La decisión que calza con el ideario liberal de su ministro Paulo Guedes, le mete presión al Mercosur.

El gobierno brasileño se ilusiona con el Brexit, concretado este viernes 31 de enero. Juzga que le abrirá a Brasil un amplio terreno de oportunidades. Más precisamente, cree que el país tendrá cómo ganar espacio en la competitiva área agrícola.

Jair Bolsonaro y su equipo intuyen lo obvio: que los británicos deberán buscar proveedores alternativos de alimentos, para suplir «e independizarse» de la Unión Europea, a partir del 31 de diciembre de 2020. Y apuestan, inclusive, que al Mercosur le será más «fácil» cerrar un acuerdo de libre comercio con los británicos que poner en vigencia el tratado con la UE, firmado en julio del año pasado.

En Itamaraty no dudan: «El gobierno quiere dar prioridad y profundizar la relación comercial con Gran Bretaña», confirmó Paula Barboza, coordinadora de Negociaciones Extra Regionales del ministerio de Relaciones Exteriores. La intención brasileña sería utilizar las bases del pacto del Mercosur con los europeos para un acuerdo futuro de libre comercio con Inglaterra. En el entorno del canciller Ernesto Araújo aseguran que «los dos países han establecido conversaciones informales sobre la posibilidad de lanzar un acuerdo de libre comercio en 2021».

Para la diplomacia británica en Brasilia, favorece esa eventual futura integración «la muy buena relación de negocios con Brasil, que creció los últimos años». Así lo sugirió el embajador del Reino Unido en Brasilia, Vijay Rangarajan. Sostuvo que llegó el momento de «reforzar nuestra firme colaboración con el gobierno brasileño para estrechar más los lazos». Es más, en una entrevista concedida esta semana a la revista semanal Veja, dijo que el acuerdo con el Mercosur es «una de las prioridades en el escenario pos salida de la Unión Europea».

Vijay Rangarajan

Sin embargo, los vínculos comerciales entre brasileños y británicos figuran apenas en el décimo séptimo lugar de importancia en el intercambio global de Brasil. La suma de exportaciones e importaciones bilaterales alcanzaron apenas a los 5.000 millones de dólares en 2019; con la UE, ese intercambio bilateral trepó a los 45.000 millones.

La diplomacia de Brasilia considera, sin embargo, que Inglaterra es menos proteccionista en el tema agrícola. Los especialistas concuerdan con las tesis de Brasilia. Celso Hildebrand e Grisi, profesor de Economía de la Universidad de San Pablo (USP), afirma que «la retracción en el flujo de comercio entre el Reino Unido y la Unión Europea abre una gran oportunidad para que Brasil coloque sus productos alimenticios, tanto materias primas como manufacturados, en el mercado británico».

El presidente Bolsonaro reveló su decisión llenar los «espacios vacíos» que se crearán en el mercado inglés. En diciembre último afirmó, a través deTwitter: «Brasil y Gran Bretaña comparten el aprecio por la autodeterminación y la soberanía». La frase resultaba consistente con la idea brasileña de recuperar la «autonomía» del Mercosur en la celebración de tratados con países y regiones externos al bloque. «Estamos dispuestos a trabajar por el fortalecimento de nuestras relaciones y en la construcción de una sociedad cada vez más sólida y benéfica».

El 15 de enero pasado, en otro tuit, Bolsonaro abundó sobre su relación con el premier británico Boris Johnson, de quién recibió en esa fecha una comunicación telefónica. «Discutimos las grandes perspectivas que se abren para nuestra relación bilateral y concordamos en mantener un estrecho contacto para fortalecer todavía más la histórica sociedad entre nuestros países», describió el jefe de Estado brasileño.

Le tocó al ministro de Economía, Paulo Guedes, refrendar esa postura en el Foro Económico Mundial de Davos luego de una reunión que mantuvo con su par inglés Sajid Javid. Conocido por su fuerte defensa de una política económica «aperturista» de Brasil con relación al mundo, Guedes evaluó que una vez concretada la salida efectiva de Inglaterra del bloque europeo, habrá un interés creciente de los británicos por negociar con países como Brasil. En el ideario del ministro, es «posible» inclusive que ese nuevo pacto sea desarrollado en forma individual por su país (es decir, fuera del Mercosur). «Con el Brexit, Gran Bretaña irá a zambullirse en aguas nuevas. Y puede hacer nuevos contratos» sostuvo.

Pero esa asociación con Inglaterra no deberá ser tan fácil. Los expertos en el Mercosur recuerdan que Brasil no puede negociar por su propia cuenta, dado que es el bloque el que determina el arancel (a las importaciones) cobrado al resto del mundo. También subrayan que el actual gobierno argentino «no es muy adicto al liberalismo».

Paulo Guedes

Se sabe que el presidente Donald Trump quiere cerrar un convenio bilateral con Inglaterra lo antes posible. Después de todo, los británicos son la quinta potencia mundial. Y sin duda, Boris Johnson apuesta a Estados Unidos como la prioridad más inmediata.

En tanto el presidente Bolsonaro, su ministro Guedes y parte del establishment brasileño, aspiran a ser parte del grupo inicial de países favorecidos por un tratado con los ingleses, lo cierto es que ni el Mercosur ni Brasil integran el grupo de naciones prioritarias para Gran Bretaña. Según los analistas, están en juego Nueva Zelandia, Australia, India y China; lo que indica que, en definitiva, los británicos querrán primero fortalecer sus lazos con los países del Commonwealth, antes que al mercado común del Sur.

*Fuente: La Política Online

Por Rafael Garduño

Jefe de Redacción

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