El día 11 de febrero del corriente 2020 fue designado en el cargo de director de Asuntos Nacionales dependiente de la Subsecretaria de Asuntos Nacionales de Cancillería el arquitecto Daniel Roberto Bolettieri, aunque su nombramiento fue oficializado este lunes a través del Boletín Oficial.

En los 80’, siendo afiliado de la Unión Cívica Radical, ingresó como colaborador activo del equipo dependiente de la Dirección de Escuelas de la Provincia de Buenos Aires y ejerció como responsable técnico municipal realizando tareas como director técnico de las obras de reconstrucción de establecimientos educativos.

Llegó a ser secretario del gremio de trabajadores municipales en el Municipio de Almirante Brown. Fue secretario de Infraestructura y Planificación de la intendencia en 2007, en 2011 fue electo como primer concejal por el Frente Para la Victoria y asumió como intendente interino cuando Darío Giustozzi solicitó licencia en las legislativas del año 2013, luego asumiendo como intendente en diciembre de ese año.

Se trata de un personaje que responde directamente al Ministro de Relaciones Exteriores, Comercio Internacional y Culto, Felipe Solá. Dicho sea de paso, los medios locales se encargaron de dejarlo en claro el año pasado luego de utilizar un término desafortunado a la hora de referirse a la oposición del cuerpo deliberante de Almirante Brown.

“Veo al bloque de Cambiemos y veo concejales que se comportan como autistas, que no tienen espíritu de Cuerpo” supo manifestar a principios de mayo del 2019, algo que fue repudiado por una gran parte del arco político e incluso por ciudadanos de a pie.

En el grupo de Facebook “Reclamos Brown” la lluvia de críticas fue imparable.

Bolettieri se vio envuelto, junto a su “aliado” más cercano, Darío Giustozzi, en un escándalo financiero. El mismo refiere a pagos efectuados en virtud de un viaje a Italia llevado a cabo por Giustozzi, ya que, en ese Municipio, el Tribunal de Cuentas desaprobó los pagos realizados a Piñeyro Travels S.R.L., formulando un cargo por 568 mil pesos en solidaridad con otros funcionarios.

A Giustozzi se lo multó por 10 mil pesos aunque a Bolettieri por tan sólo 4 mil pesos. La negativa ante la presentación de constancias ante el organismo otorgante de los fondos del Plan Integral de Saneamiento Ambiental fue una de las motivaciones de la pena impuesta por el Honorable Tribunal de Cuentas de la Provincia.

Además se vio envuelto en problemas judiciales en el marco de la construcción de un sistema cloacal en Claypole. Si bien la Sala II de la Cámara Criminal y Correccional Federal le dictó la falta de mérito para “Procesar o Sobreseer” a Bolettieri, le solicitó al juez instructor que “profundice la investigación”, al tratarse de un caso de administración fraudulenta.

El juez Sergio Torres había dispuesto el procesamiento del otrora jefe comunal y de sus ex colaboradores al comprobar que el sistema desvinculado de recolección y tratamiento de efluentes cloacales no funcionaba.

Además del procesamiento, el magistrado determinó que el perjuicio contra el Estado había sido de casi 5 millones de pesos, asegurando que “desde la propia planificación del proyecto se sabía que el sistema -en la forma que había sido diseñado- nunca podría funcionar y, pese a ello, se dilapidó dicho capital avanzando en ese inconducente cometido”.

*Fuente: Periódico Tribuna de Periodistas – Nicolás Sanz


Por Rafael

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