Al comienzo de la pandemia, hace ya un año y medio, eran habituales imágenes desoladoras de las entradas a ciudades bloqueadas, ya sea con tachos de combustible y cintas de seguridad o montañas de escombro y tierra. Tal decisión buscaba aislar a los habitantes de determinado lugar en una especie de burbuja, para evitar que circule gente de otras zonas y así intentar frenar la circulación del virus que en aquel momento representaba una fuerte preocupación.

No obstante, la situación sanitaria mejoró. Con el avance del plan de vacunación, las actividades económicas volvieron a reanudarse y de a poco hay un escenario más similar a lo que era la prepandemia. Aunque esto no sucede en todo el país y una excepción a ello es la localidad de Palo Santo, en Formosa. Allí, todavía hay un panorama triste en lo que respecta al ingreso a la municipalidad y la comunidad local se lo reprocha, tanto al intendente Raúl D’Zakich como al gobernador Gildo Insfrán.

Apuntan contra Gildo Insfrán por “abandonar” el ingreso a una localidad desde la cuarentena

Se trata de la municipalidad de Palo Santo, ubicada a 140 kilómetros de Formosa Capital. Su acceso continúa bloqueado por montículos de tierra desde que entr…

Tal indignación la reflejó un vecino de la zona mediante un video que publicó en sus redes sociales: “La entrada de Palo Santo, todavía con montículos de tierra. Véanlo porque a mí me sorprende la ineficiencia de los que nos gobiernan, esto es un castigo al ciudadano”, cuestionó. Y continuó: “Cómo puede ser que todavía tengan un montículo de tierra en el acceso, estas cosas las tenemos que terminar”.

Finalmente, solicitó un gesto de empatía al jefe comunal formoseño: “Así que intendente vamos a ponernos las pilas, vamos a darle libertad a los ciudadanos porque esto realmente indigna”. Y concluyó: “Espero que reaccione y lo haga como un símbolo de respeto a los que habitan esta bendita tierra formoseña; esto es increíble”.

*Fuente: REALPOLITIK