2020 acumula más «femicidios» que días. Y en la mayoría de los casos un factor común se repite: la complicidad de la burocracia y del Estado. ″Ya estoy podrida de denunciarlo en la policía y que nadie haga nada, ni la policía ni el juzgado ni nadie», expresa Fátima Florencia Acevedo (25), asesinada a sangre fría por su expareja Jorge Nicolás Martínez (35).

Nuevamente el gobierno de Entre Ríos en general y el de Paraná en particular vuelven a manchar (no tan indirectamente) de sangre sus manos. Desde tiempos inmemoriales preocupantes noticias relacionadas con las acciones del Estado inquietan a los entrerrianos… por mencionar algunas:

  • Alberto Gastiazoro, ex intendente de Villa Urquiza, denunciado por abuso sexual por una empleada.
  • Antonio José Luis Cardoso, empleado estatal que, bajo la falsa promesa de un trabajo en el sector público, citaba a las víctimas en su casa, las drogaba y abusaba de ellas. Vale aclarar que Cardoso fue denunciado en tres ocasiones por abusos sexuales con acceso carnal reiterado, incluso fue condenado a seis años de prisión (en 1979) por abusar sexualmente de una menor de ocho años.
  • Juan Manuel Huss, el diputado camporista denunciado por violencia de género en reiteradas ocasiones.

El «feminismo» argentino, por su parte, ante la problemática prefiere vandalizar paredes, no perderse la compra del último pañuelo, bailar coreografías, que salga bien la foto para subir a sus redes sociales… todo, menos solucionar «de verdad» el problema.

Las políticas de Estado, por otra parte, siguen a pié de la letra y bien de cerca las consignas que proponen los mencionados sectores «feministas», fundando el ministerio de la Mujer, las políticas con «perspectiva de género», etc, cediendo así (inutilmente) miles de millones de pesos provenientes de los contribuyentes argentinos, que al fin y al cabo, se ve no están teniendo buenos resultados.

La primera denuncia de Fátima Florencia Acevedo a Jorge Nicolás Martínez fue radicada en 2017. La golpeaba cuando ella se negaba a tener sexo, la amenazó con cuchillas y la maltrató física y verbalmente durante años.

El pasado 31 de enero Martínez la interceptó en la calle, la amenazó afilando un cuchillo e intentó arrojarle ácido muriático en el rostro. Desde ese día, Fátima vivía en la Casa de las Mujeres de la Municipalidad de Paraná. Ya lo había denunciado varias veces, la última vez antes de su muerte fue el 11 de febrero, cuando manifestó en el Juzgado de Familia Nº 1 de Paraná que Martínez estaba merodeando la zona del refugio.

El día 1 de marzo último, Fátima salió de la Casa de las Mujeres para llevar a su hijo a la casa de una tía y nunca más volvió a ser vista. Fue encontrada luego, descuartizada dentro de un aljibe.

Ayer, la Municipalidad de Paraná emitió un comunicado oficial tras el hecho en el cual expresa (increíblemente) que «no hubo negligencia por parte del Estado Municipal. Todo lo contrario. Las prácticas de uso para estos casos fueron activadas en tiempo y forma», además, el comunicado firmado por la Sub Secretaria de Mujer, Género y Diversidad del Municipio, Cristina Ingelson, cierra (de una forma más increíble aún): tomaron las duras críticas por el asesinato a Acevedo como un factor político: «Repudiamos el oportunismo de la oposición, que ha aprovechado este lamentable hecho para criticar a la gestión actual. Particularmente, nos indignamos por su hipocresía», cerró el comunicado.

Es que el lugar donde se encontraba alojada Acevedo a fin de «protegerse» no es dato menor… si Acevedo se encontraba alojada en Casa de las Mujeres y si por parte del Estado «no hubo negligencia, sino todo lo contrario» ¿por qué Fátima Florencia Acevedo fue asesinada?

De hecho, la pregunta la contesta la misma Fátima, en un escalofriantes audio enviado por Whatsapp, antes de ser asesinada, donde expresa: «Ya estoy podrida de denunciarlo en la policía y que nadie haga nada, ni la policía ni el juzgado ni nadie. Ayer fui al Juzgado a ver qué es lo que había pasado con las últimas denuncias que yo había hecho, que nunca me llegaron los papeles de las órdenes de restricción, ni nada y ¿qué me dieron? Un papel del año 2018 que no me sirve ni para mierda. Ya no sé qué hacer. No veo la hora de que ese hijo de puta caiga preso y que pague todo lo que está haciendo. Pero bueno, como tiene gente en la policía y el juez es amigo de él y de toda su familia, nunca va a pasar nada».

Esto no es todo del caso, aún hay (misteriosos) datos que no cierran… Según los medios nacionales y provinciales, Acevedo fue encontrada ayer domingo 8 de marzo, en calle Gobernador Tibiletti y Pedro Martínez a las 10:45 de la mañana.

Una vez trascendida la noticia, diferentes usuarios de las redes sociales citaron capturas de pantalla de varias notas periodísticas eliminadas que expresan la aparición de Avecedo el día viernes 6 de marzo… dos días antes del supuesto hallazgo.

Según las fuentes consultadas (y según lo que abiertamente los usuarios expresan en las redes sociales) ese ocultamiento se da a raíz de «para que no se suspenda la Fiesta del Mate, que arrancó ese mismo viernes». Canal 9 Litoral y Canal 11 (todos de Entre Ríos) publicaron la nota pero luego la eliminaron debido a las «presiones políticas y judiciales», para luego republicar las mismas notas ayer.


Por Rafael Garduño

Jefe de Redacción

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