El Aeropuerto El Palomar fue el tercer aeropuerto del AMBA, luego de Ezeiza y Aeroparque. Fue el primero en ofrecer vuelos low cost en toda Latinoamérica. Llego a superar al Aeropuerto de Ezeiza en cantidad de vuelos domésticos y al de Aeroparque en vuelos regionales a países limítrofes.

Desde que comenzó a operar, el Aeropuerto de El Palomar generó más de 1.000 puestos de trabajo directos y otros 4.000 empleos de manera indirecta. Por decisión del kirchnerismo este cerró, y lo más grave de todo esto, miles de familias se quedaron sin trabajo, a pesar de las promesas del oficialismo de que serían reubicados. Sin mencionar las casas de comidas, taxis, remises y servicios de asistencia al pasajero que se vieron afectados por el cierre y a las 2 millones de pasajeros que pudieron volar pro primera vez desde el aeropuerto. Hoy, el aeropuerto se encuentra en peligro de desaparecer.

El cierre del aeropuerto fue determinado a partir de un comunicado conjunto emitido por el Organismo Regulador del Sistema Nacional Aeroportuario (ORSNA), y el Ministerio de Transporte, ordenando que allí no operen más servicios aerocomerciales que le resultaban ser una competencia a aerolíneas Argentinas, sino solamente vuelos militares de la brigada aérea de El Palomar.

En el día de ayer, vecinos de distintos puntos de la zona oeste del Conurbano dieron inicio, nuevamente, a una junta de firmas para pedir la vuelta del Aeropuerto low cost que finalizó sus vuelos comerciales en diciembre pasado.

Los vecinos buscan que su reclamo llegue a las autoridades oficiales, nacionales y locales y que estos realicen las gestiones necesarias para el regreso de las Empresas Jet Smart, Acciona Airport Services y Flybondi al Aeropuerto, y se sumen aquellas que quieran optar por su propuesta comercial.

Asimismo exigen la reanudación de las obras de construcción de la terminal internacional en la cara sur del aeropuerto y la ampliación de la de cabotaje (Hangáres 7 y 8, pues ya tiene puestas las escaleras mecánicas y con un avance de obra del 70%).

Así mismo reclaman, que se autorice el funcionamiento del Aeropuerto sin restricciones horarias ni limitaciones arbitrarias y aconsejar a las autoridades y el concesionario del aeropuerto la presentación de un plan ambiental que incluya la forestación del campo de vuelo y las zonas vecinas.

Respecto a los servicios prestados solicitaron defender «que los usuarios de todo el país viajen a bajo costo» y solicitaron declarar que «el Aeropuerto El Palomar ha sido un éxito comercial, federal y principalmente social durante en estos años, pese a los obstáculos que se le han infligido, conocidos por todos«. La reapertura de El Palomar representa progreso, conectividad, empleo y la posibilidad de elegir.