El encuentro forma parte de la gira que ha realizado el presidente de la fuerza política española por Estado Unidos.

El presidente del partido político Vox, Santiago Abascal, tuvo que refugiarse ayer en un restaurante cubano en Nueva York para poder dar una charla-encuentro con sus simpatizantes.

La reunión (que estaba inicialmente prevista en otros dos lugares, tuvo que ser suspendida) debido a la presión de grupos de izquierda. «Las presiones y las amenazas sufridas par parte de grupos violentos de extrema izquierda», expresó Abascal. Para evitar este acoso, Vox solo hizo pública esta convocatoria en redes sociales

En la charla, el dirigente animó a «seguir defendiendo las ideas de Vox frente a la amenaza de los enemigos de la libertad y de la democracia, que han fracasado en su intento de silenciar nuestra voz».