Un mes después de haber hecho el anuncio formal, la promesa pública y afirmar que a estas alturas ya tendríamos novedades concretas de dicho proyecto, no hay ningún indicio de seriedad y ningún tipo de noticia certera respecto al programa económico Plurianual para el desarrollo sustentable. Alberto Fernández anunció el 14 de noviembre del 2021 mediante cadena nacional, una vez cerrados los comicios legislativos pero sin saber los resultados finales que su Gobierno enviaría para tratar en la cámara de Diputados y el Senado, un proyecto económico que incluiría la evolución de las principales variables macro para los próximos cinco años, contabilizando incluso el 2022. Y completando un lustro, hasta el 2026.

El anuncio del Presidente Alberto Fernández fue el siguiente:  “En esta nueva etapa profundizaremos nuestros esfuerzos para llegar a un acuerdo sustentable con el FMI. Debemos despejar las incertidumbres que conllevan deudas insostenibles como ésta. Y debemos hacerlo preservando las condiciones que nos permitan seguir por el sendero de la recuperación con generación de empleo, apuntando al mismo tiempo a una reducción persistente del mal inflacionario”. “Es por ello que quiero anunciar que, en la primera semana de diciembre de este año, enviaremos al Congreso de la Nación un proyecto de ley que explicite el ‘Programa económico plurianual para el desarrollo sustentable’. Ese programa contemplará los mejores entendimientos que nuestro Gobierno haya alcanzado con el staff del FMI en las negociaciones que lidera nuestro ministro de economía, Martín Guzmán, sin renunciar a los principios de crecimiento económico e inclusión social a los que me he referido previamente”.

Entonces, en este marco, el presidente estimaba que para esta altura, incluso antes de iniciar el 2022 ya tendría un acuerdo con el FMI, al menos las metas de crecimiento, déficit fiscal, reservas, inflación y emisión monetaria para los cinco años sucesivos, pero, claramente no sucedió, ya que las negociaciones de Guzmán van de fracaso en fracaso. “El sendero fiscal es el punto en el que hoy no hay acuerdo y la diferencia entre lo que planea el FMI y lo que planteamos desde el Gobierno argentino consiste en diferenciar un programa que con alta probabilidad detendría la recuperación económica que la Argentina está viviendo y que es esencialmente un programa de ajuste del gasto real, versus poder tener un programa que le dé continuidad a esta recuperación fuerte que la economía argentina está viviendo” declaró Guzmán.

En este contexto, hace sólo un mes, el Gobierno estaba seguro de que el acuerdo con el FMI llegaría pronto y que podría haber iniciado el 2022 con todo el problema más grande para la economía resuelto y pensando en una negociación con la oposición para terminar los dos años restantes de mandato con las páginas más negativas en la historia de la economía argentina resueltas; no sucedió. Argentina, comenzó el 2022 igual o peor que hace años.