El Gobernador de Santa Fe, Omar Perotti, y el intendente de Rosario, Pablo Javkin, concurrieron ingenuamente a la marcha contra la inseguridad que tuvo logar ayer en el Monumento a la Bandera de mencionada ciudad rodeados por sus guardias pretorianas. Los vecinos se percataron de su presencia y, tal cual puede verse en los videos, fueron escrachados y expulsados de la marcha entre puteadas.

La multitud, de más de 10 mil personas, se congregaron en la icónica plaza para reclamar por más seguridad y para repudiar el crimen cometido al arquitecto asesinado el pasado martes, Joaquín Pérez. “Somos más los buenos que los malos, que los políticos se den cuenta de que la gente está cansada”, declaró su hermano Leandro, quien agregó que “Esto tiene que cambiar, la gente está cansada. No tenemos que seguir anestesiados, tenemos que movilizarnos”.

Data24.com.ar contactó a una fuente que concurrió al lugar y comentó sobre lo sucedido: “Se realizó una segunda marcha de ‘Rosario Sangra’. Entonces, inexplicablemente, cayó Perotti y habrá estado no más de un minuto y medio, literalmente… y la gente lo seguía insultándolo y queriéndole pegar”.

“Tenes que entender que, más o menos, el 70% u 80% de los 10 mil y pico de manifestantes son víctimas directas de inseguridad o familiares de víctimas (ya sea de robo u homicidio). Se lo querían comer crudo”, concluyó.