lo hice, me liberé”, aseguró Cordera.
rafaela-biazi-470405-unsplash.jpg
10 Years Experiences

Lorem ipsum dolor sit amet, consectetur adipiscing elit. Ut elit tellus, luctus nec ullamcorper mattis, pulvinar dapibus leo.

Expectativas por el show de Cordera en el Ópera | La reinvención de un artista todo terreno

Después de más de seis años de una serie de polémicos dichos sobre la violación de mujeres que lo llevaron a desaparecer de la escena pública, el músico Gustavo Cordera vuelve al ruedo y cierra el año este jueves 15 en el Teatro Ópera con una fiesta llena de rock y amigos.

CONSEGUÍ TUS ENTRADAS HACIENDO ‘CLICK’ EN LA IMAGEN

“Al haberme suicidado como lo hice, me liberé”, dijo al respecto de sus escandalosos dichos durante una entrevista con Télam. “En aquel momento cuando dije aquello no ejercí la libertad de mi ser, al contrario, fui reactivo y no fui yo y estuvo bien ser condenado por eso”, aseguró

Con su nuevo álbum “Libres”, lejos de apuntar a la calma y a la corrección, sigue dando pelea e invitando al cuestionamiento con las canciones que lo componen y reflexiona que “la gente de alguna manera le da la voz a quien se la tiene que dar y se la quita a quien se la tiene que quitar, así que siento que estamos a mano”.

“La gente de alguna manera le da la voz a quien se la tiene que dar y se la quita a quien se la tiene que quitar, así que siento que estamos a mano”- Cordera.

Desde esa perspectiva, el ex líder de La Bersuit sostuvo: “Yo creo que eso me sirvió a mí para liberarme, porque ya no tenía nada para aportarle al público y lo único que me quedó es mi adentro, mi creatividad y mi resiliencia para este volver a intentarlo desde otro lugar”.

“Por eso no le puedo echar la culpa a la gente que me canceló, de ninguna manera, al contrario, este es mi agradecimiento porque de alguna manera eso a mí me sirvió para encarrilar y darle un sentido a mi vida”, señaló.

El artista aseguró que su cancelación lo ayudó a encarrilar y darle sentido a su vida.

Capaz de analizar aquel derrape casi fatal, manifestó: “Utilicé mal las palabras y expresé unas ideas de manera inadecuada y fui merecedor de lo que me pasó, aunque después la brutalidad de la condena pertenece a otro análisis que no es pertinente para este momento”.

En su vuelta a la escena musical este jueves desde las 21 hs. en Av. Corrientes 860, hará un repaso de sus grandes éxitos y presentará canciones de su nuevo disco tripartito “Libres”, conformado por los dos sets ya publicados, “Mente” y “Cuerpo”, y por “Espíritu”, que arribará en 2023.

Este recital, llamado “Cordera y amigos”, contará con la participación de algunos colegas de los cuales el intérprete prefirió guardar la sorpresa y no develar nombres. Asimismo, el cantante invita a formar parte de la historia de la banda, ya que el concierto será registrado para su futura publicación de un álbum en vivo.

Search

Unite a nuestro grupo de Telegram, donde te compartimos las noticias más importantes.

Samuel “Chiche ”Gelblung: El detector de mentiras

*Por Facundo Pedrini – Director de noticias de Crónica TV


Hombre primicia. Hombre tapa. Hombre record. Hombre intuición. Portador de la licencia del olfato. Aguijón definitivo de la realidad de los últimos 50 años. Fue popular. Fue masivo. Fue meme. Usó el detector de mentiras contra la eternidad y se quedó con la última pregunta.

Fue Crónica antes que Crónica: Un posgrado en periodismo social que termina en él, pero no con él. Porque las misiones trascienden a los mitos.

Lo internaron 20 veces. Lo dieron por muerto 21. Creó presidentes. Tiró presidentes. Le hizo una autopsia en vivo a un extraterrestre y cinco entrevistas a Milei. Y a los dos los dejó en silencio. A Cristina le preguntó si tenía novio cuando todavía se vestía de negro. Porque sí. Porque podía.

Dueño de todas las culpas de ese viejo periodismo que todavía duda como un niño: fue el que mejor decodificó la distancia entre las viudas y el milagro. Preguntó, cuestionó, desnudó. Algo que no hace la IA ni la precarización.

Su cabeza duró más que su cuerpo. Como los relojes pulsera de los soldados que siguen viviendo en la muñeca de los fusilados.

“Me quiero morir en cámara” me dijo la primera vez que lo internaron.

Existe algo entre los finales y la muerte y son las preguntas. Chiche tenía de todo. Visitaba más especialistas que los que una cartilla de obra social podía imprimir. Tuvo más internaciones que programas en el año. Por una infección urinaria, por un paro cardíaco, por un infarto de pie, por una trombosis descontrolada que le tapaba un par de arterias, por fiebre alta, por precaución , por las dudas y por qué los mejores a veces se apagan en cuotas.

Cuando lo recibieron la última vez no podía hablar ni pisar.

“Me voy a escapar por la ventana, necesito volver”, me dijo la última vez que lo guardaron. La cama nunca es una opción para los cazadores: Chiche respiraba solo cuando perseguía a la Argentina.

Chiche se cayó varias veces y jamás se derrumbó. Lo que más le importaba estaba afuera de sí mismo. Y como el peligro saca lo peor del mundo pero lo mejor de los periodistas, llenó la angustia de la espera con novedades populares: del retiro de Messi al cierre de los locales de calle Avellaneda.

— Gelblung en una foto histórica de su carreta, en Vallegrande, Bolivia, durante la cobertura periodística en busca del cadáver del Che Guevara. Archivo Clarín

Los últimos 45 días el cuerpo de Chiche fue un bingo llena de médicos que jugaban varios cartones a la vez, como las viudas terminales que esperan que el bolillero frene el tiempo.

Le hicieron firmar un papel de consentimiento informado para que la muerte sea culpa suya y le dieron el alta. Volvió en silla de ruedas para contar un mundial, gritó sin voz y con el puño al aire los goles contra Inglaterra y pidió viajar a la final. Chiche quería firmar una declaración de responsabilidad y subirse a un avión para contar al lado.

Chiche solo caminaba a través de sus planes, fantaseaba con muletas que el tiempo le alejaba, pero tenía todo pensado y dos valijas hechas: un pijama de verano, un par de tiradores, un coctel de pastillas para la presión y una cuarta estrella explotándole en el corazón.

La distancia entre él y la muerte siempre se midió en ideas y el riesgo existió para que él lo persiguiera. Chiche no fue solo un elogio del peligro, también fue una provocación generacional. La revancha de los viejos de la guerra del cerdo: cubrió todo mejor que los jóvenes y vivió en la sombra de lo sagrado. “No hay que tirar ni al pobre, ni al inmigrante, ni al refugiado ni a los viejos”, decía Francisco. Descartar es perder el alma y perderse una nota.

— “Chiche” y Pedrini

Chiche fue algo que la sociedad va a seguir pidiendo: la seguridad que dan los viejos. Recordar un desde dónde para que no nos explote la bomba en la memoria. Chiche fue una certeza y la previsibilidad que la Argentina perdió. 

Lo que Chiche decidió contar será para siempre el lugar desde donde eligió pelear y un toque de queda a la lógica de los medios: demuestra que periodista no solo se nace, también se muere.

HUMOR por Argüelles​

LO MÁS IMPORTANTE

TWEET DEL DÍA

Tevero liberavisse
comprehensam nec.

Copyright 2023 © Data 24 - Todos los derechos reservados
Data 24.com.ar © Copyright 2025

Subscribe Now