El campo, entre pandemia y retenciones

¿Cómo afectan las retenciones al agro en tiempos de pandemia?
rafaela-biazi-470405-unsplash.jpg
10 Years Experiences

Lorem ipsum dolor sit amet, consectetur adipiscing elit. Ut elit tellus, luctus nec ullamcorper mattis, pulvinar dapibus leo.

Con los actuales precios internacionales y unas retenciones del 33% (el nivel más alto del actual esquema), y considerando un típico calendario de ventas de los productores argentinos, el rinde promedio de la soja a nivel nacional (3,03 toneladas por hectárea) está un 3% por debajo del necesario para cubrir los costos.

Así lo señaló el líder de Investigación y Desarrollo de los Consorcios Regionales de Experimentación Agrícola (CREA), Federico Bert, en diálogo con Tranquera. “Con retenciones del 28%, cercanas a lo que estaban antes del nuevo esquema, el rinde promedio se ubicaría un 2,5% por arriba de la inversión”, agregó.

Bert detalló que con el nivel más alto de retenciones, que abarca al 26% de los agricultores que hacen más de 1.000 toneladas y representan el 77% de la producción, apenas 3 de las 18 regiones analizadas están por encima del rinde necesario para salir hechos. Estas son el Centro Oeste bonaerense (7,7% arriba), Oeste Arenoso (este de La Pampa y oeste de Buenos Aires) y una parte muy pequeña del este, cerca de la cuenca lechera de Abasto.

“En esas regiones hay lugares donde están del 10 al 15% por arriba de lo que necesitan para salir hechos. Pero aún con estos números, con el riesgo que tiene la agricultura, para cualquier empresario no sería un negocio muy atractivo. Hoy los costos en el campo son tremendos”, describió Bert.

Federico Bert

Entre los lugares más complicados, se encuentran el sudoeste bonaerense (43,8% por debajo) y el NOA. (23,9% por debajo). “Incluso hay una zona peor que estas dos, pero tiene una superficie poco representativa a nivel macro, que es la semiárida en el centro de La Pampa. Ahí da un 46,4% inferior del rendimiento necesario, aclaró.

Los que pagan el 30%, un 10% del total de productores, se encuentran un 0,4% por arriba del rendimiento necesario para cubrir los costos. Mientras que si la cuenta se saca con un nivel de derechos de exportación del 23%, cerca de la escala más baja, el rinde promedio a nivel nacional sería un 7,2% positivo. “Si bien nosotros lo hicimos con el 23%, el actual esquema contempla unas retenciones del 20% para los productores que hacen menos de 100 toneladas, es decir unas 30 hectáreas, y que son un 21% del total según los datos oficiales”.

No obstante, Bert aclaró que desde el Gobierno todavía no dejaron en claro de qué forma se instrumentarán las compensaciones para poner en práctica las retenciones segmentadas de acuerdo al volumen de producción.

No está el detalle de cómo se implementará en cuanto al tiempo y la forma, cuando ambas cosas son importantes. Porque no es lo mismo una devolución directa que un adelanto del impuesto a las Ganancias. No da igual que lo reintegren en abril a que lo hagan en diciembre, en este contexto inflacionario”, evaluó.


Search

Unite a nuestro grupo de Telegram, donde te compartimos las noticias más importantes.

Despidos y decenas de proveedores en la ruina: luego de 60 años, Knorr cierra su fábrica en Mendoza

El cese de operaciones de la planta de Unilever en Rodeo de la Cruz, dedicada al deshidratado de vegetales para los caldos y sopas Knorr, marca la bajada de persiana de un establecimiento con más de seis décadas de trayectoria en la provincia de Mendoza. La medida dejó en la calle de forma inmediata a sus 60 trabajadores directos, quienes recibieron sus indemnizaciones en el marco del cierre total de la instalación industrial.

La paralización del complejo fabril generó un daño colateral directo sobre la red de abastecimiento agrícola en Mendoza y San Juan. Decenas de productores contratados, que adaptaron durante décadas sus superficies cultivables y esquemas tecnológicos para proveer de forma exclusiva a la firma, perdieron a su único comprador en la región, lo que provocó una parálisis en la cadena hortícola dedicada a la deshidratación masiva.

Las razones corporativas del cierre

Mediante un comunicado oficial, la empresa justificó la decisión en una transformación estructural del mercado, argumentando que las sopas secas en sobre sufrieron un declive sostenido en la demanda por tratarse de un consumo fuertemente estacional ligado a los meses fríos. A este factor sumaron el peso de los costos fijos de infraestructura que requería mantener operativa la planta durante todo el año para abastecer un volumen en retroceso.

En ese marco, la estrategia global de la compañía se orientó a volcar su portafolio hacia alimentos de consumo continuo como pastas, risottos y ramen. Para sostener ese esquema, Unilever abandonó el procesamiento agrícola propio en Guaymallén y resolvió migrar hacia un modelo de compras a proveedores externos e importación de materias primas, concentrando la etapa final de empaque en su complejo industrial de Pilar.

El espejo nacional

El desmantelamiento de la planta mendocina se inserta en una dinámica nacional signada por la retracción del entramado productivo. Desde el inicio del ciclo económico actual se registró la baja neta de más de 26.400 empresas empleadoras, a razón de 30 cierres diarios, mientras que la tasa de desempleo del INDEC trepó del 5,7% inicial al 7,8% actual.

Este escenario responde a una apertura de importaciones que avanzó sin una equivalente desregulación ni baja de la presión tributaria para los productores nacionales. La política oficial plasmada en la premisa de que deben cerrar los actores que “no puedan competir” —según expresó recientemente el Presidente— colisionó con la realidad de un mercado interno golpeado, donde la competencia internacional se dio en condiciones de asimetría para la industria local.

Lejos de una simplificación tributaria, la carga sobre el sector privado se mantuvo en niveles asfixiantes. Según los datos proyectados en el Presupuesto enviado por el Poder Ejecutivo al Congreso, la presión tributaria consolidada registró un incremento del 0,47% del PBI entre 2025 y 2026, lo que para la caja fiscal representó un aumento de casi 30.000 millones de dólares en concepto de impuestos que continuó erosionando la competitividad de las plantas instaladas en el país.

A la desventaja impositiva se sumó la pérdida de competitividad exportadora frente a filiales extranjeras por los altos costos operativos internos y una caída generalizada del consumo golpeado por la pérdida del poder adquisitivo.

El contexto se alinea con la percepción de la opinión pública expresado en una encuesta reciente, donde el 59% calificó la economía como negativa, frente a un 18% que la ve neutra y un 22% que la considera positiva. De esta forma, con la falta de trabajo superando a la inflación como principal preocupación social, el caso Guaymallén expone cómo la reconversión corporativa se combina con un contexto de pérdida acelerada del empleo.

*Por Augusto Grinner

HUMOR por Argüelles​

LO MÁS IMPORTANTE

TWEET DEL DÍA

Tevero liberavisse
comprehensam nec.

Copyright 2023 © Data 24 - Todos los derechos reservados
Data 24.com.ar © Copyright 2025

Subscribe Now