La Cámara Argentina de Matarifes y Abastecedores (CAMyA) denunció que la municipalidad de Cañuelas aplicó en 2025 un aumento desmedido sobre la guía municipal que se cobró por cada animal trasladado al Mercado Agroganadero de esa localidad bonaerense. Según un informe de la entidad, lo que en enero de este año se cobró 1.965 pesos por animal comenzó a valer 4.409,75 pesos sin IVA desde diciembre, es decir, una suba del 124,4%, con la que las guías “multiplicaron su valor por cinco en lo que va del año”, muy por encima de una inflación que, entre enero y octubre, rondó el 24,8% y registró una variación interanual del 31,3%.
CAMyA señaló que, de haberse actualizado al ritmo de los precios de la economía, la guía municipal debería haber llegado a unos 2.455 pesos. La cámara precisó que “la diferencia generada excede la inflación en $1.954,75 por guía. Esto constituye un sobrecosto injustificado para el matarife frente al resto de la cadena cárnica”.

El informe advirtió que la suba “se convierte en un gasto operativo directo y afecta la estructura de costos y la competitividad”, que podría conducir al sector a “ajustar tarifas, trasladar mayor costo al precio final de la carne y reducir el margen operativo”. “Esto afecta principalmente al consumo interno, que ya enfrenta caída de demanda y presión impositiva”, añadieron.
CAMyA vinculó el aumento de las guías con la política tributaria local que el Concejo Deliberante de Cañuelas aprobó a fines de 2024, cuando otorgó por amplia mayoría un incremento en torno al 200% para las tasas municipales. Ese esquema, según la cámara, se sumó a la decisión de la gestión de la intendente de Fuerza Patria, Marisa Fassi, que impulsó el ajuste sobre la guía municipal con aval del Concejo.
En declaraciones al portal de noticias agropecuarias Bichos de Campo (Sofia Selasco), el vicepresidente de CAMyA, Sergio Pedace, describió el impacto recaudatorio del esquema vigente: “La guía es por animal. En Cañuelas entran por mes unas 100.000 cabezas. Imaginate que por eso recaudarían unos 400 millones de pesos por mes. Es una locura”.

El dirigente añadió que el valor de la tasa se fijó en función del precio del novillo. “Las guías siempre manejaban montos más normales. Ahora lo pusieron en base a la relación de lo que vale el novillo y claro, ellos están cubiertos con cada aumento”, sumó el matarife.
En paralelo a la escalada de las guías, los matarifes debieron afrontar también un aumento del 40% en los aportes destinados al Instituto de Promoción de la Carne Vacuna Argentina (IPCVA), que debieron ser abonados de manera compulsiva tanto por los productores como por los frigoríficos.
Ese reajuste se decidió luego de casi dos años sin cambios, ya que los aportes no se modificaban desde enero de 2024. De acuerdo con lo resuelto por el Consejo de Representantes del IPCVA, a partir del 1° de diciembre el aporte quedó fijado en 1.185 pesos por cada animal bovino que los productores enviaron a faena, mientras que el frigorífico donde se realizó la tarea debió pagar otros 535 pesos. De esta manera, el Instituto pasó a recibir 1.720 pesos por vacuno faenado.

“Todo se va a trasladar a carne. Son todas cajas que le hacen mal al precio de la carne y al mercado local”, lamentó el vicepresidente de CAMyA.
Pedace se refirió también al impacto de la tasa aprobada en Cañuelas. “En un país que está tratando de parar la inflación, esta suba va directo al bolsillo de la gente, porque es un costo. Esa es la realidad”, afirmó. Sobre el mecanismo de cobro, cuestionó que “lo cobran solamente porque llega Cañuelas al mercado y del mercado se va al frigorífico, al feedlot o a donde vaya”.
El directivo planteó que el incremento de la guía se tradujo en un encarecimiento directo sobre la hacienda que pasó por el mercado concentrador. “Es un costo directo al precio del novillo y después por ende a la carne. El animal más chico paga más porque los 4 mil y pico de pesos hay que dividirlos por 300 kilos. Una vaca de 500 kilos, para exportación, termina pagando menos porque va por cabeza y no por kilo”, explicó.

Frente a este escenario, Pedace anticipó que la cámara analizaba acciones institucionales contra la suba. “El comité trabaja arduamente y estamos evaluando de hacer alguna presentación a la municipalidad para que dé marcha atrás con estos aumentos. Eso lo estamos evaluando”, comentó.
El reclamo de los matarifes se dio en un contexto particular para el Mercado Agroganadero de Cañuelas. En 2022, el entonces Mercado de Liniers se trasladó desde el barrio porteño de Mataderos a su sede actual en Cañuelas, ubicada a la vera de la Ruta Provincial 6. Según recordó, esa plaza concentró algo más del 10% de la hacienda que se faenó en Argentina y se constituyó en referencia de precios ganaderos a nivel nacional.
A nivel local, distintas fuentes reconocieron que la instalación del predio “cambió la dinámica del pueblo” aunque todavía no llegaron las grandes inversiones que se esperaban. En ese contexto, el sensible aumento en los valores de traslado al mercado de Cañuelas implicó un gasto promedio de 180.000 pesos para una jaula con 40 novillos, según los cálculos difundidos.
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