BlackRock admitió que la agenda woke fue un “experimento desde las élites que fracasó”

Con billones bajo su gestión, utilizó su poder accionarial para impulsar cambios en gobernanza, clima y diversidad en compañías de todo el mundo para que adoptarán su modelo.
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El fundador, presidente y CEO de BlackRock, Larry Fink quedó en el centro del debate tras la viralización de un video que contrapone sus declaraciones actuales con expresiones que había sostenido tiempo atrás sobre diversidad, clima y responsabilidad corporativa.

En una entrevista concedida el pasado 11 de marzo de 2026 a Fox News, con el periodista Bret Baier, Fink reconoció que parte de la agenda asociada al llamado movimiento “woke”, así como a los enfoques ESG y DEI, fue llevada “demasiado lejos”.

Baier formuló la pregunta directamente: “La era woke —un experimento fallido— el ESG, el DEI, el tipo de impulso hacia eso. Cuando hablas de las cosas ahora, lo haces en un sentido práctico. Mirando atrás, ¿cómo lo ves?”

Fink respondió con una frase que rápidamente se volvió viral: “La sociedad se mueve. El péndulo se mueve todo el tiempo. ¿Creo que el péndulo hace cinco años estaba demasiado lejos? Sí. Creo que somos más pragmáticos. Personalmente, yo también soy más pragmático”.

Presionado por Baier sobre si BlackRock empujó a las empresas “un poco más a la izquierda de lo que pensaban”, Fink respondió que “nunca fue su intención” porque su labor es ser fiduciario de todos sus clientes. Sin embargo, como recordaron múltiples medios, esa afirmación contrasta directamente con sus propias palabras de hace nueve años, cuando Fink presumía de imponer estas políticas.

“Los comportamientos van a tener que cambiar y esto es lo que les pedimos a las empresas. Hay que forzar comportamientos, y en BlackRock estamos forzando comportamientos. El 54% de la clase entrante son mujeres. Añadimos cuatro puntos más en términos de empleo diverso este año. Si no alcanzas estos niveles de diversidad, tu compensación se verá afectada”, afirmó Fink, en una entrevista concedida al New York Times en 2017.

Las palabras “forzar comportamientos” resultan particularmente reveladoras. Fink no solo describía una aspiración interna de BlackRock, sino que también estaba describiendo una política que aplicaría a las empresas en cuyo capital participaba como inversor. Las compañías que no cumplieran metas de diversidad racial y de género podían ver reducido su acceso al capital más grande del mundo.

¿Qué son ESG y DEI?

Para comprender mejor es conveniente tener presentes dos siglas que suelen aparecer juntas en el debate público y empresarial. ESG (por sus iniciales en inglés de Environmental, Social and Governance), refiere a un enfoque de inversión que evalúa a las compañías no solo por su rentabilidad, sino también por su impacto ambiental, sus prácticas sociales y la calidad de su gobierno corporativo. Bajo ese esquema se consideran, entre otros factores, la reducción de emisiones, la igualdad salarial y la transparencia en la gestión.

DEI, por su parte, resume las siglas de Diversity, Equity and Inclusion y se trata de políticas corporativas orientadas a ampliar la representación de minorías raciales, de género, sexuales y de otros grupos en los espacios de trabajo. Estas iniciativas cobraron mayor impulso después de las protestas de Black Lives Matter en 2020 y pasaron a formar parte de los estándares adoptados por muchas grandes empresas estadounidenses.

En ese contexto, la expresión “agenda woke” se utiliza de manera coloquial para describir la combinación de estas políticas cuando se las interpreta como una imposición ideológica más que como una práctica auténtica.

BlackRock ejerció una influencia decisiva. Con cerca de 14 billones de dólares bajo gestión, la firma se convirtió en uno de los principales accionistas de buena parte de las mayores empresas del mundo, lo que le otorga poder de voto en las juntas para respaldar o cuestionar a sus directivos.

Desde 2018, Fink envió cartas anuales a los principales CEOs del planeta en las que instaba a adoptar metas vinculadas con ESG y DEI, bajo la advertencia de que el respaldo accionarial de BlackRock podía depender de esos compromisos.

A eso se sumó su participación en Climate Action 100+, un grupo de inversores institucionales coordinado bajo el paraguas de la Organización de las Naciones Unidas (ONU) para presionar a empresas contaminantes a reducir emisiones. A través de esta plataforma, fondos que controlaban decenas de billones de dólares actuaban en bloque, y en Net-Zero Asset Managers Initiative, integró la iniciativa de llevar a cero las emisiones de carbono de sus carteras, que contaba con más de 325 signatarios que gestionaban 57.5 billones de dólares.

Este conjunto de imposiciones constituye lo que muchos llaman una operación de ingeniería social top-down, ya que no surgió de un reclamo verdadero de los consumidores o empleados, sino que fueron condicionadas desde arriba por las élites financieras que controlaban el acceso al capital.

La retirada progresiva

La marcha atrás de BlackRock no ocurrió de un día para otro. Fue un proceso gradual, impulsado tanto por la resistencia política y social como por las consecuencias financieras.

Entre 2018 y 2022, Fink consolidó desde sus cartas anuales una línea de coacción sobre los conglomerados de la firma para que adoptaran criterios ESG y políticas DEI. Sin embargo, en febrero de 2024 BlackRock retiró su rama norteamericana del grupo Climate Action 100+, alegando preocupaciones legales y sobre su independencia.

A partir de 2023, un grupo de 21 fiscales generales de estados republicanos enviaron una carta amenazando con acciones constitucionales contra BlackRock y otros 52 grandes gestores de activos, acusándolos de violar sus deberes fiduciarios al priorizar objetivos ESG sobre el rendimiento financiero. Argumentaban que BlackRock estaba usando el dinero de los jubilados para avanzar una agenda política, no para maximizar su rentabilidad.

Una encuesta de la consultora Gallup en mayo de 2023 reveló que el 40% de los estadounidenses ni siquiera conocía el término ESG, y el 48% opinaba que las consideraciones ESG debían excluirse de las decisiones de inversión en favor de factores exclusivamente financieros. Los propios usuarios e inversores de BlackRock comenzaron a cuestionar si el activismo social era compatible con el mandato de maximizar retornos.

En noviembre de 2024, Texas y 10 estados republicanos más presentaron una demanda antimonopolio contra BlackRock, Vanguard y State Street, acusándolos de coordinar la reducción de producción de carbón para crear artificialmente precios más altos. En mayo de 2025, la Comisión Federal de Comercio (FTC) y el Departamento de Justicia (DOJ) apoyaron formalmente ese reclamo.

A principios de enero del 2025, la firma abandonó la iniciativa Net-Zero Asset Managers, aludiendo a la confusión generada en torno a sus esfuerzos climáticos y a nuevas presiones jurídicas. En ese mismo giro, en febrero de 2025 eliminó sus objetivos de representación laboral ligados a DEI, fusionó esos equipos en una nueva estructura de “Talento y Cultura” y suprimió todas las referencias a DEI de su informe anual corporativo. La llegada de Donald Trump a la presidencia aceleró dramáticamente el desmontaje del aparato ESG-DEI corporativo. Con ejecutivas órdenes anti-DEI y el apoyo de la FTC y el DOJ a las demandas contra los grandes fondos, el riesgo legal de mantener estas políticas se volvió inaceptable para muchas corporaciones.

Durante marzo de 2025, la carta anual a los inversores dejó por completo las menciones a ESG, DEI y cambio climático. Ya en marzo de 2026, Fink reconoció públicamente en Fox News que el “péndulo fue demasiado lejos hace cinco años”.

La salida de BlackRock del NZAM tuvo un efecto cascada. Días después, el propio grupo NZAM suspendió sus actividades y comenzó una revisión interna, señalando que “los recientes desarrollos en EE.UU. y las diferentes expectativas regulatorias” hacían necesario repensar la iniciativa.

“El comentario de Larry de que el péndulo simplemente se fue demasiado a la izquierda es revelador, porque ÉL ES QUIEN LO EMPUJÓ ALLÍ. Solo ahora es ‘más pragmático’ porque él y el cártel Woke fueron atrapados y ahora sienten el calor de las investigaciones antimonopolio, demandas, etc”, destacó Will Hild, director ejecutivo de Consumers Research.

Las millones de personas que fueron canceladas, despedidas o señaladas como “fascistas” por cuestionar estas políticas mientras eran dominantes quedan sin reparación alguna. Fink no pidió disculpas, no reconoció daños concretos, ni tampoco asumió responsabilidad. Simplemente reencuadró el debate llamándose “pragmático” —como si el problema fuera solo el exceso de entusiasmo.

Efecto dominó

BlackRock no fue un caso aislado. La retirada del ESG y del DEI corporativo se convirtió en una tendencia extendida dentro de las grandes entidades de Estados Unidos. Meta eliminó sus programas de DEI vinculados a contratación, capacitación y selección de proveedores, y desmanteló su equipo específico en esa área.

Amazon suprimió referencias a DEI en su informe anual de 2024 y recortó secciones dedicadas a la equidad racial. Ford, por su parte, dejó de participar en el Corporate Equality Index de la Human Rights Campaign y anunció que no aplicaría cuotas para sus concesionarios. Harley-Davidson desarmó su estructura de DEI en agosto de 2024, tras una campaña de presión impulsada por el activista conservador Robby Starbuck.

A su vez, compañías como John Deere, Caterpillar, Tractor Supply, Molson Coors, Stanley y Black & Decker redujeron o directamente eliminaron sus programas de diversidad. En la misma línea, Goldman Sachs y Citigroup adoptaron medidas similares, mientras que General Motors, Intel y Disney ajustaron o retiraron sus metas DEI de los informes anuales.

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El Vaticano publicará los apuntes íntimos que Francisco escribió durante más de tres décadas

Casi nadie en el Vaticano sabía que existía. Jorge Mario Bergoglio llevó apuntes personales desde el 20 de diciembre de 1992 hasta el 18 de agosto de 2024, y ese material llegará a las librerías en un volumen que la Santa Sede anunció este lunes y que causó gran sorpresa puertas adentro.

La Libreria Editrice Vaticana (LEV), la editorial de la Santa Sede, lo definió en un comunicado como “un texto de excepcional valor e importancia para conocer aún más la persona del Pontífice jesuita” que guió a la Iglesia católica desde el 13 de marzo de 2013 hasta su muerte, el 21 de abril de 2025. El libro tendrá unas 160 páginas y se editará en italiano por LEV, en español, inglés y portugués por las respectivas sedes de Penguin Random House, y en francés por Editions Albin Michel.

Su autor es uno de los hombres más cercanos al Papa argentino. Fernández, teólogo cordobés de 64 años y autor de diversos libros, fue la única persona de confianza de su misma nacionalidad que Francisco llevó a la curia romana. Lo hizo en julio de 2023, cuando lo nombró prefecto del Dicasterio para la Doctrina de la Fe, el ex Santo Oficio, el “ministerio” vaticano que se ocupa de salvaguardar la ortodoxia católica. En esta obra, el cardenal reunió las anotaciones, las editó y las comentó.

El arco de tiempo que cubren es muy extenso. Arranca meses después de mayo de 1992, cuando Bergoglio fue designado obispo auxiliar de Buenos Aires tras su período de “exilio” en Córdoba, adonde había llegado luego de ser un cuestionado superior de los jesuitas. Sigue por sus años de arzobispo porteño, con su designación como cardenal por parte de san Juan Pablo II en febrero de 2001, el mismo año de la terrible crisis argentina. Y alcanza los dos cónclaves en los que participó y buena parte de su pontificado.

— El cardenal Víctor Manuel “Tucho” Fernández, prefecto del Dicasterio para la Doctrina de la Fe y autor del libro

Penguin Random House, en su ficha de venta, prometió “una extraordinaria mirada a la mente del papa Francisco a través del diario personal que llevó durante sus años en el Vaticano, expresando sus esperanzas y temores más íntimos, luchas y oraciones”. La edición en inglés fue traducida del original en español por la hermana Bernadette Reis.

“Estamos muy honrados de publicar este texto del cardenal Víctor Manuel Fernández que presenta al público el Diario del Papa Francisco”, afirmó Andrea Tornielli, director editorial del Dicasterio para la Comunicación. A su juicio, el libro podrá ser apreciado por lectores de todo el mundo y permitirá “conocer aún más la interioridad del Pontífice argentino”.

Lorenzo Fazzini, responsable editorial de LEV, enmarcó el lanzamiento en la tarea de la casa, que está “al servicio de la difusión de las palabras de los Papas a nivel internacional”. Recordó que este año la editorial publicó Libres bajo la gracia, con escritos de Robert F. Prevost, hoy papa León XIV, de cuando era Prior General de los Agustinos, ya editado en varios idiomas. Y se declaró complacido de poner pronto a disposición de los lectores “estas páginas personales del Papa Francisco presentadas en un libro redactado por uno de sus más cercanos colaboradores”.

La aparición del diario contrasta con lo que el propio Francisco había anticipado en 2024. En El Sucesor, mis recuerdos de Benedicto XVI, el libro-entrevista que hizo con el periodista español Javier Martínez Brocal, le preguntaron si pediría en su testamento que se quemaran todos sus papeles, como hicieron Juan Pablo II y Benedicto XVI. “No, no, ya me ocupo yo de adelantar ese trabajo”, contestó.

El calendario también suma un dato. El libro saldrá una semana después del primer viaje de León XIV a la Argentina, previsto del 6 al 17 de noviembre, con paso previo por Uruguay y posterior por Perú. Antes, LEV lo presentará a los editores internacionales en la Feria del Libro de Fráncfort, del 7 al 11 de octubre.

Francisco, que concedió decenas de entrevistas, publicó en vida obras como El nombre de Dios es misericordia y la autobiografía Esperanza. Murió a los 88 años.

Casielles estrenó “Proyecto C”, un late night argentino contra la soberbia del poder

Eugenio Casielles eligió la noche del domingo y un terreno ajeno a la televisión tradicional para lanzar su nuevo proyecto. A las 22, el diputado de la Ciudad estrenó “Proyecto C”, un programa con formato de late night a la argentina que en su primera emisión apuntó sin rodeos contra Javier Milei y su círculo más cercano.

La soberbia fue el hilo conductor del debut, abordada como un rasgo personal del Presidente y también por el impacto que tiene sobre la política. Para desarmar el tema, Casielles convocó a los comunicadores e influencers El Presto y Álvaro Zicarelli, además de Kevin Grunbaum, analista en comunicación que se ocupó de medir el nivel de soberbia que atraviesa hoy a la dirigencia.

El conductor abrió el programa con definiciones duras sobre la actitud del jefe de Estado y la falta de credibilidad de sus anuncios. Junto a sus invitados repasó la reciente comunicación del Gobierno sobre Malvinas, y la mesa llegó a una conclusión categórica: “A Milei no le importa la soberanía del país”.

La soberbia: ¿siempre tenemos razón? | Proyecto C #01

La soberbia se sienta a la mesa. Eugenio Casielles presenta el primer capítulo de Proyecto C con El Presto, Álvaro Zicarelli y Kevin Grunbaum. ¿Por qué nos cuesta tanto reconocer que podemos estar equivocados? ¿Escuchamos para entender o solamente para tener razón?

Sobre esa línea, Casielles planteó si un admirador de Margaret Thatcher está en condiciones de defender los intereses nacionales en el Atlántico Sur. Para sostener la pregunta recordó actos de campaña en los que Milei no quería que se cantara el himno ni que se exhibieran banderas de las islas, y remató con una frase que dejó flotando sobre el estudio: “no es el primer presidente que trata de prostituir una causa para ganar las elecciones”.

Entre las secciones fijas del ciclo sobresale la “Carta al presidente”, un espacio en el que el legislador le habla directamente a Milei. En la primera entrega, el mensaje fue claro: “Recordá que no sos la Argentina. No sos la República. Sos un empleado al que ‘contratamos’ durante un tiempo para una responsabilidad enorme”.

Casielles se permitió además un pasaje de tono irreverente, en el que colocó al mandatario frente al paso del tiempo y a figuras centrales de la historia nacional: “Javier, no sos indispensable, este país vio pasar a hombres como Sarmiento, Roca, Rosas… Todos pasaron. La única que siguió en pie fue la Argentina”.

La propuesta de “Proyecto C” se apoya en la idea de hablar sin filtros e incomodar cuando haga falta. Con un formato que se aparta del molde de los programas de actualidad, el ciclo promete sumar en cada edición una rotación de invitados picantes que alimenten la discusión.

HUMOR por Argüelles​

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