El ex presidente de Bolivia Evo Morales recibió hoy en Ushuaia el título de doctor honoris causa otorgado por la Universidad Nacional de Tierra del Fuego (Untdf) durante un acto en el que fue ovacionado por dirigentes políticos y miembros de la comunidad boliviana y de pueblos originarios de la provincia, y en el que aseguró que su país «recuperará la democracia» en los comicios del próximo 3 de mayo.

«Este reconocimiento no es a mí. Yo no hubiera sido presidente ni podría haber liderado un proceso de cambio sin los movimientos sociales y el pueblo unido de mi país», aseveró Morales en la Casa de la Cultura de la capital fueguina, un recinto para 250 personas donde se llevó a cabo el acto académico.

Durante su discurso de más de una hora pronunciado luego de recibir la distinción, el líder indígena repasó los aspectos principales de su gestión al frente del gobierno boliviano, incluyendo los sucesos que concluyeron en su obligada renuncia al cargo a fines de 2019.

En ese sentido, denunció que «intereses norteamericanos» le impiden «no solo volver sino ni siquiera acercarse a la frontera con Bolivia», además de «no ser candidato ni a presidente ni a senador», y mantenerse en una situación de asilo político que es «una violación a los derechos humanos».

«El imperio norteamericano se dio cuenta que con mucho esfuerzo nos hemos unido, organizado y movilizado para cambiar a nuestro país. Y está actuando en consecuencia», dijo Morales en su discurso.

En el acto se leyó la resolución 263 del Consejo Superior de la universidad fueguina, donde se fundamentan los motivos por los que se decidió otorgar al presidente depuesto, la distinción de «máxima jerarquía que otorga la universidad a personalidades que han sobresalido por su actuación en el ámbito político, social y cultural».

Según ese documento, Morales proyectó desde su gestión «la integración latinoamericana, con una labor permanente en la defensa de la soberanía y la autodeterminación de los pueblos, y propuso una reforma constitucional con nuevo paradigma de inclusión plurinacional, donde los pueblos originarios tienen rango, jerarquía y representación de las comunidades».

Además, posicionó a Bolivia como «el segundo país de Latinoamérica en inversión educativa pública, y disminuyó la pobreza ampliando la cobertura y los servicios de salud, y declaró los servicios públicos de agua energía y gas, como derechos humanos, haciéndolos accesibles para toda la población del país», agregan los fundamentos.

La distinción, promovida por la organización de pueblos originarios «Ushuaia Manta», fue avalada por una comisión «ad hoc» conformada por la titular de Abuelas de Plaza de Mayo, Estela de Carlotto, la socióloga Dora Barrancos y el premio Nobel de la Paz, Adolfo Pérez Esquivel.

*Fuente: Mendoza Post