Massa apuesta a la campaña del miedo: “Si gana la oposición, el boleto de tren pasa a costar $1100”

El "súperministro" de Economía apuntó contra la quita de subsidios y la privatización de los ferrocarriles para intentar retener al electorado.
rafaela-biazi-470405-unsplash.jpg
10 Years Experiences

Lorem ipsum dolor sit amet, consectetur adipiscing elit. Ut elit tellus, luctus nec ullamcorper mattis, pulvinar dapibus leo.

El candidato de Unión por la Patria, Sergio Massa, volvió a agitar la campaña del miedo de cara a las elecciones generales de octubre y sostuvo que el boleto de tren pasaría a costar 1100 pesos en caso de que la oposición “gane las elecciones”.

“Si hay cambio de Gobierno el boleto de tren pasa a valer 1100 pesos y el mínimo de colectivo 700 pesos. No solo piensan en privatizar ferrocarriles, también en eliminar la ayuda del Estado en los boletos. Hagan la cuenta, piensen en la vida de cada estudiante, jubilado, laburante, lo que pasa a significar pagar eso por un boleto”, sostuvo el ministro de Economía

Luego lanzó dardos contra la oposición, aunque sin mencionarlos. “Unos plantean dolarización, la bandera de Estados Unidos en el Banco Central. Otros una dolarización cobarde, plantean convivir porque no se animan a hacerlo. Nosotros sabemos que es con una moneda fuerte y no depender de nadie. no queremos seguir siendo mendigos del mundo”

Fue durante un acto en San Vicente, donde se inauguró un paso bajo nivel del ferrocarril Roca. “Sabemos que muchos de los vecinos del Conurbano y del país sienten la frustración, pero no se resuelve volviendo atrás. Ahí está la violencia y perder poder adquisitivo”, dijo.

El “superministro” de Economía, Sergio Massa.

Junto a Massa se encontraba el gobernador provincial, Axel Kicillof, quien agitó contra el Fondo Monetario Internacional y acusó al organismo de creerse “con derecho para dirigir la obra de nuestro país”. “Con el crédito que tomó (Mauricio) Macri, con toda esa deuda que hoy nsaos oprime, se podrían haber hecho 9 mil viaductos”, sostuvo.

Kicillof también agitó la referencia al aumentazo del boleto en el transporte público. “Los bonaerenses saben que no se pueden pagar, y los empresarios que tendrían que pasar esos costos a los salarios. Van a traer calamidades en la provincia, nos va dejar sin viaductos, hacer mas caros los pasajes y solo sirve para apagar las deudas que ellos tomaron”, agregó el candidato a gobernador bonaerense.

Search

Unite a nuestro grupo de Telegram, donde te compartimos las noticias más importantes.

Las ventas de los comercios de barrio volvieron a caer en agosto y ya acumulan un rojo del 2,4% en el año

Las ventas de los comercios minoristas pyme cerraron agosto con una caída del 0,2% frente al mismo mes de 2025. El número parece inofensivo pero descansa sobre una base ya deprimida: el índice quedó en 82,7 puntos, más de diecisiete por debajo de los 100 que marcó diciembre de 2022, mes que citada entidad toma como referencia.

La comparación contra julio es más dura. En la medición desestacionalizada, que descuenta el peso propio de cada mes del calendario, la actividad retrocedió 2,7%. Con ese arrastre, el acumulado del año trepó a -2,4% y agosto se convirtió en la segunda baja interanual consecutiva. 

De los ocho meses y contando solo junio dio positivo, con un magro 0,9% que quedó sepultado en julio por un derrumbe del 3,8%.

Cuatro rubros en verde y un índice en rojo

Cuatro de los siete sectores relevados terminaron agosto por encima del año pasado, y aun así el promedio general cayó. La explicación está en qué rubros crecieron y por qué.

El salto lo dio Perfumería, con un alza interanual del 12,8%. Los comerciantes atribuyen el movimiento al Día del Niño, que ubican entre las tres o cuatro jornadas de mayor facturación del año para el sector, y a la irrupción formal de dos categorías que traccionaron con fuerza durante el mes: la perfumería árabe y las líneas de cuidado facial coreanas. Textil e indumentaria avanzó 6,4%, empujado por ropa infantil y deportiva, mientras la vestimenta formal siguió planchada. Calzado y marroquinería subió 1,2% con zapatillas urbanas, calzado escolar y carteras económicas; los zapatos de vestir y las líneas de cuero para adultos quedaron paralizados, limitados a la reposición por desgaste. Ferretería, materiales eléctricos y de la construcción arañó un 0,3% a fuerza de reparaciones domésticas menores y tickets de bajo valor unitario, con la obra nueva y las remodelaciones integrales postergadas.

Del otro lado del tablero está el rubro que más pesa en la góndola cotidiana. Alimentos y bebidas cayó 2,5% interanual y 3,6% contra julio, condicionado por la absorción del ingreso familiar en tarifas de servicios y por un endeudamiento de los hogares que no cede. El reinicio del ciclo lectivo y el Día del Niño empujaron panificados y repostería durante unos días, pero el volumen físico total se mantuvo pegado a la reposición de primera necesidad. Factores climáticos recortaron la disponibilidad de verduras de hoja y papa, con alzas que retrajeron el consumo de frescos, y la brecha de precios frente a las grandes superficies se llevó las compras de mayor escala fuera del barrio. Los almacenes respondieron con ofertas combinadas y fraccionamiento de productos básicos para mover inventario.

El peor desempeño del mes fue para Bazar, decoración, textiles de hogar y muebles, con una baja del 4,8% interanual que estira el acumulado anual a -9,7%. El gasto decorativo quedó postergado y la demanda se limitó a la reposición indispensable de vajilla y material de cocina, después de comparaciones de precios exhaustivas. Farmacia, en tanto, retrocedió 0,5% interanual y 4,5% contra julio, la caída mensual más pronunciada de la medición: la dispensa se concentró en tratamientos crónicos, la dermocosmética profundizó su contracción y los pacientes se volcaron de manera sistemática a genéricos, al fraccionamiento de tratamientos y a llevar únicamente lo que tiene cobertura total de obra social o PAMI.

El humor del mostrador: complicado

El balance cualitativo agrega la temperatura que los porcentajes esconden. El 46,5% de los dueños consultados dijo que su negocio está peor que hace un año, dos puntos por encima del 44,5% de julio. Otro 47,4% respondió que se mantuvo igual y apenas el 6,1% reportó una mejora en su desempeño operativo.

Hacia adelante, el 43,9% espera que su situación económica siga sin cambios y el 42,8% proyecta un escenario mejor dentro de doce meses, prácticamente lo mismo que en julio. El 13,3% restante anticipa un deterioro.

La pregunta que más define el momento es la de las decisiones de fondos: el 57,9% considera que no es momento de invertir en su firma, el 28,6% no fijó postura y solo el 13,5% respondió que sí.

Jubilaciones VIP: la contradicción del discurso anticasta que choca con las cajas del poder

El ajuste fiscal sobre los ingresos de la población contrasta con la vigencia ininterrumpida de un esquema de excepción diseñado por y para la clase política. Las asignaciones vitalicias no constituyen un beneficio previsional ordinario, sino un régimen regulado por la Ley 24.018 que no exige años de aportes ni una edad mínima para su cobro. Concebidas formalmente como un reconocimiento al mérito y al honor, estas liquidaciones garantizan haberes equivalentes a las remuneraciones de la cúpula del Poder Judicial de la Nación.

La distancia entre estos ingresos y la realidad del ciudadano común expone una brecha insalvable. Un solo haber mensual de la nómina de exmandatarios equivale a varias decenas de jubilaciones mínimas del sistema general y supera por multiplicadores de dos dígitos al Salario Mínimo, Vital y Móvil de un trabajador formal. Se trata de un nivel de ingresos blindado ante la inflación que se financia de manera directa con los recursos del Tesoro Nacional.

A esta asimetría se suma la paradoja que atraviesa a la propia administración pública en funciones. Mientras los salarios del presidente Javier Milei y de la vicepresidenta Victoria Villarruel se encuentran congelados en torno a los 4 y 5 millones de pesos brutos por decisión política, los exmandatarios percibientes de este régimen duplican, triplican y hasta quintuplican esos montos sin ejercer función alguna.

La nómina de la abundancia

El Estado nacional liquida un total bruto de $219.926.637 mensuales para sostener 12 asignaciones vitalicias vigentes. La cifra equivale a más de 387 jubilaciones mínimas abonadas en un solo mes a este reducido grupo de 12 personas.

Expresidentes

· Alberto Fernández: $26.092.447 (46 jubilaciones mínimas).

· Mauricio Macri: $25.043.153 (44 jubilaciones mínimas).

· Adolfo Rodríguez Saá: $23.999.253 (42 jubilaciones mínimas).

· María Estela Martínez de Perón: $12.936.493 (23 jubilaciones mínimas).

Exvicepresidentes

· Marta Gabriela Michetti: $18.192.138 (32 jubilaciones mínimas).

· Julio César Cleto Cobos: $17.999.446 (32 jubilaciones mínimas).

· Daniel Osvaldo Scioli: $12.486.621 (22 jubilaciones mínimas).

Familiares

· Zulema Yoma (viuda de Carlos Menem): $20.618.733 (36 jubilaciones mínimas)

· Inés Pertiné (viuda de Fernando de la Rúa): $17.561.990 (31 jubilaciones mínimas).

· Bety Nelly Andrés (viuda de Roberto Levingston): $16.214.248 (29 jubilaciones mínimas).

· Cristina Fernández (pensión percibida por Néstor Kirchner): $16.090.877 (28 jubilaciones mínimas).

· Amalia Carmen Guido (hija de José María Guido): $12.691.238 (22 jubilaciones mínimas).

Daniel Scioli como vicepresidente de Néstor Kirchner.

Expedientes bajo la lupa

Detrás de la nómina millonaria se esconden particularidades operativas y giros judiciales que pintan la discrecionalidad del sistema. En el caso de Alberto Fernández, ANSES le retiene mensualmente el 30% de su haber bruto por una orden judicial destinada al pago de la cuota alimentaria de su hijo menor, Francisco. Por su parte, Mauricio Macri sostiene públicamente la donación parcial de su asignación a la fundación Margarita Barrientos, mientras que Adolfo Rodríguez Saá cobra varios millones de pesos al mes por un mandato interino de apenas siete días en diciembre de 2001, a diferencia de sus sucesores Ramón Puerta y Eduardo Camaño, quienes renunciaron formalmente a tramitar el beneficio.

El apartado de los exvicepresidentes expone irregularidades institucionales y amparos de largo alcance. Daniel Scioli percibe su jubilación como exvicepresidente mientras ejerce simultáneamente como secretario de Turismo, Ambiente y Deportes de la Nación, una acumulación permitida únicamente por desempeñarse en el cargo actual de forma ad honorem, por el que cobraría mucho menos si no hubiera renunciado a ese sueldo. A su vez, María Estela Martínez de Perón (95 años) radica en Madrid desde hace décadas y continúa percibiendo su asignación desde el exterior sin condicionamiento alguno.

“Isabelita” junto a Carlos Menem.

El listado consolida también anacronismos históricos y concesiones extraordinarias. Bety Nelly Andrés, viuda de Roberto Marcelo Levingston, cobra su pensión por un presidente de facto designado por la junta militar de la dictadura de 1970. El caso más insólito lo protagoniza Amalia Carmen Guido, hija de José María Guido —quien no fue electo por voto popular, que cobra su haber tras una transferencia excepcional del beneficio efectuada en la década de 1990 que extendió la pensión a una hija mayor de edad por fuera de las reglas del régimen general.

El panorama previsional se completa con la reciente actualización del frente judicial. Tras las resoluciones de la ANSES dictadas en noviembre de 2024 que revocaron los beneficios de Cristina Kirchner y Amado Boudou por “indignidad sobreviniente” tras sus condenas penales, la justicia previsional otorgó una medida cautelar a favor de la expresidenta. Con ese fallo se ordenó la restitución inmediata de la pensión derivativa por Néstor Kirchner, manteniendo a Boudou como el único exmandatario con la asignación completamente dada de baja.

Amado Boudou como vicepresidente de Cristina Fernández de Kirchner.

El pacto con el menemismo

La embestida contra estas asignaciones constituye una de las banderas centrales del discurso oficialista. La Libertad Avanza promueve la eliminación de las jubilaciones de privilegio como un eje de su política de ajuste a la “casta”, respaldándose en informes técnicos como el de la Oficina de Presupuesto del Congreso. Sin embargo, la cruzada moral del Gobierno encuentra un límite difuso al chocar con sus propias alianzas y simpatías políticas.

El origen de este régimen excepcional se remonta a la Ley 24.018, sancionada en 1991 bajo la presidencia de Carlos Saúl Menem. El proyecto original en el Senado llevó la firma de un entendimiento bipartidista entre el menemismo —con Juan Carlos Romero, Oraldo Norvel Britos y Felipe Ernesto Ludueña— y el radicalismo —a través de Adolfo Gass, Luis Agustín Brasesco y Eduardo Pósleman—. La norma llevó además la firma de Eduardo Menem —hermano de Carlos Saúl— como presidente del Senado en ejercicio del Poder Legislativo, el mismo dirimiente político que promovió y blindó la norma de privilegio que hoy, tres décadas después, aparentemente cuestiona su propio hijo, Martín Menem, desde la presidencia de la Cámara de Diputados.

Javier Milei, “Lule” Menem y Eduardo Menem —firmante de la promulgación de las jubilaciones de privilegio—.

Es la misma normativa que hoy sostiene la caja millonaria de Zulema Yoma, viuda de Carlos Menem. La vigencia de este privilegio contrasta con la prédica anticasta del Ejecutivo, que al mismo tiempo reivindica la figura del expresidente riojano y cobija a su entorno directo en los puestos de mayor jerarquía del Estado, con Martín Menem al frente de la Cámara de Diputados y Eduardo “Lule” Menem instalado en la cúpula del Poder Ejecutivo.

Esta convivencia política expone una marcada selectividad en la aplicación de los criterios éticos del Estado. Dependiente del poder Ejecutivo, ANSES actuó con celeridad para disponer la quita de beneficios a Cristina Kirchner y Amado Boudou invocando la “indignidad sobreviniente” tras sus condenas penales, pero no aplicó la misma vara con el beneficio derivado de Carlos Menem, quien falleció con condenas firmes ratificadas por la Justicia por delitos contra la administración pública, como el tráfico ilegal de armas a Ecuador y Croacia. La cercanía y la afinidad personal de la conducción oficial con la familia Menem dejó intacto el haber que mensualmente se liquida a su viuda.

Martín Menem —presidente de la Cámara de Diputados— junto a Carlos Menem —quien falleció condenado—.

El blindaje en el Congreso

Pese al impacto mediático del discurso oficial y los intentos legislativos por dar de baja estas asignaciones, la eliminación del régimen se encuentra trabada en el laberinto parlamentario. En junio de 2024, durante la discusión de la Ley Bases en el Congreso, la Cámara de Diputados votó por mantener las jubilaciones de privilegio tras una ajustada definición donde sectores de la oposición colaboraron para sostener el esquema.

Ante ese revés, los diputados nacionales del MID, Oscar Zago y Eduardo Falcone, redactaron un proyecto específico para desmantelar este entramado. La iniciativa propone derogar no sólo la Ley 24.018 de expresidentes y exvices, sino también la 21.540 de dignatarios eclesiásticos, la 22.430 de legisladores mandato cumplido y la 22.731 del servicio exterior (embajadores, cónsules, etc.), sumando además un mecanismo para que el Ejecutivo invite formalmente a los exmandatarios a renunciar voluntariamente a sus cobranzas. Sin embargo, si bien tuvo un apoyo inicial del gobierno, el por entonces presidente de la Comisión de Previsión y Presupuesto, José Luis Espert, optó por cajonear el proyecto.

José Luis Espert cuando presidía la Comisión de Previsión y Presupuesto.

A la falta de consenso político se le suma una infranqueable valla jurídica: el principio de irretroactividad de las leyes. Diversos constitucionalistas y especialistas en derecho previsional coinciden en que, incluso si el Congreso lograra sancionar la derogación de la Ley 24.018 para los futuros mandatarios, la medida difícilmente pueda aplicarse a los 12 beneficiarios actuales. Al tratarse de derechos adquiridos bajo el amparo de una legislación vigente al momento de su otorgamiento, cualquier intento de quitar el haber por vía administrativa choca de frente con la jurisprudencia de la Corte Suprema de Justicia.

Esta combinación de cálculo político y cerrojo judicial garantiza que la erogación mensual superior a los $219 millones continúe saliendo de las arcas del Estado. De este modo, mientras la sociedad asimila la pauta de austeridad y las jubilaciones del régimen general se actualizan a ritmo goteado, el ecosistema de privilegio de la política argentina mantiene intacto su blindaje, exponiendo la distancia entre la narrativa electoral y la dura realidad de las cajas del poder.

*Por Augusto Grinner

Caputo enfrenta un crecimiento menor al esperado y se complica el regreso a los mercados

La economía atraviesa una contradicción que desconcierta a los analistas. Mientras las exportaciones baten récords históricos mes tras mes y el superávit comercial se acumula por más de 30 meses consecutivos, la actividad interna se estanca y el crecimiento del PBI se proyecta muy por debajo de lo que estimaban tanto el Gobierno como el Fondo Monetario Internacional (FMI).

A esto se suma un riesgo país que, pese a bajar —volvió a rozar los 500 puntos encareció el financiamiento del programa del ministro de Economía Luis Caputo, y un shock petrolero internacional que empuja las tasas globales a máximos de casi dos décadas.

“El riesgo país es lo más nocivo que puede haber para la inversión”, dijo Fabián Kon, CEO del Banco Galicia, advirtiendo que un riesgo país en estos niveles “está condicionando totalmente” el proceso de crecimiento.

El dato central es un recorte generalizado de las proyecciones de crecimiento. A comienzos de 2026, el FMI proyectaba una expansión del PBI del 4% y el Gobierno la estimaba en 5% en la Ley de Presupuesto. Hoy, el consenso de los especialistas privados ubica ese indicador en apenas el 2%, con los más optimistas apostando a un 2.5%.

El Relevamiento de Expectativas de Mercado (REM) del Banco Central, que compila las estimaciones de consultoras, centros de investigación y bancos, ilustra el deterioro con nitidez, reportándose a medida que avanzó el año. En diciembre de 2025, las estimaciones ubicaban la expansión del PBI en torno al 3.5%, mientras que a comienzos de enero de 2026 la previsión descendió al 3.2%.

La corrección continuó durante los meses siguientes. Hacia mediados de 2026, el Relevamiento de Expectativas de Mercado proyectaba un crecimiento del 2.7%, pero en la medición de agosto la estimación volvió a reducirse hasta el 2.1%.

Las cifras quedaron así considerablemente por debajo de las previsiones iniciales. El Fondo Monetario Internacional había proyectado originalmente una expansión del 4% para 2026, mientras que el Gobierno nacional había contemplado en el Presupuesto un crecimiento del 5%.

De esta manera, la expectativa de crecimiento pasó de un escenario inicial de entre 4% y 5% a una previsión cercana al 2% hacia agosto, lo que refleja una revisión significativa de las perspectivas económicas para 2026.

— Ministro de Economía de la Nación, Luis “Toto” Caputo

Consultoras específicas confirman la tendencia. Latin Securities Argentina bajó su rango de 3%–3.5% (en enero) a 2%–2.5%. Eco Go recortó de 2.7% a 2.0%, una caída de 0.7 puntos porcentuales. Analytica ubica su escenario base “levemente por debajo del 2%”.

“La debilidad de la actividad vista como un todo está ganando peso en la preocupación del mercado, más que nada por una razón electoral”, afirmó Elisabet Bacigalupo, responsable de Análisis Macroeconómico de la consultora Abeceb, que prevé un crecimiento del PBI de 2.6% para este año. “La gente tiene que gastar más en servicios, prepaga, salud, luz, gas, eso es consumo que sube, pero la gente siente que cada vez la plata le alcanza menos, no es consumo que le cause placer”, añadió.

El detonante inmediato de las revisiones fue el dato del INDEC de julio de 2026, que mostró caídas abruptas y simultáneas en dos sectores clave para el empleo y el PBI. Estos dos rubros concentran alrededor de una cuarta parte del empleo asalariado privado registrado, lo que amplifica el impacto social de su retroceso.

La actividad industrial y la construcción registraron caídas durante julio, aunque mostraron diferencias en el desempeño acumulado de los primeros siete meses de 2026.

La industria manufacturera retrocedió un 5% respecto de junio y cayó un 4.9% en comparación con julio de 2025. Entre enero y julio, la producción industrial acumuló una contracción del 2.6%.

“La clave de 2027 es que puede ganar cualquiera y puede pasar de todo en un escenario de tres tercios. Esto tiene correlación con el riesgo país y con el mercado cambiario”, sostuvo Carlos Pérez, director de la Fundación Capital y exgerente general del Banco Central, quien destaca que “si sigue el escenario base tendrías una evolución de la inflación y el tipo de cambio por debajo del 20% en 2027 y crecimiento del 2%”.

La construcción también mostró un resultado negativo en julio, con una baja mensual del 4.6% y una caída interanual del 4.5%. Sin embargo, a diferencia de la industria, el sector mantuvo un crecimiento acumulado del 1.7% durante los primeros siete meses del año.

La magnitud es significativa por varias razones. La caída mensual del 5% en la industria fue su mayor retroceso intermensual desde el derrumbe de la pandemia de COVID-19. Doce de las dieciséis divisiones industriales terminaron en baja interanual, con los golpes más duros en “Otros equipos e instrumentos” (-31.4%), “Maquinaria y equipo” (-26.7%) y “Prendas de vestir, cuero y calzado” (-15.9%). En la construcción, el consumo de insumos se desplomó, particularmente en asfalto (-23.1%), yeso (-21.2%), ladrillos huecos (-12.9%) y cemento portland (-8.1%).

Lo que más preocupó no fue solo el retroceso, sino la aceleración de la caída, siendo que la construcción venía de bajar 4.3% en junio y profundizó a 4.6% en julio, mientras la industria revirtió una suba interanual del 2.1% en junio para desplomarse. Este relevamiento “más profundo de lo anticipado” es lo que obligó a las consultoras a recortar sus números.

La economía a dos velocidades

La aparente paradoja —récord exportador con recesión interna— se explica por lo que los economistas llaman una economía a dos velocidades, con sectores que avanzan en sentidos opuesto, unos con fuerza mientras otros continúan atravesando dificultades.

Por un lado, las actividades vinculadas a los recursos naturales se consolidan como los principales motores del crecimiento. La energía, impulsada especialmente por la producción de petróleo y gas de Vaca Muerta, junto con la minería y la agroindustria, sostiene buena parte del dinamismo exportador. En junio, incluso, el petróleo crudo se convirtió en el principal producto de exportación del país, por encima de dos componentes históricamente relevantes del complejo sojero como la harina y el aceite.

En contraste, la industria manufacturera, la construcción y el comercio mantienen un desempeño débil. Estos continúan afectados por la retracción del consumo interno, el elevado costo del financiamiento y una mayor competencia de productos importados, configurando un escenario económico marcado por una creciente disparidad entre las actividades orientadas a la exportación y aquellas que dependen principalmente del mercado interno.

El problema estructural es que los sectores que crecen (energía y minería) son intensivos en capital pero generan relativamente poco empleo, mientras que los que caen (industria y construcción) son los grandes empleadores. Por eso, aunque las exportaciones vuelan, el crecimiento agregado del PBI se estanca. El sector externo es hoy el principal ancla del desempeño económico, pero no logra arrastrar al resto de la economía.

Los números de comercio exterior son genuinamente históricos y no forman parte de la “paradoja” como error, sino como realidad concreta. La balanza comercial encadenó 32 meses consecutivos de superávit hasta julio de 2026, con las exportaciones argentinas manteniendo un desempeño elevado durante buena parte de 2026, con registros mensuales que alcanzaron máximos históricos. En marzo, las ventas al exterior totalizaron USD$8.645 millones, mientras que en abril ascendieron a USD$8.914 millones. La tendencia se profundizó en mayo, cuando las exportaciones llegaron a USD$9.537 millones, el mayor nivel de la serie consignada.

Por otro lado, la morosidad empresarial se encuentra a la alza y ya golpea a las empresas. De acuerdo el Centro de Estudios de la UIA (CEU-UIA), la morosidad del crédito bancario en la industria se quintuplicó en 18 meses, pasando del 0.7% en diciembre de 2024 al 3.8% en junio de 2026.

El deterioro financiero afectaría a unas 4.300 empresas industriales, equivalentes a cerca del 12% de las firmas que mantienen deuda con el sistema bancario. El saldo irregular acumulado asciende a unos $968.000 millones, sobre un volumen total de crédito cercano a los $25 billones.

La situación se agravó en paralelo con el freno del financiamiento productivo. Después de registrar un crecimiento real del 106% entre fines de 2023 y julio de 2025, el crédito destinado a la producción prácticamente se paralizó y apenas avanzó un 0.2% en términos reales entre julio de 2025 y mayo de 2026.

A ese escenario se sumó el fuerte encarecimiento del costo financiero. Las tasas aplicadas a los adelantos en cuenta corriente llegaron a alcanzar picos de hasta el 190% nominal anual en octubre de 2025, elevando considerablemente la presión sobre las empresas que dependen del crédito bancario para sostener su capital de trabajo.

— La consultora EcoGo, identifica a los altos niveles de morosidad como uno de los factores del freno y recorte en las proyecciones de crecimiento

En junio, los envíos al exterior se ubicaron en USD$9.055 millones y, aunque retrocedieron respecto del mes anterior, permanecieron en niveles elevados. En julio, las exportaciones alcanzaron USD$8.854 millones, un récord para ese mes.

“El Gobierno, en un baño de realidad, dejó de hablar de esa meta y finalmente entendió que la desinflación es un proceso lento”, señaló el economista, fundador y presidente de la asesora Analytica, Ricardo Delgado, sobre la meta de que el índice mensual empiece con cero y subrayando que “para bajar la inflación hace falta paciencia estratégica” y que “este año no es de un gran logro anti inflacionario”.

El crecimiento también se reflejó en la comparación interanual. Las exportaciones aumentaron 30.1% en marzo, 33.6% en abril y 34.4% en mayo. Posteriormente, el ritmo de expansión se moderó, con una suba del 24.5% en junio y del 14.1% en julio.

El avance de las ventas externas permitió sostener un amplio superávit comercial durante todo el período. El saldo positivo fue de USD$2.523 millones en marzo y de USD$2.711 millones en abril, antes de alcanzar un máximo de USD$3.504 millones en mayo. En junio, el superávit se redujo a solo USD$2.194 millones y en julio volvió a disminuir hasta USD$2.115 millones.

Los 500 puntos que complican a Caputo

El riesgo país es el sobreprecio (o spread) que un país emergente debe pagar sobre los bonos del Tesoro de EE.UU. para financiarse en dólares, donde este mide diariamente el índice EMBI+ de JP Morgan. Cuanto más alto, más caro y difícil es para el Gobierno y las empresas conseguir crédito internacional.

Este martes, el indicador volvió a superar los 500 puntos durante la rueda para estacionarse en 496 puntos básicos. Aunque en lo que va de 2026 acumula una baja de 73 puntos —reflejo del equilibrio fiscal, la recuperación de reservas y mejoras en las calificaciones de deuda—, sigue lejos del umbral necesario para volver a los mercados. Un experto del BBVA fue explícito, explicando que “deberíamos verlo por debajo de los 300 puntos como para pensar en un retorno del Tesoro a los mercados internacionales de deuda”.

El nivel del riesgo país desbarata uno de los supuestos centrales del programa de Luis Caputo. El mercado calcula que al Gobierno le faltan unos USD$10.000 millones para cubrir los vencimientos de deuda hasta el final del mandato del presidente Javier Milei, y un riesgo país alto encarece esa refinanciación. Pero el problema no termina en el Tesoro, siendo que también encarece el financiamiento de las empresas que acumularon deuda durante el “festival de emisiones” y de las inversiones que el propio Gobierno presenta como el motor de la próxima etapa.

Lo que conecta el riesgo país es un factor completamente externo. Una crisis energética global derivada de la guerra en Medio Oriente, ya que con la presión internacional se habría ayudado a subir el riesgo país argentino de manera indirecta.

Arabia Saudita ocupa un papel central en el mercado energético internacional por su capacidad para aumentar o reducir rápidamente su producción y compensar eventuales faltantes de crudo, una función que le ha valido la comparación con un “banco central del petróleo global”.

Tras el cierre del estrecho de Ormuz por parte de Irán en medio de la guerra, Riad pasó a depender de manera decisiva del oleoducto Este-Oeste para redirigir cerca de 4 millones de barriles diarios, equivalentes a aproximadamente el 4% del suministro mundial, hacia el puerto de Yanbu, sobre el mar Rojo.

Sin embargo, el viernes, una serie de ataques con drones atribuidos a los hutíes de Yemen obligó a interrumpir el funcionamiento de esa vía, considerada la principal alternativa saudí para eludir Ormuz. La situación aumentó la presión sobre las reservas almacenadas en Yanbu, que alcanzarían para sostener apenas entre cinco y siete días de exportaciones.

El impacto se refleja también en los niveles de extracción. La producción saudí cayó hasta los 6.2 millones de barriles diarios en agosto, muy por debajo de los 10.9 millones registrados en febrero, antes del inicio del conflicto. La combinación entre la reducción de la producción, el bloqueo de Ormuz y la interrupción del oleoducto hacia el mar Rojo amenaza así con limitar considerablemente la capacidad de Riad para actuar como proveedor de última instancia del mercado petrolero mundial.

Entre Ríos eliminó las jubilaciones de privilegio para gobernadores y vicegobernadores después de 61 años

La Cámara de Diputados de Entre Ríos sancionó definitivamente el pasado miércoles, con 30 votos afirmativos y ninguno negativo, la derogación de la Ley 4.506, la norma que desde 1965 garantizaba una pensión vitalicia a quienes ocuparon la gobernación y la vicegobernación de la provincia. La votación puso fin a un régimen que llevaba 61 años de vigencia y que figuraba entre los más antiguos vinculados a la dirigencia política entrerriana.

La ley derogada establecía una prestación equivalente al 75% de la remuneración correspondiente al cargo. Por ello, quien había ejercido los cargos conservaba, hasta el final de su vida, tres cuartas partes del sueldo que percibía en funciones, sin que mediara ninguna otra condición que el haber ocupado ese lugar.

La iniciativa que terminó con ese esquema fue enviada por el Ejecutivo provincial en enero de 2024, apenas iniciada la gestión del gobernador Frigerio. El proyecto atravesó el tratamiento de ambas cámaras de la Legislatura, recibió modificaciones en el Senado y volvió a la Cámara baja.

— Gabriela Lena, diputada provincial

Frigerio y Aluani serán el primer gobernador y la primera vicegobernadora de Entre Ríos que completarán su mandato sin adquirir el derecho a cobrar el beneficio previsto por la legislación, que ahora quedó sin efecto.

En una publicación en redes, el mandatario ubicó la medida dentro de la política general de la administración: “Desde el primer día venimos eliminando los privilegios de la política y ordenando el Estado para ponerlo nuevamente al servicio de los entrerrianos. Estoy convencido de que, si queremos cambiar la forma de gobernar, el cambio tiene que empezar por quienes tenemos la responsabilidad de hacerlo”.

— Gustavo Hein, presidente de la Cámara de Diputados de Entre Ríos durante la sesión

La eliminación de las pensiones vitalicias se inscribe en una agenda que el Gobierno provincial puso en marcha desde diciembre de 2023.

En ese período, la gestión redujo prácticamente a la mitad los cargos políticos y eliminó un nivel completo de la estructura jerárquica del Estado. También terminó con los gastos reservados, avanzó sobre los sobresueldos y la acumulación de remuneraciones, redujo las adscripciones de personal y puso en marcha herramientas para transparentar la nómina estatal, los salarios y las declaraciones juradas de los funcionarios.

Chubut | Torres desafió una orden judicial que le exige comprar carne para los presos y apuntó contra el “garantismo judicial”

El gobernador de Chubut, Ignacio “Nacho” Torres, afirmó que su gestión no acatará una resolución judicial que ordenó al Poder Ejecutivo provincial comprar carne roja para reforzar la alimentación de los detenidos en dos unidades penitenciarias de Trelew.

Hay que terminar de una vez por todas con el garantismo berreta de un sector de la Justicia que parece estar más preocupado por los delincuentes que por los derechos de los chubutenses de bien”, escribió el mandatario en una publicación en su cuenta oficial de X.

El conflicto estalló cuando un juez penal de Trelew, Marcelo Nieto Di Biase, resolvió intimar al Poder Ejecutivo de Chubut a comprar una partida de carne roja para reforzar las viandas de los detenidos alojados en el Instituto Penitenciario Provincial (IPP) y en la Alcaidía de Trelew, con un plazo de 72 horas para cumplir.

— El juez Marcelo Nieto Di Biase que resolvió intimar al Poder Ejecutivo Provincial de Chubut

“Yo creo que, a esta altura, seguir naturalizando el garantismo berreta judicial que tanto problema generó y tan mal le hizo a toda la Argentina, es un tema para que podamos trabajar todos juntos, la dirigencia política y ponerle un punto final definitivamente”, subrayó Torres.

La orden surgió de un hábeas corpus colectivo —una acción judicial que no defiende a un preso individual sino a todo un grupo de detenidos que comparte una misma situación de agravamiento en sus condiciones de encierro— presentado en representación de los internos, quienes venían reclamando desde marzo por la falta de proteínas en sus alimentos.

Según trascendió, el reclamo fue elevado por la Defensa Pública y el propio Poder Ejecutivo ya había iniciado un expediente administrativo para comprar carne antes de que el juez fijara el plazo perentorio, lo que sugiere que la discusión no era solo si comprar carne, sino los tiempos y la forma en que el Poder Judicial se lo impuso al Ejecutivo.

Nacho Torres on X (formerly Twitter): “BASTA DE GARANTISMO BERRETAHay que terminar de una vez por todas con el garantismo berreta de un sector de la Justicia que parece estar más preocupado por los delincuentes que por los derechos de los chubutenses de bien.Son los mismos jueces que muchas veces ponen trabas para… pic.twitter.com/owfjrISeDC / X”

BASTA DE GARANTISMO BERRETAHay que terminar de una vez por todas con el garantismo berreta de un sector de la Justicia que parece estar más preocupado por los delincuentes que por los derechos de los chubutenses de bien.Son los mismos jueces que muchas veces ponen trabas para… pic.twitter.com/owfjrISeDC

“No vamos a acatar la medida de tener que darle asado a los presos todos los días, es una locura. Si está preso, es un delincuente”, declaró públicamente en Radio Rivadavia el gobernador Ignacio Torres, agregando con ironía que “falta que tengamos que preguntarles a los presos qué quieren comer todos los días”. La audiencia de seguimiento para evaluar el cumplimiento de la orden judicial estaría prevista para el lunes siguiente al anuncio de Torres.

Para entender por qué un juez puede ordenarle a una provincia cómo alimentar a sus presos, hay que remontarse al fallo “Verbitsky” de la Corte Suprema de Justicia de la Nación, dictado en 2005 a raíz de una presentación del Centro de Estudios Legales y Sociales (CELS) sobre las condiciones de detención en comisarías bonaerenses.

Ese fallo estableció dos cosas centrales que siguen vigentes. Por un lado, que el hábeas corpus puede usarse en forma colectiva —no solo individual— cuando el agravamiento de las condiciones de detención afecta a todo un grupo de personas por igual. Por otro, las Reglas Mínimas de Naciones Unidas para el Tratamiento de los Reclusos constituyen el piso mínimo obligatorio para interpretar el artículo 18 de la Constitución Nacional, que exige que “las cárceles sean sanas y limpias”.

— La entrada de la Alcaidía Policial de Trelew

Esta herramienta se llama hábeas corpus correctivo porque no busca liberar a nadie, sino corregir el trato que recibe una persona legalmente privada de su libertad cuando ese trato se agrava de forma ilegítima. El artículo 43 de la Constitución Nacional, en su último párrafo, habilita explícitamente esta vía cuando se produce “agravamiento ilegítimo en la forma o condiciones de detención”.

Bajo esta lógica, un déficit alimentario sostenido —falta de proteínas, por ejemplo— puede encuadrarse como un agravamiento de las condiciones de detención, ya que el Estado tiene la obligación de garantizar condiciones dignas de encierro, independientemente de la culpa o inocencia de la persona detenida. Es exactamente este marco jurídico el que usó el juez Nieto Di Biase para justificar su intimación al gobierno chubutense.

HUMOR por Argüelles​

LO MÁS IMPORTANTE

TWEET DEL DÍA

Tevero liberavisse
comprehensam nec.

Copyright 2023 © Data 24 - Todos los derechos reservados
Data 24.com.ar © Copyright 2025

Subscribe Now