Además del COVID-19, otra pandemia azota a Argentina: el parasitismo de la casta política.

Carlos Heller (diputado nacional y presidente de la Comisión de Presupuesto) anticipó que, desde el Frente de Todos, está trabajando en la redacción del proyecto de impuesto o aporte extraordinario en el marco de la pandemia del coronavirus. El proyecto se presentaría «a fines de la semana que viene», expresó el citado político.

El mismo consiste en gravar un impuesto extraordinario a «grandes patrimonios y ganancias», una iniciativa que genera dudas entre tributaristas sobre su constitucionalidad. “Si vos tenés $100 millones y después tenés $98 millones, no te cambia la condición. Es un aporte extraordinario de un sector que tiene capacidad contributiva; no hay nadie que vaya a perder su condición de rico o de muy rico”.

Heller, mostrando el lado autoritario que bien caracteriza la unión de toda la casta política a la hora de recaudar, aseguró seguirán adelante más allá de los cuestionamientos porque «permitirá recaudar recursos para afrontar la crisis generada por la pandemia del coronavirus». Las posibles «trabas» a las cuales Heller se refiere son los recientes reclamos del sector productivo del país pidiendo a la clase política que bajen sus sueldos en contexto de la pandemia… el enojo fue colectivo, y el pedido (que es antiguo) sigue vigente todos los días. Sin embargo, diferentes funcionarios públicos hicieron caso omiso al pedido y justificaron su sueldo con las insólitas frases que seguro escuchaste. De Alberto para abajo. Insólitamente (y también refiriéndose a las quejas por los sueldos) Heller, deliró que “siempre los sectores conservadores se llaman así porque quieren conservar lo que tienen”.

El legislador reveló que fue el jefe de la bancada oficialista, Máximo Kirchner, quien lo llamó y le pidió ponerse a trabajar en esta iniciativa para obtener recursos extraordinarios destinados a los gastos que genera la parálisis económica por la cuarentena. Este proyecto apunta a fortalecer la recaudación impositiva del Estado, en medio del reclamo de una parte de la sociedad para que la dirigencia política realice un recorte de ingresos para destinarlos a la lucha contra la pandemia.

Heller desmintió en Radio Rivadavia que la iniciativa sea la que estuvo dando vueltas en las redes sociales en los últimos días y señaló que recién «hacia fines de la semana que viene» estará en condiciones de presentar el proyecto ante la Cámara de Diputados.

«El mundo entero está discutiendo estos temas. En Europa hay una gran discusión para crear impuestos extraordinarios a los ricos, porque toda esta crisis genera caída de actividad y aumento exponencial del gasto para atender la pandemia y se requieren de grandes recursos«, sostuvo Heller.

Consideró que semejantes erogaciones sólo se pueden atender «obteniendo una porción de las grandes riquezas y patrimonios», al señalar que «sólo Estados Unidos tiene la maquinita de imprimir dólares y puede emitir billones para comprar deudas y evitar las quiebras de los bancos, por ejemplo».

Semanas atrás, Alberto Fernández propuso ante el G20 la creación de un gran fondo de solidaridad global en el que los que más tienen pongan más para atender a los que menos tienen, recordó Heller.

El legislador oficialista se quejó, además, de que «la primera pandemia es la situación que recibió esta administración con un país recontra endeudado, con el Producto Bruto achicado, con todos los sistemas de salud, ciencia y tecnología deteriorados, con una crisis de empleo fenomenal, con cierre de decenas de miles de pequeñas empresas».

Sobre esa situación de origen, dijo el diputado, recayó la pandemia de COVID-19, por lo que ahora se requieren recursos que deben «ser buscados donde están».

Se está armando una base de datos sobre los patrimonios y las ganancias de las personas físicas y jurídicas para que paguen este impuesto: «Aseguro que a la inmensa mayoría de la población esto no va a afectar», prometió.

Aunque no se conocen detalles del proyecto, tributaristas alertaron sobre la posibilidad de planteos judiciales contra la constitucionalidad de la iniciativa.

«Cobrar un plus de impuesto sobre los que entraron en el sinceramiento fiscal afecta los derechos adquiridos de propiedad al momento del pago del impuesto especial que se hizo efectivo en 2017», explicó el tributaria César Litvin.


Por Rafael Garduño

Jefe de Redacción