El pasado 7 de mayo, el presidente, Alberto Fernández; el gobernador de la provincia, Axel Kicillof; la vicegobernadora, Verónica Magario y el intendente de Pilar, Federico de Achával, encabezarían un acto con el motivo de recorrer un vacunatorio del partido de Pilar, ubicado sobre Panamericana.

Frente a este episodio, vecinos disconformes con la gestión Fernández, se autoconvocaron para realizar un acto de repudio hacia los mandatarios. Sin embargo, cuando la cúpula directiva se enteró de la protesta, canceló el acto.

La convocatoria era a las 11:30 horas, y Matías Yofe, de La Pilarense, arribó al lugar unos minutos antes, junto con otra persona. En eso, un vehículo impacta con el auto en el que se encontraba y se baja un hombre con un palo en mano. Empiezan a discutir y el sujeto entabla una conversación por teléfono: “acá lo tengo”. Al rato otro auto se incorpora a la escena, desciende más gente con palos y detrás de un arbusto agarran una cuchilla estilo carnicería.

Entre las amenazas que el dirigente recibió fueron: “te vamos a cargar en el auto”, “te vamos a desaparecer”, “tu cabeza tiene precio”, “No te preocupes, porque por más de que llamen al 911 nos liberaron la zona para hacer esto”. Minutos después, uno de ellos recibe otro llamado y al cortar le pide que borre todo material comprometedor y se retiran. Luego del apriete a Yofe, los mismos matones se encontraron con un grupo de madres que reclamaban por la presencialidad en los colegios de sus hijos, un sujeto empezó a arrancar los carteles que estas mujeres habían colgado sobre el puente. 

Después de lo acontecido, Matías señaló que “los aprietes vienen siendo moneda corriente en Pilar, de esta manera opera el Municipio”. En cuanto al problema con los matones es que no empieza y finaliza con ellos, si no que son el último eslabón de la cadena. Los políticos juegan con el hambre y la miseria de la gente, les pagan dos mangos con cincuenta y mandan a matones a apretar.

Y lo escandalizante es que no solo agredieron a Yofe, sino que además se mostraron hostiles con mujeres que estaban también manifestándose en la zona.  

Lo ocurrido no puede ser considerado como algo normal e invisibilizado. La impunidad de quienes atentan contra la democracia, la libertad de expresión y la República no es viable. Por ello, tanto Matías Yofe, La Pilarense y Acción Conjunta Republicana presentaron una demanda penal ante la Fiscalía Número 2. Luego, es pertinente aclarar, hubo un cambio: corresponde a la Fiscalía de Boulogne. Acción Conjunta Republicana denunció anteriormente el negocio de los hisopados obligatorios en Ezeiza y a Alberto Fernández, Gines González Garcia, Carla Vizotti por la negociación fallida con Pfizer. 

“Es hora de poner un freno como sociedad a esta casta política nefasta que nos gobierna impunemente y dañan el actuar republicano”, finalizó el dirigente.

Esta forma de vieja política no debería tener cabida en pleno siglo XXI. Muchas veces, estos episodios pasan desapercibidos en las diferentes partes del país. Sin embargo, el ruido ciudadano en la gravedad del asunto hizo que, por lo menos en este caso, se sepa lo ocurrido; aclarando además que por suerte no pasó a mayores. Ese mismo poder ciudadano definirá si acepta o no estas formas de “hacer política”.