La exsecretaria de Ambiente y Desarrollo Sustentable entre 2006 y 2008, Romina Picolotti, fue encontrada culpable por el delito de fraude contra la administración pública, por lo que fue condenada a 3 años de prisión y quedó inhabilitada de por vida para ocupar cargos públicos. Para la Justicia, quedó demostrado que pagó gastos personales con fondos estatales.

El fallo dictado por el Tribunal Oral Federal 6, integrado por los jueces Sabrina Namer, Néstor Costabel y Rodrigo Giménez Uriburu, se dio a conocer la tarde de ayer, tras haber fallado en línea con el fiscal Diego Luciani, quien había pedido una pena de tres años y nueve meses de prisión.

Romina Picolotti ocupó el cargo en la Secretaría durante los gobiernos de los Kirchner.

Para la fiscalía, Picolotti no pudo acreditar “los cuantiosos gastos” que se le imputaron, pese a pedir la absolución. Según los cálculos, el perjuicio al Estado argentino fue de $6.941.170. 

Entre los gastos privados por los que fue juzgada la exsecretaria de Ambiente se encuentran el uso de fondos gubernamentales para la compra de pasajes de avión, vuelos charters, almuerzos en SushiClub, regalos, productos de farmacia y hotelería, tanto para ella como para su familia.

Alberto Fernández era Jefe de Gabinete cuando Picolotti llegó a la Secretaría.

Previo a conocerse la condena, la ex funcionaria kirchnerista declaró: “Lamento profundamente que el Estado haya gastado 14 años de recursos, sobre todo el tiempo de los magistrados aquí presentes, para lo que es evidente, que yo no cometí delito alguno”.

Picolotti llegó al juicio oral, en una causa que se había tramitado en el juzgado federal de María Servini. La imputada alcanzó el puesto en el Gobierno a instancias de Alberto Fernández, quien por entonces se desempeñaba como Jefe de Gabinete de Néstor Kirchner. Picolotti también ejerció el cargo durante el primer año de la presidencia de Cristina Fernández de Kirchner, hasta que renunció por la magnitud que habían cobrado las denuncias en su contra en ese momento.