María Cristina “Maby” Picón falleció hoy a la edad de 73 años en la localidad tucumana de Yerba Buena. El domingo 1 de diciembre de 1974, un grupo de guerrilleros pertenecientes al Ejército Revolucionario del Pueblo (ERP) asesinaron a su esposo, el capitán Humberto Viola y a su hija de 3 años, María Cristina, a su vez, resultó gravemente herida por un tiro en la cabeza su otra hija, Fernanda, de 5 años.

“Durante el operativo terrorista Viola recibió un escopetazo que terminó matando a su hija María Cristina de 3 años. Luego se acerca otro integrante y le dispara una corta ráfaga de ametralladora al tiempo que otro le dispara otro escopetazo cuando Viola herido baja del auto. Segundos más tarde otro integrante del grupo lo remata con un tiro en la cabeza con un revólver calibre 38. Durante el operativo también es gravemente herida Fernanda de 5 años con un tiro en la cabeza, que la llevo a sufrir ocho delicadas operaciones. Todo ocurrió ante la vista de la esposa embarazada de Viola, sus padres y abuelos”, describió el historiador Juan Bautista Yofre en Infobae.

Los guerrilleros responsables de los asesinatos fueron detenidos entre febrero y abril, posteriormente enjuiciados, más tarde amnistiados y finalmente indemnizados por el Estado.

“(Picón) sufrió lo indecible en vida, padeció la impunidad sostenida por el Estado. QEPD querida Maby, seguiremos luchando por Justicia (…) Acompaño a sus hijas Fernanda, Luciana y Agustina en el dolor inmenso de la pérdida, las abrazo y anhelo que Argentina algún día sea un país donde la Verdad y la Justicia triunfen”, twitteó la abogada y fundadora del Centro de Estudios Legales sobre el Terrorismo y sus Víctimas (CELTYV), Victoria Villarruel.

“Para todos los que la conocimos, Maby fue LA madre a la que le arrancaron un joven esposo y una hijita de 3 años. Fue la madre embarazada a la que le destrozaron la vida en nombre de una revolución que nunca pedimos. El ERP y sus miembros tienen la sangre de estos justos encima de ellos”, finalizó la abogada.

Según lo publicado por La Gaceta, el historiador y amigo de “Maby”, José Posse, señaló que el dolor nunca se transformó en odio hacia los asesinos de sus familiares, sino “por el contrario; por sobre todas las cosas ella perdonó a quienes le quitaron tempranamente la vida de su hija y de su marido, y a quienes hirieron gravemente a su otra hija. Ella perdonó. Pero nunca dejó de pedir Justicia. Hasta el último día peleó para que se haga Justicia completa, porque consideraba que solo se había hecho Justicia para un lado”.

“Ella consideraba que, así como se había castigado a la Junta Militar y a todos los soldados que actuaron de mala manera, del mismo modo se debía juzgar, en especial, a los líderes del ERP y de Montoneros, que andan libres, si castigo, y que muchos de ellos, incluso, recibieron indemnizaciones. La familia de Viola nunca fue indemnizada por sus pérdidas”, señaló a citado portal.

Posse la recordó además como una reivindicadora de la paz: “Fue una luchadora; transitó su vida con una enorme tristeza, pero a la vez con una gran fortaleza para sobrellevar tanto dolor. Ella vio cómo acribillaba a sus pequeñas hijas y vio cómo su marido, de manera valiente, atrajo hacia sí el fuego, para evitar que siguieran lastimándolas a ellas. Y sin embargo nunca fue profeta del odio, sino del perdón”.

Data24.com.ar se comunicó con Cecilia Pando presidenta de la Asociación de Familiares y Amigos de los Presos Políticos de la Argentina (AFyAPPA), “nosotros luchamos para que se cumpla con la Constitución Nacional y por los derechos humanos de los presos políticos y de las víctimas del terrorismo”.

Sobre el fallecimiento de Cristina Picón, Pando recordó que en un acto en homenaje a las víctimas del terrorismo, “fue muy emotivo y dijo que, después de la tragedia sucedida en su familia, ella decidió educar a sus hijas en el amor y en el perdón. Hablaba mucho del tema de la reconciliación. Recuerdo que dijo que había cargado una mochila muy pesada durante más de 35 años, y cuando llegó el kirchnerismo volvió a vivir toda esa tragedia”.

“Nunca se pudo reponer de eso. A los asesinos lo indemnizaron y ni ella ni su familia cobraron un peso, ni siquiera hubo un homenaje”, señaló.

“A Maby Picón la mató el Estado Argentino. Vivía en una depresión terrible por lo sucedido y nunca pudo salir. Eso se agravó más cuando el kirchenrismo empezó a renovar la herida de los 70′. Estaba atravesando tratamientos psicológicos… y eso le pasó a muchísimas víctimas del terrorismo (…) El terrorismo le destrozó la vida, y el Estado la ignoró, nunca se le preguntó si necesitaba algo y nunca pudo superar la pérdida de su familia”, manifestó Pando.