En torno a la polémica desarrollada entre el Gobierno y Pfizer, el del diputado nacional Luciano Laspina señaló, en diálogo con Radio Rivadavia, que: «El Gobierno ha hecho un desmanejo muy grande de la adquisición de vacunas, no sólo por los intereses cruzados de los laboratorios, sino por cuestiones ideológicas. Es claro que por imposición de Cristina Fernández de Kirchner, muy recostada sobre Rusia y China en su estrategia geopolítica de mediano plazo, rechazó todo lo que sea vacunas estadounidenses. Pfizer es sólo un ejemplo, pero tampoco contrató Moderna, Johnson & Johnson. Me parece que las excusas formales que han dado para rechazar las famosas 14 millones de vacunas que eran entrega prioritaria, o de Covax, que se bajó al mínimo que se podía en el contrato, reflejan de alguna forma esto de elegir a los proveedores por encima de la salud de los argentinos».

«Es verdad que es un tema que va a pasar, porque en el segundo semestre van a llegar más vacunas y los laboratorios van a producir este año, según The Economist, 14 mil millones de vacunas. Pero el daño que se ha hecho, todos los argentinos que fallecieron innecesariamente por haber rechazado esas vacunas, son cuentas por las que el Gobierno deberá responder en algún momento«, agregó el diputado de Juntos por el Cambio.

«Es cierto que hay muchos negocios e intereses entre laboratorios, pero hay mucha ideología. La ideología mata. O sea, una cosas son las ideas y otra son ideologías. La ideología, en este caso, ha matado argentinos por rechazar vacunas de Estados Unidos, creo yo, para congraciarse con China y Rusia que quizá le dirían ‘si yo te doy las vacunas, no traigas vacunas norteamericanas’. Es muy probable que eso haya pasado, hay muchos artículos que exploran esa línea, y es evidente que eso haya pasado», afirmó durante el final del intercambio que tuvo con el periodista Eduardo Feinmann.