El pasado lunes, Jair Bolsonaro, presidente de Brasil, dio un paso más en pos de la libertad y firmó un decreto que cambia las regulaciones en redes sociales y permite la libre expresión en estas.

Según una publicación en la cuenta oficial de Twitter de la Secretaría de Comunicaciones del gobierno federal (SECOM) el decreto ayudaría a ponerle un freno a “la eliminación arbitraria e irrazonable de cuentas, perfiles y contenido por parte de los proveedores”. 

Bolsonaro en las manifestaciones del 7 de septiembre.

El decreto expresa que “los proveedores de redes sociales tienen prohibido adoptar criterios para moderar o limitar el alcance de la difusión de contenidos que impliquen censura política, ideológica, científica, artística o religiosa”.

Video de la manifestación, compartido a través de Twitter por Jair Bolsonaro.

En este sentido, las empresas de redes sociales tienen prohibido eliminar cualquier contenido que no infrinja las leyes federales, por lo que deberán tener razones justificables para suspender cuentas o eliminar contenido, tales como actos terroristas, pedofilia, pornografía, etc. 

Desde los sectores contrarios al gobierno de Bolsonaro, alegan que permite que circule “información falsa” por las redes, lo que consideran que le permite “sacar ventaja y favorecer su imagen” y que la medida “viola derechos constitucionales”.