El 2 de junio, acatando una disposición de la jueza de Familia Clara Obligado, la Policía allanó la casa de María Cecilia Fraga Errecart y se llevó a su hija de 5 años para entregarla en guarda del padre, un médico marplatense imputado por violencia de género. Además, la Justicia dispuso que tanto ella como ningún integrante de su familia tenga contacto con la nena.

Después de casi 4 meses, María Cecilia no sabe nada de su hija y, según sus abogados, tampoco la Justicia: “Lo que estamos pidiendo es un informe socioambiental de la casa del papá, porque pasaron tres meses y nadie, ningún organismo judicial o administrativo, fue a ver cómo está la nena”.

Momento en el que se llevaban a la niña tras el allanamiento, publicado en la cuenta de Instagram @todosporellarf

“No le encuentro explicación, solo sé que la Justicia me da la espalda“, señaló la madre en diálogo con Clarín. Según explicó, la jueza del Juzgado de Familia N°5 alega “el falso Síndrome de Alienación Parental, es como que yo digo mentiras y la nena las repite, no hay figura que lo avale legalmente, y la jueza lo da a entender. Es una forma de ejercer violencia institucional, la otra forma es con un allanamiento”.

La Justicia decidió entregarle la guarda al papá, quien fue denunciado varias veces por violencia de género por Fraga Errecart. El último episodio se dio a mediados de 2019 y el hombre está imputado por amenazas y lesiones leves doblemente agravadas por la relación de pareja y por mediar violencia de género, causa que investiga la fiscal Graciela Trill, quien el 13 de agosto pidió la elevación a juicio.

“La violencia de su parte comenzó ni bien quedé embarazada. Lo denuncié en la Comisaría de la Mujer muchas veces, cuando llegaba alcoholizado y me pegaba, o cuando la nena tenía 9 meses y me arrastró con el auto y me dejó tirada en el medio de una avenida. Lo mismo hizo en diciembre de 2019, con la nena en el asiento de atrás, llorando desesperada y él insultándome”, relató.

La pareja se separó cuando la nena tenía meses. “Soy mamá primeriza, me había ido por sus adicciones, el detonante que activa su ira, y después pedí un régimen de visitas supervisadas, por temor”, expresó la mamá.

El abogado que la representa, Daniel Mercado, contó que había comunicación con el papá y que el proceso de vinculación se daba en la sede del juzgado. “La mamá presentó una modalidad de abordaje para llevar a cabo este régimen, pero el Juzgado no consideró esta propuesta y de pronto salió con esta resolución. Directamente ordena la guarda al papá sin contacto ni comunicación con la mamá”. 

María Cecilia y su hija.

Asimismo, señaló que la jueza dispuso una serie de medidas “llamativas”, como que Fraga Errecart cambie de psicólogo y psiquiatra. También agregó que la medida dictada el 2 de junio tiene un plazo de seis meses y no permite ningún tipo de contacto con la mamá. “Nos pareció sumamente abusivo, nos llamó la atención la dureza”, dijo.

Mercado explicó que la jueza Obligado tenía conocimiento de la causa por violencia de género que tramitaba contra la ex pareja. “Pusimos énfasis cuando recusamos a la jueza. Consta en la apelación de la medida cautelar, ahora estamos a la espera que la Sala 1 resuelva”.

Además de pedir su recusación, Fraga Errecart denunció penalmente a la jueza Obligado por abuso de autoridad y por omisión o retardo de oficio. Por su parte, la jueza, que no dio declaraciones respecto a la causa, convocó a letrados y profesionales de la salud que intervinieron en el caso a una audiencia.

María Cecilia le da difusión al caso a través de la cuenta de Instagram @todosporellarf y reclama: “La crié con todo el amor que una madre puede tener a su hija, quiero que me la devuelvan por favor”. Según las publicaciones de la cuenta, tras los dichos de la niña, donde retrata una crianza amorosa y respetuosa, la jueza expresó que la considera “permisiva y poco dura”.