Anyelo Troya, conocido por capturar las imágenes del videoclip Patria y Vida, fue condenado por la dictadura de Cuba a un año de cárcel bajo la acusación de “desorden público” por su participación en las manifestaciones del 11 de julio.

“En la estación de policía de 100 y Aldabó me dijeron que me llamaban para avisarme del juicio, pero nunca lo hicieron. Ahora recogí sus partencias, incluida su cámara, aún no aparece su celular. En esa unidad me dijeron que el móvil estaba en la estación de Zanja y en Zanja me dicen que está en 100 y Aldabó”, relató a 14ymedio la madre del artista.

Al mismo tiempo, la dictadura castrista detuvo al artista, Luis Manuel Otero Alcántara, quien fue trasladado a una cárcel de máxima seguridad en Guanajay. El líder del Movimiento San Isidro (MSI), también fue detenido el mismo día que el fotógrafo, y los “tribunales” lo acusan de los delitos de “atentado”, “resistencia” y “desacato”.

La artista Camila Lobón informó que Troya fue sentenciado a un año de privación de libertad. Un día antes, había denunciado en sus redes sociales que el fotógrafo, acusado de “desorden público”, fue juzgado este martes sin presencia de ningún miembro de su familia ni de su abogado. En su texto explica que la familia de Anyelo Troya fue el martes con un abogado a la prisión. Solo al llegar la familia supo que lo habían trasladado al Tribunal de 10 de Octubre para hacerle un juicio sumario.

A su vez, el director de Human Rights Watch, José Vivanco, denunció en Twitter que fue un proceso sumario, no tuvo abogado defensor, no le avisaron a su familia, y sus familiares tampoco obtuvieron una copia de su sentencia.

Además, se confirmó que por lo menos 11 personas han sido condenadas bajo el mismo modus operandi. La mayoría de los juicios se realizó sin la presencia de abogados. Tras la publicación del tema, la dictadura sintió el impacto que tuvo en la sociedad cubana e incrementó la persecución contra algunos de los artistas que participaron del proyecto.

*Con información de 14ymedio.com