Tras realizar su voto, el presidente desayunó junto a Leandro Santoro, Fabiola y dos candidatas del Frente de Todos en un café “vintage” de Boedo. Durante el encuentro, que duró 40 minutos, el presidente fue escrachado por los vecinos y también saludado por los militantes, su mesa (tal como se ve en la foto de portada) quedaba frente a una ventana que da a la vereda.

Según fuentes consultadas por La Política Online, el clima del meeting no era el mejor: poco entusiasta y caras largas tras los insultos, y de seguro, nervios por los posibles resultados. “Alberto se la pasaba mirando el celular, con una corporalidad afligida”, comentaron desde el entorno del mandatario a citado portal. “Ustedes nos encerraron mientras hacía fiestas en Olivos”, le dijo en la cara una señora que se acercó a la ventana. El rostro del presidente se volvió de piedra y Fabiola forzó una sonrisa.

*Con información de La Política Online