*Por: Rubén Lasagno

Si hay algo básico en todo conglomerado humano actual, son los servicios. Una localidad, una provincia y un país no se puede desarrollar humana y productivamente sin los elementos esenciales para la vida comunitaria: los servicios básicos de luz, agua, gas y cloacas.

Estos elementos no son un lujo en las comunidades, sino una necesidad para desarrollarse y protegerse de enfermedades y pestes que provienen de la falta de higiene o carencia de infraestructura. La OMS traza una línea entre aquellos países que los tienen y los que no. Es una de las fronteras del tercermundismo.

Así como un país precisa de producción primaria, las fábricas, plantas de elaboración, comercio y transporte, para mover la economía, elevar el PBI per cápita y por consiguiente aumentar el nivel de vida del pueblo, los servicios básicos acompañan el desarrollo y brindan la comodidad necesaria para todo lo anterior y más aún para preservar a la población de enfermedades, contaminación ambiental y preservación de la salud. Sin ella no hay sujetos laborales y sin gente que trabaje las sociedades no avanzan.

Uno de los elementos que distinguen a las sociedades avanzadas de las postergadas, es el acceso a los servicios básicos. La luz, el agua, el gas y las redes cloacales están ausentes en las sociedades retrasadas y corruptas. El retraso suele ser consecuencia de la segunda, pero está íntimamente relacionada a la falta de exigencia, control y justicia. Es decir, el pueblo, generalmente mal educado por los gobiernos, someten a los sectores pobres y los llevan a ser más pobres, los organismos de control no controlan porque en definitiva son del mismo establishment corrupto de los gobiernos nacionales y la justicia no actúa por causas similares. Se produce un sistema clientelar, que es uno de los fundamentos del populismo. Así ha sido el modelo Santa Cruz.

MODELO SANTA CRUZ

El lunes 3 de agosto escribí una nota que titulé “30 años de kirchnerismo en Santa Cruz y la luz se sigue cortando como hace 30 años. Caleta Olivia y Río Gallegos, los peores ejemplos” y en ese momento si bien señalaba algo parecido a lo que expreso hoy, en esta oportunidad estamos ante la reconfirmación de mi opinión, ante la irremediable realidad que viven los vecinos de Río Gallegos que hace 48 horas están sin agua en las redes domiciliarias, no se sabe exactamente cuándo volverán a contar con ella en sus casas (algunos calculan entre 24 y 48 horas más), mientras que por efecto del deshielo en las calles, los barrios están inundados y todo anegado al punto de ingresar el agua con lodo acumulada en las viviendas. Pero SPSE (mientras tanto) sirve de cueva de ladrones y corruptos, donde se guarecen personajes como Aburto, Villafane, Mansilla, solo por normbara algunos.

El “modelo Santa Cruz” es el que reduce los últimos 30 años de historia de la provincia, con apenas 330 mil habitantes, en un vasto territorio cuyo subsuelo es uno de los más ricos del país en oro, plata, petróleo, a un Estado donde el 80% de la población vive de manera directa o indirecta del Estado y el 40% o más bajo la línea de pobreza, la ganadería ha desaparecido prácticamente, luego de 12 años donde desde el poder se compraron más de 30 estancias de la meseta central, a las cuales (especialmente Lázaro Báez) las desmanteló en su mayoría y las hizo improductivas; donde no hay ninguna industria y a pesar de los miles de millones de dólares que en estos 30 años han pasado por Santa Cruz, nunca fue para elevar el nivel de vida de la población, sino para sostener el aparato prebendario, el político, llenar bolsillos a los dueños del poder y nada de eso se ha derramado en inversiones para el bienestar de sus pocos habitantes.

Una y otra vez, el sistema político repite la historia: prometen lo que nunca cumplen, se las ingenian para adecuar las leyes electorales a las necesidades del “kirchnerismo eterno” y se crean poblaciones con estatus: de un lado los que producen, trabajan y aportan: comerciantes, empresarios, etc; por el otro los empleados públicos (más de 70 mil) que esperan el salario del gobierno mes a mes y el tercer estatus lo marcan los funcionarios de gobierno, el poder Legislativo, las empresas del Estado y la Justicia, que cobran sueldos hasta diez veces superior a los que de un trabajador común y muchos de ellos tienen empresas particulares que contratan con el Estado y cierran el círculo vicioso de la corrupción institucionalizada.

Todo esto está favorecido por cuatro cosas: la impunidad del poder político ofrendada desde el Poder Judicial, una oposición inexistente, los sindicatos en su mayoría aliados del poder y con dirigencias suprimidas por la billetera oficial y la gente que siempre vota a los mismos.

Que no tengamos agua en Río Gallegos y Caleta Olivia, que la luz falte semanalmente y en cualquier momento, a pesar del interconectado; que falte el gas en las principales localidades de la provincia (incluyendo la capital) y las cloacas en el 80% de la provincia, es el producto de 30 años de comando político único.

Nadie tiene la culpa, más que quienes allí los ponen. Lamentablemente son los mismos que sufren las consecuencias; y aún así no aprenden. Solo se escuchan protestas, broncas del momento y ninguna acción cuando se necesita castigar a los innobles.

“No me preocupa el grito de los violentos, de los corruptos, de los deshonestos, de los sin ética. Lo que más me preocupa es el silencio de los buenos”, dijo Martin Luther King.

*Fuente: Agencia OPI Santa Cruz


Por Rafael