En América del Sur, principalmente le interesa la Base de Inteligencia de Iguazu, provincia de Misiones, ya que es el lugar indicado para recabar datos de todo tipo como narcotráfico, terrorismo, lavado de dinero, hasta incluso internacional.

Horacio Lenz, el segundo de la Doctora Cristina Caamaño, quien tiene a cargo la Agencia Federal de Inteligencia, está negociando con la embajada norteamericana y por cuenta propia, cederle el control completo a los Estados Unidos.

Lo que no se sabe aún, si la Interventora está en conocimiento. Menos aún se sabe, si tanto Alberto Fernández como Cristina Kirchner, están enterados de la osada jugada de Lenz… Tal vez, vuelve a tomar relevancia la famosa frase que le dijo Becerra a Fernando de la Rua: “Yo no puedo controlar a todos los espías que heredé”.

Cristina Caamaño

Memoriosos destacan, que a principios del 1997, Hugo Anzorreguy, ex señor Cinco durante la década menemista, avisó a la CIA que un comando del Hizbollah preparaba un atentado contra la embajada de EE.UU en Asunción. Los espías norteamericanos lograron desbaratar el intento. Al poco tiempo, Anzorreguy fue condecorado en Langley, base general de la CIA.

Hace dos semanas, Lenz viajo a Misiones en un avión privado, para ponerse en contacto con las autoridades políticas de relevancia local, para persuadirlos de la conveniencia de que haya bases controladas por los norteamericanos. Fuentes políticas, señalan que Lenz se juntó con el contador Raúl Castaño, del riñón de Rovira, y con el Diputado Nacional Héctor “Cacho” Bárbaro, para que se encarguen de la tarea fina de alinear todos los patitos.

La provincia de Misiones, se ha ganado un lugar preponderante en la agenda política por su ubicación estratégica, negocios millonarios, como las de las obras complementarias, de la Central Hidroeléctrica Yacyretá-Apipé, y ahora, las bases de inteligencia.