Estas dos visitas despertaron la preocupación tanto en la comunidad de inteligencia como en las embajadas de varios países europeos. Lo que preocuparía, es la posible contratación de empresas ligadas al gobierno de Vladimir Putin para que se encarguen del procesamiento de datos electorales para las presidenciales de 2023 y, más aún, con el agregado de que se detectaron varias maniobras realizadas desde Rusia en varios comicios alrededor del mundo.

Estas preocupaciones se respaldan en hechos que funcionarían como evidencia de la interferencia rusa en campañas claves de Europa y en la revelación de información por parte del parlamento británico sobre un informe de inteligencia que daba cuenta de que hubo interferencias diplomáticas en el referéndum del 2016 en el que se planteó y decidió el Brexit.

La interventora de la Agencia Federal de Inteligencia, Cristina Caamaño

El modus operandi, según expertos en política internacional, es el de influir en los comicios a través de hackers y trolls con la clara intención de favorecer a dirigentes y partidos cercanos a los intereses de Moscú en el mundo. También se basaría en la utilización de un software que manipularía las bases de datos de los votantes.

Cabe recordar que Tettamanti fue embajador argentino en Moscú entre 2014 y 2016 y conserva buenas relaciones con el gobierno que encabeza Vladimir Putin. En lo que respecta al gobierno, desmintió esta información desde la Dirección Nacional Electoral (DINE). “Recordó” que la realización de las elecciones y del escrutinio definitivo está a cargo de la Justicia Electoral y no del Poder Ejecutivo.

La titular del organismo, Diana Quiodo, reflexionó sobre la información, publicada por el medio Infobae: “El acuerdo promocionado por la Cámara Nacional Electoral y los medios de comunicación tiene como objetivo evitar este tipo de trascendidos”.