Ya no hay tiempo de cambiar la instrumentación del escrutinio provisorio. En la Cámara Electoral hay malestar con Adrián Pérez.

No es cierto que la demanda del PJ sobre el conteo provisorio de las PASO sea un manotazo de paracaidistas o un simple embarre de cancha. Todas las fuerzas opositoras venían planteando reparos al Ejecutivo sobre la organización de los comicios del domingo, tras el cambio del sistema del escrutinio provisorio.

Ahora, los datos informáticos electorales saldrán de las bases instaladas en algunas escuelas hacia el Correo. Antes se hacía por vía terrestre y la demora generaba un paréntesis de zozobra grande.

Los optimistas del oficialismo creen que cuando aparezcan rápidamente los principales números, cerca de las 21:30, habrá una tendencia clara y transparente. El Frente de Todos prepara un conteo alternativo. La guerra de los números se anticipa.

El punto de conflicto es si la supuesta rapidez del sistema no terminará conspirando con su seguridad y transparencia.

El apoderado del PJ, Jorge Landau, viene planteando reparos desde el mes de enero a las autoridades electorales, sin encontrar eco.

Es cierto que la proximidad del evento y una orden de Alberto y Cristina le puso mayor énfasis a la denuncia, ahora formalizada en el despacho de la magistrada con competencia electoral.

Tal como adelantamos, la demanda no conseguirá correr del medio a la empresa internacional (muy cuestionada) Smartmatic.

Sugerir que vuelva la española Prisa o que, como opinan jueces electorales, lo haga el estado a través de la centralidad del Correo Argentino, sería una improvisación sumada a lo que ya se desatendió.

La atención está puesta en el Secretario de Asuntos Políticos, Adrián Pérez, quien habría subestimado el escenario de judicialización electoral, y tardó mucho en cumplir con protocolos y traslado de información a los distintos partidos políticos que reclamaban el código fuente del sistema y el software de Smartmatic. En su defensa, Pérez dice que la demora estaba prevista y que no se podían entregar antes.

Adrián Pérez

Cuando falló la primera prueba-simulación del sistema, las explicaciones de funcionario fueron flojas y tardías. ¿No hubiera correspondido una conferencia de prensa el lunes posterior y mayor contención a los reclamos de los apoderados partidarios?

Fraude es una palabra que no acredita el escenario electoral argentino. Otra cosa son desprolijidades, que en un contexto de grieta invita a múltiples lecturas.

*Fuente: ExpedientePolítico

Por Rafael Garduño

Jefe de Redacción

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