El juzgado Civil 100 a cargo del juez Ricardo Darío Agugliaro desestimó una denuncia que la vicepresidente Cristina Fernández de Kirchner había hecho en el 2016 al periodista Eduardo Feinmann por haberla llamado “coimera” y haber utilizado otras expresiones para referirse a su situación patrimonial, en el contexto de las revelaciones por el caso conocido como “los bolsos de José López”.

Según la denuncia de la vicepresidente, el periodista provocó daños en su honor en, por lo menos, 8 programas, pero el juez aseguró en el fallo que los comentarios y apreciaciones de Feinmann en Animales Sueltos estaban “íntimamente vinculados con asuntos de interés público”.

Agugliaro entendió que el deseo expresado por Feinmann de “ver presa” a la vicepresidente y otras frases de tono similar “no acarrean ningún hecho ilícito concreto contra ella. Por lo tanto, no deben someterse a un test de veracidad, por cuanto se limitan a adjudicarle una determinada forma de actuar”, indicó el juez.

El juez valoró la importancia del “periodismo de investigación” y señaló desde su perspectiva que “el excesivo rigor y la intolerancia llevarían a la autocensura, lo que privaría a la ciudadanía de información imprescindible para tomar decisiones sobre sus representantes”, en referencia a cuando fue tratada como “coimera”, como dice textualmente en el fallo.

“Las afirmaciones realizadas por el demandado constituyen a la postre afirmaciones dogmáticas que deben ser discutidas, pero de modo alguno es competencia del suscripto calificarlas como ofensivas en sí mismas, y al así decirlo no estoy avalando el derecho al insulto ni a la gratuita vejación”, cerró Agugliaro.

Pos su parte, Feinmann expresó por LN+: “Ganó la sociedad, no gané yo, yo simplemente fui un demandado por daños y perjuicios”. Asimismo, señaló que la vicepresidente “pretendía que yo me bajara los pantalones, que pague con mis bienes porque a ella no le gustaron mis dichos”.

“Lo que pretendían Cristina y su abogado, Dalbón, era que uno como periodista se arrodille ante ella y le pida disculpas y de esa manera meternos miedo, cerrarnos la boca o intentar cerrarnos la boca”, consideró.

Además, apreció el momento en el que se produce el fallo, justo después de que el intendente Mario Ishii dijera en un acto junto al Presidente y el gobernador, Axel Kicillof, que la gente tiene que ir contra los medios.