La Sociedad Rural Argentina (SRA) manifestó que la comunicación del Banco Central de hoy, sumada a la exigencia de los exportadores de pesificar los contratos de manera inmediata, tiene origen en la situación del mercado cambiario, en la necesidad de dolares frescos, pero tiene implícita la suposición de que los productores están reteniendo granos.

“Es una suposición que carece de fundamentos”, destaca Daniel Pelegrina, presidente de SRA. “Para empezar, la cosecha aún no terminó, y por los análisis de nuestro Instituto de Estudios Económicos, el nivel de comercialización este año es absolutamente normal, incluso notablemente superior si lo comparamos con el comercio realizado durante la campaña pasada a esta misma altura del año”.

“Intentar forzar la venta de la cosecha marginando a los productores de créditos a tasas adecuadas, justamente cuando necesitamos los recursos para invertir en la próxima siembra, no se orienta con la necesidad de apuntalar el momento y la competitividad del sector, manifestó el titular de SRA.

Según indica, deudas, derechos de exportación aumentados, caída de precios internacionales, incertidumbre de mercado, impacto del clima, mayores costos de logística por la baja del nivel del Paraná, explican la situación comprometida de muchas empresas: “La medida será contraproducente porque va a descapitalizar al productor, negándole herramientas e incentivos para invertir, pero por sobre todo porque erosiona la confianza, y la inversión es hija de la confianza”.

“Desde que comenzamos a hablar con la actual administración de Gobierno, el financiamiento adecuado estuvo como uno de las principales prioridades en la propuesta de los 14 puntos del Campo, y precisamente resaltamos que se requerían condiciones de financiamiento accesibles en tasas y plazos para que podamos poner a pleno el motor de la recuperación económica de la Argentina”, concluyó Pelegrina.