CADA VEZ PEOR | Acusaron a Ángela Torres de “apropiación cultural”

Las críticas contra la cantante son un delirio (y del más absurdo). Los nuevos síntomas de la decadencia social
rafaela-biazi-470405-unsplash.jpg
10 Years Experiences

Lorem ipsum dolor sit amet, consectetur adipiscing elit. Ut elit tellus, luctus nec ullamcorper mattis, pulvinar dapibus leo.

Las críticas contra la cantante son un delirio (y del más absurdo), sin embargo lograron convencerla de que había hecho algo malo y pidió disculpas, innecesariamente. Los nuevos síntomas de la decadencia social.

La joven cantante Ángela Torres desató una tormenta en redes luego de subir a Instagram una fotografía suya exhibiendo peinado nuevo: las llamadas trenzas afro.

Inmediatamente fue acusada de “apropiación cultural” (sic), un nuevo “delito”, resultado de la exacerbación de una moda identitaria que fragmenta la sociedad en infinitas comunidades cerradas, casi guetos.

No me voy a quedar de brazos cruzados mientras te apropiás de mi cultura. Nuestra cultura no es moda. Sacate las trenzas“, fue uno de los agresivos mensajes que le enviaron.

Angela, no seas racista, tené un poco de sororidad con nuestras hermanas negras y cuestionate tu privilegio blanco“, fue otro comentario de resonancias estratosféricas, referido a un mundo de explotación racial imaginario.

Ángela Torres fue tratada de “blanca” (como insulto). Por si no bastara, también de “blanca aburrida y apropiadora”, “millonaria”, “cheta”, “racista” y “opresora”.

“El feminismo que no es antirracismo es de cartón”, le espetaron (?).

Las denunciantes de Torres no se toman a broma esto de la apropiación cultural. Desde la cuenta Rayo Confuso (nunca mejor dicho) se intentó una fundamentación “seria”: “¿Por qué está mal lo que hizo Ángela Torres? ¿Por qué es apropiación cultural? En resumen: una persona blanca y millonaria (opresor) utiliza elementos de una cultura oprimida para lucrar con su imagen en redes. FIN.

Y luego, frente a las reacciones que suscitó el comentario, una réplica: “Una comunidad oprimida les dice que algo está mal Y USTEDES se hacen los ofendidos y nos insultan por señalarlo. (…) Obvio que son todos blancos los que dicen que no es para tanto“…

Mensajes anacrónicos y delirantes que parecen referidos a la Sudáfrica del apartheid… Nada como luchar y embanderarse contra causas inexistentes: permite colgarse supuestos laureles sin pagar costo alguno. Es otra moda de estos tiempos, inofensiva sólo en apariencia.

Pretendida fundamentación del ataque contra Angela Torres. Con cita a una activista estadounidense incluida

Porque lo triste de todo esto es que convencieron a la propia Angela Torres de que era culpable de ofensa hacia alguna comunidad imaginaria y la forzaron a pedir disculpas, “debido a todo lo que se generó”, y con la fórmula usual: “si ofendí a alguien”… “Si bien detrás de mis trenzas había solo un gusto personal si eso generó que hablemos de un tema importante como la apropiación cultural bienvenido sea el debate”, fue la reflexión posteada por la cantante.

Las innecesarias disculpas de Ángela Torres

Si bien todo esto se presta más a risa que otra cosa, ya no lo es tanto el hecho de que hayan forzado a la pobre cantante a sacarse las trenzas. Es el reflejo del clima que vivimos o del clima que se pretende instalar.

El argumento de que no se puede usar un elemento de otra cultura refuerza la idea de gueto. Nada más reaccionario y menos tolerante

Señalemos de paso que, en nombre de los derechos de minorías -reales o imaginarias-, se da rienda libre al autoritarismo. Se justifica la censura y el pensamiento único.

Esta tendencia no es sólo local. Es parte de una globalización que lleva al refuerzo de la micro-identidades como reacción defensiva y retrógrada.

JavaScript is not available.

No Description

El filósofo francés Alain Badiou, por ejemplo, es uno de los intelectuales que ha manifestado reiteradamente su inquietud ante “el proceso de fragmentación en identidades cerradas, y la ideología culturalista y relativista que acompaña esa fragmentación“. Badiou denuncia una lógica identitaria o minoritaria que lleva a planteos tales como “que sólo un homosexual puede entender lo que es ser homosexual, un árabe lo que es un árabe“, etcétera, etcétera.

En esa misma línea, se plantea que la producción de una cultura no puede ser usada por otra: nada más contrario a la integración, el intercambio y enriquecimiento entre culturas.

Hay una tendencia a llevar el respeto a la diversidad al extremo de dividir la sociedad en infinitas categorías compartimentadas entre sí, algo que pone en peligro la convivencia y, por último, la tolerancia que se predica. Porque el mayor absurdo es ése: la creciente intolerancia y agresividad en nombre de la defensa de los derechos de supuestas minorías explotadas o marginadas.

JavaScript is not available.

No Description

Los comentarios revelan además ignorancia histórica y cultural: los argumentos que exponen son los mismos que usaron los creadores del sistema del apartheid en Sudáfrica: no decían que los africanos eran inferiores a los blancos y por eso debían ser apartados. No, el fundamento -de un cinismo sin igual- era la necesidad de respetar la cultura africana, preservarla, con sus costumbres y tradiciones, incontaminada. Por eso la separación. Por eso el gueto.

En fin, las modas que van surgiendo, el racismo actual y cosa de niños con claros problemas psíquicos, falta de atención, cariño y lectura.

Dejamos algunos chistes como para que se rían:

JavaScript is not available.

No Description

https://twitter.com/fegoviedo/status/1142967471416270849

flâneuse on Twitter: “Hablando de apropiación cultural ¿sabían que a Ramses II le sacaron pasaporte para poder llevárselo? #Apropiacioncultural pic.twitter.com/d1Jrrvg5Go / Twitter”

Hablando de apropiación cultural ¿sabían que a Ramses II le sacaron pasaporte para poder llevárselo? #Apropiacioncultural pic.twitter.com/d1Jrrvg5Go

naty on Twitter: “Paul peronista flaco no te da vergüenza esto es apropiación cultural pic.twitter.com/WDNjk6xESX / Twitter”

Paul peronista flaco no te da vergüenza esto es apropiación cultural pic.twitter.com/WDNjk6xESX

*Fuente: Infobae (editado)

Search

Unite a nuestro grupo de Telegram, donde te compartimos las noticias más importantes.

Casielles estrenó “Proyecto C”, un late night argentino contra la soberbia del poder

Eugenio Casielles eligió la noche del domingo y un terreno ajeno a la televisión tradicional para lanzar su nuevo proyecto. A las 22, el diputado de la Ciudad estrenó “Proyecto C”, un programa con formato de late night a la argentina que en su primera emisión apuntó sin rodeos contra Javier Milei y su círculo más cercano.

La soberbia fue el hilo conductor del debut, abordada como un rasgo personal del Presidente y también por el impacto que tiene sobre la política. Para desarmar el tema, Casielles convocó a los comunicadores e influencers El Presto y Álvaro Zicarelli, además de Kevin Grunbaum, analista en comunicación que se ocupó de medir el nivel de soberbia que atraviesa hoy a la dirigencia.

El conductor abrió el programa con definiciones duras sobre la actitud del jefe de Estado y la falta de credibilidad de sus anuncios. Junto a sus invitados repasó la reciente comunicación del Gobierno sobre Malvinas, y la mesa llegó a una conclusión categórica: “A Milei no le importa la soberanía del país”.

La soberbia: ¿siempre tenemos razón? | Proyecto C #01

La soberbia se sienta a la mesa. Eugenio Casielles presenta el primer capítulo de Proyecto C con El Presto, Álvaro Zicarelli y Kevin Grunbaum. ¿Por qué nos cuesta tanto reconocer que podemos estar equivocados? ¿Escuchamos para entender o solamente para tener razón?

Sobre esa línea, Casielles planteó si un admirador de Margaret Thatcher está en condiciones de defender los intereses nacionales en el Atlántico Sur. Para sostener la pregunta recordó actos de campaña en los que Milei no quería que se cantara el himno ni que se exhibieran banderas de las islas, y remató con una frase que dejó flotando sobre el estudio: “no es el primer presidente que trata de prostituir una causa para ganar las elecciones”.

Entre las secciones fijas del ciclo sobresale la “Carta al presidente”, un espacio en el que el legislador le habla directamente a Milei. En la primera entrega, el mensaje fue claro: “Recordá que no sos la Argentina. No sos la República. Sos un empleado al que ‘contratamos’ durante un tiempo para una responsabilidad enorme”.

Casielles se permitió además un pasaje de tono irreverente, en el que colocó al mandatario frente al paso del tiempo y a figuras centrales de la historia nacional: “Javier, no sos indispensable, este país vio pasar a hombres como Sarmiento, Roca, Rosas… Todos pasaron. La única que siguió en pie fue la Argentina”.

La propuesta de “Proyecto C” se apoya en la idea de hablar sin filtros e incomodar cuando haga falta. Con un formato que se aparta del molde de los programas de actualidad, el ciclo promete sumar en cada edición una rotación de invitados picantes que alimenten la discusión.

Samuel “Chiche ”Gelblung: El detector de mentiras

*Por Facundo Pedrini – Director de noticias de Crónica TV


Hombre primicia. Hombre tapa. Hombre record. Hombre intuición. Portador de la licencia del olfato. Aguijón definitivo de la realidad de los últimos 50 años. Fue popular. Fue masivo. Fue meme. Usó el detector de mentiras contra la eternidad y se quedó con la última pregunta.

Fue Crónica antes que Crónica: Un posgrado en periodismo social que termina en él, pero no con él. Porque las misiones trascienden a los mitos.

Lo internaron 20 veces. Lo dieron por muerto 21. Creó presidentes. Tiró presidentes. Le hizo una autopsia en vivo a un extraterrestre y cinco entrevistas a Milei. Y a los dos los dejó en silencio. A Cristina le preguntó si tenía novio cuando todavía se vestía de negro. Porque sí. Porque podía.

Dueño de todas las culpas de ese viejo periodismo que todavía duda como un niño: fue el que mejor decodificó la distancia entre las viudas y el milagro. Preguntó, cuestionó, desnudó. Algo que no hace la IA ni la precarización.

Su cabeza duró más que su cuerpo. Como los relojes pulsera de los soldados que siguen viviendo en la muñeca de los fusilados.

“Me quiero morir en cámara” me dijo la primera vez que lo internaron.

Existe algo entre los finales y la muerte y son las preguntas. Chiche tenía de todo. Visitaba más especialistas que los que una cartilla de obra social podía imprimir. Tuvo más internaciones que programas en el año. Por una infección urinaria, por un paro cardíaco, por un infarto de pie, por una trombosis descontrolada que le tapaba un par de arterias, por fiebre alta, por precaución , por las dudas y por qué los mejores a veces se apagan en cuotas.

Cuando lo recibieron la última vez no podía hablar ni pisar.

“Me voy a escapar por la ventana, necesito volver”, me dijo la última vez que lo guardaron. La cama nunca es una opción para los cazadores: Chiche respiraba solo cuando perseguía a la Argentina.

Chiche se cayó varias veces y jamás se derrumbó. Lo que más le importaba estaba afuera de sí mismo. Y como el peligro saca lo peor del mundo pero lo mejor de los periodistas, llenó la angustia de la espera con novedades populares: del retiro de Messi al cierre de los locales de calle Avellaneda.

— Gelblung en una foto histórica de su carreta, en Vallegrande, Bolivia, durante la cobertura periodística en busca del cadáver del Che Guevara. Archivo Clarín

Los últimos 45 días el cuerpo de Chiche fue un bingo llena de médicos que jugaban varios cartones a la vez, como las viudas terminales que esperan que el bolillero frene el tiempo.

Le hicieron firmar un papel de consentimiento informado para que la muerte sea culpa suya y le dieron el alta. Volvió en silla de ruedas para contar un mundial, gritó sin voz y con el puño al aire los goles contra Inglaterra y pidió viajar a la final. Chiche quería firmar una declaración de responsabilidad y subirse a un avión para contar al lado.

Chiche solo caminaba a través de sus planes, fantaseaba con muletas que el tiempo le alejaba, pero tenía todo pensado y dos valijas hechas: un pijama de verano, un par de tiradores, un coctel de pastillas para la presión y una cuarta estrella explotándole en el corazón.

La distancia entre él y la muerte siempre se midió en ideas y el riesgo existió para que él lo persiguiera. Chiche no fue solo un elogio del peligro, también fue una provocación generacional. La revancha de los viejos de la guerra del cerdo: cubrió todo mejor que los jóvenes y vivió en la sombra de lo sagrado. “No hay que tirar ni al pobre, ni al inmigrante, ni al refugiado ni a los viejos”, decía Francisco. Descartar es perder el alma y perderse una nota.

— “Chiche” y Pedrini

Chiche fue algo que la sociedad va a seguir pidiendo: la seguridad que dan los viejos. Recordar un desde dónde para que no nos explote la bomba en la memoria. Chiche fue una certeza y la previsibilidad que la Argentina perdió. 

Lo que Chiche decidió contar será para siempre el lugar desde donde eligió pelear y un toque de queda a la lógica de los medios: demuestra que periodista no solo se nace, también se muere.

HUMOR por Argüelles​

LO MÁS IMPORTANTE

TWEET DEL DÍA

Tevero liberavisse
comprehensam nec.

Copyright 2023 © Data 24 - Todos los derechos reservados
Data 24.com.ar © Copyright 2025

Subscribe Now