Este martes, en el marco de una resolución que nadie termina de entender, Rubén Beraja fue absuelto junto a otras 12 personas por la quiebra y vaciamiento del Banco Mayo en 1998, en una causa en que se investigaban los delitos de administración fraudulenta en perjuicio de la administración pública y asociación ilícita.

La decisión la tomó el Tribunal Oral Federal 3, que absolvió a todos los acusados pese a que el fiscal de juicio Fernando Arrigo había pedido una condena de siete años de prisión para el ex banquero.

Los jueces Andrés Basso, Julio Panelo y Adrián Grumberg lo absolvieron por «falta de pruebas» (¡Si!, se nos cagan de risa en la cara).

Ahora, la fiscalía y las querellas tendrán la posibilidad de apelar la decisión del Tribunal luego de que se den a conocer los fundamentos del veredicto el próximo 26 de septiembre.

La causa se inició en noviembre de 1998 y se investiga el perjuicio al Banco Central de entre 300 y 600 millones de dólares a raíz de reintegros, así como la defraudación contra los clientes del Banco Mayo, unos 200 según comprobó la Justicia.

Semanas atrás, en su alegato, la fiscalía pidió penas para todos los acusados, en algunos casos de hasta siete años de prisión para Beraja.

Por esta causa, Beraja estuvo detenido entre 2003 a 2005 por orden del entonces juez federal Norberto Oyarbide, pero luego fue liberado por decisión adversa de la Cámara Federal porteña.

Es la segunda absolución para Beraja, ya que recientemente tuvo un mismo resultado ante el juicio que se siguió en su contra presunto encubrimiento de la investigación del atentado a la AMIA en su rol de ex titular de la Delegación de Asociaciones Israelitas Argentinas (DAIA).

Dos injusticias al hilo, y van.

*Fuente: Tribuna De Periodistas

Por Rafael Garduño

Jefe de Redacción

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